Buenas días, madre? Esfera Buenos días may esfera comónica de la Fundición. Buenos días, madre, Espera Bienvenidos más a nuestro podcast, el podcast de la Comunidad de creadores sobre crianza en castellano, donde ya sabéis que nos encanta hablar sobre crianza, sobre infancia, sobre educación y también, cómo no, sobre la adolescencia. Esa etapa tan bonita y que parece que los padres, las madres, nos vamos aproximando a ella como si fuese algo muy peligroso, que nos fuésemos a adentrar en una peli de terror y que queremos un poco. Ya llevamos tiempo intentando plantearlo de una manera un poco más positiva, por suerte, para que disfrutemos. Yo creo todos todas padres, madres y también las criaturas, pues esta etapa que tienen y que todos hemos pasado. Ojo que es que ya todos hemos sido adolescentes para eso, para reflexionar todos todas juntos sobre la adolescencia y cómo vivirla y cómo considerarla un privilegio. Vamos a hablar sobre el libro, el privilegio de vivir con un adolescente claves para educar con empatía y optimismo. Qué importante de esas dos palabras con su autora, con Sonia López Iglesias, lo primero, buenos días, Sonia, cómo estás buenos días. Encantada de acompañarte hoy y agradecida que tengamos ganas de hablar de la adolescencia mirándola un poco bueno con una mirada optimista. Sí, que es verdad, como tú decías muy bien, que la adolescencia es una etapa. Yo creo que es la etapa educativa más difícil de acompañar con calma y con serenidad. Pero sí, tenemos ganas de cambiar esta mirada más positiva. Vamos a disfrutar de al final la última etapa educativa que nos quedan de nuestros hijos en casa. Claro es que eso hay que afrontarlo de esa manera, visualizar lo que pensamos que no se van a ir nunca, pero que el tiempo va volando efectivamente para conocer un poquito mejor a Sonia y que si no la conocéis por su trabajo en redes o como divulgadora o en otros podcasts, pues ella es maestra psicopedagoga, formadora de familias maratoniana. Lo pones como lo primero, pero para añadir esa carga. Ahí verdad, formadora de familias, divulgadora, educativa y especialista en educación emocional, adolescencia y duelo y compaginas. Tu carrera como maestra, como formadora en una escuela, con las charlas, con la formación, con la divulgación, con tus textos en medios, con tus colaboraciones, siempre sobre adolescencia o sobre educación, pero muy especialmente sobre adolescencia, porque también nos han audi sobre otras etapas, y siempre con esa mirada empática positiva, intentando dar confianza que parece que nos hace falta Sonia. Es así, nos hace falta a las familias Mira. Como decía antes, es una etapa muy complicada de acompañar con serenidad, entender el porqué de esas conductas inapropiadas que tienen nuestros hijos de repente, las dificuldades que tienen para modular las emociones y a veces nuestro día a día que vivimos todos, como dice Coopers, como pollos sin cabeza más, la poca formación que tenemos sobre la etapa nos hace muchas veces acompañar sobre con mucha impaciencia y, además, que acompañar reaccionamos constantemente forma un poco incorrecta ante esas conductas desajustadas, que son muy muy normales en esta etapa. Entonces yo siempre digo que si queremos acompañar con esa calma que necesitan nuestros adolescentes, tenemos como que comprender la etapa Y si la comprendes y entiendes el porqué de esas conductas es mucho más fácil, pues no dejarte de llevar por esa impulsividad que ellos tienen. Por eso el libro. Por eso te decíamos es un libro a escribirlo. Cómo surge este proyecto. Pues Mira surge con una llamada de la editorial Planeta, con su sello destino. Y me dicen oye, pues Mira me apetece que escribas un libro que colabores con nosotros y les digo que muy bien, pero que yo quiero hablar de la adolescencia. Al final, como bien decías yo, en medios trato muchos temas de educación, siempre una educación en positivo, porque es la educación que yo en la que creo y planeta. Me da toda la libertad para hablar de la adolescencia, pues desde esa visión más optimista, optimista no quiere decir que no sea real en el libro, pues utilizo muchas situaciones en las que yo he vivido como docente durante más de veinte años con alumnos de secundaria y, sobre todo, como mamá de dos adolescentes. No entonces es un libro que pretende ser súper práctico y dar muchas estrategias a la familia, sobre todo para entender y para poder acompañar de una forma empática y dar respuesta a las nuevas necesidades que tienen nuestros hijos. Cómo te lo planteaste, para quién estabas escribiendo en quién pensabas cuando lo estabas preparando, pues mira quería sobre todo como decía antes, que fuese algo muy práctico, porque de adolescencia a nivel teórico se había escrito mucho y sobre todo, hice un ejercicio antes de empezar a escribirlo, de ir a la librería más grande en mi ciudad, y me sorprendió encontrar que todos los títulos, o la mayoría de títulos que se habían escrito sobre la adolescencia hacia familias eran como muy despectivos. Hacia esta etapa, eran de horror. Tengo una adolescente en mi casa, o que pasé rápida a la adolescencia. Entonces por eso el por qué del título, el privilegio de vivir con una adolescente, porque yo lo siento Así es la etapa en la que más estoy disfrutando de mis hijos y además en la que más estoy creciendo como persona. Entonces, desde el primer momento dije vamos a intentar darle la vuelta a esto de la adolescencia. Vamos a entenderla y vamos a buscar estrategias para que podamos disfrutar de la última etapa educativa que vamos a tener nuestros hijos en casa. Últimamente se hablaba mucho más de adolescencia, es verdad, y nosotros también lo hacemos, es decir, que es un tema que parece que interesa. De hecho, incluso se habla, se dice en algunos medios, así como se comenta que en realidad estamos todos haciéndonos como un poco adolescentes, como que nos estamos convirtiendo en una sociedad que no quiere crecer, que no quiere madurar. Cómo lo ves Tú desde tu perspectiva crees que está ampliándose esa adolescencia, que no queremos crecer o madurar o pasar a la edad adulta y queremos quedarnos en la etapa adolescente, porque en realidad, muchos contenidos están ya creados con esa perspectiva y entra ya. Por ejemplo, estoy pensando en medios de comunicación o en mainstream que van con la óptica adolescente hacia franjas ya adultas y los tratan de esa manera adolescente está mal. Bueno, yo creo que vivimos tan tan rápido, tan rápido que tenemos poco tiempo de reflexionar sobre aspectos súper importantes en general de nuestra vida. Entonces yo creo que bueno algunos medios o incluso algunas marcas aprovechan ese momento que está como perdido entre los veintiocho años, para vender productos o para para sacar titulares que llamenta atención de estas personas que igual no dedican al tiempo necesario para reflexionar. Yo creo que lo que sí que pasa es que las familias nos hemos dado cuenta que cuando nos quedamos embarazados, empezamos a devorar libros sobre el embarazo, sobre los dos primeros años, con todos los cambios que experimenta un niño, y leemos hasta que llegan las temibles rabietas entre dos cuatro años. Y parece que a partir de los cuatro, cuando ya podemos gestionar esos momentos más críticos de crianza, nos olvidamos porque sí que es verdad que a partir de los cinco o seis, la infancia es más tranquila, más fácil de acompañar y nos olvidamos de formarnos. Entonces yo, como como me decías antes, para quién va dirigido este libro, va dirigido no sólo para familias y docentes que trabajan en adolescentes, sino para las familias que tengan hijos a partir seis siete años, para que tengan tiempo de entrar a esta etapa habiendo formado lo suficiente para lo que decíamos antes. Si tú comprendes, puedes acompañar con esa serenidad que necesita la adolescente y dejas de reaccionar a esas conductas que te cueste mucho, que te cuesta mucho entender el por qué no entonces es un libro que está dirigido a todas las familias, todos los docentes, a partir de seis siete años, que tengan ganas de entrenarse muy bien para cuando su hijo, su hija llega al adolescente, poder dar respuesta a esas necesidades que son muy, muy diferentes a las que tenía su hijo o hija hasta el momento. Hablas también en el libro que, además, me parece muy interesante sobre la preadolescencia, porque además, cada vez le dije que llega antes la preadolescencia. Pero tú introduces ay un elemento muy interesante, qué opinas tú sobre la pre adolescencia. A ver yo en el libro explico que la preadolescente no sé, no existe. Es algo que la misma sociedad, no incluso las mismas marcas, han creado. La adolescencia es en todas las charlas formativas que doy es cuando empieza la adolescencia, pues no empieza hasta que llegan los cambios pubertales a nuestros hijos. Entre las niñas son entre los diez doce años. La media los niños es más tarde entre los doce y los catorce. No entonces hay mucha gente que me escribe por redes o me pregunta en las formaciones me dicen sonia es que yo tengo un preadolescente de ocho años y yo digo eso primero biológicamente es imposible, porque tu hijo o tu hija no ha empezado con esos cambios pubertales. Y lo que hace ese niño es imitar las condutas de adolescentes que tienen cerca. Sí que es verdad que todo se adelanta también los cambios super tales, porque antes la media en chicas era entre doce y catorce y ahora estamos viendo muchas cara escuelas que las niñas del ciclo superior entre diez y doce años ya han hecho su cambio. Tal entonces sí que eso no se exige de formarnos mucho antes que los padres de hace a lo mejor veinte años. No entonces la preadolescencia como etapa educativa no existe, sino que yo puedo tener un niño, una niña que imite conductas adolescentes de algunos adolescentes que tengan cerca de hermanos de primos, incluso si van a una escuela donde hay secundaria. No, por qué lo lo imitan, porque esto nos hace sentirnos mayores. Es que, además, me sorprende porque yo misma uso. Muchas veces he usado el término preadolescente, pero vamos así con total libertad y de repente, cuando te leía que a lo mejor, no lo estoy usando de la manera adecuada. Tanto por hecho que existe esa preadolescencia. Sí que es que para que un niño realmente experimente esa adolescencia, esos cambios que empiezan con esos cambios pubertales, con los cambios físicos, tienen que haber llegado a su cuerpo esos cambios físicos, sino hasta entonces es que solamente está imitando esas conductas adolescentes. Y el libro también pretende explicar, porque muchas veces nos quedamos solo con esos cambios físicos que nos llaman mucho la atención. El típico comentario que cuando vas tú con tu hijo y te dice vaya es tiro nadado, no o le está cambiando la voz o cómo le ha cambiado la cara. Pero sí que tenemos que conocer muy muy bien que los adolescentes, aparte de los físicos, tienen unos cambios psicológicos, conditivos, sociales y emocionales muy muy importantes, y que son esos cambios los que les produce tanta inestabilidad y que, al final llevan a que tengan conductas inapropiadas. No porque un adolescente esas conductas inapropiadas no las hace para llamar la atención del adulto, sino que lo hace porque porque su cerebro está sufriendo una metamorfosis y aún no está preparado para controlar los impulsos, para modular correctamente las emociones, para poder planificar o simplemente para ser conscientes de las consecuencias que pueden tener según qué decisiones? Claro y ya lo vamos asumiendo. Antes lo hablábamos cuando se está presentando que tenemos mucho esta etapa, porque te tenemos asociadas a la adolescencia, un montón de connotaciones, pues muy negativa. Digas que pues eso que pierdes a tus hijos o que, pues que se convierten en otra persona totalmente diferente el caos no te hablan, solo quieren estar con sus amigos, encierran en una habitación o sea, una serie de situaciones que las tenemos ya categorizadas y que incluso nos están afectando en etapas anteriores. Porque si no me olvido de esa etiqueta que cada vez leo más de los terribles a dos lescentes llamando a la etapa de los dos, imagínate que no deja de parecerme tremenda. No tienes como ya prepararte los terribles adolescentes. Claro, claro, bueno. Exageramos mucho, Exageramos mucho mira. Hay que ser muy conscientes y yo pienso que es el primer paso cuando quieres conocer la adolescencia, que tanto los adolescentes como las familias estamos sufriendo un duelo vale para lo adolescente. Hay que pensar que es muy difícil crecer mucho. Parece que quieran ser mayores, quieran esa libertad. Sí, que es verdad, pero eso no quiere decir que esa necesidad de empezar a volar del nido no les produzca miedo, mucha incertidumbre, mucha inseguridad. Entonces hay que entender que esa adolescente está en un proceso de duelo muy importante, porque además, siente que sus privilegios que tenía en la infancia también van desapareciendo. Por qué, Porque el nivel de exigencia hacia ellos va aumentando. Y el otro duelo es el que sufrimos a las familias. Antes lo habrábamos de conectar. De Jo es que es muy difícil ver cómo crecen nuestros hijos. Yo te comentamos. Jo es que tengo ya un universitario en casa y no es fácil aceptar y no es fácil aceptar que nos necesiten de forma diferente. No quiere decir que ya nos hayan dejado de necesitar. Yo creo que es la etapa que más necesitan sentir que estamos a su lado, que estamos presentes y disponibles en su vida. Pero hay que conseguirlo, hacer con una distancia, con la distancia justa. Y eso es lo difícil para los padres, es encontrar la distancia justa de esa libertad, de esa autonomía que necesita nuestro hijo, nuestro hijo y respetarla. Pero no hay que olvidar que es el momento vital de desarrollo que más nos necesitan. Así que ahí es donde quizás entraría, pues estas dos palabras de la portada, la empatía y el optimismo exacto mira eso si yo entiendo, por ejemplo, que mi hijo o mi hija necesita tiempo para encerrarse en su habitación y no me lo tomo como que no quiere saber nada de mí, sino todo lo contrario, que necesita ese espacio. Al final, la invitación de un adolescente les da seguridad, porque es su zona de confort Y entonces, como ellos están inmersos en esos cambios tan turbulentos que les produce tanta tanta inestabilidad, es el lugar donde se encierran, encuentren esa seguridad para construir su nueva identidad y dices wow es que es dificilísimo. Por qué, porque están descubriendo ahora quién soy yo no, y además, en qué quiero convertirme. Entonces, si un adolescente siente que su familia respeta ese espacio y que busca unos espacios, unas ventanas de oportunidad para demostrarle día a día que están a su lado y que entienden que no sepan modular correctamente las emociones, que no sepa planificar correctamente, que es normal, que pongan a prueba los límites, porque ponen a prueba los límites para sentir que estamos aún al otro lado. Entonces, si el adulto se muestra empático y entiende todas estas conductas, va a ser mucho más fácil que los conflictos disminuyan en casa. Un adolescente que se se siente respetado, se siente querido, se siente acompañado y, sobre todo, siente la empatía a esos cambios, que sus padres entienden los cambios y que entienden esas conductas inapropiadas. En muchas ocasiones va a ser mucho más fácil acompañar esta adolescencia. Eso sí, para el adulto supone un ejercicio muy difícil de hacer y que hay dos días que te va a servir y que vas a mostrar esa calma que necesita. Y al tercer día, como somos humanos y no pasa nada, perdemos los nervios en una conversación paramos pensamos que el adulto somos nosotros nos damos tiempo para bajar esas emociones por ambos lados, perdimos disculpas y volvemos a empezar de cero. Sí, Y así que, además, yo creo que muchas ocasiones y seguro que te lo encuentras te esperamos intentamos hacer todo esto que has dicho, que es tan difícil tener empatía, ponernos en su lugar, esperar al momento oportuno para decir las cosas y cuando lo haces. No tienes la respuesta o la reacción que tú consideras que debería darte, porque tenemos esa imagen de a lo mejor lo que hacía antes, hace unos años, como se comportaba, pero ahora ya no lo va a hacer así, y eso puede parecer un fracaso, como puede parecer que no claro que no estás sirviendo para las familias. Es muy frustrante. Yo todas las realizo mucho esos asesoramientos a familias no dicen sonias que estoy destrozadas. Siento culpa, siento malestar. Es que no nos entendemos. Son unas emociones que tenemos que aceptar porque están implícitas en la etapa y muchas veces los tratamos como adultos. Por qué, porque han hecho esa estirada no pubertad parece que ya sean adultos y les exigimos que piensen que actúen, que reaccionen que planifica cómo lo hacemos nosotros y les estamos pidiendo algo imposible. Es lo que decíamos antes ellos. Siempre me gusta explicar que el cerebro de adolescente nos tenemos que imaginar que si quisiésemos acceder a él, es como las páginas webs que intentamos entrar y dicen disculpen cerrado por obras. No está haciendo un reset muy importante, porque está eliminando, está haciendo una poda neuronal, está quitando todas las conexiones neuronales que les han servido durante la infancia, pero que ya nos sirven y están creando una Y sobre todo, tenemos que entender de forma muy fácil que la parte prefrontrar del cerebro, que es la encargada de planificar, de modular esas emociones, de ser pacientes, de ser empáticos, esa es la parte del cerebro que está justo detrás de las órbitas de los ojos más inmadura. Entonces, todas estas acciones ejecutivas que les exigimos hacer. Su cerebro aún no está preparado para hacerlo. Entonces, si eso yo lo entiendo, me ayuda a no reaccionar sobre esa conducta inapropeada. Entonces yo entiendo que todo lo que hace mi hijo o mi hija no es nada contra mí, no es una llamada atención, sino es una inmadurez cerebral que aún no le permite actuar como un aducto, actuar, pensar, planificar. Entonces, si eso lo entiendo, me ayuda no reaccionar, porque lo que menos necesita un adolescente es que reaccionemos a su acción. Por qué, Porque si las emociones ya están poco moduladas, pues acaban explotando, sí no suena. En el libro, además hablas de estereotipos de mitos de tabús, sino mitos que tiene que tenemos como familias sobre la adolescencia, cómo ayudas a desmitificarlos desde desde dónde? Pues mira es que lo que decíamos al principio yo fui una librería. Ya todos los libros que yo encontraba me posicionaban negativamente sobre esta etapa. Vuelvo a decir es una etapa complicada. Acompañar muchísimo, muchísimo, pero es la única oportunidad de continuar creando un buen vínculo con mi adolescente. Entonces eso me tiene que cambiar esa visión. Entonces qué pasa que, por suerte, ahora tanto, en las redes sociales a nivel de comunicación se está intentado. Hay muchos, muchos especialistas que estamos intentando decir oye, si miramos la etapa diferente, es más fácil de entenderla y de acompañarla. Pero qué pasa que la gran mayoría de familias entran a ella deseando que pase muy rápido y siento decirlo adolescencia es una etapa larguísima que puede empezar entre los diez doce años y que acaba cuando ese cerebro es madura, maduro y puede llegar a pasar hasta los veinticinco años. Entonces tenemos una etapa muy muy larga de atender. Entonces es mejor comprenderla, prepararnos bien para disfrutarla. Yo siempre siempre explico que yo, yo tengo dos objetivos muy claro con mis hijos. Uno es darle alas para que empiezan a volar del nido como adolescentes seguros, con unas habilidades sociales emocionales, con intento de darles unos valores, pero quiero que vuelen del nido. Y dos tengo que conseguir que, aunque yo les anime a volar de ese nido, les dé muchos motivos para querer volver, para sentir que cuando ellos se vayan de casa, este va a seguir siendo su hogar. No es un poco en el libro lo explico a todos los padres y madres. No mayoría que hemos tenido suerte de tener una familia que nos ha apoyado, que nos ha acompañado. Dónde te sientes más seguro que en casa de tus padres, entonces es este objetivo doble de yo Te doy la libertad que necesitas esa autonomía. Entiendo que para ti es muy difícil hacerte mayor, pero te doy motivos para que esto siempre sea tu hogar, para que puedas encontrar siempre tu oasis en tu vida. Y qué es lo que más nos cuestan a las familias con las que te encuentras y que, además lo incides en el libro. Es aquello que a lo que deberíamos prestar especial atención dentro de practicar esa empatía, ese optimismo, Pero qué no podemos dejar de hacer mira. Tenemos que conseguir una comunicación que sea respetuosa y que esté basada en el respeto. Conseguimos esa comunicación. Si conseguimos no reaccionar a esas conductas, a estas a cuando pasan esos límites, va a ser mucho más fácil que nuestro adolescente se sienta o se muestre receptivo a lo que nosotros le queremos enseñar. Hay muchas veces que los padres de adolescentes queremos tener la bordad absoluta. Entonces nos pasamos. Nuestras conversaciones se convierten en sermones, en etiquetas, en reproches y que hace una adolescente desconectar minuto. Por qué, porque esto ya lo he oído, si nos hemos acostumbrado a que nuestras conversaciones sean sermones y sean tú lo que tienes que hacer? Tú, lo que tienes que sentir? Tú, lo que tienes que hacer es desconectan y nos escuchan, pero sí conseguimos que nuestros adolescentes sientan que su opinión es importante, que los tenemos presentes en casa, que nos importan lo que sienten, lo que opinan, lo que necesitan y que, sobre todo, conflictos, somos nosotros los que nos comportamos como los adultos, porque ellos no pueden, por ese cerebro, que tienen reactivo. Si conseguimos tener esa comunicación abierta, afectiva, respetuoso, va a ser mucho más fácil el poder, por ejemplo, pactar con ellos unos límites y que los quieran respetar el que cuando tengan un problema, porque los van a tener, sientan que casa es un sitio seguro y que puedan compartir sus emociones, sintiendo que nosotros las validamos y que nos pidan ayuda porque sienten que no les vamos a juzgar. Muy a menudo cuando trabajo con adolescentes en la escuela, me dicen y yo muchas veces pregunto pero por qué no habláis en casa. Y siempre es lo mismo, porque no nos escuchan, porque solo quieren darnos ellos las soluciones o porque se pasan al día juzgando. No entonces si yo entiendo que para mi hijo