Oración de corazón domingo de la segunda semana de Navidad, fiesta del bautismo del Señor. Espíritu Santo inspíranos para que pensemos santamente. Espíritu Santo incítanos para que obremos Santamente. Espíritu Santo atráenos para que amemos las cosas santas. Espíritu Santo fortalecenos para que defendamos las cosas santas? Espíritu Santo ayúdanos para que no perdamos nunca las cosas santas. Hoy celebramos a San Raimundo de Peñafort el Evangelio de San Marcos, Capítulo uno, versículo siete a once. En aquel tiempo proclamaba Juan detrás de mí viene el que no puede más que yo y yo no merezco agacharme para desatarle a las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él lo bautizará con espíritu santo por el donce llegó Jesús desde Názarez a de Galilea, a que Juan lo bautizarán. El Jordán apenas salió de del agua. Vio rasgarse el cielo y al espíritu, bajar hacia él como una paloma y soy yo un boz del cielo. Tú Eres, mi hijo, amado, mi predilecto. Cuentan que San Luis, Rey de Francia, cuando alguno de sus hijos pequeño recibe el bautismo, lo estrechaba con inmensa alegría entre sus brazos y lo besaba con gran amor diciéndole querido hijo. Hace un momento solo eras hijo mío, pero ahora también eres hijo de Dios. El apóstol San Juan se expresaba así con inmensa emoción. Mirad Qué gran amor nos hemos dado el Padre para llamar a los hijos de Dios y lo somos realmente. Y un poco más adelante dice también quién ha nacido de Dios. No peca, porque la semilla de Dios está en él y no puede pecar. El evangelio de hoy nos narra el bautismo de Cristo y nos dice que apenas Jesús bautizado, se vio el cielo y vio que el espíritu Santo bajaba como una paloma, se posaba eh sobre él y vino una voz del cielo. Él decía este es mi hijo, muy amado, mi predilecto. Es entonces, cuando el Padre da ante el mundo ese maravilloso testimonio a favor de Cristo, partifica solemnemente la condición divina de Jesús e inaugura con su sello. La misión de su hijo estaba para iniciar el sobre la tierra. Jesús es el hijo heterno del Padre. Él dijo por naturaleza el pridilecto por antonomasia, pero también nosotros por una especialísima dignación de Dios y una predilección de su amor. A través del bautismo, también quedamos constituidos hijos en el hijo. Llegamos a ser hijos de Dios por aducción. El votismo es, pues, es sacramento por el que le hacemos a la vida eterna, el que nos abre las puertas del cielo. El mismo Juan nos refiere es su evangelio, aquellas profundas palabras que dirigió Jesús a Nicodemo. En verdad te digo que quien no naciere de agua y del espíritu no podrá entrar en el Reino de los cielos. Lo que nace en la carne es carne. Lo que nace del espíritu es espíritu. Después de las hermosas fiestas navideñas que hemos podido pasar estos días en familia o en la iglesia, quiere celebrar con todos sus hijos la fiesta del bautismo del señor. De esta forma, así como Cristo inició su vida pública por su utismo, nosotros iniciamos nuevamente la vida ordinaria recordando y reviviendo el autismo del señor. Pero no es sólo una celebración para iniciar el tiempo ordinario. La Iglesia, como buena madre, quiere atraer nuestra atención hacia las verdaderas malverdades más esenciales y fundamentales de nuestra vida. Nos remonta hasta los orígenes de nuestra fe. Se cuenta que San Francisco Solano, siendo religido franciscano, fue un día a visitar por un natal en Montilla en España y entrando en la Iglesia de Santiago, donde había sido bautizado, se fue derecho a la pila bautismal. Se arrodilló en el suelo con la frente apoyada en la piedra y rezó en alta en voz, alta al credo para dar gracias a Dios por redon derace algo idéntico. Casi repitió Juan Pablo II cuando visitó p Oria por primera vez como baba el año en mil novecientos setenta y nueve acudió de peregrinación a su natal Vado Viche y entrando en la iglesia parroquial, encontró rodeada de flores la pila bautismal, donde fue bautizado en mil novecientos veinte. Entonces se rudió en ella. Ante ella la besó con profunda reverencia y devociar y San José María pudo recobrar la pila botrisimal de la Catedral de Barbastro, que había sido destrozada en el la Guerra de España y, con permiso del Obispo de Barbastro, la reízo y la llevó a Roma. Los santos sí que saben lo que es el bautismo. Gracias a Dios, también nosotros hemos recibido ese don maravilloso, pero cuántos de nosotros somos conscientes de ese regalo tan extraordinario y nos acordamos de él con frecuencia para darle gracias al señor para renovar nuestra fe con el rezo del credo y ratificar nuestro compromiso cristiano, el Vaticano II nos recuerda que por el bautismo, todos los cristianos tenemos el deber de tender a la santidad y de ser auténticos apóstoles de Cristo en el mundo con nuestra palabra, nuestro testimonio y nuestra acción. Somos cristianos de verdad, de vida y de obras, y no sólo de nombre de cultura, de tradición. Ojalá que cada día vivamos más de acuerdo con nuestra condición y organicemos y agradezcamos a Dios con nuestro testimonio el maravilloso privilegio de ser sus predilectos. Te doy la bendición que Dios, Padre, te acompañe esté en tu corazón. Te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel, que Dios, hijo, te haga sentí su ternura y misericordia y te quito del corazón. Cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir que Dios, Espíritu Santo, te deduces en inteligencia, fuerza en el corazón ánimo renovado y decisión de amar con todo él, que María Santísima, te haga sentir su calor de madre, su brazo amoroso y tierno y san José te cuide con su corazón de padre, en el nombre del padre y del hijo y del Espíritu Santo Amén