Oración del corazón domingo de la segunda semana del tiempo ordinario. Espíritu Santo, una vez más te pido la gracia de liberarme, señor Derrama, en mí un profundo deseo de perdonar, de vivir en paz con todos y de comprender profundamente las agresiones y desprecios de algunas personas. Ayúdame a descubrir sus sufrimientos y debilidades más hondas para poder miraros con ternura y no juzgarlos por lo que me han hecho. Limpia mi interior. Espíritu Santo de todo resentimiento y de malos recuerdos. Mi seguridad es tanto amor en tu fuerza que me abraza, no permitas que me orite con faltas de perdón. Hoy celeramos a San Félix de Nora Presbítero. El Evangelio es de San Juan, capítulo uno, versículos treinta y cinco al cuarenta y dos. En aquel tiempo estaba Juan con sus dos discípulos y feos dejándose en Jesús qué pasaba y dice este es el cordero de Dios. Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y al ver que lo seguía, les preguntó qué buscáis. Ellos le contestaron rabí que sefica Maestro dónde vives y le dijo Venís y lo veréis. Entonces fueron donde vieron, donde vivía y se quedaron con él. Aquel día Serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Pedro, de Simón. Pedro era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús. Encuentro primero a su señor hermano Simón y le dice hemos enviado al mesías. Hemos encontrado al mesías, que significa Cristo y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo tú Eres Simón, el hijo de Juan, tú Te llamarás cefas que se traduce Pedro. Señor yo también quiero un encuentro contigo en esta oración. Solo quiero buscarte a ti, señor Aleja, toda distracción y preocupación que me desvíe y ayúdame a tener un encuentro personal con tu amor cordero de Dios. Dame la gracia de encontrarte y nunca más dejarte. La palabra Cristo Mesías significa el ungido. La humanidad de Jesús está insertada mediante la unidad del hijo, con el padre de la Comunión, con el Espíritu Santo, y así es un gida de una manera única y penetrada por el Espíritu Santo, lo que había sucedido en los reyes sencedores del antiguo testamento de modo simbólico en la unción con aceite con la que se les establecía en su ministerio. Sucede en Jesús, en toda su realidad. Su humanidad es penetrada por la fuerza del espíritu Santo. Cuando más nos unimos a Cristo, más somos colmados por su espíritu. Por espíritu Santo nos llamamos cristianos ungidos. Personas que pertenecen a Cristo y por esa participar en su unción son tocadas por su espíritu. No quiero solo llamarme Cristiano, sino que quiero serlo decía San Agustín. Quiero ser lo decía San Ignacio de en Tioquía. Dejemos que precisamente estos santos odios que ahora nos consagrados, son consagrados. Lo recuerden esa tarea inherente al parar a Cristiano y pidamos al señor para que no sólo nos llamemos Cristiano, sino que lo seamos verdaderamente cada vez más en el evangelio de hoy. Si nos presentantos momentos en la vida de Juan y Andrés y scípulo de Bautista, el primero su encuentro con Jesús el II. La respuesta natural que él hace de ese encuentro Juan y Andrés sigue don Juan a Jesús. Siguen a Jesús en un momento, este se vuelve y les pregunta a qué buscáis o discípulos que después de le responden otra pregunta, pero la respuesta que Cristo les da parece que no resuelve su interrogante. Sin embargo, la pedagogía de Jesús es diferente a la nuestra. Les invita a quellos mismos a gana experiencia de convivir con él. No lo fuerza. Respeta profundamente su libertad hasta tal punto que en ellos mismos vieron dónde vivía y decidieron permanecer con él. Lo que les atrajo no era tanto el lugar donde vivía el maestro. Eso más bien era un hipretexto para acercarse a él y conocerlo más íntimamente. Su testimonio les impactó tanto que interiormente. Lo único que deseaban era quedarse a su lado. Nadie puede hacer una verdadera experiencia de Cristo y no queda con alguna huella visible. En este evangelio se nos muestra cómo el conocimiento de Cristo les lleva a tener una necesidad muy grande de transmitir los demás el mismo andrés no duda en llevar la buena noticia de que han encontrado al mesías a su mano Simón para después presentarse al señor y Cristo lo escoja para seguirlo también el apostolado brota en todo momento, en todo corazón, como una exigencia de quien ha experimentado el amor de Dios, de su alma y desea ardientemente que los demás también puedan gozar de ese maravilloso encuentro. Tú y yo somos apóstoles Desde ese momento y ya ha pasado un tiempo en este sacerdote que te bautizó, derramó el agua sobre tu cabeza diciendo tu nombre, añadiendo yo te bautizo en el nombre del padre y del hijo y del espíritu Santo Amén. Esto fue clave en tu vida, porque desde entonces Dios está en tu alma ayudándote que ese cada vez más te parecieras al señor Jesús déjale que pueda hacerlo sin poner pegas a estación de la gracia. Gracias por permitirme encontrarte en esta oración ahora, señor y padre mío, no dejes que me encandile con las sensaciones del mundo realmente quiero responder a tu llamada y cumplir claramente tu voluntad, aunque me cueste. Permite que mi testimonio de vida sea una un puente para que otros también te sepan buscar y encontrar tu digá bendicia que te bediga el padre con la vida gracia, el hijo, con la felicidad del perdon de la misericordia, el espíritu Santo, con la paz de tu corazón y la bendición de Dios. Padre hijo y espíritu Santo, descienda sobre ti y permanezca siempre amén