Buenos días, madre, esfera Buenos días mal, esfera comónica de la Fundación. Buenos días, Madre, Espera Bienvenidos a un día más a nuestro podcast y podcast de la comunidad de creadores de contenido sobre crianza en castellano. Ya sabéis que en cada episodio os acercamos una temática, un contenido, un personaje, un autor, una autora, un libro. Cualquier excusa es buena para hablar sobre crianza, infancia, salud infantil, salud mental, para hablar sobre el cuidado, sobre la familia. Hay tantas cosas que nos afectan y nos atraviesan y tantas cosas que nos interesan, que esto es interesantísimo y sobre todo, que hay que hablar de todo lo que nos va pasando y que hay temas que a veces nos salen, que a veces cuesta hablar de ellos y que están ahí, que están en la base de muchas de nuestras relaciones que van bien de las que van mal, Y yo creo que este programa que vamos a abordar hoy va a rascar mucho vale. Eso sí, es algo que creo que es importante señalar que puede que pase por vuestra vida sin deciros nada a lo mejor. No es el momento, pero que yo estoy convencida de que algo os tocará, alguna fibra. Voy a saludarlo primero a mi compi que me estoy encantada de saludar hoy de nuevo a Pablo r Coca Alias acá otimorons. Cómo estás, Pablo, Bueno, muy buenos días, que tal un placer estar aquí de nuevo compartiendo con vosotras. Qué ilusión, porque además nos visitaste hace dos años, dos años, puede ser ya un año, un año. Ya sé ya en noviembre dos mil veintiuno año y bueno estamos en el o, claro, estamos en el veintitrés, o que, bueno, hace parece que fue ayer y desde entonces, este señor, este muchacho, forma parte de nuestras vidas, porque, pues que es un imprescindible ya de nuestras redes. Y además, es que visteis mi primera entrevista qué guay o sea, me inicié con vosotras, así que yo aquí como en casa hombre. Y luego, además, pues ya has estado con nosotros en un espacio madre fera y bueno, formas parte ya de nuestra existencia. Pablo. Es así y encima, estás de enhorabuena porque tras un arduo proceso y dura dura etapa de creación, estrenas libro y vuelves aquí al podcast de madresfera con durante la tormenta qué bonito, qué duro, qué complicado y qué satisfecho y qué orgullo, Pablo, qué no te r con este librito que va sobre acompañar en la salud mental, exactamente durante la tormenta un libro sobre acompañar y entre paréntesis nos acompañar, acompañarnos. Ahora lo iremos detallando. Está publicado de nuevo como el primero. Esas cosas que no se pensan por Win por Bruguera. En este caso, señor Bruguera, el mismo formato que además es como al venir en formato cómic, porque tú dibujas es una cuestión, o sea, es un arma engañosa, como de arma de doble filo porque parece que va a ser algo sencillo. Bueno, el cómic tiene esa treta, por así decirlo nos engaña. Parece como que el dibujo es más fácil y va a ser algo más sencillo, más infantil, menos complicado. No es un ensayo, no es tan denso. Pero opo eso es lo que no has contado nada de qué tal la lectura de este libro. Es verdad Sé que te lo coté porque te dije que me había resultado más complicado que el anterior en el sentido de que tiene muchísimo más contenido. Aparte, es más, sí, he metido más pildoritas de psicología y de salud mental es y en con ese formato, utilizando los dibujos, las viñetas su estilo propio, porque ya te has creado un estilo propio, que es lo más complicado, lo más difícil y que por eso te plagian, porque conseguir un estilo propio es lo más complicado. Pues nos vas detallando relatando un proceso muy complejo, pero pero a la vez muy común y en el que todos nos podemos sentir se reflejados, que es el proceso de acompañar esa situación en la que uno mismo se encuentra con que la otra persona que vive con la que compartes un terreno de tu vida. Lo está pasando mal por x situaciones, condiciones y eres. Tú, como protagonista, el que tiene que ver cómo lo maneja y algo de lo que no se ha hablado hasta ahora, que es fantástico. Pablo, cuéntame cómo surge esto y de dónde surge esta necesidad, pues surge de un primer libro, en el cual yo, en el primer libro de esas cosas que nos pesa el protagonista Soxi no, que es el oles aquí opcies que en este segundo libro le llueve y esto es Moros no, el otro está aquí. Entonces el protagonista del primer libro es Ogi y a él, pues se habla sobre la importancia de pedir ayuda, de que no se puede con todo, y bueno, hace como un recorrido y pasa por un proceso. Entonces a la hora de abordar un segundo libro Morons que es como la persona que en el primer libro está ahí en un segundísimo plano acompañando y que aparece en cuatro momentos clave. Dije Joe, ahora un segundo libro tiene Tengo que hacerlo protagonista a moros, por el hecho de que quien acompaña a la salud mental es también o sea, tiene un papel fundamental y siempre nos olvidamos de esa persona. Además, como psicólogo se ve mucho como se olvida la familia y también como hermano de una persona que tiene un problema de salud mental. No como es el caso de mi hermana, pues yo he vivido toda mi adolescencia en esa ignorancia y en esa falta de información que me hacía alejarme de mi hermana, porque al final había un montón de conductas que yo no entendía, que yo achacaba a que estaba llamando la atención a que eran rabietas a que eran cosas de crío y lo hacía por molestar o por fastidiar, cuando realmente tenía una razón de ser y se podría haber abordado de una mejor manera. Pero al final, pues eso falta muchísima información en torno a estos temas, porque, bueno a ver, el caso de mi hermano es bastante complejo, porque ella nació con un éxito veintidós q. Yo tengo tres años más que ella. Entonces yo viví, pues esa etapa de de de terapias de no saber si iba a hablar o no, porque ya hablo a los seis años de dificultades en el juego y la relación de que entendiese las normas. Entonces, luego, en toda su etapa evolutiva, porque siendo de veintidós curse caracteriza porque hay una delección en el cromosoma veintidós en la región once dos entonces faltan muchos genes y eso puede producir hasta doscientos cuarenta patologías diferentes que pueden dar sí o no. Entonces claro toda la etapa evolutiva de mi hermana, no desde que nació hasta la adolescencia, fue un poco muy incierta, porque no sabíamos con qué problemática iba a ir desarrollando y ella ya tenía de base discapacidad intelectual, programas de corazón y demás. Pero, por ejemplo, en la adolescencia le dioetilepsia como un síntoma más de veintidós q. Todo eso unido a la cosa escolar que sufrió mi hermana, pues derivó en primero le dinosticaron una depresión con catorce quince años y con quince dieciséis años le diagnosticaron y quizás frenos. Entonces, yo, como mi hermano, he vivido tanto la etapa de hermano, que tiene una hermana con una discapacidad intelectual y luego la etapa de eso más el problema de salud mental, primero de depresión y luego le hizo fremia, porque yo recuerdo que mi hermana dejó de hablar, o sea o sea, tuvo lo que en psicología se conoce como el mutismo. Se quedó, se comunicaba con nosotros por escrito, no o sea, con una libreta y tal y yo flipaba. Yo creo que tenía por ahí dieciséis, diecisiete años. Estaba en segundo bachiller, tenía en el segundo chiller. Todavía no había empezado a estudiar psicología. Y yo la verdad es que no entendía nada. No era como esto que existo y como es un montón de circunstancias derivadas de su discapacidad, es su síndno es genético y del problema de salud mental. Entonces claro, yo he vivido como un adolescente que estaba acompañando, que no sabía cómo acompañar a su hermana y que al final, claro si tú aplicas, pues tu kit de herramientas que tiene basiquísimo, porque al final nadie no, es o sea yo, no había escuchado las de salud mental, ni en primaria, ni en la eso ni en bachiller no. Y cuando voy a los cuales se lo digo a los chavales que cuando voy a dar charlas primero o segundo de la eso, tercero o bachillerato, le digo, juez, qué guay que al menos escuché este término de sepáis que existe, no o qué es porque yo y tú menos mónica o sea no exacto yo que soy de tres, o como otras generaciones antes, no tenemos confianza, no pasa nada, sí sí claro. Por eso, si yo no estoy imagínate que saludos. Lo hemos hablado en muchas ocasiones Tú y yo somos de generaciones muy distintas y a mí me flipa como vuestra generación ha conseguido, ha conquistado terrenos que para nosotros son bueno, pues inexplorados, o sea. Estamos aprendiendo nosotros con vosotros y es precioso, o sea, yo, cuando te leo, cuando te escucho, cuando escucho a gente, a compañeras tuyas divulgadores en redes, es que me encanta. Es maravilloso, porque estáis dando luz a un montón de terrenos en los cuales, como tú bien decías, es que nadie jamás nos había hablado de ello. Entonces me parece que es algo con lo que antes de aquí, de es de madrefera, intentamos ahí, que es la conexión intergeneracional y que podemos aprender muchísimo de los que vais viniendo totalmente. Sí, Sí, entonces, pues nada decidí hacer este libro. Por todas estas cosas tan importantes y lo más curioso fue que cuando yo dije bueno, pues voy a leer, no voy a enriquecerme, de voy a ver el panorama de acompañar con muy gestan porque es cierto que yo he hecho el trabajo fin de grado de la psicología. Le dice sobre hermanos de personas con discapacidad, sobre grupos de hermanos y el trabajo fin de máster igual sobre grupos de hermanos y ver cómo esos grupos de hermanos pueden ayudar al bienestar psicológicos. De entender. Sobre todo, mi objetivo es dar información que yo, pues no sé al final, como aquí en el libro que acompañar sugiere muchas emociones y a veces esa emoción es que te produce la otra persona a la que está acompañando. Son emociones desagradables, o que te produce mucha frustración o incluso un componente mixto de amor odio. No es totalmente de lo normal y yo eso no lo supe hasta que la carrera en una práctica de psicología había un artículo donde, a través de la narrativa del autor, hablaba de que, o sea, validaba ese amor odio que puede sentir hacia una persona que está acompañando. Entonces, claro, yo me puse a ver todo el panorama que había sobre acompañar y no había, o sea, no había nada. Sí, es cierto que acompañar desde el rol del profesional. No sí, está bastante presente en artículo. Y tal porque al final, como profesionales de la salud mental, pues, aparte de hacer una intervención terapéutica, acompañamos a personas. Pero lo que es un rol más de madre e hijo, hermano, hermana, amigo, amiga o sea, lo que hagan acompañar más de calle. No he encontrado nada. No sé si he buscado muy mal, porque supongo que algo habrá por ahí perdido, pero nada significativo. Entonces, al final, el proceso creativo del libro ha sido mi yo como hermano, no o sea yo hace una introspección bastante complica de ver todos esos puntos y mi error profesional y hacer ahí un mix de lo que a mí como hermano, me hubiese gustado saber mucho antes, porque quizá eso me hubiese ayudado un poquito a acompañar mejor a mi hermana Y de ahí sale el libro como de esa necesidad. Le decía al principio que me parece que es complicado el libro en el sentido de que te toca muchas fibras, toca muchas situaciones. El primero siendo maravilloso y además tenéis podcast aquí en madrecerá con él para que lo escuchéis, que os lo leáis, que es fantástico y aborda también desde su propio enfoque, desde tu enfoque profesional, el tema de la salud mental. Cuánto nos queda por aprender. No, pero es algo que puede llegar a no menos gente, porque todos nos afecta a la salud mental. Pero creo que no es tan. No se puede aplicar a tantas tantas situaciones como este durante la tormenta, porque creo que todos y todas nos hemos visto o nos podemos ver en esa situación. Sí, porque al final, mi idea no era abordar solo problemas de salud mental como tal. No, al final es cómo acompaña a alguien que lo está pasando mal y no tiene por qué tener un problema de salud mental claro diagnosticado, puede estar pasando a un duelo, un destido laboral no sé en la infancia de la adolescencia, por ejemplo, el hecho de que tu mejor amigo se rompa esa relación, pues es emocionalmente difícil. Y eso no siempre o no casi siempre te provoca un problemas de salud mental, porque no tiene por qué. Y al final, pro salud mental son multicausales, no es decir hay muchísimos factores que no podemos decir. Hay igual a ave o sea es imposible, entonces es abordar un poco todo eso, factores que se ponen en juego cuando tienes que acompañar a alguien que está pasando por un proceso difícil, bien sea por un proceso de salud mental o sea cualquier otro proceso, porque al final de los otros procesos también van a afectar a cómo te sientes, a cómo te relacionas con los demás. Y si tenemos como esas señales, es bastante presentes, aunque no siempre hay señales que al final no podemos decir que siempre hay señales, porque estaríamos engañando, pero sí, cuando hay esa señal es que menos que verla. En el caso de mi hermana, por ejemplo, no siguieron, sí, hipotetizaron, se dijeron muchas cosas y posiblemente llegamos tarde a bastantes cosas cuando ella estaba en el límite de desbordar en relación a la salud mental. Mi hermana sí tiene mi hermana, o sea, a ella hablaba perfectamente eso tenía una capacidad de ver bastante buena. Pero como tiene voz, una sal son una voz diferente por su síndrome, que sería un juego, así como cuando te ponen una pinza en la nariz, entonces sus compañeros se metieron con ella por la voz. Entonces una hipótesis que yo me hago como hermano y como psicólogo, porque al final sí se mete con algo tan importante como es la comunicación, como es tu forma de hablar. Probablemente, pues te producto un trauma y sea más complejo hablar, no poder volver a expectarte, aparte de todas las dificultades que produce una xzofrenia. En cuanto al lenguaje, claro añadiendo eso que que ya porque partimos de una premisa, que es que sabemos qué le está pasando a la otra persona a la hora de acompañar y que muchas veces nos ponemos en esa posición de bueno. Sí, yo lo puedo hacer, porque bueno es que leo muchísimo. Me escucho todos los podcasts que existen y yo creo que sí, que tengo un bagaje. Me encuentro bien eso en una situación una premisa ideal, no, pero tienes que saber qué le está pasando a la otra persona y entenderlo, que es que no siempre será así. No. Y luego, por ejemplo, en el libro. El libro al final es una historia donde, pues, los dos personajes pasan por sus profeso. En el primer libro era el proceso de opcio, en el segundo libro el proceso de modo de quien está acompañando. Y en la historia ves cómo va avanzando un poquito y retrocede un montón y ves como avance y retrocede. Y gran parte del libro es no sé qué hacer, cómo lo hago, qué le está pasando. No, porque esa es la realidad. No. Ojalá, decí, ojalá ver que tu amigo o tu hijo está mal y que te lo cuente, pero es que son rara vez pasa no, porque también en el hecho de y eso es algo que me gusta mucho decir, porque muchas veces, como que asigimos que no lo cuenten que sería lo fácil, pero el que la otra perso persona te cuente qué lo está pasando mal implica que la otra persona tenga que procesar eso que le está pasando Y quizá ni hay el momento, ni está preparada, ni tiene los recursos, ni lo que sea entonces es forzar a que procese por lo que está pasando, a ver cómo luego gestiona eso o qué hace con eso, porque muchas veces vamos pues ya estábamos poniendo tirita y lo recomendable, no, pero hay circunstancias en la vida que no nos queda otra que ir poniendo tiritas hasta que en un momento pues ya no en el hospital, por ejemplo, hay casos de pacientes que necesitan tocar fondos y hasta que no lo tocan, no lo ven Y tú, como profesional y dices joder qué pena porque está aquí con el equipo te estamos acompañando, te, estamos ayudando, pero hay una resistencia bastante fuerte y hay perfiles de pacientes que les pasa eso que hasta que no tocan fondo, no se mueven cosas dentro suya. Entonces, bueno, pues al final hay caso y casto y tenemos y también nosotros como personas que acompañamos, pues tenemos que también saber cómo gestionar eso, porque ojalá, podamos ir ojalá a poder nosotros ir al psicólogo o por esa persona o procesar eso que le está pasando por esas persona. Pero al final eres la persona quien tiene que dar ese paso en el caso de que necesite ir al psicólogo o pedir ayuda. O lo que necesite es que es complicadísimo. Primero se pasó de por eso es que es muy complicado. Yo me lo he leído tres veces. Ya o sea, primeros. Primero sentar las bases de que aquí hay algo que está pasando, que para eso, ojo, hay que estar. Y esto en el contexto en el que nos encontramos en madrecera, hablamos de familias, hablamos de amistades o hablamos de tu entorno bueno más cercano, porque estamos aquí en madrefera y hablamos madres, hijos, bueno entorno familiar. Eso implica una presencia que en muchas ocasiones el ritmo de la vida no te deja. O, por ejemplo, si hablamos de adolescencia, un proceso que está siempre de continuo cambio, de sube y baja de dinámicas, que los padres mismos ya estamos bueno, bueno, nuestros, la adolescencia, todo déjalo que ya pasará primero detectar que algo está pasando y que tu rol de padre o de madre entra otra variable. Ahí que es identificar que algo está pasando y que tienes que variar un poco tus pautas. Eso es muy difícil y luego que no hay nada que o la luz bañándote a tándote como esas perspectivas no de porque, claro, tú puedes cambiar las pautas, pero cómo no qué haces. Sí, pueden cambiar pautas, que a veces puede ser una solución, pero llega un punto en el que tus límites también sí. Claro o sea, llegamos un límite que ponga en el libro que, por mucho que nosotros queramos a nuestros hijos, seamos padres maravillosos y todos los atributos que queramos poner ahí. Los problemas de salud mental cuando ellos están encima de la mesa, son muy complejos y necesitan de una ayuda profesional. Y cuando voy al instituto, hablo con profesores, sí, es cierto que hay ciertos padres como que eso les cuesta todavía, no que como que sus hijos sí tienen claro lo de ir al psicólogo, pero sus padres son los que dicen bueno. Quizás esto se te pase en unos meses y ya cuando el hijo demanda ayuda profesional, pues que menos que valorar eso no, porque luego también tenemos en la otra parte de adolescentes que no quieren ayudan. A mí me lo pregunta cuando hago la ronda de preguntas, pero entonces un psicólogo nos puede ayudar sin que nosotros queramos. Es como a ver, pues pues tú también tienes que tener esa parte ahí activo. Es cierto que el hecho de ir ya al psicólogo es como un pasito que de que no te has quedado a tu casa y has ido, y entonces psicólogo puedes hacer cositas ahí para ver si tú estás cerrado a esa ayuda, pues lo siento mucho. Entonces es muy complejo y el día a día es lo que dices, que nos permite poco espacio de compartir. Y, además, la adolescencia es también un poco de compartir en cuanto a núcleo familiar, de abrirse, de contar y tal depende también de los chavales, pero no suele ser frecuente. Entonces qué hacemos, qué hacemos información y es muy importante tener en ese caso el grupo de iguales, porque yo he acompañado a adolescentes y he tenido una época situaciones críticas de intento y han sido lo iguales. Y el Grupo de iguales que en gracias a esa conciencia que estamos llevando en redes sociales y activismo y poniendo los números de teléfono para la prevencción del suicidio y todas estas cosas han sido ellas los que anda a la voz del arma. Y yo viendo ese caso ya con más perspectiva, porque fue complejo. Dije madre mía a mí si me hubiese presentado esta situación cuando yo el adolescente y no o sea o sea, es que ni me hubiese planteado que esa persona estaría al riesgo, pues no sea una rayada más de un colega. No sé, no lo hubiese pillado por ahí, pero no toda esta labor de divulgación y de redes sociales puede estar carando. Y aunque vosotros, los padres, no estén tan presentes en la adolescencia, es muy importante ese grupo da iguales y cómo el grupo de iguales y qué información y qué y de qué se nuntre. Entonces cuenta este trabajo que aunque nosotros no estemos en ese rol ya no somos los protagonistas de la vida de nuestros hijos, nuestras hijas. No lo somos. Hemos caído ya de ese pedestal o estamos ahí en el proceso. Está tirando nuestras estatuas al mar y eso hay que asumirlo, entenderlo, no enfadarse, pero sí que podemos. Eso pasa todo por eso, todos nosotros cómo lo hemos vivido con nuestros propios padres y nuestras madres. No, y hay que sanarlo también y eso es parte de la existencia y ayudarles. Y de hecho, esto lo hablamos aquí. Madrefera mucho desde cómo construir una relación sana de confianza desde la infancia para que cuando llegue la adolescencia, bueno, pues eso, pues allá no sea todo tan dramático. O no lo veamos de esa manera, de esa desconexión que se puede establecer. Hay un vínculo que va a ir evolucionando y eso lo sabemos es sobra, pero sí que lo que me gusta mucho es que, quizás, a lo mejor, nuestro hijo no es el que tiene esa situación. A lo mejor, no es nuestra hija, nuestro hijo, pero sí es quien puede ayudar o quien está acompañando. Y somos nosotros, es que a lo mejor estáis escuchando este podcast y de repente es que yo puedo ayudar también a mi hijo o mi hija que tenga esa gestión, esos recursos para gestionar esa situación de una mejor manera, porque hay muchas ocasiones ellos tampoco han llegado a este material. No seguramente ya te seguirán a ti si son adolescentes y están en redes sociales. Pero creo que esto nos da un agaje de familia a todos, de conversación de cómo gestionar, cómo tratas a tus amigos a tu grupo de iguales. Jo es que eso es yo esa conversación no la he tenido nunca con mis padres, pues sí, y además, que la amistad está como muy infravalorada total, o sea, como hago ahí que se da por hecho Y además, son malos por el efecto, eh, o sea, las amistades de los hijos son sospechosas. Viajamos juntas a ver solo me interesa porque quiero estar alerta, que no digo que no por se pasa algo, pero cómo, cómo joder es que al final, nuestros amigos y nuestras amigas son parte de nuestra vida muchísimos. Entonces cómo les ayudamos a gestionar lo que eso es una parte preciosa y de este libro, de lo que puede fuera de la familia que se hace muy fuerte. Sí, sí, sí, O sea, que cómo manejan y cómo cómo ayuda r les a a saber, estar y cómo aprender nosotros mismos no y además, estaba pensando, además de este entorno de amistad que me parece fundamental, también tenemos como protagonistas o dentro de madre esfera especialmente a las madres que cuidan no Y cómo, por ejemplo, tuviste en tu presentación en la FNAC aquí en Madrid, a Vanesa de van Esa Pérez y de verdad tienes tres presentando tu libro, que habló precisamente de esa figura, de lo importante y de de de qué necesario es en muchas ocasiones, poner de relieve la figura de la cuidadora, del cuidador, que normalmente son las madres, en este caso el noventa por ciento, y qué poco cuidado tienen ellas, de o la sociedad sobre ellas. Claro, ese fue un tema que que dije Guau cómo aborda acompañar sin me terme en ese terreno, porque creo que no soy madre cuidadora. Entonces no voy a hablar de algo que no es lo mío ni ni quiero ocupar ese espacio. No porque ya hay personas como van esas que, pues, hablan de eso y lo visibilizan y cuentan su día a día, que me parece complejísimo, pero sí, es cierto que yo, como hermanos, he visto a mi madre cuidadora, mi padre también cuidador, pero es cierto que él, pues es por su trabajo, pues como que le dificulta más el estar ahí, entonces el peso cae más en mi madre y el simple hecho de ir al súper es un Hay que hacer unas esquemas mentales de organización de a ver cómo gestionó esta situación, a ver cuántos minutos tengo no para que no le dé una crisis o no, porque claro, si tiene que quedarse mi abuelo, pues claro, la cosa sería si mi hermana estuviese tranquila, pero si le da una crisis psicótica y se pone muy alterada a gritar, que se descontrola, pues quizá pues mi abuelo soña personas mayores y puede haber problemas, entonces, bueno, una serie de dilemas que se van presentando día a día y que al final yo conozco porque lo he vivido siempre y como que lo normalizan dicen. Bueno, pues ya está. Esto es lo que tenemos y hay que configurar. Pero claro se nos olvida mucho que sí que una familia y una madre puede cuidar, pero con unos límites también y con esto me refiero a que el sistema debe apoyarse de alguna manera toda esa red porque si tú lo piensas en frío como están montados los cuidados, insostenible totalmente no a nivel y no me imagino madres solteras que no tengan las familia cerca. O sea, no me imagino cómo tiene que ser ese esquema de cómo gestionar los cuidados. Entonces, yo, en el caso de mi hermana, si yo veo que faltan muchísimo recursos, porque la vida de mi hermana es tar de la cámara, sofiso, fala cano y necesito unas cinco personas, la chica que viene por las mañana a ocuparse de ella más luego mi madre, mi padre y mis dos abuelos por un poco hacer la estructura. Si tuviésemos que pagar eso en salarios, pues imagínate estamos pagando uno. Imagínate pagar tres más como mínimo si no hubiese esa otra figura. O sea, se te montan en una burrada y luego lo harás rapéutico en relación a la salud mental, que algo que necesita mi hermana, pues están por la nube, O sea, si es cierto que he concertado, pero hay poquísimas plazas y las plazas que hay, pues si las quieres de forma privada, hay que pagar unos cuatro cero euros. Que claro vale cuatro cero euros, porque allí todo el día comida cenas y todas las comidas, pues allí tiene psicólogos. Si quieren quedarta enfermera te las preocupacion o sea, que hay un equipo y ese equipo vale dinero. El problema y hay que pagarle a esos profesionales. El problema es que las familias no pueden sostener cuatro cero euros al mes por todos los años de vida de mi hermana. Entonces, esos son los dilemas de acompañar con otros tantos que visibilizan día a día las madres que cuidan. Entonces, volviendo al tema del libro, como que yo diferenciacio acompañar de cuidar como que acompañar algo más, pues no más, pues te acompañes tú hay ahí y tú estás en tu camino. Yo estoy en el mío, pero vamos andando y tal y cuidar como ahora está significado como el significado de cuidar algo más complejo. Y es todo lo que has dicho de madres cuidadoras que están ahí veinticuatro horas, pues a pie del cañón con todas esas complejidades que hay y más cuando hablamos, pues de niño o niñas con algún problema de aprendizaje, de discapacidad intelectual o incluso de programas de salud mental, porque ella ya está viendo familias, pues que su hijo tienen que ser ingresados en una unidad psiquiátrica y no hay plaza, no hay cama, que tampoco estoy diciendo que un ingreso sea lo más terapéutico a cómo estaban configurados los ingresos en un psiquiátrico. Porque, pues, desgraciadamente, pues hay de todos los casos y hay de todos los profesionales y a mí me llegan las historias que me ponen los pelos de puntas y cuando mi hermana estuve ingresada, pues fue también un impacto bastante fuerte para ella, más bien negativo por la experiencia. Entonces, bueno, pues hablo más de la compañía. De bueno. Cómo puedo acompañarte. No puedo caminar contigo a tu lado. Sé que tú estás mal y sé que yo te puedo ayudar. Si tú me dejas, si tú no me dejas o no quieres o no te apetece o no puedes llega un punto en el que sí puedes estar ahí, pero no puedes meterte en la persona sí y no sustitutar y no sustituye para nada la figura del terapeuta, que eso es muy, muy, muy importante, que también pasa mucho en el tema de las madres cuidadoras, No que es como bueno en fin de la madre es que cuidan o madres, pues con circunstancias más de intensas, no porque todas las madres cuidan. Eso es ya directamente, pero no sustituir, no convertirse, que es algo como que esa tendencia. No me voy a desde la madre, es evidente. No voy a estudiármelo todo voy a hacerme, o sea, hay una especie de claro ya o sea con mi hermana. Me pasó esa en el sentido de voy a dejar de ser hermano para pasar a ser profesional de mi hermana. Claro y luego que estoy yo con la asociación. Si no ha mentido a cuy veo a más madre y a más familia. No se apuntan a todos los cursos y tal que está genial aprender y demás. Pero siempre sabía que en nuestro lugar es el de madre, no el de profesionales, porque al final ni vamos a ser profesionales, porque al final somos madres. Y el vínculo que establecemos con nuestro hijo de vínculo de madre e hija y no profesional, paciente, no o niño que necesita ayuda. Entonces, aunque te den la varita mágica más efectiva del mundo como eres, su madre no va a funcionar o no va a funcionar tan bien como si fuese un equipo de profesionales que es auto registro para vuestro hijo o para mi hermana. Es un estro totalmente diferente. Y en el libro, pues también dejo muy claro o intento dejar claro que alguien que acompañe o que está cuidando, tiene que pedir ayuda, o puede llegar un momento en el que él también necesite ayuda. Y es cierto que encontrar los tiempos es ya complicadísimo. Pero al final se va notando el mal estar en los cuidados, porque te enfrenta de forma muy diferente a ello, desde el si tú cuidas, desde el cansancio o desde la frustración, pues entiendo que haya etapa de tu vida que no pueda ser de otra manera, porque circunstancia de todo tipo. Pero una de las cosas que más me tocaron del libro es porque yo creo que está peor visto, por así decirlo, dentro del comportamiento que se espera o esperas tú mismo de persona acompañante lo que acompaña en un proceso así de estas cractísticas a una persona que lo está pasando mal, sea por lo que sea es la retirada. No es como cómo asumir que en ocasiones a lo mejor, lo mejor es retirarte y decir que no puedes en ese momento. Eso me parece una de las cuestiones más difíciles de entender y de asumir, porque está como mal visto para uno mismo. Y luego viene la culpa. Sí, porque cuando se pone la etiqueta de que quien acompañamos en la salud mental no como que asumimos una serie de cuestiones de estar ahí siempre, de no enfadar nunca con la persona de todo maravilloso de cómo no como tener ahí un tacto especial a la persona o sea, tener como tratarlo de una forma muy especial. Y es cierto que hay que tener ciertas consideraciones. Y si hablamos de programas de salud mental, entonces programas de salud mental hay un abanico bastante grande el cual cada uno tiene sus peculiaridades y que en ese caso, pues debemos informarnos, pedir ayuda profesional en el caso de que son restornos conducta alimentarias, que lo tenga nuestra hija. Y cuando nos sentamos a comer, pues hay una serie de parámetros que hay que cumplir, porque si no, pues generan conflictos o generan malestares que al final impactan a los hijos. Pues, pues, muy bien, pues totalmente válido. No ahora, si no esperemos sentir por un periodo ya considerable de tiempo, pues problemita. No o sea que te tiene que saltar la voz de alarma, pero retirarse es muy difícil y, sobre todo también que la otra persona sepa gestionar eso o sepas como qué hacer como porque claro ella está esperando a que tú estés disponible, porque si es suele estar disponible para esa persona, pero en momentos que no y ya no suelen acompañar yo a veces pues he tenido un más día de curro de trabajo y tal yo el audio los mensajes y cuento a un colega y a lo mejor ese colega me dice, Mirander, no te voy a poder responder hoy porque emocionalmente estoy yo también en mi proceso y claro a mí más frustrado, o sea, más enfadado eso pero bueno, ya luego tú dices bueno es que son cosas mías, no, o sea son cosas mías en el sentido de que la otra persona también tiene su derecho de no estar emocionalmente disponible para ti en ese momento determinado. Claro que esto, pues, cada persona lo gestiona, cómo sabes, cómo puede y no se ha qué ser que gestiona bien. Y aquí en el libro se plantea como un conflicto y lo uso para relaptar una idea muy clave para mí, que es qué espera a la otra persona de ti qué le puedes dar tú y qué qué necesitas. No, lo que espere, lo que necesita. No tiene nada que ver, porque a veces podemos necesitar yo que sé, un paseo, salir a pasear un día, dos días a la semana y esperar que esta persona esté disponible a los cinco días no y luego también lo que nosotros podemos darle a esa persona. Entonces todo eso se debería de poner encima de la mesa en el caso del paseo de que la persona, pues necesite dar un paseo a lo mejor. Yo solo puedo los sábados por la mañana y la persona necesita marte, jueves y sábados por el motivo que sea, la persona será la que tenga que configurar eso para que otra persona pueda acompañarla esos otros dos días que yo, en este caso no estoy, y el hecho de no poder acompañarla los otros dos días no significa que la quiera menos. Significa que yo también tengo mis circunstancia y mis procesos y te estoy dando lo que realmente te puedo dar. Entonces eso es como un mundo relacional tan complejo que es negociar, no es poner encima de la mesa cosas e ir viendo cómo gestionamos y manejamos esa situación de la mejor forma posible, con la idea de que estos apoyo se vayan retirando poco a poco cuando no apoyo más específicos de pues no sea que te llame porque está mal y vaya a su casa a tal o a cocinar, incluso porque nece su vida esté tan desestructurada cuando ya hablamos de problemas de salud mental, pues la persona quizá necesita un orden la comida y tú eres esa persona que se lo puede dar o venga. Vamos a cocinar juntos, vengata del lunes, o sea o quedo los domingos y cofinamos para el resto de la semana. Pero la idea es que la persona también favorecer su autonomía. De ahí que la metáfora del paraguas primero tú sostienes el paraguas. Ese paraguas puede que llegue un momento en el que nos sirva y le lleuevo a la persona que acompañe y probablemente te lleva a ti no y el retirarse significa en esa metáfora que tú te has mojado, has estado ahí al lado, pero tan mojado. La lluvia está arrojado y necesita un tiempo de secarte. No. Y si lo ves así, es como lo ves obvio que hago en la ropa mojada sigue lloviendo. No me voy a secar y para acompañarte bien, me tengo que secar yo también de cosas con el objetivo de que luego, pues ese paraguas, en vez de sostenerlo, tú sea la propia persona que lo sostenga. No con esa idea, siempre pues con las circunstancias de cada uno, porque no le podemos pedir. Pero al olmo al final, pues no sea la circunstancia de las madres que están escuchando, no, pero llevándolo un poco a eso al sie territorio desde el punto que cada uno puede leer en su historia. Sí, sí, además, que es algo que va que nos afecta a todos y que todos, como decía al principio, todas hemos podido estar o estamos en esa situación en algún momento y, además, con en el momento de acompañamiento. Existe el peligro muy evidente de que conviertas esa tarea que te haces auto, pues estabas ahí de repente, te has comertido, te ha llegado. Eso no porque los problemas de salud mental o las circunstancias que nos pasionan a cada uno no llegan de una manera buscada te llega, te ha llegado. No es una cuestión que está ahí. Entonces te encomiendas no y es como el centro en esa tarea y que ojo que eso en la maternidad también pasa, no convierto, la maternidad en mi sentido de la vida y en el acompañamiento. Voy a convertirme en la mejor acompañante de eso teminar va a determinar en el sentido de mi existencia, con lo que eso implica. Claro, cuando hablamos ya de cosas tan específicas como problemas de salud mental, la persona que está pasando por ese problema de salud mental también tiene cierta responsabilidad en qué hacer con todo eso, qué le pasa. Y bueno, es cierto que hay caso más peculiares y caso más crónicos y son más específicos, pero también nosotros, como personas que acompañamos, pues no tenemos que ahora o sea, convertir nuestra personalidad en personas que acompañamos y ocupar ese hueco y llenar ese hueco de esa persona, porque la idea, que es muy bonita pero muy compleja y requiere mucho esfuerzo por parte de la persona que por la persona que lo está pasando mal, es que poco a póico vaya rehaciendo su vida. Un ejemplo muy muy así para que se entienda si la persona, pues no puede salir a la calle, porque salir a la calle le produce una ansiedad. Ahora mismo de por dante y tú le apoyas yendo a hacerle la compra está muy bien en los primeros momentos de depordamiento, pero quizá hay que intentar qué recuperea eso que hacía antes. Y cada vez recuperar eso que hacia antes, pues requiere muchas veces de ayuda profesional, no de que nosotros estemos haciendo él al comprar toda la semana y que no salga a la calle nunca, porque, bueno, el hecho de estar en una casa también repercuta la salud mental hombre, no el hecho de no salir a la calle, de no dar un paseo de la luz solar. Hay un montón de factores alrededor nuestra que realmente pueda afectar, aunque para esos momentos tan críticos de las persona, el estar en casa encerrado o sea lo mejor de que la ha pasado en la vida y en relación a su problema es no tener que enfrentarse o que salir a la calle, pues sea algo que en estos momentos a corto plazo este a gusto. Hablo también el Libro del papel de la evitación, porque si la evitación no ayuda en mucho momento, pero también hay que tener cuidado que estamos evitando, que estamos evitando, porque eso se puede cronificar y al final puede convertirse en un problema. Con el hecho de no relacionarme con la gente y la evito como no haya al supermercado, porque el espacio me produce x sensaciones como lo que sea. Y al final, todo esto puede te acompaña al profesional que bueno, ya ya entramos como está la salud mental pública y que es un psicólogo, tampoco es la fea ojo. Es muy importante es que hay un montón, está trabajo social, y lo digo también en el libro que no todo el mundo tiene por qué ir al psicólogo a veces si tu problema es económico o es de ansiedad laboral. A lo mejor, el problema es el trabajo. Sí, es cierto que un psicólogo te puede ayudar a gestionar la ansiedad. Pero los psicólogos no podemos convertirnos ahora en mecánicos de personas y devolverla a un entorno que es inviable o una relación de maltrato. No sé si te voy a ayudar a tú gestionar cosas para que soporte no con resiliencia tu relación de maltrato. Eso pensándolo en una locura, es inviado o sea, no cabe en la cabeza. Hay nadie que se aborde así en una intervención terapéutica. Entonces bueno, pues quizá ahí en esa relación de maltrato, pues necesite otros recursos que también te echango una mano y quizás tú no tengas ningún problema. Es que la persona, pues es una mala persona. Diciéndolo o sea, faltándome palabra para designar eso que también las hay. Sí, sí, me voy a contener un poco siendo un espacio educativo transformador. Sí, pero hay que poner las cosas como en blanco impresión que a veces está bien. Esto es una maldita mierda. Sí, la situaciones que son una basura y son una mierda y te joden la vida y tú no tienes la culpa de nada, no ni no, porque al final, o sea, la creencia esta de que tenemos que estar preparados para lo que nos tenga. Es de muy destructiva, porque te aceptar como una posición de dios endiosado, de persona endiosada que puede con todo, y la realidad es que no. La vulnerabilidad que nos dicen ahora mondejar la fantasía de que somos invulnerables. No pues sí y aquí también muestra esa requizá vulnerabilidad en el libro. Como bueno, quizá no necesitamos ser más fuertes, necesitamos monstruar que estamos ahí todo el rato, construyéndonos nuestra armaduras para salir al mundo. Y quizás necesitamos sentir un poquito y reconocer que no necesitamos armaduras, que somos así. Sí, lo que pasa es que está como que no se concibe, O sea que, como sociedad y vamos hacia entre todos, vamos construyendo esa imagen de que tienes que estar preparado para todo, de que lo vas a conseguir si quieres y lo piensa fuerte y de que, si tienes más likes, vas a conseguirse mejor. O sea, hay todo un proceso desde diferentes sectores y desde diferentes puntos de vida y se está haciendo polvo a las nuevas generaciones. O sea, hay una o sea, una necesidad de todas estas cosas que no del éxito puede ser influences de bueno que te voy a mandar que no sepan que como o sea, la idea que tienen de felicidad del éxito y tal como ellos abordan esta idea y a donde quieren llegar, les produce esta frustración que, claro o sea, es que o sea, o sea, muy pocas personas pueden llegar a la idea que ellos tienen de éxito o de lo que es una persona popular no y todos los atributos que eso tiene. Oye me interesa mucho desde tu perspectiva, el acompañamiento en el ámbito en el que estamos ahora mismo, en el mundo digital, en este mundo, en este contexto en el que ya están las nuevas generaciones y estoy pensando en cómo nos acompañamos o nos comportamos en las redes o en Yo estaba pensando antes en el te dejo en visto no. Cuando te mando un audio, te dejo un visto que nos implica que me dejen en visto no, que algo que que yo busca vídeos de YouTube de cuatro iluminar de la vida que te contaban hipótesis de no. Ahora tú, lo que tienes que hacer es estar cuatro horas sin responder, porque claro, como ha tarda ahora responderte claro, eso no es manera de conectarse. Tanto explica, pero bueno, o también una manera interesante, porque yo tengo madres que o sea que o sea que el comunicarse por Whatsapps le abra una ventana nueva para poder hablar con su hijo o hija, entonces eso es interesante. No es cierto que todos desearíamos hablar cara a cara, pero a quien no le ha pasado que le resulta más fácil decir algo importante, porque te o por llamada que cara a cara. No. Al final, bueno, poco a poco vamos una es como una aproximación, no ir poco a poco expresando lo que sentimos o lo que queremos decir. O sea, empezamos por mensajes de texto, luego llamada y luego en persona. No puede verse como algo positivo en ciertos casos y estudiando las circunstancias como pues, de no comunicarte con tu hijo a poder hablarle por whatsappo pues mira no te digo yo que sea mala idea. Entonces cómo acompañamos en las tecnologías. Primero, qué relación tenemos nosotros con las tecnologías, tenéis vosotros con las tecnologías como padres, no, porque al final, si lo ves tú mal, si te pones muy nervioso la tecnologías y si tal al final va a ser o sea, va a ir con ese esquema mental y con esas emociones que te producen las tecnologías tus hijos. Es cierto, las tecnologías, pues yo no las voy a demonizar, porque a mí me han servido a llegar a vuestros hijos, por ejemplo, y a mí me pueden tan historias muy bonitas de cómo mi libro lleva a un adolescente, cómo leen mi contenido, cómo le en el contenido de otros compañeros y demás. Pero es cierto que si te salen de unos límites, pues bueno, es importante que los chavales sepan cuestionar los discursos que escuchan. Molen no eso que yo siendo estando en Bachiller, sobre todo pues eso tal persona que me interesa o me gusta no me ha respondido. Que significa, pues veo cinco vídeos del tío este del amor, del guru, del amor que se ha hecho dos cursos de una hora y media. No y te cuenta, pues sus cosas y yo me las creía claramente, como no me voy a porque al final tienen lógica, o sea como que ellos tienen una oratoria muy buena y comunican de forma muy persuasiva. Entonces te lo crees y hasta que no pasó el tiempo maduré fui al psicólogo y toda esta historia, pues no vi otras cosas. No, pero eso ha estado presente en mí y si me hubiese gustado que se me acompañase. Pero también es cierto que ahora hay muchos libros sobre amor, no relaciones destinadas, o sea de forma muy accesible, con un lenguaje muy accesible destinado a adolescer o a cualquier persona, como, por ejemplo, de mi compañía María es Clapez me quiero te, quiero que yo lo o sea, lo he leído y tal y dije Joe, ojalá a ver me he encontrado con este libro en esa edad, No porque te muestra de una forma simple, pero desde la psicología y desde ella, como profesional y como sexóloga, el mundo de las relaciones, que es otro temazo en la adolescencia, en el cual, pues, acompañar ahí sí, que es difícil a ver, sí que otro temas de edificio, no porque quién eres tú para decirme que este o, esta persona no puede ser mi novio o no tal no sé que el tema de la sexualidad. Y bueno, pues todas estas cosas que se van desarrollando más en la adolescencia y como se nos metemos ahí, pues, también hay libros muy guay que voy a recomendar aquí, aprovechando el de la psicogomano acercarse de la generación a nivel de tecnología, de palabra de cómo nos relacionamos la generación z es maravillos y además, te pone un montón de estudiables. Sí, porque es un contexto y esto es lo que hablábamos al principio, de leernos entre diferentes generaciones y escucharnos, porque al final son son cuestiones que nosotros no hemos vivido y conversaciones, por ejemplo, sobre educación emocional que nosotros no hemos tenido. Entonces es sanísimo y estamos a tiempo de hacerlo y más aún si estamos acompañando y educando no, y estamos intentando que nuestros adolescentes, nuestros hijos, tengan la edad, que tengan avancen de una manera lo más sana posible, sabiendo y esto también en tu libro. Además y en los dos que todo puede pasar que vivimos en un mundo en el que hay un montón de contes vamos y que nos vamos a equivocar, que eso es súper limo, o sea que acá que nos vamos a equivocar. Yo con mi hermana me equivoco a ochanta vez y luego digo ay madre mía, pues si es que eso tiene acompañar, también no y bueno que es menos que luego reconocerlo, no de reconocerse a la persona de oye mira. Creo que es mi forma de actuar en este momento contigo, pues no ha estado aceptada y eso, obviamente, no lo justifica. Pero te acerca. No es cierto que porque esté muy estresada y cometa una conducta que sea molesta para la otra persona, el hecho de explicársela nos justifica, pero a todos nos gusta que nos vengan luego y nos expliquen un poquito de dónde ha venido eso. Por qué no porque también muchas veces la persona que está siendo acompañada no ve mas allá de sí mismo. Y eso pasa todos los adolescentes también que les cuesta ver más allá de sí mismo el efecto que tiene sus conductas en los otros que, al menos que nosotros, comunicársela, aunque le entre por un lado y le salga por s pero ya más en la adultez no hay gente que ya ha leído el libro. No lo comentaron allí. Por ejemplo, en la presentación de la escena hubo una chica que tenía a su pareja al lado y que dijo que el libro la ha leído ella, aunque no ella es persona que lo la salud mental, no persona acompañada, pero ella la ha leído y gracias al libro, como que se ha dado cuenta el efecto que puede causar ella en su pareja, que es la que la acompaña entonces siendo conscientes de eso, aunque no siempre vamos a ver gestionarlo. Es un paso súper importante. Vaya y yo me dé por satisfecho si este libro aporta a eso, esa antes de lo que generamos en el otro. Sí, que hay que también tener indulgencia con igual que la tenemos con la persona en la que estamos acompañando, que le concedemos no esos comportamientos, que sabemos que está pasando una racha mala y que hay que tener especial ahí sensibilidad también ser indulgentes con nosotros mismos. Sí, porque nos culpamos mucho. La culpa está ahí. No debería de haber hecho tal y más en vosotras. Estaría el término de mala madre. No es que soy mala madre, qué tal es que no es como mira, pues ponga a mí a ese madre no a ver como lo hago por ejemplos. Pues no porque mucha gente habla sin gusta necesidad de ocupar un espacio el cual no conozco y al cual no he vivido. No porque yo, como hermano, también es cierto que cuando era adolescente, el hecho de contar lo que pasaba en casa o los problemas de mi hermana a mí iguales me costaba mucho, porque yo, como que sentía que no me entendía ya totalmente. Es cierto porque al final son chavales de catorce quince años cuando yo estaba en mi grupo de amigos y que luego, bueno, pues al final no viven en esa realidad. Qué te van a decir por lo que puedan o sepan. No también también entendiendo que, obviamente sí te pueden apoyar, en cierto punto, pero en otro punto no, porque al final, quien atraviesa todas esas emociones somos las personas que han vivido eso un duelo. Hay personas que no han vivido un duelo y se lo pueden imaginar, pero quién la ha procesado, no un duelo en el amor, por ejemplo, que es más específico, o no todas las personas, un duelo por fallecimiento, pues quizás es más universal. Sí, y además, me gusta mucho la mención que hace siempre en tanto en los libros como en tu charla tez, por ejemplo, a la asociación y al momento en el que te juntan con otras familias y otros hermanos y otras hermanas son muy importantes. Y eso y además que me parece que representa la importancia de la comunidad y del apoyo como red siempre lo cuento. Por esto. Sí, o sea, lo que pasó fue que yo lo que he contado al principio era que yo me alejé mucho de mi hermana, era como que no quería saber nada de ella. Y hasta aquí mis padres encontró la asociación que fueron dos mil catorce, dos mil quince y yo tenía mis buenos dieciséis años. Por ahí no sé más o menos mira estaba, creo Bachille, pues lo que pasó fue que fuimos a un encuentro que organizó esta asociación con poquitos, padres y hermanos, porque al principio éramos muy poquitos y el hecho de estar allí en ese núcleo, ver a otros niños como mi hermana y a escuchar a familia hermanos contando cosas del día a día, pues muy similar a lo de mi hermana, como que me cambió la visión que tenía hacia el problema de mi hermana muchísimo, y ahí fue ese momento clave para empezar a acercarme. Ahí no iba a poder entenderlo un poco mejor y dejar de alejarme y de rechazarla y retomando el teoía del duelo. El tema de duelo también lo trato en el libro en relación a cuando esto lo trato por una cuestión más personal y es que yo a veces, pues en el móvil te saltan fotos antiguas o yo por el hecho de borrar fotos y liberar un poco espacio, pues me mete en la galería y voy borrando foto. Entonces no ha sido una rara a la vez que me encuentre algún vídeo de mi hermana, alguna foto de mi hermana de cuando ella no tenía este problema de salud mental tan grave, ella hablaba y se relacionaba y se reía. Y claro ahora la situación tal y como está, pues las compara y dices, madre mía. Pero qué ha pasado, no, cómo hemos llevado a este punto olgar el día a día, el día a día y no vemos como ese ese dos mil trece, por ejemplo, y eso dos mil veintitrés el día a día, pues está compuesto por el día a día Y no nos damos cuenta de esa diferencia. Y el ver a mi hermana, pues en ese punto y es como estar ahora dice es también un duelo que hay que profesar, no el como nuestro hijo, pues estaba antes reía, tenía una vida, o tenía unos amigos, o salía a la calle a jugar o que sea, o salía a la calle con nosotros al súper. Y ahora que está triste, que llora, que no hay manera de que tenga un proyecto de vida. O tal es como no a un duelo que vivir, el duelo de quién era. Y es ahora que eso no, que nunca vuelva a ser quien fue. Será quien fue. Pero en de otra forma, eso no significa que siempre vaya a ser así y siempre vaya a estar triste y siempre vaya a tal, pues hay que encontrar apoyo quien te da su apoyo. Por eso es lo que a nosotros como familia, es el dolor de cabeza constante. No, pero es importante abordar el duelo sí y como alque siempre se entiende como duelo de amor o todo lo de fallecimiento, pero un duelo de no incluso alguien que está bien y de repente tiene un accidente y se queda centrolégico. Bueno, la propia versión está pasando un duelo y tú, como familiar suyo también de este cambio de realidad tan complejo es que en nuestro contexto, Pablo, me estoy pensando muchísimo en la situación en la que se acompaña a una amiga, una mujer, una madre o incluso una pareja, no puede que se entera o que descubre o que lleva un proceso de búsqueda de embarazo y no llega. Y eso es muy lo vivimos mucho en esa situación y es algo de lo que nos se y para lo que no sabemos acompañarnos. Es un duelo. Es tal yo ese tema no tenía ni idea hasta que hice una investigación, por un trabajo que realicé sobre la salud mental de estas personas y me quedé asombrado y dijo qué desconocimiento tenemos y lo que hay detrás de porque realmente hay bastante hay bastantes casos de mujeres porque no se quedan embarazadas a la primera de ser un hijo, pero no hay forma. Y el proceso este desde que desde que no hay manera hasta que se encuentra la forma. Es un proceso y sobre todos los artículos que leían a nivel social, claro el peso que a nosotros mismos echamos encima de la otra persona y el duelo de la mujer por lo que te desembarazada o por persí es en el embarazo o que un tratamiento de infertilidad se haga, pero no se salga bien claro y tenga que volver a empezar todo ese proceso. Al final se le baña yendo ansiedad a bueno, yo es importante. Es cierto que la ansiedad no te hace abortar, como tengo mucha ansiedad. No me quedo embarazada, no, pero sí está todo y condiciona tu forma de vida, tu manera de relacionarte, dejarte, salir, dejar de ir donde va a haber. Personas embarazadas son o niños por no entrarte en ese contexto, sabes, por no entrar en contacto con algo que te duele profundamente y sobre todo, desde desde el punto de vista de tu libro, cómo él se maneja desde la persona que acompaña a esa mujer, a esa pareja, a ese padre que o sea hombre que no va a ser padre. No que es algo de lo que no se habla Y a mí me parece también un recurso maravilloso. Y recomiendo. Tenemos un montón de capítulos dedicados a como al mundo de la infertilidad, con todo lo que implica, O sea muchísimos, o sea que eso sí sí Y este y la verdad que no había pensado en ello hasta que estaba hablando contigo y lo he visto claramente. Due por eso que hay muchos tipos de duelo muy invisibilizados. Sí, sí, sí, sí, y que si no se ven como tal oye y antes de que terminemos, es súper que fíjate cómo se nos vaga el tiempo. Es súper importante cuando hablas de identificar o encontrarte con que la persona a la que estás acompañando manifiesta intenciones suicidas o habla sobre ello. Vale eso fundamental. Pablo, sí, sí, porque al final se acompañamos a nivel emocional, pues podemos plantearnos cosas, podamos tener ciertas ideas de que el sufrimiento, el hecho de que estamos sufriendo por algo, eso nos va a hacer que pensemos de una forma más negativa de ciertas cosas. Y quizás, pues podamos pensar en tengamos idea de suicidia, entonces es cierto que lo abordo de forma muy muy simple y muy tal. Donde o sea, el que acompaña ver muy mal al acompañado. No moros de muy mala opia. Y hay como un diálogo donde la persona que está mal dice, bueno pues, que que no entiendo para qué seguir viviendo. No lo dice de una manera muy leve, como lo podemos decir, no que también nosotros, pues mira es que de verdad es que esto ojalá no lo decimos de una forma muy y sí, sí, se puede muy equivocada. Sí, sí, sí, el dios mío llévame pronto. Sí, sí, justo no. Esa expresión no muy banalizada, pero bueno, si sabemos que lo está pasando mal y que emocionalmente está mal que a menos que meternos ahí, porque también es algo muy invisibilizado el hablar de idea suicida y que no sabemos manejarlo ahí. Y justo, pues no para nada, que da muchísimo miedo, y es normal que de miedo porque es algo muy nuevo de lo que se habla desde hace muy poco, de lo que no hay información y de lo que lo podemos cagar, pero que jamás no implica que la persona vaya a cometer el acto, no y que menos que informarnos antes de abordar esas ideas. Entonces, pues, yo lo que planteo es un poco cuáles son las ideas inminentes para que pueda hacer algo de llamar al cero, veinticuatro o algún recurso para que tú te des cuenta de que muchas veces esas conductas inminentes desde suicidio no las vemos. Pero no las vemos porque no tenemos esa información. Y luego pongo como un código cuerdo de cómo abordar la idea del suicidio. Si alguien te dice que se quiere suicidar como qué hace en esa situación, no me cadavía en el libro ponerlo y ya se me iba a otro tema que me parece importante abordarlo, pero que no era la razón de este libro, pero que con la Cámara del móvil cercanea y te lleva una publicación de Instagram donde, pues te puede dar unas preves pautas simplemente, pero sí, el suicidio en acompañar, pues puede estar ahí presente y que, a menos que aliviar a la persona que lo está pasando mal, pudiendo poner ese encima de la mesa también y que hay recursos, que lo sepamos, que existen recursos, que hay personas que están trabajando intentando ayudar y hay guías. Está la guía de la niña amarilla de cómo comunicar el suicidio. No que tiene. Es cierto que estamos orientadas a periodistas, pero como persona que acompaña, te puede dar algunas claves. Está el libro de que también lo menciono. Menciona a Miguel Guerrero en Twitter de Twitter, que es psicólogo, clínico, experto en suicidio, Jim Marbella, y también mencionó otro libro que hablas sobre cómo acompañar en el suicidio de la Compañera Valverde, el psicóloga. Sí, sí que además la tuvimos en salud de fera. Hemos tenido a la salud en Santero Paula Era Paula, Sí es Paula García Valverdela, sí, Paula Galverde. Tenemos a Miguel Guerrero. También hemos hablado de preventura. La conocí que la conocimos. No sé si tú estás en un encuentro sobre el suicidio. No, pero pero déjame incluir aquí. Sí, sí, sí es el libro se llama la ación de suicidio. Sí, sí. Tenemos capítulo, capítulo dedicado a ese libro en salud fera. Y solo déjame recordar que el uno de julio, en el espacio madrefera, vamos a hablar sobre prevención de este tema, precisamente sobre suicidio. En entornos digitales y tendremos como invitados a Luis Hernando, López Martínez y a Eva María Carretera el uno de julio en espacio Fundación Madres Espacio y Fundación Telefónica que no me salía Pablo. Tenemos que marcharnos, pero podríamos estar fíjate si es queda para tanto, pero sí nada. Creo que bueno. Hemos hecho un recorrido un poco general de lo que implica el acompañamiento, especialmente desde nuestro viso, que es muy difícil, que nos vamos a equivocar, que es un avanzo retroceso, que no lo tenemos que saber todo, que no hay el malestar del otro, nos impacta y nos produce ciertas emociones y tenemos que saber cómo gestionamos esa emoción y que si vemos que en el punto en el que estamos, tenemos que pedir ayuda porque ya la situaciones de borde, pues qué menos que pedirla. No ese sería como muy resumido, muy resumido y nada que ay el librito que la aya de arte, que le dais durante la tormenta, que lo recomendamientos de que lleguen todas las librerías. Nada buena y que sí bueno. Voy a decir mi agenda. Alguien se quiere pasar dale rápido, pues nada. Lo que pasa es que esta tarde, pero ya ya tarde. Será pasado y abril estoy en Granada firmando luego la semana que viene, el cinco de mayo, estoy en Villena, alicante que voy a dar una charla instituto y luego me quedo por allí presentando el libro y ahora firma será. Hay un festival que se llama Stigma festival que están haciendo un montón de movidas para Marta Carmona también que no sé si las muchas ah sí. Sí? Sí? Sí? Tal bueno, pues hacen como una movida y allí voy a estar yo el cinco de mayo por la tarde, luego siguiente, el seis de mayo, estoy en Valencia en la feria del libro, presentando el libro a las siete de la tarde y luego ahora firma. Luego a las semanas siguientes tiene Valladolid el once, luego en Gijón, en la serie del libro de Gijón el quince de mayo. Según man dicho, no sí, bueno, sí puede ser Y luego feo del Libro de Madrid Y a donde me lleven o me inviten o me propongan, pues yo encantado de participar o de ver la posibilidad de hacer cosas y de mover esto. Y en Villena está Guay, porque han montó una exposición con mis viñetas que estará durante todo un mes ahí, sobre salud mental y demás, por si alguien debe llena está aquí escuchando, pues hasta finales de mayo estará allí la exposición apuntado de todas formas, en las redes sociales de Pablo. Podréis seguir seguramente toda su agenda, porque lo va publicando todo en Twitter, en Instagram, en tiktok lo tenéis muy activo, Pablo, muchísimas gracias. De verdad es un placer. Siempre está ah es una maravilla y nos veremos prontito y que muchos éxitos y muchas gracias por tu libro, porque es fantástico. De verdad es un recurso que todo el mundo debe acceder a él y porque estoy convencida de que todo el mundo va a aprender algo con ello que nos vamos amigos, volveremos en un nuevo episodio de buenos días. Madre espera, espero que os haya resultado interesante. Os dejaremos toda la información de los libros que hemos tratado hoy del libro de Pablo, sus redes y donde podréis encontrar toda su agenda. Lo pondremos en la descripción del programa y volveremos con un nuevo episodio de Buenos días. Madre pro adiós, tío Pablo lo encanta