Oración del corazón. Sábado de la vigésima segunda semana del tiempo binario, ven espíritu, Santo ven, potencia divina de amor, ven y llena mi pobre corazón, purífícalo, santifícalo, halo todo tuyo. Oy celebramos a San Pedro Claver prevido la compañía de Jesús, que vivió en Colombia y miró y murió con una gran labor pastoral con los colombianos y con la gente de allí, el Evangelio Salducas. Capítulo seis, versículo uno al cinco. Un sábado, Jesús travesaba un sembrado su discípulo, se arrancaban espigas y frutándolas con las manos, se comían el grano. Unos fariseos le preguntaron por qué hacéis en sabado lo que no está permitido. Jesús le replicó no habéis leído lo que hizo David cuando él y sus hombres sintieron hambre. Entró en la Casa de Dios, tomó los panes presentados que sólo cuelden comer los sacerdotes y les dio a sus compañeros. Añadió. El hijo del hombre es señor del Sábado. El hijo del hombre es señor del Sábado? Con estas palabras concluyentes, Jesús deja claro los fariseos que es quién es él y cuál es su autoridad, quién puso el sábado como día de descanso y quién puede interpretar la gran escritura con verdad. Jesús es el señor id Por tanto, quién sabe lo que la palabra de Dios la revelación significa. El problema es que aquellos hombres no entienden cómo Dios se haya podido encarnar y hacerse. Uno de ellos no comprenden la encarnación con amor eterno te he llamado. Por eso he reservado gracias para ti, dice el señor por boca de jeremías. Conociéndonos como somos, con nuestras limitaciones y miserias, Dios nos ama tiernamente y si ya ese cariño, fuente de todas las gracias que recibimos, ha de llenarnos de optimismo y de consuelo, cuál debe sernos alegría al considerar que Jesús, que Dios Perdón, nos ha manifestado su amor, no exclusivamente con las palabras, también con los hechos. El amor divino hace que la segunda persona de santísima tridad, el brevero, el hijo de Dios padre, tome nuestra carne, es decir, nuestra condición humana, menos en el pecado. El apóstol San Juan lo anuncia con la emoción de quien ha sido testigo ocular y a continuación, como para impulsarnos a sacar consecuencias allá de para que recibiramos por él la vida egos un vía. Yo soy la vida para llegar a Dios. Cristo es el camino. Hemos de meditar el Evangelio como un personaje más para conocer y vivir y tratar más a su manera santísima e identificarnos con él, comportándonos en todo como Jesús. Una vez más, seguimos el Consejo de San José María Amas la humanidad santísima de Jesucristo. Parmemos ante la magnanimidad de Dios que se hace hombre para que le tratemos pensad cómo nos ha amado a humanidad entera y a cada uno. Medita la elección que hace de sus apóstoles, de cada uno en particular, y veréis que nuestra llamada manifiesta una predilección de Dios, a pesar de nuestros errores personales, descubriremos cada vez mayor con mayor hondura que el Señor es hombre como nosotros, tiene sed se cansa y ahora por sus amigos, se compadece de las ideades materiales y espirituales de todos, etcétera. Para ser contemplativos en medio de la calle, hemos de enamorarnos de su Manría sant, las maría santísima del Señor con la encarnación del verbo divino, se ha abierto ante el hombre como un plano inclinado que lo lleva suavemente al amor de Dios. Nuestra vida ha de ser un profundo encuentro con Cristo y en él con el padre y el espíritu Santo. Se trata de ser contemplativos para que nuestra vida dé el fruto que Dios nos pide una nueva conversión que nos lleve a identificarlos más finalmente con Cristo y a possiraros más decididamente al final, al fin, al que llama, al que Dios nos llama ego son veritas. Yo soy la verdad. Jesucristo con sus obras y con sus palabras nos enseña aplito de la verdad sobre Dios y sobre el hombre y nos transmite la lógica divina, que a veces están distinta de la humana, que ha de imperar nuestra conducta. Si queremos alcanzar la felicidad de la tierra y del cielo, quien beba del agua que yo daré no tendrá ser jamás, sino que el agua que yo le daré será en él. Una fuente que salta hasta la vida eterna. Es la ciencia de la Cruz, de la entrega total al cumplimiento de la divina voluntad, la lógica del servicio acondicionado a la misión que, como cristiano se hemos recibido. La indificación con Cristo iniciada en el bautismo, se hace más y más intensa mediante la recepción de los demás sacramentos, especialmente Locaristía, y encuentra su piedra de toque en la forja de la Cruz. Vivir como auténticos cristianos es tomar la cruz de cada día, seguir a Cristo a toda hora, cada día. Egosu, un mía eguzumvita. Yo soy la vía, el camino para vivir la vida de Cristo e eficaros con él. Hemos de tratarle escuchar atentamente las mociones del espíritu Santo, buscar a Cristo, pedirle, como dice Juan Bautista, que el crezca y nuestro yo disminuya como a Felipe. El señor nos puede decir tanto tiempo hace que estoy con vosotros y todavía no me des no me no me has conocido. Jesús mismo os ha dicho. Yo sé el camino, la verdad y la vida nadie va al padre, sino por mí. Con qué apasionado amor hablan siempre los santos de Jesucristo, Dios y verdadero hombre, con qué fuerza nos empujan con el ejemplo de sus vidas a tratar de más cada día la vida cristiana. La vida cristiana consiste sobre todo en conocido llamar de Cristo. En él hallamos la vida, la gracia para apartarnos del pecado y la luz, para acercarnos cada vez más a Dios. Tratando constantemente la santísima humanidad de Jesús del Señor. Hemos de mantener vivo el deseo de conocer cada día mejor a Jesucristo. Contemplarle debe convertirse en la gran pasión de nuestra vida. Ninguna cosa de esta vida puede compararse ni de lejos con los tesoros de la gracia y de la vida escondidos en su humanidad, donde habita la plenitud de la vida. Corporalmente, el papá San Juan Pablo II recordaba la promesa de Jesús. He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Si yendo al Padre, dice yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo, se deduce que los apóstoles y la Iglesia deberán reencontrar continuamente por medio del Espíritu Santo, aquella presencia del verbo que durante su misión terrena era física y visible. O o o o o o runo, pero que después de la ascensión al padre estará totalmente inmersa en el misterio. La presencia del Espíritu Santo y como dijo Jesús, es íntima las almas y a la Iglesia hará presentes a Cristo invisible de modo estable hasta el fin del mundo. Corresponde a la teología que se hace en la ración y lleva a la oración buscar luces que ayuden a profundizar en este gran misterio. Pero no hace falta ser teólogo para reconocer la presencia de Dios de Cristo en nosotros por el espíritu Santo y comprender que si hemos nacido a la vida de Cristo, es para que la desarrollemos hasta llegar a la madurez de la arpletitud de Cristo, a ser el mismo Cristo. Todo nuestro día tiene que llegar a ser una conversación de Tú a tú con nuestro Dios. Acudimos a la Virgen Santísima para que ella nos prepare un camino seguro. Apelamos en particular a su corazón dulcísimo, imagen perfecta del corazón de Jesús, para que nos GUIs a la Unión plena con su hijo. Por la misma senda que recorren los santos por el camino de la contemplación y de la aspiación. Mi vida irá copiando fielmente los ragos de tu vida. Nos pareceremos, nos iremos pareciendo más y más a ti seremos tros otros cristos el mismo cresto. Te di la bebeza, que el señor esté en tu corazón para que sepas amar con todo él, que esté en tus labios, para que hables con él con fuerza y fe de su resurrección, que esté en tus brazos, para que trabajes sin descanso por amor a él y postendré su reino, que esté en tus pies para que camines por sendero de la paz que señor te mostrará que esté en tu mirada limpia, para que tus ojos ven a Jesús en los demás, que estén tu alegría para que no la pierdas nunca, aunque motivos tengas y puedas agarrar a los demás que en el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo Amén