Oración del corazón. Miércoles de la primera semana de cuaresma ven espíritu santo. Enséñame a valorar el misterio de cada cosa y de cada ser humano para que les dedique el tiempo y la atención que se merecen, para que pueda aprender el mensaje profundo de todo lo que me toque vivir. Ven espíritu santo a derramar tu dulce calma en todo mi ser Hoy celebramos a San Pedro Damián, el Evangelios de San Lucas, capítulo once versículos veintinueve al treinta y dos. En aquel tiempo la gente se piñaba alrededor de Jesús y él se puso a decirles esta generación es una generación perversa. Pido un signo, pero no se le dará más signo que el sino de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de nínive lo mismo será el hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la Reina del Sur se levantará y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la Tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando se ha juzgado esta generación, los hombres de nieves alzarán y harán que los condenen porque ellos se convirtieron con la precisa predicación de Jonás, Y aquí hay uno que es más que Joras. Realmente hace un milagro, porque en este caso él, Jonás, ha dejado drado en su terqueda y obedecido la voluntad de Dios y ha hecho lo que el señor le había mandado. Nieve se convierte y al de esta conversión, Jonás, que es el hombre que no es dócil, al espíritu Santo, al espíritu de Dios, se enfada. Joná sintió una gran tristeza y se desdeñó, incluso reprende al señor. La historia de Jonás y Linieve tiene como tres capítulos. El primero es la resistencia a la misión que señor le confía. El segundo es la coobediencia y cuando se obedece, se hacen milagros. La obediencia a la voluntad de Dios y Nínive se convierte el tercer capítulo. En el tercer capítulo hay una resistencia a la misericordia de Dios. Estas palabras, señor no será esto quizá lo que yo decía cuando estaba en mi pueblo, porque tú no eres un dios perdón. Tú eres un Dios misericordioso y clemente, y yo he hecho todo el trabajo de predicar, hecho mi trabajo bien hecho, y tú les perdonas y el corazón con esa dureza que no deja entrar a misericordia de Dios el más importante mi sermón son más importantes mis pensamientos, es más importante toda esta lista de mandamientos que debo observar. Todo, todo, todo que era misericordia de Dios son palabras del Papa Francisco. Ese drama también jesús lo ha vivido con los autores de la ley, que no entendían por qué él no dejó que la pidara aquella mujer adúltera cuando él iba a cenar cruz. Públicanos y pecadores no lo entendía. No entendían la misericordia. Hay que esperar que el señor porque en él, señora y misericordia y en él hay abundante retención. Son palabras duras las del señor y valen también por hoy y con una actualidad que espanta, veámoslo dentro de los deseos del hombre. Os da damos con bastante frecuencia de esa tendencia a ver rarezas por doquier nos causa mucho placer. Nos devora la curiosidad. Nos arrojaríamos casi sin pensado donde algún evento se sacie. Este en los naciste enero de acotecimientos espectaculares y más si se trata de lo de del más allá y todas esas cosas. Pero testanistán los racionales, los que piensan que todo tiene que tener una explicación científica, como si todos fueran astros y cálculos matemáticos. El día en que algún científico logre hacer da ecuación que demuestre cuánto amor tiene un hijo por su madre, seguramente llegará al fin del mundo, porque nunca lo logrará. Entonces tenemos a los demasiado crédulos y eros netamente incrédulos, los que han pedido signos a Cristo representan a Estos dos bandos no pedirían nada si fueran verdaderos creyentes. Veamos si las cosas están así hoy en día. Cerremos los ojos, las recordemos, personas, situaciones, programas de televisión, aplicaciones de Internet. Seguramente saldrán a la memoria aquellos objetos que buscan hasta las piedras volcánicas, algún restro de lo divino o de los que se montan en una usética pirámide para aspirar energía cósmica. También serán rememorados los sabios del mundo que, mirando estrellas, formulan teorías científicas sobre agujeros negros y superglobas, mandando eso sí a la inteligencia que nos creó, a la oscuridad de supersticiones vanas. Unos y otros piden una señal. He dicho que estoy por boca de Evangelistar al Lucas que lamentablemente, somos una generación malvada. Esto es, no hemos convertido el corazón al de río. Lo tenemos cejado cegado con esa mala conducta y la soberbia de la vida. Cómo pedimos entonces una señal de fe si hemos cerrado con esa actitud el corazón acoger al señor. Por eso lo única señal sea la del profeta Jonás, el hombre que predica la compresión por toda la ciudad en idive a ver libremente cada uno de nosotros acepta la propuesta, muda el corazón y nos volvemos a Dios. Ya con esto habremos logrado la más grande señal que Dios había podido obrar en el alma libre, la conversión de la propia por propia y deliberada iniciativa al Dios que da la vida fuente perenne del verdadero y creyente verdad eterna del verdadero sabio. Es mejor no pedir enseñar alguna a señor por esto. Con esto hacemos mi mejor mérito a nuestra fe en Dios procura rezar el resto de esta semana una oración para pedir la humildad. Señor qué distinto sería el mundo si nos hstiéramos y viviéramos en todo su automensaje redentor. Mi falta de fe y soberbia inutiliza en tu gracia, porque, aunque digo que soy cristiano, muchas veces en la vida ordinaria me comportó como si no lo fuera, porque frecuentemente pierdo la paciencia. Soy muy malurado, Tengo mi mal humor y alcalero he mirado con los demás. Ayúdame para que lleno de alegría optimismo. Dedique mi tiempo querer amar a sonreír y a poner en práctica mi fe para hacer felices a los demás. Te dé la bendición, padre misericordioso. Te de Dios, padre misericordioso. Te conceda como el hijo pródigo, el gozo de volver a la casa paterna. Cristo, modelo de oración y de vida. Te guíe a la auténtica conversión del corazón a través del camino de la Cuaresma. El espíritu Santo, espíritu de sabiduría y fortaleza, te sostenga la lucha contra el maligno para que puedas celebrar Cristo, la victoria pascual y la bendición de Dios. Todopoderoso padre, hijo y espíritu Santo, te sienta sobre ti y permanezca siempre amén