La rana y el buey le pareció a una rana que lograría, gracias a su esfuerzo, hacerse tan enorme como su vecino, un buey grande y robusto que pastaba en un prado vecino. Con este pensamiento se puso a hacer tantos esfuerzos para hinchar su delgado pellejo que, creyendo haber conseguido bastante volumen, preguntó a sus hijos si había aumentado lo suficiente. Estos le contestaron negativamente. Mas ella con el deseo de alcanzar una corpulencia colosal, continuó hinchándose más y más. Hecho esto, preguntó de nuevo a su prole sobre el resultado de su esfuerzo. Y no tienen que lo intentáis madre, respondieron sus hijos, pues nunca alcanzaréis vos. Entonces la orgullosa rana hizo un nuevo y violento esfuerzo, pero reventó. No pretenda ser buey quien nació rana. Si te gusta este podcast, no olvides dejarnos tu like. Me gusta oh manita arriba y tu comentario ayudará a que llegue a mucha más gente y a nosotros nos hace muy felices. También puedes visitarnos en nuestra casa, en Internet Audio, cuentos Net