Hoy quiero hablaros de un curioso trabajo de edición que he llevado a cabo en el último mes de agosto gracias a carmen a Carmenia Moreno, que me pidió a ver si podía arreglarle un audio muy pero que muy concreto. Te damos la bienvenida. Al otro lado del micrófono. Al otro lado del micrófono, un proyecto de Jorge Marín Nieto en el que encontrarás tu ración diaria de metapodcasting, meta podcasting con noticias, eventos, herramientas o episodios de opinión en apenas diez minutos, diez minutos bienvenidos y bienvenidas como cada día laborable. Eso sí, a vuestra ración de metapodcasting diaria. Sigamos desenmarañando todos los entresijos de la creación podcastil y hoy vamos a hacerlo con un curioso caso práctico que he llevado a cabo en los últimos meses. Bueno, concretamente el mes de agosto. Estuve ahí unos días peleándome con él y se trata de un audio que me pidió Carmen Carmenia la voz, que podéis oír los indicativos de este podcast a ver si podía arreglarle un curso que tenía que hacer ella o que tiene que hacer ella de relajación y de introspección, un curso que está en inglés y esta es otro de los kits de la cuestión. Y en este curso es un audio de aproximadamente trece catorce minutos que te hace pasar por una serie de fases, que te hace que escuches a esta persona que pases digamos por diferentes Estados. Y la persona que grabó este curso tenía una pequeña dificultad y es que no había bebido agua en las últimas horas No sé si habría grabado esta locución durante muchas ocasiones. El caso es que tenían multitud, pero una barbariedad de ruidos vocales o bucales. No sé cómo será exactamente la definición. Y durante el audio se escuchaba mucho algo como esto. Él estaba hablando mientras su boca hacía muchos ruidos como estos y la boca la tenía sequísima algo así. Esto a mí me ha ocurrido y he aprendido a que en cada grabación voy a tener aquí una botellita de agua, un vasito de agua, para que esto no ocurra, porque le he cogido una manía a estos ruidos. Esto ya me lo comentó por Javat hace ya muchos episodios cuando se pasó por aquí. Pero Carmenia me ha demostrado que esto es horrible en una grabación de audio, cuando es algo bueno. Estamos en una conversación entre varios y se disimula un poco, pues se puede suavizar, se puede medio perdonar, pero cuando es una sola persona, sola, cuando además se trata de un curso de relajación, cuando además, tienes que estar muy atento a todo lo que te dice, te acaba sacando de quicio, que es lo que le pasó a Carmen y me pidió, por favor, que le analizara ese audio a ver si era capaz de quitar todos esos ruidos que durante trece catorce minutos la taladraban en el cerebro todos los días, incluso varias veces al día, porque si no me equivoco, solo tenía que poner un par de veces cada día. Bueno. El caso es que dije bueno pásamelo a ver qué puedo hacer, porque claro, si tuviera las pistas de audio por separado, pues esto se puede arreglar muy fácilmente. Quiero decir se puede arreglar más fácilmente que como me tocó hacerlo a mí porque ya estaba todo integrado en la grabación. El caso es que cuando me puse a analizar este audio, me di cuenta de que no solamente había esos ruidos que bueno tú puedes silenciar esos ruidos de la boca de este señor, pero claro, tienes que dejar el ruido que hay de fondo. Tienes que intentar que no se note que has silenciado determinadas pistas del audio, cuando esas pistas ya están todas juntas. Y además a esto, hay que sumarle de que en determinado momento, este profesor de relajación había utilizado diferentes sintonías, no frecuencias, frecuencias en determinadas partes del podcast, bueno del podcast del audio para conseguir que tú entraras en una especie de trance y te relajarás mucho más frecuencias o sintonías que Carmenia no se había dado cuenta, porque ella estaba pendiente, por un lado, de los ruidos de esta persona y, por otro lado, de lo que decía esta persona. A mí, por suerte, no me afectaba lo que decía esta persona, porque es un curso en inglés y bueno alguna palabra entiendo, pero estaba más atento de los propios ruidos de fondo y de los propios ruidos que tenía que arreglar de lo que me decía esta persona. Y además, como además perdón, lo he tenido que escuchar multitud de ocasiones para arreglarlo todo, pues al final digamos que las voces de esta persona, de este profesor, las tenía casi silenciadas en mi cerebro. Pero bueno a lo que iba, además de esas frecuencias que utilizaba de manera muy civilina estaban ahí por ahí muy escondidas. Pero cuando te pones a escuchar un podcast editándolo, lo ves lo primero y luego, además, cuando utilizas auriculares, digamos que te cierran de lo que está pasando a tu alrededor. Escuchas esas sintonías, esas frecuencias. Pero es que además, en determinado momento esta persona ha metido ruidos de fondo de pajarillos que se han mezclado, además con los ruidos de fondo de su sala de grabación que se han mezclado, además, con efectos de sonido que ha metido esta persona para que en determinado momento se le oiga por la derecha, por la derecha perdón, por la izquierda, para que en determinado momento suene, para que en determinado momento suene multitud de efectos de sonido que yo no podía editar porque ya estaban todos juntos en la misma sintonía pero lo que sí que tenía que editar era estos ruidos vocales para que a Carmen se pudiera relajar tranquilamente y no estuviera pendiente del ruido que ocasionaba esta persona. Simplemente no haberse bebido un vasito de agua antes de la locución, pero bueno, qué le vamos a hacer al final del audio. Incluso había una especial gracia. Había una parte final de este audio que se oía lo que yo creo que es algún ruido de algún electro doméstico en la sala de grabación donde lo ha realizado esta persona. Yo juraría que si no es un frigorífico, pues será algún electro doméstico que se oía, digamos un pequeño zumbido de fondo que esta persona debería haber evitado. Pero claro, si yo editaba eso, haría que Carmen, cuando lo estuviera escuchando, notara la falta de ese ruido. Si yo solamente silenciaba las partes donde esta persona hacía ruidos vocales y a la vez quitaba el ruido de ese electro doméstico. Eso haría que Carmen saliera de la relajación, con lo cual había que hacer ahí un trabajo cuidado con los pájaros, cuidado con la frecuencia, cuidado el ruido del electro doméstico, pero a la vez mucho ojo porque esta persona sigue haciendo sus ruidos vocales. En fin, todo esto en un audio de trece catorce minutos en inglés, que la verdad que me ha gustado mucho realizar este trabajo ha sido como un cuadernillo de verano durante estas semanas, porque oye estuvo bastante curioso y sé de buena tinta que a Carmen le ha gustado mucho el resultado. De hecho, me decía no. No, no, no, me digas cómo lo has hecho o qué es lo que has hecho, porque no quiero romper la magia. Lo que quiero escuchar es el audio editado a partir de ahora, sin los ruidos de esa persona que debería haber bebido un vasito de agua antes de ponerse a grabar este curso. Pero bueno, oye de todo se aprende. No todos son podcasts en el arduo camino de la edición de audio y nada. Si os encontráis con algún caso, así que queráis arreglar si puedo echaros una mano, pues simplemente me tenéis que escribir a Jorge Marín arroba eb Es y si queréis os paso la demostración de antes y después de este audio, porque estuvo estuvo bastante entretenido y oye una mosca más en mi revólver podcasting p y ahora me despido. Y cómo cada día regreso a ese sitio donde estáis vosotros ahora mismo al otro lado del micrófono