Oración del corazón jueves de la decimo tercera semana del tiempo ordinario. Ven Espíritu Santo a regalarme tu vida siempre nueva. Llégame del asombro de un niño para admirar el mundo y la vida que no me acostumbre, la vida que me deje sorprender cada mañana, porque detrás de cada cosa está tu Amor, Dios mío. Ayúdame a reconocer que la rutina no existe, porque todo es nuevo cada día, porque siempre hay algo que está comenzando. Toma toda mi vida Espíritu Santo y llénala de la eterna la novedad de tu Amor que este día no pase en vano y pueda descubrir el mensaje que hoy tienes para mi vida. Ven Espíritu Santo Amén. Oy celebramos a Santa Isabel de Portugal, el Evangelio de San Mateo, capítulo nueve versículos uno a ocho. En aquel tiempo subió Jesús a la barca, cruzó a la otro ría y fue a su ciudad. Le presentaron un paralídico costado una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo el paralítico ánimo hijo, tus pecados están perdonados. Algunos de los escribas se dijeron este blasfema. Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo por qué pensáis mal. Qué es más fácil decir tus pecados están perdonados, o decir levántate y anda pues, para que veréis que el hijo del hombre tiene potesta en la tierra para perdonar pecados. Dijo, dirigiéndose al paralítico, ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa. Se puso en pie y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios que da a los hombres tal protesta. Señor Jesús, me acerco a ti en este rato de oración como el paralítico del Evangelio que fue llevado a tu presencia. Soy como un inválido si en tu gracia estoy imposibilitado para realizar cualquier odora. Buena rompe Señor todo con todas mis parálisis, hazme ponerme en marcha para predicar la buena nueva de tu amor. Señor estoy dispuesto a dejarme sanar por ti. Creo que tienes el poder para cambiarme por dentro cúrame Jesús. El sacramento de la penitencia ha sido a menudo el centro de la reflexión de los pastores de la Iglesia por su gran importancia en el camino de la vida cristiana, ya que toda la fuerza de la penitencia consiste en que nos restituye a la gracia y nos une a él con profunda amistad. La Iglesia continuando el anuncio del perdón y la reconciliación proclavado por Jesús, no cesa de invitar a toda la humanidad a convertirse a creer el evangelio. Así lo dice el apóstol Pablo. Nosotros actuamos como enviados de Cristo y es como si Dios mismo os sortara por medio de nosotros. En nombre de Cristos, pedimos que os reconciliéis con Dios. Jesús, con su vida, anuncia y hace presente la misericordia del padre. Él no ha venido para condenar, sino para perdonar y salvar, para dar esperanza, incluso en la oscuridad más profunda del sufrimiento y del pecado, para dar la vida eterna. Así en el sacramento de la penitencia, en la medicina de la confesión, la experiencia del pecado no degenera en desesperación, sino que encuentra el amor que perdona y transforma. Qué impresiona ver que el señor frente a la escena. Esta escena se comporta de un modo inesperado y sorprendente. Aquellos hombres usaron su ingenio para superar el obstáculo que de altura y la gran muchedumbre que circundaba la casa donde estaba el maestro encaramarse el techo de estaparlo, tal vez sin el permiso del dueño, bajando luego con sus hogas. La camilla, la camilla con el enfermo, es una operación que comporta una cierta dosis de rrio y unas buenos ánimos y determinaciones. Lo han hecho para ayudar a este querido amigo, dado que Jesús, el hombre de los Milagros, lo curará definitivamente. Y qué es lo que dice Cristo Acércate, lo mira, lo conforta y le dice tus pecados te son perdonados para este maestro. La enfermedad más grave y urgente del Paréntico no es su enfermedad física, sino su enfermedad al alma el pecado. Y no sólo porque para Jesús la parsiis física es más fácil que curar que la patía del alma, que no se abre a la fe del amo al amor del padre. Ciertamente, el creador del universo puede curar absolutamente todas las enfermedades patológicas o enfermedades o patologías perdón. Pero para la curación de las enfermedades espirituales es necesaria la colaboración espontánea y, sobre todo libre del paciente, porque Dios no puede ir en contra de nuestra libertad. La muchedumbre llena de temor de Dios, nos dice el evangelista san Mateo. Se fue degrandando gracias a Dios por el regálogo encendido concedido a aquel hombre. No lo sentimos de Walma informa a nosotros cuando recibimos del sacerdote de la absolución de nuestros pecados. Después de una eficaz confesión, ponen tu agenda de actividad esta semana. Confesarte, señor Jesús, el paralítico y a quien nos llevaban buscaban el alivio físico o no el espiritual que primero les ofreces por ser lo que realmente importa. Frecuentemente, mi oración se centra en pedirte bienes o soluciones a problemas que nada tienen que ver con mi bien espiritual personal o de mi familia. Solo contigo puede levantarme para ver lo que realmente importa en esta vida. Solo con tu gracia y misericordia puedo liberarme del pecado. Ayúdame a vivir la abnegación y a ver en cada dificultad una oportunidad para santificarme te doy la bendición que te bendiga el padre, con la alegría de la fe, el hijo, con la felicidad del perdón y la misericordia y el espíritu santo, con la paz en tu corazón y la bendición de Dios. Padre hijo y espíritu Santo, te sienda sobre ti y permanezca siempre amén