Oración del corazón jueves de la segunda semana de cuaresma ven Espíritu Santo, sin ti no hay vida que valga la pena. Por eso, desde mis dudas, temores, cansancios y debilidades, quiero invocarte ven Espíritu Santo a regarlo que está seco Ven a fortalecer lo que está débil ven a salar lo que está enfermo. Amén celebramos hoy a San Augusto Echad Pelaine, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, y Mártir el Evangelio de San Lucas, catitulo dieciséis versículos, diecinueve en adelante. En aquel tiempo, Jesús dijo a los Fariseos había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico y hasta los perros venían y le lamían las llagas. Sucedió que murió el mendigo y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el Rico y fue enterrado y estando en el infierno a medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abraham y al Lázaro en su seno y gritando. Dijo Padre, abran témpida de mí y manda Lázaro que moje el agua a la punta del dedo y me refresque la lengua porque me torturan estas llamas. Pero Abram dijo, hijo, recuerda que recibiste tus bienes de tu vida y Lázaro, a su vez mares por eso ahora es el que eres aquí consolado, mientras que tú eres atormentado y además, entre nosotros y vosotros sobre un abismo inmenso para que los que quieran cruzar desde aquí hasta vos otros no puedan hacerlo ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros. Y el dijo te Rego entonces, padre, que les mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos que eres he testimonio de estas cosas. No seas que ellos también vengan a este lugar de tormento habrán le dice tienen a Moisés en los profetas que los escuchen, pero les dijo no, Padre grande, pero si un muerto a ellos se arrepentirán. Ahora le dijo si no escuchar a Moisés y a los profetas no se convencerán ni aunque haya ni aunque resucite envuelto decía el papá Francisco sobre este evangelio. No se dice que el río Pulón fuera malvado y, al contrario, tal vez era un hombre religioso. A su manera rezaba quizá alguna oración y dos o tres veces al año seguramentió el templo a hacer sacrificios y daba grandes ofrendas a los sacerdotes, pero no se daba cuenta de que a su puerta estaba un podre enno digo Lázaro hambriento, hilo de llagas, símbolo de tanta necesidad que tenía el hombre rico. Tal vez el vehículo con que el que salía de esa casa tenía a los cristales polarizados para no ver fuera tal vez, pero no sé, pero seguramente sí, su alma, los ojos de su alma, estaban oscurecidos para no ver. Sólo veía dentro de su vida y no se daba cuenta de lo que había sucedido a este hombre que no era malo. Estaba enfermo, este enfermo de mundanidad, y la mundanidad transforma a las almas, hace perder la conciencia de la realidad. Viven en un mundo artificial. Hecho, por ellos y la mundanidad anestese el alma y por eso este hombre mundano no era capaz de ver la realidad. Jesús, en la última cena, en la oración al padre, precisamente pidió que no nos convirtamos nombres fíguros mundanos. Pero, por favor, Padre custodia a esos discípulos para que no caigan en el mundo. Que no caigan en la mundanidad. Es un pecado sutil. Es más que un pecado, Es un estado pecador del alma. Hasta aquí el texto de el Papa Francisco es interesante ver en este evangelio como el rico solo se acuerda de Lázaro cuando necesita de él en su vida. Nunca le tuvo presente para ayudarle a tener una vida más digna. Igualmente, en nuestra vida muchas veces pasa lo mismo. Solo nos acordamos de los demás para nuestro propio provecho y bienestar. El Rico se fue para el infierno, no por sus bienes, sino porque dedicó su vida a satisfacer su propio gusto, en vez de emplearla, de haberla empleado, en hacer obras de misericordia. Todos los bienes y talentos que recibimos de Dios son para servir a los demás. Muchas veces no podemos ayudar materialmente, pero podemos dedicarnos su tiempo, dar una sonrisa, unas palabras de cariño. La mejor forma de transmitir a Cristo, de evangelizar el mundo es con nuestro ejemplo, con la donación de nuestro tiempo a los demás, tiempo que es la mayor riqueza que tenemos existimos con y para los demás no sólo en y para nosotros. El objetivo de la vida espiritual es orientar ese espíritu comunitario hacia afuera y mirar el don de entrega de Dios para los demás. Caemos en el error de dirigir ese espíritu hacia nuestro interior y buscar la aprobación y la alabanza del resto. Como resultado de este cambio fundamental en el ego, el hombre rico perdió de vista al su lugar en el mundo. Los ojos de su alma estaban oscurecidos para no ver al pobre hombre, no ver al hombre pobre en su puerta. A veces todos nos comportamos así con la Iglesia. El sacerdote pobre Evangelio nos repite una y otra vez que nuestra fe debe centrarse en aliviar la pobreza o alguno de los otros pecados que clamará al cielo. Pero aún así toleramos. Hay una maldición para el hombre que confie en el mundo y una bendición para quien confiere el Señor el alma del hombre rico está desierta. Es una tierra de salubridad donde nadie puede vivir. Los mundanos están solos en su con su egoísmo. Esta actitud de egoísmo puede consistir con una misa diaria y el rosario, con la hobra Santa Semanal y con un sólo el programa de novenas, sin llegar nunca a cambiarn su corazón. Pero a menudo no dura mucho tiempo. Pronto huimos aterrados de este mundo y luego llenos de frustración. Abandonamos todo el esfuerzo, siempre que intentamos de morforma sub ontánea agradar a nuestro orgullo y agrar a Dios en orgullo Fisia nuestra fe Por eso es el pecado favorito del demonio. Deberíamos dejar de intentar impresonar a Dios e dedicarnos a admitir nuestra frustración y buscar su auxilio. Dejemos de pensar que la oración es un foco que centra la atención en nosotros, porque en realidad centra la atención en Dios. Se trata de nosotros tratando de aprender de él, no de que nosotros actuemos para él. Dejemos de pensar que Dios es un colega y empecemos a considerar como el maestro que es. Si estuviéramos recibiendo clases de baloncesto de Coe Bryan, por ejemplo, o de interpretación de Mary Streept, callaríamos y escucharíamos. Tratemos así también a la Iglesia. Resumiendo, dejemos de pensar en nuestros que nuestros actos religiosos son espejos que reflejan nuestra persona. Veámoslos como ventanas para ver fuera de nosotros. Jesús, tú me conoces bien a mi fuerza y una mirada espiritual para descubrirte en mis familiares, en mis vecinos, en mis comidas de trabajo, en todas las personas que me ns tanto con las que no me llevo bien como con las que me cae mal, que te vea tanto en el mendigo como en el rico, en el que carece de todo como en el que le sobra, y que pueda transmitirte a ellos que mi gran ilusión sea servir ayudar a mi hermano en todas sus necesidades, que me sea posible para hacer su yugo más suave te. Doy la bendición que Dios, todopoderoso, lo bendiga con toda clase de bienes celestiales para que seais santos y reposables en su presencia, derrame sobre vosotros la riqueza de su gracia. Os instruya con la palabra de la verdad y con el evagenio de la salvación que os enriquezca con la querida fraterna y la bendición de Dios todopoderoso padre, hijo y espíritu santo descienda sobre vosotros y permanezca siempre amén