Oración del corazón jueves de la quinta semana del tiempo ordinario. Ven Espíritu Santo Te, ruego que me enseñes a orar, que me ayudes a destruir a falsas imágenes que tengo de ti. Quiero cambiar todas las costumbres y estructuras que ya no me sirvan para contarme contigo. Quiero todo mi ser, que todo mi ser entre en tu presencia, que pueda adorarte con todo lo que soy, permita entrar en todas las dimensiones de mi ser, en mi mente y mi imaginación, en mis afectos en mi cuerpo. Hoy, en la Iglesia celebra Santa Josefina Vaquita, el Evangelio es San Marcos. Capítulo siete versículos veinticuatro al treinta y uno. En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa procurando pasar desapercibido, pero no logró ocultarse una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro, se entró enseguida, fue buscarlo y se echó los pies. La mujer de n la pagará una cenicia de Siria y le rogaba que echase al demonio de su hija y le dijo deja que se sacien primero a los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos. Pero ella replicó, señor pero también los perros debajo de la mesa comen las migajas que tiran los niños, y él le contestó anda vete que por eso que has dicho, el demonio salió de tu hija. Al llegar a su casa. Se mudó a la niña echada en la cama y el demonio se había marchado. Una madre desesperada que frente a la salud de su hijo hace de todo Jesús le explica que ha venido primero para las ovejas de la casa de Israel, pero se lo explica en un lenguaje duro. Teja primero que se sace y los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarse a los perros. Esa mujer que ciertamente no parece que tuviera cultura, sabía, sin embargo, cómo responder. No tuvo vergüenza y por rufé Jesús hizo el milagro. Ella se había expuesto al riesgo de hacer el ridículo, pero ha insistido y del paganismo y de la idolatría. Ha encontrado la salud para su hija y para ella ha encontrado al Dios viviente. Este es el camino de una persona de buena voluntad que busca a Dios y lo encuentra el señor la Bendice. Cuánta gente hace este camino y señora Espera, pero es el mismo espíritu santo que la lleva de anteparce este camino cada día en la Iglesia el señor Hay personas que hacen este camino silenciosamente para encontrar al señor porque se dejan llevar adelante. Fue el espíritu santo. Un día, la familia oye hablar de un médico bueno y curaba todo tipo de mares. Se les abrieron los ojos y diseron que su hija fuese curada de ese hombre, pero no podían llegar hasta él porque estaba en el país vecino y se dio que vino para descansar y al enterarse que llegaron se llenron de alegría. Fueron a buscarla la señora para suplicarle que atendiera a su hijo, pero sabía que él la podría curar y así dejarían de sufrir, Pero él le respondió que solo venía a descansar y que si quería que la curase, hiciese una cita llevando al cos a la consultorio y dejase el mensaje a su secretaría. La señora se entristeció mucho y esto bastó para conmover al doctor y a los hombres. Los sentimientos mueven mucho porque estamos hechos de alma y cuerpo y a Dios lo que más fuerte le puede mover. El corazón es la fe condición necesaria de todo cristiano que pide a Dios su felicidad. Sin embargo, una de las cosas que nos causa más decepción es que recemos con insistencia y aún así no consigamos lo que esperamos. Qué sentido tiene entonces mi oración. Podemos pensar si, con muchísima probabilidad u r Dios nos responderá a mis peticiones. Quizá el problema sea más bien el modo como oramos. La Biblia nos habla sobre la oración del principio y de fin y sabe lo que nos dice cuando tiene un gran valor para entender cómo debemos orar. Si no oramos continuamente, no alcanzamos esa familiaridad de padre e hijo con Dios, no crecemos espiritualmente y no aprendemos a dirigir adecuadamente nuestras oraciones. Orar de forma continua nos hace ser verdaderos hijos de Dios. Lo hacemos partcipes de nuestra vida. Aprendemos a hablar su lenguaje y podemos sentir su presencia. Pensemos en la relación de amigos de qué manera uno va apoyándose en el otro, confiéndole su historia, cómo se escuchan y aconsejan y así, caminando juntos, se establece un vínculo. Los amigos se conocen cada día más son capaces de anticipar tantas cosas. Esto pasa de todo tipo, en todo tipo de relaciones personales, entre novios y esposos, hermanos, etcétera. Con Dios ocurre lo mismo orando. Siempre nos habemos amados, mimados correspondidos. Este último punto me lleva lo siguiente, la cercanía. Con Dios nos ayuda a saber qué y cómo pedir. La Carta de Santiago nos dice no tenéis. No tenéis porque no pedís pedís y no obtenéis porque pedís mal con el único fin de satisfacer vuestras pasiones y no podemos acercarnos a Dios solo con nuestras necesidades. Tenemos amigos íntimos de Dios, ser verdaderos hijos que caminan de la mano de su padre. Hablemos continuamente con él. Cuántas veces podamos al día aprendemos a rezar el rosario. Vayamos creciendo con pequeñas oraciones que nos ayudan cada día. A veces es un simple Gracias, Padre, mío yo también te amo es una marera va en bellísima de mirar a Dios en el corazón en medio de nuestras vidas tan ocupadas. Rezando con frecuencia aprendemos a adentrarnos cada vez más en este diálogo personal y amoroso con Dios, a dar nuevos pasos cada día con un sinfín de frases y oraciones que nos hacen levantar el corazón hacia el cielo y nos ayudan a transformar nuestras vidas. A principio, uno pide esas cosas simples en un asunto de pareja, por ejemplo, que todo salga bien o que lo ella se discuple por el sufrimiento causado Con Dios, aprendemos a orar aproximadamente una vez cada vez más sus planes y pedimos sabiduría para entender, capacidad, para perdonar, para aceptar algunas cosas. Ser mejor aprender a ser menos egoístas y que podamos ser ejemplo en la vida de los hijos. Se pide la gracia de creer y responder según los planes de Dios. De esta manera, nuestras oraciones se van desplegando hacia nuevos horizontes, se van transformando nuestra vida situación personal. No olvidemos, por último, que todos somos hermanos y que donde dos o más estén ruidos en nombre de Dios, está el mismo presente. Aunqueremos solos, es de gran ayuda apoyarse en el regazo de nuestra madre María. Pidámosle que ya sea con el rosario o con alguna otra oración particular. Toere por nosotros, pues su hijo no le negó nada. Cuando ella se lo pidió, pidamos algún santo que también ore por nuestra causa. Recemos y puso a nuestro ángel de la guarda que se acerque para asistirnos de esta manera tendremos el cielo rezando por nosotros. En definitiva, no desistas ni te desanimes cuando parezca que Dios no escucha tu oración. Gracias, señor, porque en esta meditación puedo ver las características de grabverda de la oración. Sencillez, fe, humildad, perseverancia y confianza. Me confirmas que la oración sincera es infaliblemente efectiva, porque tú siempre me escuchas tu dirá bendición, que la bondad y la misericordia de Dios, Padre, te viene del corazón, que la mirada de amor de Dios, hijo, penetre en tu alma y te purifique de cualquier inquietud falta que te pueda separar de Dios, que el amor de Dios Espíritu Santo, te conceda la paz que necesitas, que la ternura de María, madre de Dios y madre nuestra te caricia y proteja, y que la fortaleza y se encilde de San José, nuestro padre y señor te condujera al cielo y la belige de Dios, padre, hijo y espíritu santo descienda sobre ti y te acompañe siempre amén