Tienes un podcast y te han dejado algún comentario o algún tweet, algún mensaje en instagram, mencionándote o comentando alguno de tus episodios, y te has preocupado en dar las gracias. Hoy quiero reflexionar sobre esto. Precisamente te damos la bienvenida al otro lado del micrófono. Al otro lado del micrófono, un proyecto de Jorge Marín nieto en el que encontrarás tu ración diaria de metapodcasting, casting con noticias, eventos, herramientas o episodios de opinión en apenas diez minutos. Diez minutos, diez minutos. Hoy te doy la bienvenida al episodio novecientos veintitrés al otro lado del micrófono. Yo soy Jorge Marín y hoy, dieciséis de febrero del dos mil veinticuatro, quiero darte la bienvenida a una nueva entrega de este metapodcast donde, diariamente en apenas diez quince minutitos, traigo herramientas, eventos, curiosidades, recomendaciones, episodios de opinión y todo lo que se cruza en mi camino referente al podcasting. Hoy quiero reflejar y un poquito tirar de las orejas algunos creadores de podcast, bueno, creadores de contenido en general, pero sobre todo a los de podcast, porque son los que, bueno, yo tengo más relación. Yo soy uno de ellos también y yo sé lo que es estar a un lado y al otro del micrófono, tanto dentro como fuera de las redes sociales y, sobre todo, de esa mezcla de difusión en redes sociales, de esa conexión en redes sociales, con nuestros consumidores, con nuestros oyentes, con nuestra comunidad y que muchas veces si esto ya lo llevo arrastrando muchos años. Hay creadores de podcasts, o hay creadores de todo tipo, pero hoy me voy a centrar en lo de los podcasts, en los de los podcast perdón, que considero que son bastante desagradecidos, por no decir otra palabra más fea. Yo sé que hay mucha gente que tiene muchísimos seguidores en twitter, o en Instagram o en Facebook y que les escriben en muns muchísimo, muchísimo, muchísimo, muchísimo, y que es imposible que den las gracias a todos y cada uno de estos mensajes. Pero, pero cuando veo a creadores de podcast que obvian completamente los mensajes que les indican sus seguidores a través de las redes sociales, las recomendaciones de algún oyente o usuario de esta red social, que recomienda su podcast, que comparte su podcast, que compra merchandasing y presuma de él y ese creador le ignora completamente de verdad que me da mucha pena. Me da mucha pena porque yo entiendo que no puedas atender a todo el mundo cuando tu público es masivo que una gran figura. Yo que sé imaginaos a Tylo Swift contestando a todos sus seguidores uno por uno. Muchas gracias, Muchas gracias, muchas. No tendría vida para agradecer este este caso que la gente le demuestra. Pero pero hay un término medio. No yo que sé, hay veces que puedes dar las gracias en tu programa ahora así a nivel general, o poner un mensaje para todos en global, ya sea en Twitter, en Trits, en Instagram, en tu propio podcast. Oye. Muchas gracias a todos los que estáis ahí. Capítulo, capítulo. Muchas gracias por seguirnos una nueva temporada. Pero hay gente que se ignora completamente a la audiencia o a la comunidad que tiene detrás, y esto me parece horrible. Sinceramente, no sé si es porque yo tengo una audiencia, digamos pequeñita, una audiencia cerrada, que puedo decir que conozco a todos o casi todos de mis oyentes habituales, pero incluso a los que no conozco. Cuando alguien me pone un mensaje en twitter sobre mi podcast, hablo ahora. Yo soy el primero que le da las gracias y oye, gracias por estar ahí o gracias por tu comentario. Le contesto eso o un simple. Me gusta, un simple Me gusta que esto es un gesto que muchos de nosotros le pedimos al típico. No sé si influencer famosete o no. Oye le pones un mensajito, pues que mínimo que darte. Me gusta como diciendo hey te he visto. Gracias por tu comentario venga un guiñito. No es nada más, aunque ni siquiera sea este personaje público el que esté detrás de la cuenta de Twitter, sino que tenga un community manager, pero que haya un pequeño gesto, un pequeño gesto de agradecimiento, porque porque esa persona que te escribe te ha dedicado su tiempo. O sea yo, cuando pienso que vosotros estáis ahí todos los días o casi todos los días durante diez minutitos, digo wow. Esta persona me ha dedicado diez minutos de su día a día. Le ha acompañado mientras iba al trabajo, mientras está sacando al perro, mientras está pasando un día muy malo o un día muy bueno. También o está haciendo un viaje o no sé cualquiera de las cosas que estáis haciendo ahora mismo, cuando estáis al otro lado del micrófono y me estáis es escuchando. Yo estoy enormemente agradecido por vuestro tiempo y si encima me ponéis un mensaje, creedme que cuando, por lo que sea, no lo he visto, se me ha pasado y tardo unos días en contestar. Me siento muy mal. Me siento no voy a decir su culpable a lo mejor no es la palabra, pero me hace sentir mal que digo jo esta persona no solamente me ha escuchado durante cinco o diez minutitos o una hora, porque se ha escuchado todos los capítulos de la semana, sino que además se ha tomado la molestia de ponerme un mensajito. Oeh, Jorge, tienes que estar muy agradecido y no hablo. Solamente podríamos abrir aquí el melón de nolo. Encima te apoyan en coffin. Eso más agradecido todavía pero simplemente por el hecho de dedicarme vuestra pequeña reaccioncita de tiempo día a día. Me siento muy afortunado y hay personas que tienen cientos o miles de personas detrás haciendo esto, haciéndoselo saber y no son capaces de darle un guiñito, de darle un agradecimiento, de darle un que ignoran completamente. Volvemos a uno de los principales problemas y diferencias que le veo al podcasting con la radio. La radio habla a una audiencia. Los podcasts hablan a una comunidad, a un entorno de gente, a un círculo de gente que se suscriben a un programa porque quieren escuchar ese programa y porque quieren escuchar a sus integrantes. La radio. Te la encuentras ahora ya con el formato podcast. Ya te puedes suscribir escuchar programa antes, no antes. En la radio era lo que había lo escuchas esto o no ya está. Es lo que te vamos a ofrecer. Si estás ahí bien, si no ya vendrá el siguiente o cámbiate emisora, ahora, no ahora. Los oyentes de podcast nos vienen a buscar a nuestros programas y se suscriben porque les gusta nuestro contenido, no porque no haya otra cosa, sino porque no les gusta nuestro contenido. Y vienen y se toman la molestia de suscribirse Y se toman la molestia de escucharnos durante cinco, diez, veinte minutos, una hora, tres horas o ocho horas Y encima nos ponen un mensajito como agradecimiento que haya personas que ni siquiera sean capaces de agradecer. Esto es que me pone de los nervios cada vez que encuentro algún caso, así que gente que sí, por lo que sea, no tiene tiempo de contestar o que tiene una cuenta automatizada y solamente se dedica a poner. No sé si twitc on mensajes de Facebook o un canal de YouTube to ha automatizado, que no hay nadie detrás. Y aún así hay gente que les escribe y les dice. Oye. Gracias por este capítulo. Oye me has ayudado oye y no hay por detrás nadie que de verdad diga. Hoy me gusta un corazoncito, un algo esto que de lo que estoy hablando ahora son redes sociales. Se supone que son redes sociales porque conectan a personas, porque hay una sociedad en torno a esa red. Si el punto que agrupa a unas personas determinadas es un podcast o es un programa de radio con otras personas detrás, que mínimo que esas personas que hay detrás del proyecto muestren algo de gratitud por lo que les dan sus seguidores. No es que es algo que de verdad. No. No. No puedo con ello. No sé si es que yo soy demasiado agradecido, porque soy demasiado ingenuo, porque no tengo una audiencia masiva y todavía la puedo controlar. Pero aún así, aún así yo cuando tengo varios mensajes, muchos de vosotros lo habréis visto cuando tengo varios mensajes en Evox que a lo mejor no he contestado en semanas o en Spotify. En Spotify no los leo mucho y los traigo aquí, pero en Evox, de vez en cuando me siento y digo uy, tengo aquí tres o cuatro mensajes sin responder. Venga. Voy a contestar en Twitter. Hay gente que me escribe diariamente o en trists diariamente porque está escuchando mis episodios y creedme que para mí es un trabajo contestarles diariamente y darles las gracias por estar ahí. Pero es que es lo mínimo que creo que deberíamos hacer todos por agradecer el trabajo, del trabajo, no perdón por agradecer el tiempo que la gente nos dedica a nuestro trabajo. O sea, cuando veo a alguien súper masivo que es tan impersonal su trato en un ámbito tan personal como son los podcasts, que acompañamos a tantas personas durante tanto tiempo, es que es algo que lo veo tan distante del podcasting, tan despegado del podcasting cuando han entrado mira que yo no soy crítico con las grandes, los grandes medios y las grandes personalidades de que han entrado últimamente en esto del podcasting. No es crítico, o aquí hay espacio para todo el mundo y precisamente en un ambiente de libertad como es el podcasting. Aquí podemos estar todos, pero creo que deberían mirarse esto bien. Si estáis generando comunidad con un podcast, cuidad de esa comunidad, de verdad y esto creedme que no lo digo por mí, que hay gente que alguno de vosotros lo estaréis pensando, porque yo en alguna ocasión lo he hablado así con la intimidad cuando recomiendo un podcast, en el hilo de metapodcast, perdón, en el hilo de Twitter, cuando lo traigo en el lunes podcastero alguna vez sí que lo he comentado en la intimidad de joder. Esto es un podcast. Yo estoy recomendando a alguien que creía cercano, que creía no voy a decir un amigo, pero bueno, un compañero de micrófono. No, y esa persona ni siquiera me contesta, me sienta, no voy a decir mal, pero me causa una gran cómo decirlo me defrauda, me defrauda. No. Cuando yo recomiendo a alguien que yo veo que puede ser alguien igual que yo, que hace un podcast por amor al arte o por dinero, pero que le pone mucho cariño a su audiencia. Y digo jo si a mí alguien recomendará mi podcast y de hecho me ha pasado muchas veces, pues yo me desvivo por esa persona. Joe tío muchas gracias. O Joe Tía, muchas gracias. De verdad es lo mínimo que puedo hacer. Agradecerte a Ti por este mensaje, pues lo que sea, no sé a lo mejor. Ya digo que porque yo soy, valoro demasiado el trabajo de la gente, porque que valoro demasiado el tiempo que me dedica algunos oyentes. Pero me parece que todos deberíamos cuidar un poquito a nuestra audiencia y no utilizarla. No utilizarla para generar ruido, no utilizarla para generar números, no utilizarla simplemente para vender cosas? No utilizarla simplemente porque quiero sacar un pantallazo de ese tweet para que otra gente les imite y me pongan más reseñas, no hacerlo de verdad, hacerlo como agradecimiento, porque es gente que te está dedicando su tiempo y cuando alguien se toma la molestia de decírtelo. Oye, Tío, muchas gracias por este capítulo. Me ha gustado mucho, o lo que sea agradecerlo hoy no cuesta nada es que este episodio se va a llamar así de desagradecidos. Está el podcasting lleno e imagino que muchos otros ámbitos de la vida, pero en algo que a mí me gusta tanto que creo que acompañamos a tantísimas personas en su día a día y que encima hace ese movimiento de comunidad detrás de cada proyecto, pues cuidar vuestras comunidades que no cuesta nada de verdad esto. Yo no quiero empezar aquí a tirar a las orejas a nadie porque ya somos todos mayorcitos, pero de verdad me enerva. Es algo que mira que yo no me suelo enfadar en este podcast. Pero bueno, en fin que paséis un gran fin de semana. Lleno de podcast mira Hoy voy a cambiar el mensaje qué lleno que esté. Lleno de podcast, que agradezcan a sus oyentes cada uno de los mensajes hombre que sea uno de los que se portan bien con su audiencia, no de esos que pasan de ella. No eso. No eso, no queremos ninguno en nuestros reproductores. No eso. Bueno, si tenéis alguno, no lo recomendéis el próximo lunes con motivo del lunes podcastero no solamente recomendar los que os cumplan cuando den un me gusta vuestros tweets, cuando os contesten por Instagram, cuando lean vuestros comentarios en sus episodios os contesten por Evox. Eso sí, eso tenéis que recomendarlo a tope el próximo lunes pod castero por cierto, podéis uniros al canal de telegram a través de él, al otro lado del micrófono, com barra telegram dele grand. Ahí, Ahí es donde está la comunidad más fiel o una de las más fieles que tengo al otro lado del micrófono y donde mañana podréis votar vuestros capítulos favoritos de esta semana y a ver si os puedo agradecer a todos y cada uno de vosotros esos votos que me dais semana a semana para ayudarme a configurar una mejor parrilla de contenidos de cara a la próxima semana y a la otra Y a la otra Y a la otra? De verdad y de corazón, el corazón súper sincero. Muchas gracias por seguir al otro lado, pintor, y ahora me despido y como cada día regreso a ese sitio donde estáis vosotros, ahora mismo al otro lado del micrófono,