Oración del corazón Martes de la quinta semana del tiempo ordinario. Ven espíritu Santo Te, ruego que me enseñes a orar, que me ayudes a destruir las falsas imágenes que tengo de ti. Quiero cambiar todas las costumbres y estructuras que ya no me sirvan para encontrarme contigo que todo mi ser entre en tu presencia, que pueda adorarte con todo lo que soy y te permita entrar en todas las dimensiones de mi ser, en mi mente, en mi imaginación y mis afectos en mi cuerpo. Hoy celebramos a San Pablo Miqui, compañeros Mártires, mart Mártírez en Japón. El Evangelio es de San Marcos, capítulo siete versículos uno al trece. En aquel tiempo se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, si lavarse las manos. Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse a entre las manos, restregando bien aferrándose a la tradición de sus mayores y la lobera de la plaza. No comen sin lavarse antes y se acerrar a otras muchas tradiciones de lavar vasos, jarras y ollas. Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús por qué comen tu discípulos con manos impuras y no sigue la tradición de los mayores y les contestó bien profetizóis alas de vosotros hipócritas. Como está escrito. Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la dotrina que enseñan son proceptos humanos dejáis a un lado, el mandamiento de Dios para cerraros a la tradición de los hombres y añadió anuléis el mandamiento de Dios para mantener vuestra tradición. Moisés dijo honra a tu padre y a tu madre. Y el que maldiga a su padre a su madre tiene pena de muerte. En cambio, vosotros decís. Si uno dice a su padre, a su madre los bienes con que podría ayudarte, nos ofrezco el templo. Ya no le permitís hacer nada por su padre y por su madre, y manidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís y como éstas hacéis otras muchas. Qué distintos son los personajes que hoy aparecen el evangelio de lo que el señor les enseña con su humilde y sencillez. Por una parte, los fariseos esclavos de las muchas leyes que cargaban sobre las espaldas del pueblo y por otros los aduceos con sus compromisos políticos, además de los esenios buenos, buenísimos, pero tenían mucho miedo y no arriesgaban. Terminaban por aislarse en sus monasterios. Y finalmente, los celotes, para los cuales la gracia de Dios era la guerra de la liberación, otra manera de comerciar la gracia. Pero la gracia de Dios es otra cosa, es cercanía, es ternura. Esa regla se vive siempre. Si tú en la relación con el señor no sientes que él te ama con ternura. Aún te falta algo. Aún no has entendido qué es la gracia. Aún no has recibido la gracia que está cercana. Recuerdo contaba en una vez el Papa Francisco una confesión hace muchos años, cuando una mujer se maceraba sobre la validez de una misa a la que asistió un sábado por la tarde para una boda con lecturas distintas de las del domingo. Esta fobia y respuesta. Pero, señora el señor La Ama, mucho a usted. Usted ha ido allí, ha recibido la Comunión ha estado con Jesús. Esté tranquila. El señor no es un comerciante, señora Ama, está cerca cuánta razón y que es sentido común más impresionante tiene el Papa. La vida podría convertirse en un cumplimiento meticuloso de la ley, normas, compromisos, como hacían los juis filiseros y judíos, pero valdría a preguntarse, en medio de tanta exigencia personal, por qué, por qué tanto empeño y dedicación para ser fieles realmente cumplían de esa manera para agarrar a Dios por la actitud de Jesús. Su fidelidad Era incienso que, en lugar de agradar a Dios los alababa varios mismos y en realidad no han entendido la relación entre libertad y cumplimiento de la ley. Como me dijo un niño de seis años hace tiempo, cuando le preguntaba a un grupo de niños de esa edad, a los que le contaba la palabra de la reja perdida, qué pensaban que era ser libres. Las respuestas fueron variadas y muy divertidas, hasta que uno de ellos me dijo muy serio. Ser libre es hacer lo que mis padres me dicen, porque yo quiero acertó de lleno en lo que es la libertad, el buen uso de la libertad realizando el bien. Sólo ay Dios. Sólo a Dios hay que dar culto, y el verdadero culto consiste en la ca llamar a Dios, pues ese catecismo de la hija católica en el número dos mil noventa y cinco debe ser aquí, por tanto, donde florezca la exigencia por ser fieles a los compromisos. El Santo Padre Juan Pablo II escribió que si el Cristiano no es en primer lugar cumplir una cantidad de compromisos y obligaciones, sino dejarse amar por Dios, repito dejarse amar por Dios. De esta manera hemos de buscar a Dios para que nuestra jornada nos convierta en una serie de actividades, de compromisos, obligacion y sin sentido, porque se tienen que hacer hechos en ocasiones sin saber por qué se hacen, sino que sean nuestros días un continuo ofrecimiento adiós de nuestras acciones ocasiones de amar a Dios. Señor ayúdame a dominar mi soberbia y deseo de dominio para dar a Cristo el lugar que le corresponde en mi vida. Señor Te pido perdón, Te pido perdón, señor, por mis impaciencias, por mis juicios temerarios o por los demás, por las veces que no he sido compasivo con los demás, por el sufrimiento que haya podido provocar en los que me rodean. Dame un corazón solicito misericordioso caritativo como el tuyo. Gracias por ayudarme a confirmar que esto solo lo puedo lograr si prtigo la justicia y la caridad, principalmente en mi propia familia. Te doy la bendición que la bondad y la misericordia de Dios te llene el corazón, que la mirada de amor de Dios, hijo, perece en tu alma y te purifique de cualquier inquietud y falta que te pueda separar de Dios, que el amor de Dios espíritu Santo te concede la paz que necesitas, que la ternura de María, madre de Dios y madre nuestra te acaricia y proteja y que la fortalece en la senciedad de San José, nuestro padre, señor Te, conduzcan al cielo y la bendición de Dios, padre, hijo y espíritu santo, descienda sobre ti y te acompañe siempre a mil