Oración del corazón. Lunes de la vigésima novena semana del tiempo ordinario, Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones y quiero ser sin producer a vuestras altas abreinspiraciones. Oh, Santo, espíritu dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús, Gloria al padre, creador Gloria, hijo, redentor Gloria, el espíritu Santo santificador. Amén hoy celebramos a San Juan de Capistrano, El Evangelio San Lucas, capítulo doce versículos, trece al veintiuno. En aquel tiempo, dijo el publicano a Jesús Maestro, dirá a mi hermano que reparta conmigo la amariencia y le contestó hombre que me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros, y dijo la gente mirad Guardamos de toda clase de podicia, pues aunque uno ande su grado, su vida lo depende de sus bienes y les repuso esta parábola. Un hombre rico tuvo la gran cosecha y empezó a echar cálculos. Qué haré. Lo tengo mucho donde ama de la ras no tengo un sition. Amanecer a la cosecha y se dijo hay lo siguiente. Derribaré los grandedoneros y construir otros más grandes y amaneceré allí el grano y el resto de mis cosechas, y entonces me diré a mi mismo hombre. Tienes vienes acumulados para muchos años. Tumbaté con mi bebé y date buena vida, pero Dios le dijo Necio esta noche te van a exigir la vida lo que has acumulado y quién será así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios. El evangelio de hoy nos llama la atención sobre la lo absurdo que resulta basar la proba felicidad en el tener el rico se dice a sí mismo. Alma mía tienes bienes almacenados para muchos años, escasa, come bebe y date buena vida, pero Dios le dijo insensato esta misma noche. Vas a morir y para quién será lo que has amontonado. La verdadera riqueza es el amor que Dios compa de Dios, compartido con los demás, ese amor que viene de Dios y hace que nos recomportamos y nos ayudemos entre nosotros. Quien experimenta este no teme a la muerte y recibe LaPaz del corazón. Confiamos esta intención, esta intención de recibir el amor de Dios y compartirlo con los demás a la decisión de la Virgen María. Además, este evangelio es confuso para quien lo lee superficialmente. Es mar tener grandes cosechas. Es mal construir graneros donde guardarlas nada de eso que esto rejará siempre a los hombres, so las sagaces y prudentes. El problema está en el alma. El desdichado protagonista de la parábola invita al alma a descansar, a dejar todo esfuerzo porque tiene todo lo suficiente para vivir. Cristo está refiriéndose en estas líneas a la eterna tentación de todo pueblo, de toda persona que alcanza cierto nivel de bienestar, creer que ya no le dice nada de Dios y por tener cubiertas a las necesidades corporales. Cuando el hombre tiene pan con for seguridad humana y social y pasatiempos apetecibles, piensa que no tiene la necesidad de Dios y tampoco cree que el demonio actúe, pues a él no le toca. Pero también hay que gozando de su abandono, de su avanzada. Sociedad occidental tiene su casa, mellos materiales suficientes, un salario que les permite vivir holgadamente, etc. Pero eso sí no olvide que el alma necesita trabajar y hacer obras buenas y, además, comparten lo que tienen. Poniéndome al servicio del Evangelio y de los demás, meditemos que la vida es un periodo corto que tenemos para decidirnos aterridad y para amar un día. Todo esto acabará y estás en nuestras manos que ese día sea el mejor de nuestra vida. Hemos de trabajar sin descanso, pensando en el día que todo será descanso. Puede que la idea del cielo no nos incentive de mar desiado, que prefieramos un premio terrenal, que creamos que el cielo es una levitación absurrida. No desconfiamos. Cuentan de aquel hombre vagabundo que pidió un rey una moneda y éste le miró con cariño y le lavó, le vistió con los mejores galas y lo llevó al palacio. No nos quedemos con la moneda de la felicidad terrenal. Confiemos en nuestro rey que mirándonos un amor nos dará muy por encima de lo que pidamos e imaginemos. Todo lo que deseamos y mucho más está del cielo, pues vamos a llenarlo, vamos a dedicar nuestro día vida acerca a feliz, a los demás y a vals al cielo. Si de Dios recibimos dones tan grandes, también nosotros debemos dar en lo espiritual bondad, amistad y amor, pero también debemos dar el ámbito material. Debemos compartir el pan. Señor Jesús, frecuentemente me encuentro contemplando las cosas buenas de este mundo, pero no como medios, sino como fin. Necesito tener c s ros mis prioridades. Tú señor, primero y luego todo lo demás. Según me lleva hacia Ti Dame la sabiduría de saber que la vida es corta y debo vivirla solo para Ti Jesús nos enseña a vivir el verdadero sentido de la pobreza. Como cristianos, todos estamos llamados a vivir la pobreza evangélica, que consiste en huir desprendidos de los bienes de este mundo y de nosotros mismos, porque nuestro mayor tesoro es el cielo, y es allí vamos para el encuentro definitivo con nuestro amor, vivir de cara a Dios y con la esperanza puesta en las riquezas del cielo es fuente de libertad y paz interior. Si hoy fuera el último día de nuestra vida y Dios nos llamara a su presencia, dónde estaríamos de tesoro, cuáles serían las riquezas que hemos acumulado. La palabra hoy invita a hacer un alto y poner la mirada en el corazón sobre la importante donde desde hoy podemos acumular riquezas con una caridad generosa, con el prójimo, con la sonrisa, sincera y amable, ayudando a consolar a quien lo necesita, demostrándole a nuestra familia cuánto les queremos haciendo de ver de nuestra vida, y Evangelio pidamos a María, puede decir con San Juan Pablo II, totus tus todo tuyo para que a ella nos conduzca por el camino seguro de la Santidad. Sabemos que el amor de es lo que lo que Dios sueña para nosotros y para toda la familia humana. Por favor, no olvidéis nunca decía el Papa Francisco. Dios tiene un sueño para nosotros y nos pide que lo hagamos nuestro os. Tengáis miedo a ese sueño, soñad a lo grande, custodiarlo como un tesoro y soñarlo juntos cada día de nuevo. Así seréis capaces de sostener juntamente con esperanza, con fuerza y con el perdón de los momentos en los que camino se hace ardus y resulta difícil recorrerlo. Toy la bendición que Dios, Padre, le acompañes esté en tu corazón y te cuide te haga fuerte, alegre y fiel, que Dios, hijo, te haga sentir su ternuras y misericordia y te quite el corazón. Cualquier inquietud que te pueda hacer sufrir que Dios, Espíritu Santo, te luce esa inteligencia o forzar el corazón ánimo renovado y decisión de amor de amar con todo el corazón que María Santísima te sentir su calor de madre y su brazo amoroso y tierno y san José te cuide con su corazón de padre en el nombre del padre y le dijo en el espíritu Santo amén