En este lunes podcast cero. No voy a recomendar un podcast, Voy a recomendar un programa de radio. Y ni siquiera se trata de un programa de radio, sino de una sección dentro de un programa de radio, la cual vais a poder escuchar gracias al formato podcast. En unos minutos te damos la bienvenida al otro lado del micrófono. Al otro lado del micrófono, un proyecto de Jorge Marín Nieto en el que encontrarás tu ración diaria de metapodcasting, casting con noticias, eventos, herramientas o episodios de opinión en apenas diez minutos. Diez minutos, diez minutos. Saludos a todos y todas los y las amantes del podcasting como cada día y más concretamente a Ti a TI que has decidido pasarte al otro lado del micrófono y dejarme entrar en tu reproductor de podcast favorito. Yo soy Jorge Marín y cada día te ofrezco en pequeñas raciones de diez a quince minutitos, pues todo lo que se cruza en mi camino relacionado con el entorno del podcasting noticias, eventos, curiosidades, herramientas y recomendaciones, como es el caso de hoy. La recomendación del podcast programa de radio sección que te traigo hoy tiene cierto toque agreduce y es que bueno lo vais a oír a continuación. El pasado, este pasado fin de semana, tanto mi mujer Blanca como mis suegros, Blanca y José salieron en un programa de radio. Salieron un programa de radio, concretamente en la sección las noticias de Madrid, del programa a vivir de la cadena seth que os voy a poner a continuación a esta hora de la mañana. Hablamos de lo que está pasando en un edificio en el centro de la capital cincuenta y cinco familias vuelven a enfrentarse al vértigo de perder sus casas. Contando eso, sí, con todo, un barrio que se ha movilizado lavapiés cerca y lo hacen al grito del barrio. No se ven del barrio, se defienden hombre. Yo creo que están vendiendo Madrid y cada vez Madrid es menos para los ciudadanos. Los barrios se van quedando sin sos y dentro de poco a pone. No sé dentro de Madrid va a ser como un parque temático, algo se ha asistido en casi esta década a un deterioro absoluto, pero es una barbaridad. O sea, yo le animo a la gente que piense que realmente en su casa llega un fondo buitre y le echa o le echa los vecinos que se movilizan protestan para llamar la atención sobre una realidad que se repite esta vez en la calle tribulete el número siete, un edificio de cuatro plantas en el que viven cincuenta y cinco familias y que va a comprar el fondo Élix que se presenta en su página web como una sociedad dedicada a la adquisición, rehabilitación y comercialización en alquiler de viviendas en el centro de Madrid y Barcelona. Cómo trabajan, pues, según explican, su objetivo es generar valor para sus clientes localizando oportunidades únicas de inversión, en este caso, en Lavapies, en ese número siete de la que halle tribulete, no hay portero automático. Nos abre el portal blanca de teléfono. Hay un Ascensorábamos último modelo cuánchas escenas. Unos cincuenta vecinos son porque es grande, no sí, son cinco cinco alturas y un bajo. Con esto y luego hay dos cuatro o seis exteriores y allí en su casa nos esperaban sus padres. Aquí se está calencito las buenas tardes. Bueno, gracias por dejarme entrar mejor la casa. Pocas son Blanca, Andreu y José María, José Santa María, setenta y uno años, pero temprano nos vamos a ir a bajo. No vamos a ver qué no van a echar. Si no son estos, eran otros, pero vamos. Yo lo tengo metido ya la cabeza de que no podemos hacer nada luchar. Podemos sovechar y luchar. Sí, pero llegar un momento en que digas no aguanto más. Sí que te van a poner impedimentos y quedamos cinco aquí viviendo aquí y empiezan a hacer obras, haciendo cosas, pues te hacen la vida imposible. Cuánto pagan de alquiler. Nosotros pagamos trescientos veinte euros la casa. Cuántos metros tienen cincuenta ya aproximadamente. No sí, un poquito soño, pero sí qué les han dicho de momento. No nos han dicho nada. Han visto varios vecinos hace unas semanas atrás venir gente muy arreglada, muy bien vestida por la casa, por los patios mirando y eran esos que venían nada a ver cómo estaba el edificio. Dan por hecho, que se van a ir de su casa. Nosotros yo, si yo lo tengo, no eso vamos seguros para que no sé, pues un año o dos años, pero a la larga nos vemos en la calle que te digan. No, no te vamos a echar, vamos a mejorar un poco mejor la escalera a los patios o lo que sea, pero que a lo mejor en ve está pagando trescientos veinte euros que ahori te vamos a subirte a mil o mil cientos es toda la vida, todo Navidad tiene que vieja y yo es que nibo planteo. La verdad están vaciando dentro, están vaciando el centro. La verdad es eso. Mucha gente que has conocido en el barrio es que ya no las ves y preguntas se han muerto. Si han ido, se han yo creo que se han ido. Mucha gente y ahora no conoces a on a nadie a lo mejor dices buenos días, ni te contestan, no, pero es que no. Yo no conozco a nadie. Mira que llevo años aquí. No conozco a nadie. Hay muchos pisos turísticos por aquí, en esta calle, muchos he en frente de lo que aquí en casa. Yo no me parece que hay dos o tres. Sí que hay muchos pisos turísticos asustados con malitas. No lo ves con las cintas, nunca lo menos en la casa de la esquina donde estaba la carnicería antes también. Sí, Sí, sí, sí, es verdad y lo escucho. Han cambiado todo y antes tenías la lechería, las tomás tus cañas. Ay y no conozco a nadie para estar en el barrio. Hecho para la gente de fuera an de fuera para se ha puesto de moda. Entonces se ha puesto de moda apenas a un par de minutos, andando de la estación de metro de Lavapies a quince mil otros también andando de la puerta del sol fuentes de Lix renta al housing con quien nos hemos puesto en contacto. Aseguran a aser que todavía no son propietarios del edificio todavía a partir de ahí, lo mismo que se repite en todos los casos de compra de edificios por parte de fondos de inversión como un guion que su objetivo es hablar con los vecinos para alcanzar la mejor solución para ellos y que siempre lo harán a través del diálogo y con el máximo respeto. Este pequeño extracto que habéis escuchado ahora forma parte de las noticias de Madrid, del programa a vivir y se trata de repaso más madrugado, de las noticias del fin de semana en Madrid cada sábado y domingo te contamos, o mejor dicho, nos cuentan a primera hora lo que tienes que saber y habéis podido escuchar a Isabel Salvador. Isabel se reunió con Blanca y con mis suegros hace unos días, unas semanas para contar su caso. El caso del edificio de la calle tribulete número siete. Este edificio, bueno, pues todo apunta a que va a ser adquirido por un fondo buitre, un fondo inmobiliario para inversions que pues está comprando varios activos en el centro de Madrid y todo parece que lo que va a hacer es reformarlos para, pues, exprimirlos todo lo que pueda y convertirlos en un producto, ya no en una casa, sino en un producto del que sacar rentabilidad. Este metapodcast no es un programa político. Aquí sabéis que hablo de podcasting y en primer lugar, bueno, quiero darles las gracias a Isabella, Isabel Salvador, por este espacio que dedicó dentro del programa Vivir y que, gracias al podcasting yo he podido escuchar, porque no lo he podido escuchar en directo, pero sí lo he podido escuchar en diferido gracias al formato podcast Y gracias al formato podcast vosotros y vosotras también lo habéis podido escuchar. Por desgracia, en Madrid se está convirtiendo en cómo explicarlo en un agujero negro, un agujero negro que se está llevando a las personas. No importa dónde has nacido, No importa dónde trabajes, No importa la familia, que tengas, no importa quiénes sean tus amigos, No importa dónde vivas. Solo importa que valgas o no valgas, que produzcas o no produzcas. El caso de Tribulete siete es un ejemplo más y créenme que ocurren cientos cientos cientos a diario de personas que se ven desplazadas, se ven expulsadas, se ven maltratadas de este agujero negro de capitalismo. Y sé que este no es un programa político, pero me quiero desahogar en este sentido, y es que las políticas que está llevando a cabo tanto la ciudad como en la Comunidad de Madrid en los últimos años están haciendo que las personas dejen de ser personas y sean menos números que valen o no valen depende de lo que produzcan o de lo que sean capaces de producir. Desde que se liberó el horario de comercial hace ya muchos años, años hemos visto cómo ahora en Madrid se puede abrir todo o casi todo durante los siete días de la semana, durante casi las veinticuatro horas al día, y los trabajadores dirán bueno, pues eso da trabajo. Sí, no digo que no, pero qué tipo de trabajo. La liberización, liberalización de licencias para taxi o para repartidores, por ejemplo, o incluso para privatizar el suelo público está haciendo que todas las calles de Madrid sean un espacio publicitario, que haya personas trabajando, llevando comida a domicilio en bici hasta altas horas de la madrugada e incluso durante la madrugada que tengas que trabajar de lunes a domingo, entrando a las seis de la mañana y saliendo a no sé qué hora de la noche. Yo recuerdo hace casi un año, en el invierno pasado, cuando salía a correr entrenando para la media maratón del año pasado, que salía a las seis y media siete de la mañana y veía a madres y padres dejando a sus hijos a las siete de la mañana en la guardería. Esos padres y madres seguramente tendrían que recorrerse Medio Madrid para entrar al trabajo a las ocho de la mañana o a las nueve de la mañana. Me da igual y eso es fruto también de este tipo de políticas. Hoy no quiero hablar de Fondos buitre aunque la excusa del podcast que os ha recomendado hoy o de la sección del programa de radio que se ha recomendado hoy tenga que ver con ese fondo buitre No os quiero hablar de la liberización de los horarios de Madrid, sino de hacia dónde va la sociedad. Hacia dónde va la sociedad, donde lo que importa no son las personas, sino el dinero que tengan esas personas o el dinero que puedan producir esas personas y que otras sean capaces de aprovecharse de él. Gracias al programa a vivir, Gracias a Isabel Salvador por hacerse eco de esta noticia y mucha fuerza a todos los vecinos de tribulete. Número siete Y ahora me despido y como cada día regreso a ese sitio donde estáis vosotros ahora mismo al otro lado del micrófono.