Seguramente muchos de vosotros y vosotras os cabreáis varias veces al día, la semana, al mes, en fin que vivís un poco enfadados. No siempre eso sí, pero hoy os traigo vuestra solución perfecta en forma de podcast. Te damos la bienvenida al otro lado del micrófono. Al otro lado del micrófono, un proyecto de Jorge Marín nieto en el que encontrarás tu ración diaria de metapodcasting, casting con noticias, eventos, herramientas o episodios de opinión en apenas diez minutos. Diez minutos, diez minutos. Saludos a todos y todas los y las oyentes de al otro lado del micrófono. Yo soy Jorge Marin y os quiero preguntar estáis listos para sumergiros en la ración de meta podcasting que os traigo hoy, porque traigo una nueva recomendación. Ya sabéis que todos los lunes os traigo un nuevo podcast recomendado para que llegue a vuestros reproductores, a vuestras plataformas, a vuestros fits, a vuestras aplicaciones, en definitiva, a vuestras horas, vuestros oídos. Y hoy traigo un podcast que me hizo una ilusión tremenda, tremendísima cuando volvió fijaos lo que os digo porque este podcast, cuando yo empecé a escuchar este tipo de formato, dejó de grabar, o sea, hace hace pues es fácil, fácilmente trece años, trece años, que bueno, para que os os hagáis la idea. Yo empecé a escuchar, recomendar este podcast cuando mis primeros podcasts y decía quién será, quién será ese rafano. Hablan mucho de él. Hay cabreados el podcast, cabreados el podcast, pero bueno, empecé a tirar un poco de lilo, vi que cada vez grababa menos, vi que lo estaba dejando y bueno pues, no me puse al día la verdad, porque era un podcaster que empezaba a dejar de ser podcaster, empezaba a desconectar su micrófono Y bueno pues, le perdí la pista. Sin embargo, sí que escuché mucho, mucho mucho hablar de él y que el cariño que transmitía toda la gente que hablaba de rafa Osuna me hizo tenerle en tan alta estima que sí, que es verdad que en algún episodio de cabreados lo escuché, pero era la figura, la figura que representaba rafa Osuna. Era como un mito del podcasting. Por aquel entonces y pasados los años. Yo empecé allá por dos mil nueve y dos mil diez, pasados los años, cuando celebré, cuando celebramos perdón las Jpo dos mil trece, en una de las charlas que allí se dieron no la que os puse la semana pasada, sino otra de los viejunos del podcasting en los que participaron José Antonio Gerado, Rafa Osuna y la verdad que desconozco quién más se pasó por allí. Me parece que el compañero de serantes. Si no me equivoco, bueno, tendría que revisar un poco esa chala, pero estoy seguro que es Helado y raffa Osuna participaron y el destino quiso que raffa Osuna utilizara el micrófono que yo había dejado a la organización de j Pop trece para para la organización y se puso en esa mesa redonda Rafa Sona se puso delante de mi micrófono, delante de mi primer micrófono, y la verdad que me sentí muy pro muy orgulloso que un hito, un pilar, un titán del podcasting por aquel entonces. Bueno, y ahora también porque ha vuelto se pusiera en mi micrófono. Tanto es así que la salida de su charla un poquito antes de los premios de esas j po trece en el Rafael Hoteles me hice una foto con el granal rafa Osuna, que ya cumple diez años os. La pondré en el grupo de Teleram. Está así porque me hizo mucha, pero que mucha ilusión cuando me la hice, porque le conocía, pero él ya no grababa desde hace mucho tiempo. Al igual que ahora, puedo decir que conozco un poquito mejor a José Antenio en generado por aquel entonces al que conocía un poquito mejor era rafa Usura Y a qué viene toda esta historia, pues que es que es que me ponga esta nervioso. El Gran rafa Osuna decidió volver este mismo año, este mismo año dos mil veintitrés, a revitalizar el podcast cabreados Para qué? Para le vía la tensión que acumulamos todos todos en nuestro día a día, para que podamos relajarnos un poquito mandando nuestros cabreos, porque esto es un podcast de cabreos, tú mandas, un audio allí con es que esto me enfada, es que esto no puedo más, es que madre mía, Rafa, me pasa esto porque es que odio, porque es que y Rafa te aconseja, te ayuda, te alivia, pero no en plan, no mira tranquilo. Coge Aire, lleva razón, pero eso no, no, no él Coge le da la vuelta gracias a todo su equipo, gracias a toda su redacción, gracias a sus community manager, gracias a toda la gente que le ayuda. Le da la vuelta y hace ver que tu cabreo quizás bueno, a lo mejor no es tan necesario. O a lo mejor tienes que enfocar. Tu rabia a tu ira hacia otra otra cosa, otra persona. En fin, os recomiendo muy mucho que ahora sí cojáis ahora que acaba de empezar cabreados el podcast y os pongáis al día porque apenas lleva de cinco episodios y iba a decir seis, pero no porque el primero es una intro muy chiquitita, aunque el segundo también fue así fueron los primeros fue dos de diez cinco minutitos. Ya la gente, sobre todo los que ya llevamos muchos años grabando podcasts y conocemos a rafa enseguida, nos pusimos a sus órdenes a mandar cabreos. Y lo que comenzó con bueno. Si alguien me manda audios, bueno, volveré a grabar, volverá cabreados. Si os apetece, si alguien me manda audios a Whatsapp, bueno venga. Al final se le han ido de madre y son cuarenta y cinco minutos de media de cada uno de sus episodios os. Recomiendo enormemente que entréis en cabreados podcasts com para que suscribais allí. Habrá que lo ha hecho muy bien. Ha puesto una web muy sencillita con todas las plataformas de podcast y el propio RSS, para que podéis suscribiros por donde queráis, y también un enlace al whatsapp del programa para que envíis vuestro cabreo al telegram también para que podéis enviar vuestro cabreo. Y si no, pues bueno, tenéis aquí todos los métodos de contar alternativos. Peroramos los principales son esos, sobre todo para que mandemos audio mensajes. Y esto parece mentira, pero lo echaba de menos esto antes era muy pero que muy habitual el hecho de mandar audios. A mí todavía me mandáis alguno, pero ya cada vez oigo menos en los podcasts habituales. Y antes era lo más normal. Antes a ver lo más normal se oían muchísimo más. Lo más normal era mandar un email, dejar un comentario en el blog. Luego, ya con la llegada de las redes sociales. Pues bueno, esto se deshizo un poco, pero sí que es verdad que los audio comentarios se perdieron en el olvido y ya los podcastres apenas lo usan. Hay alguno por hoy. Por ahí que bueno, gracias a Telegram, por ejemplo, o gracias a Whatsapp, como rafas una, pues todavía lo conservamos y a mí, personalmente me hace mucha, pero con mucha ilusión cuando me mandáis alguno y sobre todo, cuando me mandáis a uno que no es muy largo y puede utilizar. En el episodio yo levanté a Rafa un cabreo en el episodio. Número tres de esta no sé si segunda temporada. Bueno, de este segundo ciclo de cabreados y la verdad que era larguito eran dos o tres minutos, incluso tres o cuatro, no sé y lo puso entero me ayudó la verdad. Además, está muy relacionado en el tiempo con el audio que yo le mandé. Bueno, si escuchas esto a rafa que sepas que mi endocrino me ha dado la enhorabuena, estoy un poquito mejor, etcétera, etcétera, etcétera. Y a los que queréis averiguar de qué estoy hablando, pues os recomiendo que escuchéis el episodio número tres de esta nueva temporada, por así decirlo, de cabrea dos podcasts. La verdad que me hace mucha, pero que mucha ilusión que Podcaster que, por así decirlo, abandonaron esto de grabar podcast o, esto de ponerse frente al micrófono, hace muchos años regresen y regresen con el mismo ímpetu Oye ojalá y le dure mucho a rafa osuna y oye quién sabe. A lo mejor. Le tengo que invitar que se pase por aquí para ver qué le parece, cómo está el Podcasttino hoy en día para ver cómo se ha encontrado la casa después de volver de estas grandes y grandes vacaciones. Todo un placer rafa tenerte por aquí y que nos ayudes en estos cabreos nuestros, pues se agradece. Se agradece mucho. Os Voy a dejar un enlace al podlink de cabreados podcasts para que os suscribáis en las notas de este episodio. Muchas gracias por seguir día a día al otro lado del rísimo. Le ten p y ahora me despido y como cada día regreso a ese sitio donde estáis vosotros. Ahora mismo al otro lado del micrófono mundo