Buenos días, Madre, Esfera Buenos días, Madre, esfera comónica de la funda Bienvenidos. Somos Tribus, sus tris chavas, Tribus, Buenos días, Madre, Espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, una semana más que conste que esta nueva temporada. Me he propuesto a hacer el programa semanal, pero no lo voy a poder cumplir, porque lo intento intentaría hacer menos y aún así me siguen saliendo más programas. Así que la idea era hacer uno semanal, pero es probable que haya más. No lo puedo evitar y volvemos con un nuevo episodio, sea semanal o sea cuando sea, con nuestras amigas de somos tribu con Cristina, con Arancha Rollo, con Cristina López, que, por cierto, Cristina estamos expectamentes con ese libro que ya está ahí en preparación dentro de nada lo tendremos por aquí hablaremos de ello. Estrenado una tercera temporada de somos tribus chicas. Bienvenidas, buenos días, bien halladas, buenos días, qué ilusión. Yo lo pensaba y decía madre mía, de cuando mandé ese correo en plan de Hola. He pensado esto hasta el día de hoy y todo lo que ha pasado, los ratos que hemos pasado adelante y detrás de micros maravillas vistas absolutas a otros que vendrá y lo que venímos. Esto aquí sin límites y yo feliz de seguir compartiendo sección con vosotras que, además es una de las más queridas de nuestro podcast, que la gente ya lo tiene integrado como parte de su crianza Y a mí eso me hace tan feliz que nos esperen mes a mes cómo lo vamos a seguir. Por favor, sí, porque además, también es para nosotros hacer hace ratito en el que compartalmente. Egoístamente, también vieneis pues sí, es un rato maravilloso que siempre terminamos con ay qué a gustito, verdad, qué café tan bueno nos hemos tomado juntas. Aquí están y eso es lo que esperamos también porque a mí sí, que me preguntaban este verano. Vais a volver, Vais a volver, y no lo sabemos. Este es como el guadiano. No sabemos si vas viene, pero hemos vuelto, Estamos aquí, volvemos. Hemos compartido precisamente con motivo de las épocas en las que estamos este mes de septiembre, en el que se vuelven, vuelven las cosas a la ciudad o las rutinas, vuelven las carreras, el estrés y la vuelta al cole y hemos compartido el episodio que tuvimos el año pasado, precisamente sobre la vuelta al coler porque es una joya, porque hay que escuchárselo. Me lo he vuelto a escuchar y de repente, encuentras cosas que te valen ahora, incluso aunque ya las hubieses escuchado. Pasamos por etapas. Mis hijos son más mayores y aún así lo valoro muchísimo, así que si no lo habéis escuchado, os lo recomiendo mucho, porque de verdad que te relaja un montón como siempre en nuestro propósito ayudar, relajar un poco en esta tarea y afrontarlo a esta etapa que es dura, Es dura y antes lo hablábamos fuera del directo, que hay que tomarla conmigo y darle, pues eso a estos períodos de adaptaciones que, a lo mejor no son literales adaptación, porque ya llevan tiempo en el cole porque ya son un poco más mayores. Pero sí, sí, nos tenemos que adaptar todos al final a esta nueva etapa que empezamos ahora en septiembre, nuevo curso, nuevos profesores, nuevos tutores, nuevos nuevos retos. Así que lo tenéis nuevo todo. Pero hoy que vamos a hablar chicas, bueno, pues la verdad es que lo primero gracias como siempre a la tribu porque cuando colgamos ya el sticker de preguntitas y las encuestas, tuvimos muy buena acogida. Así que mil gracias de verdad y nos pusieron. Nos han propuesto temas muy distintos a los que hemos hablado, porque a mí algo que me da miedo a la como que ya hemos hablado de muchas cosas y si no tenemos nada que hablar, pero por suerte, la creancia es infinita. Así que creo que vamos que si es por nosotros Nos quedan muchas temporadas y nos han preguntado cosas súper interesantes, de temas de autoestima, de cómo generar curiosidad, de cómo poner la hora de llegada sobre tecnología muchísimo mónica a vuelta a llegar tema tecnología chat, GPS e inteligencia artificial, si temas que a mí me encantaría abordar más gus cómo usar CHAGEPT para estudiantes me parece fascinante. Pero uno de los temas que es el que vamos a tener hoy era el de pertenencia. Cuando colgamos la preguntita de yo pensaba al principio la verdad, sinceramente que no iba a generar mucha acogida. Pero bueno, la tribu siempre nos sorprende y está ahí y la tribu manda y entonces puede lo que más más respuesta. Nos pidieron de que era pertenencia y desde ahí lo vamos a enfocar. Así que es pertenencia, que es contribución, qué es importancia, cómo dar valor, y yo creo que para eso nadie mejor que arancha, que se lo sabe perfecto y lo que decíamos es un poco ponerlo en contexto, porque todos utilizamos esas palabras. Yo creo y además como que nos queda muy bonito, de pues mi hijo contribuye y pertenece. Pero realmente hay veces sabemos lo que estamos diciendo. Así que, tipo la rae que digo yo, vamos a definir esos conceptos y así, desde ahí podemos construir algo que para mí son bases y cimientos para cualquier parte de la crianza respetuosa. Luego ya le pondremos capas y capas y estrategia, pero para mí la pertenencia es básica, es el ladrillo en el que se construye todo lo demás. No sé qué ahí te lo lanzo. Gracias, Chris, por darme estos cimientos que para mí la pertenencia son los cimientos sobre lo que construir todo lo demás, porque cuando viene muchas veces dudas concretas de qué hacer cuándo es lo que siempre pedimos revisar cómo está la pertenencia. Pero sí que es cierto que es un poco. Aquí terminología, incluso a veces se convierte en verborrea de tendencia. Pertenece así, hay que pertenecer, pero no nos paramos a analizarla y, sobre todo, que al analizarla podemos revisarla con una lupa y ver realmente si esa pertenencia nos lleva a un nivel superior o se queda solo en el inferior, que tampoco hace mucho. Entonces la pertenencia es esa sensación, ese sentimiento que tiene cada persona de bajar la redundancia, ser parte de un grupo y entonces esta pertenencia se puede dar en la familia, se puede dar en clase, se puede dar en el grupo de extra escolares. Por eso las conductas varían dependiendo del grupo al que yo siento que pertenezco, porque también mi manera de actuar va a satisfacer esa creencia que tengo yo cómo soy parte de este grupo de personas, pero con la pertenencia solo no nos tenemos que quedar, aunque a veces la pertenencia también puede verse dañada o también puede verse vulnerada. Por ejemplo, un caso muy típico, pero que creo que va a ser muy fácil a la hora de ponerlo en contexto, es en el caso de que cuando viene una hermanita o un hermanito, yo siento me sentía aparte de mi grupo familiar y con la llegada de esta persona hay un miedo que sin miedo se traducen celos, o a veces los celos no son visibles porque no son conductas, que las tipificamos como celos, pero están ahí. Y es ese miedo a dejar de pertenecer, porque si yo soy una persona que ocupa mi hueco, yo salgo de esa ecuación porque al final es una creencia que se puede dar de manera muy fácil en una experiencia tan corta de vida como la es la de un peque que al final no saben que lo que sentimos las familias. Bueno, en mi caso, yo no he sentí ese doble hermano, sino que vinieron los dos a la vez. Pero esta sensación de que el amor se multiplica y no quita valor al otro, entonces esa sería la parte de pertenecer. Y luego tenemos otro concepto que, desde disciplina positiva también es súper importante, que es la contribución, la contribución es yo pertenezco, no o no, porque esto lo hablábamos ahora lo va a explicar Chris que la contribución puede ir de la mano a la pertenencia o no. Contribuyo de forma significativa a esa comunidad, a ese grupo de personas. Pero hablando con Chris, preparando el podcast, ella ha pensado en una metáfora que es muy interesante de poner para entender cómo a veces la contribución no va de la mano de la pertenencia. Verda. Cris, sí, yo le hicie rancha que a veces yo creo que las familias, sin querer pensamos primero en la contribución antes que en la pertenencia, y creemos que generando contribución vamos a generar pertenencia. Y entonces lo que hacemos es darles a las niñas y a las niños tareas como para que se sientan parte del grupo. Entonces jo mi niño contribuye poniendo la mesa, entonces ya pertenece a la familia y creemos eso, y entonces decimos algo. Luego pasa que se está produciendo una conducta o algo que no me acaba de encajar. Pero Jolin, si es que mi niño pertenece, no que yo le doy mucha contribución y le dejo hacer muchas cosas y elige su ropa y elige sus zapatos y elige cosas. Pero, sin embargo, hay algo en el que esa niña, ese niño, no se siente pertenecido. Y yo le decía arancha que para mí el ejemplo es si yo veo a una ciudad que no conozco, yo estoy paseando por ella y veo un plástico en la calle, cojo lo recojo, lo tiro a la papelera. He contribuido a que esté más limpio ese parque, pero yo no me siento pertenecía a esa ciudad. Yo luego me monto en el coche y me voy y puede que hasta se me olvide cómo se llamaba aquel pueblo. Si es una ciudad muy grande, igual me acuerdo, pero igual ni eso. Si alguien me pregunta te acuerdas en aquel sitio que cogiste, no sé cuál era he contribuido, porque tengo un valor igual, es un valor de responsabilidad o de cuidar el medio ambiente, pero no me siento pertenecida para esa ciudad. Ya está entonces, hay veces que con las niñas y niños. Para mí ese es el ejemplo como que me viene y digo a ver está solo contribuyendo desde un valor que le quiero generar, que es el de hacer las tareas de casa o que tenga autonomía para vestirse o que pueda elegir en qué ordena hacer la tarea pero esa contribución le está generando pertenencia o solamente le está generando contribuir a algo que puede ser positivo o negativo, porque bueno, porque la contribución puede estar ahí también en el juego, pero pensando siempre desde ese punto más positivo. Efectivamente, está contribuyendo a ese bienestar de la familia, pero no se siente pertenecido. Y yo creo que muchas veces ponemos el foco en esas tareas de contribución y nos olvidamos de la verdadera pertenencia, que es mucho más difícil y no es tan sencillita como hacer una lista de rutinas y de tareas así genadas que tenemos entonces. Ahí es cuando a veces viene el choque y donde las familias muchas veces nos vemos sorprendidas. Y ahora la primera y digo pero si yo creía que Juan estaba aquí contribuyendo mucho con sus ideas y tal, pero no se ha sentido pertenecido porque no le he escuchado. Para mí la claves, la escucha, la escucha sin juicio, que es muy difícil de hacer, porque nos vienen todos a la cabeza de golpe, pero bueno, lo más sin juicio que podamos o sin opinión o nos las tenemos. Opinó luegos, por favor, quedarse en casas de uso. Gracias, y desde ahí entonces, para mí esa era la diferencia. Además, es que la contribución sin pertenencia está abocada al fracaso, porque vaya sobre todo bueno en todas las etapas, porque va a llegar un momento en el que esa contribución, este choque con las necesidades primarias de esa persona, o sea, que tú le pidas hacer algo y en ese momento él tenga otra necesidad que le pese más y entonces no quiere hacer lo que le estás pidiendo. Y claro como no hay pertenencia, porque yo no siento, no me siento parte de mi comunidad. Va a haber una lucha de poder y esa lucha de poder va a generar más conflicto a la relación de lo que igual estaba antes, porque además que te doy contribución y no lo haces y entramos en una rueda de hámster, entonces esto hay que tenerlo muy en cuenta, que no tanto dar cosas que hacer, sino revisar de qué manera estamos escuchando las necesidades de esa persona a la que le estamos pidiendo cosas que hacer. Y luego también hay una cosa interesante con el tema de la contribución, sobre todo en niños y niñas pequeñitos, que ello es donde más acojo a familias en asesoramiento y que a veces las opciones que les damos para contribuir son decisiones individuales que comer que vestirse y como vestirse diferentes cosas que son importantes, porque hay muchas veces que, desde el adulto centrismo, esto no se contempla. De hecho, yo ayer no sé cuándo se publicaré, pero he publicado en instagram o un vídeo sobre opciones que tenemos para esas necesidades, esas opciones individuales que puedan decidir. Pero si nos quedamos solo en eso, también estamos fallando en una pata por qué. Porque entonces no estamos dando oportunidades a desarrollar la empatía. Aunque ojo que la empatía es algo que hasta los cuatro años no empieza a desarrollarse, porque es una parte del cerebro que está en la corteza prefrontal, que es una función cognitiva superior. Entonces es normal que con dos años no tengan empatía, que es una expectativa que nos causa mucha frustración a las familias, pero sí que podemos tener oportunidades de ponerla en práctica. Entonces, cuando las decisiones que le preguntamos no solo tienen que ver con su individualidad, sino con la de toda la familia, con lo colectivo, tiene que tomar una decisión de acuerdo no sólo a sus necesidades, a lo que o sus deseos más que necesidades o gustos, sino también a los del resto. Entonces ahí estamos dando una oportunidad de trabajar, contemplar ambas partes, que es lo que a ti te gusta, que es lo que a mí me gusta, que es lo que podemos hacer en este momento también el contexto y no solo lo que tú quieres hacer con ti mismo. Y eso cuesta porque también implica una renuncia, porque igual nosotros queremos hacer las cosas de una determinada manera, porque por organización, por lo que sea, por gustos, nos apetece hacerlo así. Pero cuando damos la opción a la otra persona y queremos que busques a ese plano intermedio, pues va va a conlleva una renuncia sí o sí, porque si realmente busca algo que satisfaga las necesidades de todo, no va a ser cien por cien a las nuestras. Pongo un ejemplo. Ir al parque no era al parque, que es algo que que podemos dar a elegir, algo muy básico a que par que quieres ir dentro de las posibilidades, pero también entre en cuenta, se entra en contexto lo que nosotros queremos y tenemos que hacer un recado. Si tenemos más prisa, me menos determinadas cosas que también me atenido a mí como persona adulta, entonces explicar esto al peque y que pueda tomar una decisión teniendo en cuenta no solo cuál es su parque favorito o cuál dónde van a estar sus amigos, yo que sé esa situación particular, sino también lo mío, porque también es importante. Esto para mí se pone mucho en práctica y ya sabéis que a mí me encanta viajar cuando nos movemos, porque además, estamos siempre en situaciones de mucha menos tensión. Quiero decir yo si los experimentos vamos a hacerlo con refrescos para no dar marcas, pero no vamos a hacer un experimento a las siete de la mañana que tenemos que ir dos corriendo a la oficina, al trabajo, alcohole y en ese momento se nos va a ocurrir, empezar a hacer venga, vamos a hacer pertenencia familiar y demás, vamos a hacerlo un usado por la tarde, que los riegos sean limitados y que lo que o sea, que no te vas a cobrar unas palomitas. Entonces, desde esos espacios de ocio, luego ya podemos construir en espacios que sean más significativos, digamos para la logística familiar, pero no vamos a quitar el valor que tienen esos espacios de ocio, donde podemos practicar muchísimo y experimentar con estas cosas, porque además, nuestra carga, en nuestra expectativa es mucho más pequeñita. Entonces yo invito siempre a que la gente lo haga eso en espacios de ocio y cómo, pues, qué nos apetece hacer Y puede ser siempre desde el juego, cuando ya saben escribir venga, vamos a escribir en unos papeles tres cosas que nos apetece hacer. El fin de semana cada uno y nosotras y nosotros, como adultos, pongamos algo donde incluso o seapamos que ese pe que va a salir un poquito de la zona de confort porque generalmente los padres, cuando hacemos planes, pensamos en ellos y además, luego decimos jolin encima que hemos venido a este parque. Y ahora me dices que no quieres jugar, pues nos vamos y recogemos el balón porque hemos venido aquí por ti Pero si no lo hemos preguntado que igual no quería ir al parque. O no quería ir a ese parque O ese día no quería ir. Entonces, cuando nos planteamos elegir todos cosas y obviamente siempre con la mirada, pensando en la criaturidad que tenemos, no no vamos a decir que nuestra actividad al fin es de más de leer al todo. Estoy en alto si tiene cuatro años, porque eso está voca al fracaso. Entonces, desde ese equilibrio de de qué cositas nos apetece hacer igual puede ser, pues Mira me apetece dar un paseo por esta zona que sabemos que no es exactamente lo que le apetece, pero es un paseo. Está ahí en el doble juego. Es muy bonito ver cómo ellos lo empiezan a elegir y dicen venga, pues podemos hacer este paseo que le apetece a Mamá. Luego papá ha dicho que le apetece tomar un café y en este otro sitio y podemos ir paseando y luego vamos a pasar por este parque, que es el que he elegido. Yo. Esto es algo que es muy chulo, porque los tres nos sentimos pertenecidos, y no solo ellos si sienten pertenecidos, sino que nosotros empezamos a pertenecer al nuevo grupo familiar que Esto para mí también es importante, porque cuando llega una niña a un niño, nosotros ya tenemos un espacio de pertenencia, ya hay un hogar y hay una familia, ya hay unas rutinas, y llega una persona que hay que encajar en toda esta pieza. Entonces a veces nos esforzamos mucho en la pertenencia de ellos hacia nosotros. Pero nosotros también tenemos que hacer ejercicio de la nueva pertenencia, que tiene mucho que recalizar ancha de empezar a hacer renuncias o elecciones. Para mí son elecciones. La vida está hecha de lo que coges y lo que no coges, y ahí puedes ir eligiendo qué hacer. Entonces, a mí este juego me parece siempre súper divertido y muy valioso y lo podemos hacer yo siempre me propongo, por favor, en espacios que no haya riesgo que lo peor sea. Eso que el paseo me dé por una calle, lo has dado por la otra y ya está y a partir de ahí lo podemos ir llevando a otro terreno. Vale a cómo organizamos las cosas en casa, las cenas, las comidas, las tareas, todo lo que tiene que ver y va a mí. El ejemplo siempre es el de cuando la gente ha compartido piso en la universidad, cuando compartes piso, cada vez que cambies de compañeros de piso, hay que reorganizar la pertenencia porque no sé quién. Se le daba. Muy bien cocinar que se había una receta de su madre, pero el que viene nuevo o nueva, pues no se la sabe Y hay que hacer otra cosa Y todo el mundo se recoloca, porque si no, lo que hay son roces y lo son los típicos roces. De pues me voy a cambiar de piso. Esta pensada no me cae bien. Así que bueno, pues con nuestras niñas y niños como no nos podemos cambiar de piso porque queda feo y no podemos acoger compañeros nuevos de pie porque han llegado para quedarse en nuestras niñas y niños y los queremos. Así lo digo desde el humor. Ya lo sabéis. Tenemos que hacer ese momento de acogimiento para todos y para mí esos pertenencia máxima cuando todas y todas las personas que estamos en la casa estamos vistas en todas nuestras necesidades y luego ya hablamos de importancia y valor que ya es como el triple tirabuzón mortal, donde sí que estás boca a golpes continuos os. Estoy escuchando apasionada porque me parece un concepto es que es muy abstracto. Siempre nosotras hablamos de temas que, en realidad luego son bastante más abstractos, pero siempre lo materializamos en conceptos bastante mucho más palpables. No como haces hace cumpleaños, las vacaciones de verano, la vuelta alcohol y, de repente el concepto la pertenencia, pues habrá familias o padres o madres que de repente no se hayan planteado nunca. Cómo se establece eso no. O sea es que, a lo mejor no lo no se han parado a reflexionar en algo que parece que viene solo y estoy pensando no viene solo lo que piensas, que lo podía venir, o también que está que entras en una dinámica en la que tú piensas algo. Un coces porque me ha pasado un concepto que sabes y de repente has entrado en un BUCLEMM pontes ostras en qué momento no me he parado a verles en esta situación, en este nuevo contexto, O sea, que incluso sabiendo, me parece interesantísimo y además, por ejemplo, aplicable ahora, ahora, en este momento, en la vuelta con el que estamos viendo, cuántas clases se han mezclado, por ejemplo, que ahora se mezclan. Los cursos antes iban curso desde primero hasta octavo de GV y yo me dejé, pero bueno, da igual estás esto de primaria iban los mismos alumnos llevan años ya mezclando. Pero bueno y de repente este año les han mezclado de clase. Y qué significa para ellos que lo padres lo mos como venga, pues no pasa nada, No pasa nada, Te han cambiado el tutor, te han cambiado los compañeros, pero bueno, no pasa nada. Te vas a hacer. Y a lo qué significa para ellos que de repente te cambian de clase, pues es porque tienen que encontrar su lugar que nos si nos pasara, nosotros estaríamos de los nervios. Sí, pero cuando tenemos una mirada muy adulto centrista en la que no nos ponemos en la situación contraria y yo creo que este es otro juego que hay que hacer. Es colócate tú en esa posición. Qué te pasaría a ti si, de repente hoy estás en tu oficina y demás y mañana te dicen, maña te vas a otro edificio nuevo, no conoces a otro sitio o te cambias sitio, qué te vas a cambiar el sitio. Claro y ya es la crisis, Sí, sí y ya dices, pero a qué planta. Voy a la cuarta, a la segunda, pero pero cuál es la puerta, pero dónde está el baño. Lo que pasa es que nosotros jugamos con con con una ventaja jerárquica y yo lo ponía, lo decía broma al otro día. Pero tú temas de vacaciones, a un hotel y un apartamento y tú miras en Google Maps hasta dónde está el cajero, dónde vas a sacar dinero a mitad vacaciones. Y eso te da asegura esa información que nos sienes y miras todo, y miras opiniones y preguntas a no sé quién y como te has enterado que alguien ha está en ese pueblo, preguntas a ver ti titit y lo sabes todo. Sin embargo, en estras nías y niños cogemos y decimos aquí te puse ya está. Te voy a dar muy poca información, la información justita, justita para que llegues y yo creo que si hiciéramos ejercio contrario, digamos jo tu tirías de vacaciones sin saber a dónde vas bueno. Hay gente muy aventurera que sí que dices, sí, sí. A mí me da igual vale genial el resto de gente más o menos. Incluso hace mucho tiempo, porque yo estos días he reflexionado mucho. Hacía el ejercicio de cuando me iba de vacaciones y no había Google y me iba muy muy atrás y yo recordaba a mis abuelos pidiendo información por correo para ver cómo era la fachada, el hotel, que era lo único casi foto que te enseñaban, una focha del hotel y una foto de la habitación y ya estaba. O sea, no sabías nada más y la calle y preguntabas cuando llegabas al lío y dónde estará acá. Yo no sé qué. Nuestras niñas y niños no les hacemos esos ejercicios y la pertenencia. Para mí empieza por poner en valor cuáles van a ser sus necesidades que tienen, en este caso, en la vuelta a cole puede ser por llegar a un grupo nuevo o a una ciudad nueva o en casa que llega una hermanita, a un hermanito nuevo, cuáles son sus necesidades de información que necesitan satisfacer, porque nosotros lo que hacemos es darles la otra cara. Ya verás que bien te lo vas a pasar, vas a jugar muchísimo con tu hermanito, con tu hermanita. Entonces esto va a ser genial, maravilloso y ya te s autodar la información que creo que tú necesitas. Entonces, para mí pertenencia empieza por acoger sus necesidades desde la información, incluso a veces porque a veces solo quieren saber cómo vamos a hacer un recado, pero cómo vamos a hacer el recado. Pero dónde vamos a ir, pues a la tienda de siempre, pues a veces necesitan volverlo a escuchar, aunque hayan ido ciento cincuenta veces a la misma tienda, pues mira, vamos a ir por la calle de tal te acuerdas que hay un parque que dejamos a la derecha, pues ese le vamos a coger luego, o vamos a pasar por la panadería de no sé quién cuando son más chiquititos que necesitan muchas veces seguridad repetitiva. Si te lo he contado mil millones de veces, pero cuando son más mayores, a veces infravaloramos esa necesidad de información. Y es como bueno. Ya es mayor, ya tiene diez o doce, doce años. Ya es mayor, ya que se busque la vida y lo que tú decías mónica al principio que lo hablábamos de la vuelta al cual de más ils A veces también necesitan que les demos la mano, aunque sea escondidillas, y lleguen a la esquina, ver a sus amigos y te suelten como yo a ti no te conozco de nada, pero en ese Dragon necesitan nuestra mano. Y luego esa mano se queda ahí porque ellos no tan es ápiel que se ha quedado, aunque ya cambian su comportamiento, porque el grupo el que van a pertenecer no quieren que les vea de la mano. Entonces esto también es pertenencia. Yo entiendo que ahora me quieres dar la mano y luego no. Para mí pertenecia va mucho más allá al respeto muy muy absoluto de cada persona, cada individualidad y del grupo. Vale hasta vayas. Picho hoy que no hemos puesto. Hay que ponerle un poquito de sal seoba esto y chicas que si no, la gente se nos va a desenganchar Y ahora vamos a dar ejemplos que ya sabéis que arancha y yo venimos ahí con las estrategias del frigorífico, que digo yo que la buena que pongo post y tener frigorífico. Digo no vas a tener frigorífico. Para tanto, posit antes de empezar con las estrategias, ahora tenemos que ver qué es pertenencia y contribución juntas, o sea, porque hemos definido ambas. Entonces esto es importancia. Es lo que traducimos en disciplina positiva a terminología de importancia, que es también ayer hablando con ella el valor como yo aporto valor a la relación desde mi contribución. Y ahí veces que, incluso teniendo en cuenta este concepto, la manera de interpretar de esos peques que son importantes o valiosos toma un camino incorrecto. Por ejemplo, pues a ver de dos hermanos en los que uno tenga una parte mucho más de contribución desde ayudar a hacer cosas, porque le gusta arreglar esa parte en la que tiene como esa implicación, y que el otro peque o desde él. O, por ejemplo, hace poco me hacen una consulta la relación de dos primos, en los que la prima, que tiene dos años más, es perfecta, es la típica niña buena y el primito de dos años menos, que quiere además hacer, quiere ser como su prima. Y entonces no lo consigue, porque hay una relación, hay una edad de diferente y, por lo tanto, la capacidad es es inferior en algunas cosas. Y entonces, cómo consigue ser visto, cómo consigue ser importante en ese momento, pues siendo el bicho porque pertenece, le hacen caso le tienen en cuenta, le ven y la manera en la que él siente, que contribuye a esa familia es siendo el bicho por qué? Porque es el feedback que recibe. A mí me gusta poner ejemplo cuando se abren los ojos, es decir, cuando ese pe que recibe que el resto de personas le miran con ojos grandes, y entonces esa mirada es recibida por ese peque, siendo el bicho. Y esto pasa mucho porque es como un adjetivo que enseguida a los adultos se les escapa el qué bicho eres y en ese que bicho eres el pe que dice ah Así así, yo soy importante. No esta es mi manera. Ay way vale, pues voy a seguir cumpliéndolo para que tú me veas para ser importante de esta manera siendo el bicho, porque además, con este ki bicho eres hay cierta picardía. Cierto luego, ya cuando esa conducta continúa, así que llegas al enfado a las situaciones de desconexión pero al principio hay esa relación entre risa. Hay que te cojo encima se entra mucho en el juego de tentar de que no hagas esto para que lo haga, con esa intención de que en realidad sí que lo haga. Por qué. Porque entran en ese juego y llega un momento que lo quieres parar, pero es que es muy difícil, por qué, porque ya se pe que ha entendido que es importante de esa manera. Entonces, incluso cuando hay importancia, puede ser un camino orónea. Y ahí hay que coger una lupa muy grande y decir venga de qué manera este peque puede sentirse importante, de manera que contribuya el interés social. El interés social es lo que llamamos en disciplina positiva. Portarse bien, que hay veces que es portarse bien, No pues, portarse bien es muy abstracto, porque o muy subjetivo o algo totalmente o sea, nos puede llegar a la sumisión portarse bien es que lo que tú hagas promueva el bienestar de todo el grupo de una manera equilibradas. Entonces esto no solo pasan pequeñitos, no porque decíamos más mayores. Puede ser incluso con pertenezco porque saco malas notas. Entonces yo ahí estoy súper mirado por todo el mundo, porque se centra en los profes En mí se centra la familia. En mí se centra profe o, el profe de apoyo que viene en mí y claro esto también genera una sensación que, por un lado, les genera mucho desasosiego porque igual no están llegando. Pero si, por lo que sea, dentro del grupo encuentran su posición y empiezan incluso a marcar que ese es su valor y empiezan a salir cosas como es que a mí no se me da bien esto? Y entonces ya me marco soy el bicho, pues a mí es el que no se me da bien esto Y ahí me quedo. Y eso igual ha llegado por otra serie de vías y como eso se instala yo ahí, al final me sigo sintiendo de alguna forma importante. Pero claro es una importancia donde ese valor ni es bueno para él, ni es bueno para el contexto que también pasan edades más mayores, porque siempre a veces nos vamos a br chiquitines y demás. Pero luego estas sensaciones de falta de pertenencia. Si no pertenezco al grupo y a la clase, no entro en el aspecto académico, no se me ven mis necesidades académicas. En mi casa se empiezan a poner una serie de soluciones que no me están viendo. Y yo, además, igual estoy hasta contribuyendo. Estoy contribuyendo mogollón, porque voy a extra escolares, hago la tal no sé qué algo sigue pasando ahí detrás que no me permite dar salida a otras de mis capacidades, por supuesto, de manera muy generalista, porque luego hay muchos contextos y demás. Pero que es que incluso en edades más mayores, pasa o soye que es siempre de dos hermanos el que siempre llega a diez minutos tarde o veinte o veinticinco y claro ahí también vuelvo a ser visto en otra edad donde, además, necesito ser visto de otra manera y necesito volver a pertenecer al grupo, porque en este salto que tenemos en tu infacia y preadolescencia y adolescencia son personitass todos los días por la mañana y a veces hasta por la tarde. Sabes que ponía yo hace poco en redes y la gente se reía y lo digo, no lo digo de noma, no que yo a veces me presento por el paso y digo hola qué, tal, quién eres hoy ahora, tal y siempre me dice Mamá que soy yo digo perdona que de esta mañana, esta tarde, eres diferente y te quiero ver en esa diferencia, aunque realmente piense. Pero cómo puede ser, porque pasan cosas del tipo. El lunes le gusta las ventejas y el mar de solo hay que comer huevos y dices. Pero qué ha pasado el lunes por la noche. No sé un extraterrestre. Ha pasado por nuestra familia, Alecia. Esta realidad es así, es compleja y ahí la pertenencia. Para mí me parece todavía mucho más retadora, porque necesitan pertenecer a la familia. Pero saliendo de ella lo igual ya es como pasarte la pantalla del videojuego más elegante. Pero ahí está la familia. Incluso añadiría que es un reto aún mayor, porque en la primera infancia estamos como controlamos ese aspecto. Es verdad que incluso hay quien no es consciente de ello y por eso este programa me parece fundamental para hablar sobre esto y ser realmente conscientes. Pero es que cuando se son adolescentes, ya esa pertendencia, ellos quieren que sea fuera. Nunca van a estar ajenos del todo. Evidentemente, no deberían, pero se van a definir con su grupo externo y lo van a buscar, porque eso nos productos. Claro, nosotros vamos a dejar de existir en ese sentido, al menos de la manera que ellos nos veían antes, pero su grupo de iguales ya nosotros no vamos a estar marcando ahí el ritmo. Entonces controlar eso es como más difícil aún como más reto, aún no sí. Yo aquí quiero creer y digo quiero creer porque, más allá de la teo teoría que hay en los libros, no tengo experiencia, entonces de momento quiero creer que si hemos sentado unas buenas bases de pertenencia y de lo que es la importancia y los valores que queramos inculcarles, eso se lo llevan al grupo, se lo llevan al interés social, se lo llevan a lo que ocurre fuera y entonces sí que van a saber diferenciar la pertenencia significativa de la que no lo es. Quiero creer que va a haber una neurona que quede ahí de la poda neoronal, por lo menos una que avise y pegue ahí un chispacio apestas esperasteera. Esto no está siendo el todo significativo. Les quede ahí un eco, un eco muy lejano, y ese eco, en algún momento se haga un poquito más grande cuando ya empiecen a generarse otras neuronas y otras cosas y su corte de prefrontar se reconstruya otra vez. No tanto, pero sí que es muy salvaje. Pero sí que hay mucha teoría que lo dice. Yo ya digo que no puedo hablar de la práctica todavía, pero la teoría, por lo menos yo la ciencia me fío siempre. Entonces, si hay teoría, me quiero fiar de que todo eso que hayamos sembrado que no es va a ganar, va a generar esos esos ecos en ese otro momento donde su pertenencia tenga que estar en otros espacios. Vease la parte más de preadolescencia, de adolescencia e incluso en edad adulta, cuando tú ya tengas que pertenecer a diversos grupos, grupos profesionales, comunidades en las que te vayas a mover de tu barrio, de lo que sea esa sensación de primero valor propio que yo tengo porque pertenezco por el hecho de ser una persona y eso ya me convierte en alguien valioso y que yo, además, puedo contribuir de manera significativa y positiva. Y no tengo por qué contribuir desde otros puntos, porque voy a poder ser visto desde mi contribución valiosa. Entonces, a mí esto me parece que es clave trabajarlo, pues complicadísimo, claro, porque vamos todos corriendo como pollos entonces y los fines de semana son muy pequeños para hacer prácticas de experimentos. Pero, pues demos y o por lo menos estamos en el camino de hacerlo, continuamos con la parte cómo p mover esta parte de pertenencia e importancia contribución en el día a día, porque a veces decimos pero como por dónde empezar. No entonces en disciplina positiva. Hay algo que promovemos, que son las reuniones familiares, que tienen una estructura, tienen una manera de funcionar, pero a veces es como la parálisis por el análisis. Esperamos a que sea una situación tan perfecta que nunca llegamos a ponernos a ello Y para mí algo súper beneficioso. Son esos momentos de compartir, sobre todo en la rutina sencilla de las cenas, las comidas, los desayunos, porque además esas personas, o sea, estamos también comiendo, estamos haciendo algo otra cosa. Entonces nuestro sistema nervios está relajado, porque está a alimentarse y entonces permite que haya como una mayor apertura a lo que vayamos a hablar. Y ahí es cuando, en esos momentos podemos reflexionar, tener en cuenta, qué decisiones vamos a tomar, qué atañen a toda la familia y preguntar, preguntar y escuchar, como decía Chris, un juicio y también aceptando que su decisión, pues igual, no es cien por cien la nuestra, que es un poco lo que comentaba antes, pero es la manera de empezar esta parte de reunión familiar y una manera muy bonita. Luego, ya cuando hemos instaurado esta forma de tratar las cosas, es iniciar estas conversaciones agradeciendo algo que esa persona ha hecho por ti o por otra persona en ese momento, el trabajar. Agradecimiento desde pequeñito, si lo hacemos, para mí tiene un valor incalculable y necesitamos primero ser conscientes nosotras de esa parte que contribuyen, no o sea que son importantes, desde el agradecimiento, no sólo hacia gracias, porque ha recogido, no que al final es satisface nuestra necesidad de orden. Pero pero es como algo más superficial, sino ver y ser conscientes de cómo tú enriqueces, la relación conmigo, enriquedas, la relación con tu hermana, con tu abuela. Vale y ahí, desde ahí tenemos un sentimiento ya puesto sobre la mesa de capacidad, es decir, Hola, hay un reconocimiento y salimos de la alabanza, que es esto de muy bien, muy bien. Ahora es está bien, que no es algo vacío. Sí, además, yo le decía Arancha que en muchos casos es muy complicado hacer una reunión familiar con toda la estructura que te marcas de Vienna positiva porque al final, pues vamos eso siempre corriendo, tenemos muchas obligaciones y demás, y es verdad que sería guay dar un espacio a este tipo de reuniones por lo valiosas que son, pero simplemente en muchos casos no podemos y pensamos que como no podemos, no tenemos otras alternativas. Pero otro espacio que a mí me encanta es el del coche. Cuando vamos en coche y vamos todos, es un espacio para el diálogo, porque estás dentro del coche, no te puedes salir. Además, entonces es algo que quieras saltar por la ventanilla. Y luego, a mí algo que me gusta como truco de padres, es que lo que ellos digan como tú vas mirando para adelante, aunque se te pongan los ojos como dos luceros, no te ven. Entonces esto a mí, el fredo de la adolescencia, me da mucha confianza, porque algún día me va a pasar como los dibujos animados que se me dan los ojos contra los cristales, pues sabes qué ha pasado. No sé qué y te hacen los ojos bum Bom entonces es un muy buen espacio, de verdad para conversaciones con su miguita Y también es buen espacio para eso, pues, para comentar qué ha pasado y escucharles abiertamente, porque además empiezan a hablar. Y yo creo que se produce como yo lo llamo el efecto ventanilla, que no creo que tengan ningún o sea, nadie lo habrá estudiado, pues yo lo llamo el efecto en danía, que es que se ponen a mirar por la ventanilla y empiezan a hablar y en cuanto les das carrete y una cosa y la otra y la otra, y tú vas ahí callado escuchando con tus intermitentes para derecha, para la izquierda, manteniendo y iban racarra carraca y yo no sé si es que se produce un efecto de estoy aquí sentado y empiezo a haber pasar cosas por la ventanilla. Entonces hablo y hablo y hablo, Y en esa conversación, que casi es un monólogo suyo, hay muchísima información, incluso a veces, aunque sean varios, porque a mí me llega a pasar. Juanes seis, que no tiene hermanos, pero llevaba niños en el coche ya y entonces empiezan a hablar y tú vas delante y es como que no saben que estás de repente o sea te conviertes en un chofer completamente invisible y empiezan a hablar, hablar y sin darse cuenta. Están ahí un rato que yo alguna vez que pensar en vez de aparcar. No sé si dan otras tres vueltas para que esto continúe, pero bueno, ya están spabilars dicen. Hemos llegado mamá a parca sabes que se te. Están notando que en este hueco anterior de que había un trailer y tú sigues para adelante buscando hueco de parking. En esa escucha activa hay muchísima información para luego hacerles sentir pertenecidos, para darles valor a lo que han dicho y para luego hacer nosotros el efecto contrario que nos puedan escuchar y contarles también cómo nos sentimos que nos ha pasado en el trabajo, donde hemos tenido un mal momento, si nos hemos sentido, pues hoy bien, en el podcast, cómo ha ido que me ha gustado de lo que he dicho, de lo que no me ha podido rascar esta información solamente mediante la conversación. Ya es pertenencia, porque alguien también se tiene siente pertenecido cuando sabe que la otra persona le está hablando realmente desde su verdad, desde lo que está sintiendo, y no solo cuando les damos la información, como vamos a ir al supermercado. Luego iremos a ver a la abuela y haremos no sé qué, porque a lo largo del día las personas adultas también nos pasan muchas cosas, muchas cosas que nos generan confort disconfort o, curiosidad, simplemente pues iba por allí he visto un autobús nuevo que lo han puesto de tal o cual manera. Y eso genera pertenencia, porque al final, la pertenencia es la capacidad de comunicarnos entre las personas para contarnos necesidades propias que tenemos y llegar a acuerdos. Entonces, si no hay conversación, no puede haber pertenencia. Y en muchos casos intentamos generar pertenencia y contribución sin conversación previa. Y para mí es clave que eso ocurra. Y para ser generar espacios, Entonces, si no tenemos reuniones o nos sentimos muy violentados, porque al final hay veces que es como ahora tú, ahora hablo, yo no y parece que no hay ni siquiera una sensación de calme, de serenidad. Utilicemos otros espacios cuando vamos andando a una estrascolada, pues es lo que hacíamos el coche, las comidas que esté extendiendo la lavadora y se acerque por allí para hablar. Y primero seamos nosotros los que tengamos la capacidad de ser vulnerables ante ellos para contarles cómo estamos, qué nos ha pasado, lo bueno o lo malo, que nos ha resultado curioso una noticia que ha habido y desde esa conversación, para mí hay mucha capacidad de pertenencia. Y con esto cerramos además, porque creo que lo hemos dicho todo ya sobre mi plano es que da para muchísimo este tema, porque aplica no sólo a familias, sino a comunidades, a tribu a los vecinos. Estaba pensando y ya nos vamos a ir. Pero no quiero irme sin recordar esa carta que compartimos hace poco en Instagram de una comunidad de vecinos que le mandó una carta anónima a una vecina y su pareja porque su hijo lloraba y su criatura un bebé y le estaban recriminando que el bebé llorase, pues desde hace tiempo. Y bueno, como es la falta de comunidad y la falta de pertenencia, la falta de conversación y la falta de vínculo llevada al extremo, pero que no es tan extremo que es realidad. En realidad, mucha gente en los comentarios decía a mí me ha pasado. A mí me ha pasado, me han mandado varias cartas, o sea cómo aplica al final a no sentirnos no pertenecer al gruo con el que estamos incluidos, aunque no nos guste o no queramos vivir en comunidad vivimos en comunidad y cómo realidad no ser conscientes o no trabajarlo nos lleva a situaciones como esta que de verdad no creo que nadie quiera vivir así. No sé. A mí me hace pensar mucho la verdad sí, yo, cuando lo leí intenté también, o sea, al principio te sale la, pero cómo se te ocurría hacer esto. No pobre b y pobre familia y tal y luego pensé en qué situación estarás para llegar a escribir esta carta. Porque no puedes dormir, porque yo te molesta y no has encontrado otra vía para resolverlo o para analizarlo o para no lo sé, o incluso para ir a ofrecer ayuda, es decir, atreverte a bajar y decir sí mira. No puedo dormir por la noche. Necesito dormir porque yo qué sé porque trabajo y es verdad que se lloro puede ser machacón y de ganas de tirarlo por la ventana. Lo entiendo porque es que es verdad que puede ser muy irritante. Pero realmente estamos programados para ellos. Claro, claro, claro, Pero que yo preguntaría puedo hacer algo para que los dos mejoremos, es decir, seguro que a Ti no te gusta para nada estar escuchando, a Tu bebe y llorar, porque para Ti ya no va a ser agradable y yo, además, no puedo dormir. Podemos hacer algo porque es que no sé o sea, yo me planteaba, porque no se hace desde ahí exacto. Para mí, eso sería contribución, pertenencia y aportar un valor significativo a la Comunidad. Y lo hago desde la crítica absoluta que además, a mí me parecía absurda, porque yo la respuesta que hubiera dado. Es te agradezco la carta, pero el bebé va a seguir llorando, porque es que viene programado para ello. Así que cómprate unos tapores de oídos y chispo, porque si no ofreces otra alternativa, qué puedo hacer. Claro, esperas que hagan, no ofrece una salida. No sé arancha. Tú sí lo viste, sí, sí, sí, es como el ataque lo más seco, no lo más tómate. Te paso mi mierda. Así, gras antes tu máxima vulnerabilidad, que es una madre, una pareja con un bebé recién nacido que además está sufriendo y, por lo tanto, están sufriendo ambos. Entonces me tenía sentimientos encontrados en los que la empatía me costaba no como madre y al final me hacía analizar esta la sociedad a nivel social. En qué momento estamos para llegar a hacer eso sí y nada, simplemente esa reflexión y que si hoy nos pasa, o sea, que que nos puede pasar a cualquiera tener un vecino, una vecina cuyo hijo, cuya criatura yo bebé lloré mucho. Es que es normal, es normal, no entonces simplemente lanzar esa idea, esa reflexión, esa pregunta de qué podemos hacer y enlazarlo con este programa tan bonito que me parece que abre ahí habla sobre un concepto del cual no se habla normalmente, pero que aplica a situaciones tan palpables y tan mundanas, por así decirlo como algo así, y qué podemos hacer para vivir un poquito mejor todo, porque al final, mi bienestar depende también del tuyo y eso se nos olvida constantemente. Eso en fin, chicas, me ha encantado. Ahora me quedo i con un montón de ideas en la cabeza y Espero que nuestra audiencia y nuestros amiguitos y miguitas que están ahí al otro lado también se queden con ellos. No lo podéis hacer llegar, como siempre vuestros comentarios, reflexiones, dudas, cualquier cosa que queráis. No os lo hacéis llegar dmail infarro a madresfera com o a las cuentas de instagram de estas señoras tan majas y tan amorosas, a las que quiero tanto que comparto con ellas una vez al mes este espacio, que nada que volvemos a esta temporada y que si queréis que tratemos algún tema concreto o abstracto, pues no lo decís, porque aquí tenemos para todo, lo volvemos concreto y luego le volvemos a volver al abstracto. Sí, pero para que veáis que visto de la crianza realmente no aplica solo a gente que tiene criaturas, Sí, claro porque tú te lo llevas al trabajo. También claro es que son relaciones, son relaciones humanas y, evidentemente, la relación con tu criatura va a ser una de las más significativas que vas a tener en la vida. Pero también lo será la que tienes con tu pareja, o puedes serlo en la que tienen con tus amigos o tus padres o tu compañero o tu compañera de trabajo. Así que, por favor, no sólo depende de los padres y de las madres. Esto es un tema de toda la sociedad. Ya está ya, no me enrollo más. Así que somos tribus, que es dos tribus, gracias a lo que cuesta. Bueno, pues nada que nos vamos volveremos el mes que viene con un nuevo episodio de somos tribu que nos podéis mandar vuestras sugerencias y peticiones y sabéis y que volveremos, que paséis un maravilloso. Amigas, Cristina Arancha, vamos siempre. Gracias. Muchas gracias, Licaós