Oración del Corazón viernes de la trigésima semana del tiempo ordinario. Gloria, adoración, bendición y amor a ti eterno divino espíritu, Qué has traído sobre esta tierra al Salvador de nuestras almas, Gloria y honor a ti adorabilísimo corazón que nos ama con amor infinito. Hoy celebramos a San Martín de Porres. El Evangelio es de San Lucas. Capítulo catorce versículos uno al seis. Un sábado entró Jesús en casa de uno de los principales Fariseos para comer y ellos le estaban espiando. Se encontró delante un hombre enfermo de do hidropesía y dirigiéndose a los maestros de la ley y Fariseos preguntó he lícito curar los sábados o no. Ellos se quedaron acallados. Jesús, tocando al enfermo, locuró y lo despidió y a ello les dijo si a uno de vosotros se le cae el pozo, el hijo o el voy, no lo saca enseguida aunque sea sábado y se quedaron sin respuesta. Ven espíritu santo llena mi alma de tu presencia e infunde el fuego en ella de tu amor. Te ofrezco orir mi mente y mi corazón. Ser dócil a tus inspiraciones. Soy tuyo jesús. Concédeme confiar y crecer en la esperanza, porque sé que me amas. Quiero que la única gran aspiración de mi vida sea corresponder a tu amor, amando a los demás, buscando hablar siempre bien de ellos. El camino para ser fieres a la ley sin descuidar la justicia, sin descuidar el amor, es el camino contrario, desde el amor a la integridad, desde el amor al discernimiento, desde el amor a la ley. Este es el camino que nos enseña Jesús totalmente opuesto al de los doctores de la ley. Y este camino del amor a la justicia lleva a Dios. En cambio, el otro camino, el de estar apegados únicamente a la ley, a la letra de la ley, lleva al cierre, lleva al egoísmo, el camino que va desde el amor al conocimiento y al distar discernimiento, al cumplimiento pleno, conduce a la santidad, a la salvación, al encuentro con Jesús, mientras que este otro camino lleva al egoísmo, a la soberbia de sentirse justos, a esa santidad. Entre comillas de las apariencias verdad, Jesús le dice a esa gente que le gusta mostrarse a la gente como hombres de oración de ayuno. Pero haced lo que dicen, pero no hagáis lo que hacen. Estos son los dos caminos y hay pequeños gestos de Jesús que nos hacen entender este camino de amor al conocimiento pleno y al discernimiento. Jesús nos lleva de la mano y nos sana Jesús en el evangelio. En este evangelio nos enseña con su ejemplo que hay algo más fuerte que el legalismo, y es precisamente el mandato de la caridad entre los judíos. El día del sábado era un día del todo consagrado al señor, al señor no es lícito hacer actividad alguna. Tendré ningún tipo hasta estaban indicados los pasos que se les permitía acominar. Los falleseos se gloriaban de que cumplían la ley en toda su extensión y castigaban y denunciaban a las autoridades a todo aquel que violaba una de esas reglas tan más pequeñas. Esto no es malo. In Lusucristo dice alguna vez a los seguidores que hagan lo que los fariseos dicen. Sin embargo, es preferible la misericordia con los demás que el cump viento frío de un precepto. Muchos se preguntan si deben hacer esto aquello, porque ambas cosas están mandadas. Debo estudiar en ese tiempo, o tengo que hacer lo que ahora me pide a mis padres cuál es mi obligación. Nada es fácil discernir, porque muchas veces entran en juego nuestros sentimientos y a veces nos inclinamos por la opción equivocada. Para evitar esta situación, Cristo nos ha dejado un critero muy claro ante todo la caridad. Bajo esta luz, todo quede iluminado. Ya no hay conflicto entre curar o descansar en sábado, porque el bien del hombre está por encima del precepto. Esta es la nueva ley la que Cristo ha traído en la ley de la caridad, que supera totalmente a la ley del precepto. Ayuno hoy de las palabras duras, cortantes, negativas que siembran discordia y tienenden a juzgar a o ponderar a los demás. Vive la ley de la caridad, que es el mejor modo de seguir a Cristo. Te di la bendición que Dios, Padre, te acompañes en tu corazón. Te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel, que Dios, hijo, te haga sentir su ternura y misericordia. Te quited corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir que Dios, espíritu Santo, te desluces en la inteligencia, fuerza en el corazón ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón que María Santísima te haga sen ti su calor de madre y su abrazo amoroso y tierno es san José. Te cuide con su corazón de padre, en el nombre del padre y del hijo y del espíritu Santo Amén