Oración del corazón martes de la primera semana de cuaresma ver Espíritu Santo, enséñame a valorar el misterio de cada cosa y de cada ser humano para que les dedique el tiempo y la atención que merecen, para que pueda aprender de mensaje profundo de todo lo que me toque vivir. Ven Espíritu Santo, a derramar tu dulce calma en todo mi ser Amén. Celebramos hoy a los Santos Jacinta y Francisco marteo Marto, dos de los pastoriños que vieron a la Virgen en fátiva el Evangelio de San Mateo, capítulo seis versículos, siete al quince. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos. Cuando recéis no uséis muchas palabras, como los gentiles que se imaginan por hablar que por hablar mucho les harán caso no seáis como ellos, pues vuestro padre sabe que os hace falta antes de que lo pidáis vosotros. Razad Así, padre nuestro del cielo santificado, sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra, como en el cielo. Danos hoy el pan nuestro de cada día. Perdónanos nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal ligno, porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro padre, deciros, perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro padre perdonará vuestras culpas. Nuestra oración es muy a menudo una petición de ayuda en momentos de necesidad, y esto es normal para el hombre, porque necesitamos ayuda. Necesitamos a los demás necesitamos de Dios. Así es para que nosotros, para nosotros, es un mal pedida algo a Dios buscar su ayuda. Y debemos tener en cuenta que la oración que el señor nos enseñó el Padre nuestro es una oración de petición Y y por esa oración que el Señor nos señala la importancia de nuestra, de nuestra oración limpia y purifica nuestros deseos y de este modo, limpia y purificar nuestro corazón. Hay también ocasión para dar gracias. Si estamos atentos, veremos que recibimos de Dios tantas cosas buenas. Es tan bueno con nosotros que conviene. Es necesario darle gracias. Y esta debe ser también una oración de alabanza. Si nuestro corazón está abierto. A pesar de todos los problemas, apreciamos también la belleza de su creación, la bondad que nos muestra en su creación. Un hijo tiene un algo que su padre no puede resistir sin poder explicar bien por qué así es. Esto es el padre adiós también le pasa. Cristo nos pasó el secreto al enseñarnos a orar, empezando por esa palabra mágica que lo puede todo si lo decimos con el corazón padre, no importa cuántas veces digamos, cuántas palabras digamos, tampoco si las frases tienen sentido o belleza literaria. Lo que él le importa si somos nosotros, sus hijos, quienes nos dirigimos a él, un padre, nuestro rezado, como un acto de amor y de entrega arranca de Dios, aquello que más necesitamos. Cada una de sus palabras puede ayudarnos a hacer una oración nueva que contiene las verdades más profundas. De nuestra fe, que él es nuestro padre y da ese deriva, que nos ama, que nos escucha, que nos cuida, que nos espera en el cielo, que nuestra vida tiene sentido, en buscar su gloria e instaurar su reino en el mundo, en cumplir su voluntad, que nos cuida de los peligros y nos da el alimento y la fuerza espiritual que necesitamos para recorrer el camino hacia él. Quizá desde muy pequeños venimos repitiendo con mayor o menor devoción la gran oración del cristiano, pero sin duda, cada vez que lo hacemos, Dios interrumpe todas sus ocupaciones para el y atendernos como el mejor de los padres, con confianza y humildad. Haz un acto de alabanza y agración a Dios. Recitado el padre nuestro y algunos años Santa Teresita oró y vivió de un modo peculiar. El Padre nuestro nos suplica alguna de sus confidencias espontáneas. Dicen en uno de sus manuscritos. A veces lo dice cuando mi espíritu está tan seco que me es imposible sarcar un solo pensamiento para unirme a Dios Rezo muy despacio el Padre nuestro y luego la saludación angélica. Entonces esas oraciones me encantan. Alimentan mi alma mucho más que si las rezase precipitadamente un centenar de veces. Gracias, señor puede enseñar belorar. Sé que me puedo acercar a ti con toda confianza con las seguridad es de ser escuchado y la certeza de ser amado, que esta familiaridad no me lleva a olvidar con quién estoy tratando humildemente des pido que sepa, al igual que tu madre santísima, lo hizo reconocer y corresponder a las grandes maravillas con las que quieres enriquecer mi vida. Eso es la bendición Dios, padre misericordioso. Te conceda como al hijo pródigo, el gozo de volver a la casa Paterna. Cristo, modelo de oración y de vida. Te guíe a la auténtica conversión del corazón a través del camino de la Cuaresma, el espíritu de sabiduría y de fortaleza. Te sostenga la lucha contra el maligno para que sepas celebrar con Cristo de victoria pascual y la bendición de Dios todopoderoso padre hijo espíritu santo tienda sobre ti y pergradezca siempre amén