Buenas días, Madre? Esfera Buenos días, madre? Espera comónica de la Junta, buenos días, Madre? Espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, Bienvenidos, al podcast de la comunidad de madre. Espera Buenos días, madre? Espera en el que ya sabéis que en cada episodio, pues intentamos acercaros a temáticas contenidos personas que nos ayuden, que os ayuden en esta tarea, en esta aventura, que es la crianza, la educación, todo lo relacionado con nuestras criaturas, con nuestros niños y niñas. Y hoy, pues, le vamos a dedicar este espacio a esa etapa que tantos miedos produce, que tantas noches nos quita el sueño o no habrá aquí en la tenga pacífica oye que de todo tiene que haber en la vida Y lo vamos a hacer además, con humor como nos gusta mucho en esta casa es afrontar la vida con humor y cómo no afrontar también la adolescencia con amor. Lo hacemos con la escritora blogger Marta Vidal Pardo. Buenos días, Marta, cómo estás Hola, Buenos días, mónica, pues muy bien, aquí estamos dispuestos a afrontar la adolescencia y a reírnos un porta. Marta vida al Pardo, a lo mejor os suena menos por su nombre y apellidos. Pero si os digo que es la persona que está detrás de la cuenta, Marta está Harta, pues a lo mejor os suena más verdad en tu perfil de instagram y en tu blog, pues es donde nos has ido acompañando desde hace años, con tus historias, tus narraciones y posteriormente con dos libros que son una madre que lo puto flipa y sigo puto flipando todos ellos toda la temática dedicada a hablar sobre este maravilloso mundo de la maternidad y la adolescencia, la vida. Al final, no cómo ha sido, cómo nos lo has visto, o sea no lo has ido contando desde tu visión personal. Y bueno, pues en este programa queríamos charlar contigo y que nos contases, pues en que ha consistido tu trayectoria que podemos encontrar en estos dos libros. Y cómo es tu visión de la adolescencia, porque nuestra audiencia o tienen ya hijos e hijas en esa edad o están cerca o lo más divertido que es cuando dicen no la mía tiene tiene dos años. Todavía eso todavía lo veo muy lejano, muy lejos ay ay eso decíamos todos. El tiempo pasa volando y cada vez llega antes esto de la adolescencia. Cada vez un poco lo que decías Tú, cuál es mi de dónde parto, pues parto de eso, de tener una hija pequeña y de repente darme cuenta que con doce años ya no era una hija pequeña, ya tiene veintidós, o sea, que son diez años de Marta hasta Harta. Yo soy bueno, además de tener marca esta Harta, escribir mis libros, mis blogs, soy profe de lengua de instituto. Entonces, pues me baso mucho en lo que yo he vivido, pero en lo que veo las aulas y lo que veo sobre todo en las tutorías. Yo siempre digo que las tutorías son oro fino para mi libro, porque, bueno, las madres entramos en un bucle de desesperación que que bueno, ríete tú, y esa despsesperación, pues termina generando historias y momentos graciosos que cuando aprendemos a verlos desde el punto de vista. Gracioso, pues todo fluye que se dice moderno, todo fluye de otra manera. Pero hasta que no dejamos que todo fluya, estamos un pico y pala contra una piedra que es la adolescencia de nuestros hijos. La madre que crea que con pico y pala va a conseguir que su hijo vaya por el caminito que ella quiere tiene que mucho pico y paz y mucha lucha. Entonces, eso marta contradice un poco lo que los mensajes que tenemos en redes o que incluso nosotros mismos podemos haber dicho esto de la crianza es trabajo diario y bueno. Al final, ex pilico y palas, no vamos a ver la cría en lo que tiene nuestros hijos adolescentes. Tiene la mochila que tú le has llenado con ese pico y pala de pequeño, pero un ejemplo práctico. Tú a un niño de quince años que quiere salir. Vamos a poner bueno en una ciudad pequeña como la que digo yo, pues salen ya en fin de año Y quiero salir el fin de año, Y quiero salir un fin de año? Quiero salido al final y quiero ir el fin de año. Tienes que tener mucho trabajo para que ese niño no salga un fin de año. Mucho si el niño tiene unas herramientas de una crianza del día a día, que sabe las reglas de su casa, que sabe lo que hay, no te va a volver loca y seguramente tú le vas a dejar salir en fin de año, porque sabes las herramientas que tú le has dado a ese niño, te vas a fiar de él. Problema que tenemos es que muchas veces lo que dijiste al principio, lo de la adolescencia, lo dejamos para la adolescente. Y ahí es cuando llegamos tarde. No hay que lo de la adolescencia empieza a los dos años, a los tres meses. No es algo que dejes cuando te sea adolescente. Ya hablaremos porque ahí, ahí está el error, el error. Y el segundo gran error para mí es no ver o no querer ver ese cambio de tapa. Al final siempre será nuestro niño. No entiendo por qué nunca fue así, Esto es del compañero de clase, esto es del colegio, y nunca fue así porque nunca fue de doce años. Hasta ahora era de ocho, de nueve, de siete, de seis y horas de doce y mañana será del año que vienes edad de trece y las cosas irán cambiando. Entonces el pico y pala me refiero al empecinarnos entrenar siempre. La razón no mira que en mi libro la madre es muy tradicional y muy carga y siempre quiere tener la razón, pero a veces no podemos tener siempre la razón. A veces hay que dar el brazo. Tercero, a veces hay que contar hasta diez y pensar cómo eras tú cuando tenías trece, catorce años. Y a veces hay que ponerse, como digo yo en un plano abstracto, desde arriba, ver la escena e intentar reírte, porque muchas son muy graciosas. Quiero decir vivirlas es angustioso, pero verlas o contarlas es muy gracioso entonces. Y no son dramas que tu hijo se haga un piercing. No es un drama que tu hija se ponga el pelo azul con otra amiga del cole, no es un drama que yo, que sé, hay millones de dramas que montamos las madres, que no son dramas en esta Comunidad, que habláis temas muy serios que abordáis dramas. De verdad eso son dramas, enfermedades, problemas, bullying, todos esos dramas. Que mi hija se vaya a escondidas, a hacerse un septum mira no es un drama, aunque yo lo viva como un drama en ese momento, pero hay que saber releactivizar y las madres no relativizamos nada en eso. Siempre digo entramos en una dinámica obsesivo compulsiva de yo yo yo y lo he dicho yo y no vemos más allá, entonces bueno, en una madre que lo puto flipa el mensaje. Es ese de ver que los hijos son algo más que el modelito, que pendiente que el pelo, incluso que las notas, aunque a veces las notas yo soy como profe. Creo que las notas reflejan muy bien el trabajo diario de los niños. Pero aún así. Los niños tampoco son solo notas, es decir, tú pueden tener un mal año, un año de madurez, un año de cambios, y no seré su año para el cole no estar preparados. Bueno con él. Tienen que ir, pero no están preparados como los otros, los niños, para llegar a esos promedios. Entonces creo que tenemos que ver más allá de nuestros hijos, la madre de tus libros, a qué madre representa mira la madre de mis libros es una madre muy carreca que se encuentra perdida en el siglo XXI. Ella está educada con unos cánones y unos valores muy clásicos, muy carcas, que cree que son palabra de Dios y que no se pueden variar ni un centímetro para que su hija salga bien. Pero al mismo tiempo, es una madre un coraje que lo va a probar todo y lo va a intentar todo para que su hija salga adelante cuando ve que su medicina o su forma de ver la vida no está funcionando. Ella acude a charlas, a libros de autoayuda, terapias, a coaching. Ella en el fondo, no es tan carta. Intenta abrir los ojos a otras cosas para ayudar a su hija, dándose cuenta al final que la mejor ayuda es lo más obvio que es la madre presente, la madre que está, la madre que apoya y la madre que quiere a su hijo y que se quiere a sí misma. Porque al final, a veces nos autocastigamos la famosa culpa de las madres. Entonces pensamos ha hecho esto porque yo no estaba hecho esto, porque yo no estuve atenta. Hecho esto porque tal y bueno, pues maloles que se llama maloles, al principio se siente muy culpable y al final sigo puto flipando. Se da cuenta de que la vida es una evolución y que su hija está evolucionando y que tiene que aceptarlo. Todo este discurso que te dije al principio de aceptar a tu hijo de ver más allá de lo que quieres ver, porque hay una frase así como muy antigua, que es padres frustrados, hijos frustrados, y es cierto o sea, al final nuestra frustración se la transmitimos a nuestros hijos y ahí se enreda todo la típica que tiene que sacar buenas notas, porque le mando a tres academias, porque va un mejor colegio de Madrid o de luego donde sea, porque de todas las tardes y pues la niña nos aca buenas notas porque está dispersa, porque se ha enamorado, porque tiene unas amigas que la entretienen. Y no es el año de sacar buenas oye que previ que cumplan, pero no vas a poder ir más allá de eso, entonces a veces nos frustramos y frustramos a nuestros hijos porque esa niña que está con su crash, con sus amigas y con su cabeza con otra cosa, ya la puedes mandar a cincuenta academias, ya la puedes mandar al cole más guay rey guay y tenerla encerrada en una habitación que su capacidad de concentración va a ser la que es. Yo. He tenido alumnos que estuve en un cole privado que en la hora de estudio tenían la capacidad de estar tres horas sin hacer nada. Eran unos perfectos yogis, o sea, eran capaces de estar tres horas delante de una libreta sin pensar desde luego lo que tenían en los deberes. Estarían más traídos en lo que iban a hacer cuando salieran en el plan del sábado. Pero son capaces. Ellos tienen esa capacidad. Tienen un mundo, tienen el mundo con nosotros y su mundo. Entonces, hay veces su mundo no coincide con el nuestro o no va al ritmo del de otros mundos. Entonces eso hay que saberlo ver yo ya te digo. Yo tenía una alumna que era muy enamoradiza, era muy graciosa que ella podría estar una hora en el estudio mirando una libreta así y una hora qué haces, pienso, pero a esos deberes no es que ahora está pensando a la voy, ahora voy, entonces eso tampoco lo puedes castigar. No sería un poco la inquisición, pues ahora mismo su cabeza está en otra cosa mucho más importante. Tendremos que ayudarla a que vea que hay cosas más importantes que eso. No, pero pero es muy difícil. Eso me refería al principio coger a esa niña, a poner un bol en la mano porque ya tiene doce, trece años y decirles las tareas claro, eso es lo de dónde venimos, no es decir precisamente a lo mejor. En tu libro también lo reflejas hay un choque de tendencias. Hemos sido educados de una manera y encima en la adolescencia había especialmente, pues esa mano dura, que venía también antes. Pero en la adolescencia, a claro se provoca más, porque parece como que la confrontación es innata en esa etapa, con lo cual ahí veníamos. De esto se hace porque lo mando yo y el castigo entonces y de repente ahora y además, eso lo comentas tú en los libros, como la protagonista se siente, como va a ver ahora, hay crianza respetuosa, esto de la clase respetuosa que esto que es y luego se confunde mucho a las madres y a los niños, porque tú tienes un niño que lo has criado enanza respetuosa explicarle las cosas hablamos y de repente le dices, pues, no vas al botellón porque no me da la gana a mí y no vas a salir hoy, porque soy tu madre y ese niño le ha roto los esquemas y si se lo explicas, también es que es muy complicado. Entonces qué hacer. Yo siempre digo lo mismo. El primer gran consejo es la paciencia y el segundo pensar en nosotros cuando éramos adolescentes, que no odiábamos a nuestros padres, que no teníamos interés ninguno en destrozar a nadie. Lo único que teníamos era nuestro mundo y nuestras cosas y mis amigas eran más importantes que historias. Pues sí, qué le voy a hacer. Para mí era más importante el plan del viernes que le examen del viernes y esa escala de valores de la persona adolescente, del adolescente no la vamos a cambiar. Lo que podemos es intentar que él vea que en la vida, pues hay un poquito de calle, un poquito de arena. Y que yo soy tu madre, yo te quiero mucho. Yo entiendo que el viernes es un día muy importante, pero vamos a intentar ir llevando las cosas, por ejemplo, en lo de los estudios, los estudios las vuelven locas a las madres. Yo les diría que tal como estás, porque tampoco se apuren mucho, que la cosa vaya con calma y que ya irán acabando sus bachilleratos. Y ya porque no hay pris No hay prisa, es acabar nada y al final, es mejor que maduren y que lo hagan bien y que sepan lo que están haciendo. Yo reconozco que fui la primera madre loca en este sentido. Es que tiene que aprobar es que tiene que probar, pues los niños también suspenden y no pasó nada. Si se lo hacemos ver como algo pues mira hija, pues no has llegado, o hijo, no has llegado a lo que hay que llegar, porque no has estado centrado, porque no has pensado como tienes que llegar y tienes que hacerte un planning, una hoja ruta y vamos a llegar en este año o el que viene, porque hay que hacerlo. Eso sí, yo no digo que los dejemos a la bartola, pero a veces hay hijos que es muy cole. El cole es sobre todo ya te digo el instituto, que es lo que yo vivo. Más día a día. Nos vuelven muy locas y hay cosas que son como las manzanas. Hay que esperar a que madure y cuando madura niños que de pronto los meses en un tercero de la eso que dices qué voy a hacer con este Y de repente, hay un punto de cambio que ha madurado o que cualquier cosa Y el siguiente tercero era eso o el cuarto era eso. Ya no es el mismo, ya no es el mismo. Niño ya lo ves totalmente diferen Entonces, bueno, pues eso es uno de los grandes problemas de las madres, el instituto, las notas. Y el segundo es salir. Salir. Los niños quieran salir, Los niños quieren estar con sus amigos y los niños adolescentes quieren ser mayores. Y eso es una ley de vida contra la que no podemos luchar. Ahí sí que solo hay que dar herramientas, horarios, herramientas, directrices, límites, pero las prohibiciones no nos van a llevar a nada, a que no hemos leído mil cosas y mil desgracias, gracias a Dios, no importantísimas de niñas que se han intentado escapar, otros que han llegado tarde, otros Al final hay que estar presente, que tu hijo confíe en ti que si la ha fastidiado, que sea capaz de llamarte decirte mi mamá, estoy aquí. No hay bus no hay tren, no hay metro. Me van a buscar y que no te tenga miedo, no porque hacerlo va a hacer por lo menos estar tú para poder ayudar y a mí cuando las madres dicen hombre con un límite, también pues yo tenía una madre en un instituto que le compraba las botellas a su hijo porque así no bebía cualquier cosa. Y digo tampoco es eso. Vamos a ver hay un punto medio, pero que ellos sepan que tú vas a estar. Si yo siempre decía a mi hija, yo quiero saber dónde estás. Si si sales o no digo no vaya a ser que vaya a la ambulancia arte y luego me d unifar tu mujeres, por lo menos estar informada. Entonces eso yo creo que es importante. Oye me interesa cómo ha vivido tu hija, tu faceta de narradora de la adolescencia. Ella ha participado, te ha leído te Lee, se ha leído los libros opina que has aprendido con ella mira. El primero no se lo ha leído porque dice que eso no sabe de memoria, porque es media vida suya, media vida mía y media vida de su insti Entonces se la sabe de menor. Segundo, sí que se lo ha leído. Le encanta, o sea a ella le encanta mi hija es medi del siglo XXI. Entonces le encanta el protagonismo, las redes que la conozcan en lugo. A mucha gente dice ay Eres, la hija de nuestra startuph Eres la adolescente, y ella le hace mucha gracia. Ahora ya tiene veintidós años. Ya es más seria y más gracias a Dios, ya maduro algo. Entonces lo llevaba muy bien. Cuando era pequeña. Al principio no le gustaba, o sea sí que le hacía gracia, pero le hacía como ver las cosas que hacía mal y le sentaba a falta. Decía yo no soy tan mala. Era su frase que yo no soy tan mala y yo decía. Pero si no pone que seas mala, pongo una aventura en crepre de humor de una cosa que haces tú y que hacen trescientas niñas. No, no es que me pones de mala. Eso le ponía cuando era pequeña, se veía muy reflejada como mala. Luego ella se dio cuenta que no. Y de todos modos, siempre nunca he dicho su nombre. Siempre hemos hablado la adolescente en clave, pero bueno la gente que me conoce ellos vivimos una ciudad pequeña sabe quién es y ahora le encanta. Ahora está con lo de si hacen una serie. Yo quiero ser la protos Yo sí, si hacen una serie, entnces la protagonista. Seguramente y dice hombre molaría no y digo bueno, bueno, ya veríamos digo al camino que vamos en las nans madre. Pero pues, pero a ti te han pedido, o sea dentro de que había hablas un poco de relatos o de anécdotas con tu hija, pero has contado su vida, o sea en este no, no, no, la vida de mi hija. Vamos a ver yo siempre esto ya va hablando más y más en serio. Mi hija es una niña adoptada. Vino muy mayor. Entonces yo, cuando ella empezó a aportar la adolescencia, me sentí muy perdida porque yo no sabía si era genética. Si yo lo había hecho mal, me sentí muy culpable porque dije para qué traes esta niña aquí para darle esta vida, para estar discutiendo. O sea, hubo por detrás una crisis existencial mía que solucioné con mucho humor, porque siempre fui una persona así que me tomó las cosas con humor y empecé a escribir un blog. Escribí ese blog fue súper terapéutico. Mira que no lo hice con ningún fin terapéutico, que ahora bueno, está la escritura teprapéutica y hay muchos muchos psicólogos y muchos coaches que te dicen que stives. Yo no lo escribí orientada por nadie. Yo escribí porque siempre le gustó escribir y empecé a contar las aventuras y fue muy terapéutico, porque me di cuenta de que no era una cuestión ni mía, ni de mi hija, ni de que mi hija viniera de este país o del otro país, que era una cuestión evolutiva del ser humano y que lo mismo que hacía a mi hija, que yo creí que era porque tenía un gend raro o que yo no conocía la gente de mal y que yo no lo conocía, que no era eso, que era que eso lo hacía a mi hija, la de Boadilla, la de la luche y la de Cornellá, que había miles de niñas por toda España y niños, pero más niñas que hacían lo mismo. Entonces me tranquilizó mucho de sentirme muy perdida, sentir muy culpable y sentir que no sabía lo que tenía entre manos a decir. Ah vale esto lo a pasar muchas casas. Luego, en el colege, claro yo al principio, pues no me fijaba uno que me contaban los niños, pues bueno, pues era la profe de la lengua tal, pero empecé a fijarme y lo mismo dije coño, pues no es mi hija sola. Por eso te digo que su vida y su como decimos en mi colegio, su huella vital. Sí, que nunca la he destapado porque no es una parte de la historia. La parte de la historia es somos muchas juntas, muchas madres adolescentes enloquecidas, pero no su historia siempre ha sido muy secreta, que es vaga. Lo sabemos todos, que le gustan los mangas, que le gustan los maquillajes, lo sabemos todos. Pero, por ejemplo, es una niña que superioridad nunca fue estudia, pero en canta yo ahora está. Se dedica al maquillaje y está estudiando maquillaje y tal. Pero desde los ocho años o nueve era capaz de maquillarse cinco veces al día, y es maquillarse para que yo no la viera maquillada. O sea, yo me iba y se maquillaba hacía yo volvía se desmaquillaba comíamos, no sé qué me volvía yo a ir y así se pasaba el día. Entonces, claro, hay niños que a veces tienen unos talentos o unas capacidades que en las madres no vemos, no somos capaces de ver y que cuando las encauzan, pues hoy su vida cambia totalmente. Y bueno, con mi hija me pasó eso y tengo muchos alumnos qué pasa eso que de repente encuentran su talento y dices claro su talento era este no hacer oraciones en clase de lengua. Está claro, pero bueno, ahí ya iríamos a la conversación de educación de cómo está orientado el instituto y todas estas cosas y tú cómo lo ves. Que no les ayuda, no les ayuda nada, que no les el sistema educativo actual no ayuda nada a nuestros hijos. No es que yo diga que no tienen que estudiar. Yo creo que sí hay que estudiar Y sí que hay que creo en el esfuerzo y en la política del esfuerzo. O sea, yo no estoy a favor de que aprueben todos, pero creo que hay que ponerse lo más atractivo. Creo que tiene que haber más asignaturas. Creo que a partir de tercero era eso, deberíamos ya empezar a orientarnos si es más artístico, si es más matemático, y orientar a nuestros hijos hacia ahí, que es decir, tener a una niño que no sé qué, una niña que es artista, que le gusta pintar, que le gusta pintarse, que le gusta la escena, que tiene una serie de talentos. Me tidan haciendo radicales en una clase matemáticas. Tampoco porque luego te estoy dicen en esa frase de esto para que vale y algo de razón tiene para qué vale si debemos hacer. Yo creo que a partir yo haría un primero y segundo era eso solo de leer, escribir y aprender matemáticas brujas, como digo yo, las de andar por la vida, resolver problemas de la vida, matemáticas del día a día, dos años a tope, para que los niños tengan capacidad de leer, describir, de sumar, de pensar, de hacer problemas. Pero solo esas tres cosas y luego iría un poco. Haría ramas, pues eso una más artística, una más de biología, y no les obligaría a tener esas bases, sobre todo en el siglo en el que estamos esas bases, pues ah te tienes que chapar yo qué sé literatura medieval. A mí me encanta, yo estudié filología, me encanta la literatura medieval. Yo entiendo que a mis alumnos les tienen un pie y al que le guste va a ir a Google o al ordenador o a la tarde te iba a poner cantigas de Santa María y va a tener trescientos cincuenta tutoriales y las baches encantadas rapeadas. Entonces no es como cuando nosotros éramos pequeños, que el mundo era más cerrado y quizás en el coleta abrían más los ojos, pues que ahora es distinto, creo yo y luego que debemos de educar con las herramientas que tienen nuestros hijos. Que tampoco es que esté yo a favor de quitar los libros del cole No soy creo que hay que leer y te y escribir. Es muy bueno, pero sí, hombre, sí, lo van a volver si ellos tienen en formación a un clic o sea que en el debate de tecnología y móviles que estamos ahora metidos Marta pues mira. Yo creo yo tengo dos puntos de vista. Tengo el sentimientos sin contar. Yo creo que mucha gente digamos así. En realidad no está tan polarizado. Claro, creo que el móvil hasta cierta edad es una engaña. Niños o sea ver de ver A mí, por ejemplo, ver bebés con móvil o ver niños de cinco años que los ponen con móvil y está la madre con el móvil. Me parece muy triste porque además, como madre, les diré que es el momento de disfrutar de sus hijos, de hacerles en lugar de reírte con ellos, porque luego te dirán a Dios que me piro déjame tranquila, pero bueno, pero me parte el alma. Y además, como docente, está limitando mucho sus capacidades cognitivas. O sea, al final hay tantos trastornos de atención y muchos son debidos a que no son capaces de concentrarse desde pequeños por las pantallas. Es decir, yo creo que hasta cierta edad tenían que estar prohibidísimos y deberíamos hacer una duda. Valdos montesori básica tocar tierra y contacto de piel, y eso es importantísimo, y yo creo que más esa educación es la que nos diferencia muchísimo estos chistes que hacen a veces por las redes de los de los ochenta setenta con los de los dos mil. Pero sí que hay una diferencia, que es que nosotros nos manchábamos, nosotros íbamos al cole y estabas tirado en la tierra y ibas a pueblo de los abuelos. Todo eso, yo creo que no se debería de perder. Creo que es muy rico y antropológicamente muy enriquecedor, pero sí creo que si los mayores los trabajos y el mundo funciona con una pantallita, como estamos nosotros ahora ya a nivel de un clic pues habrá que educarlos para que lo sepan usar y que si todos los niños de trece años o catorce años tienen un teléfono, no le hace su un favor a tu hijo no teniendo un teléfono, porque lo vas a excluir y la crueldad en esa edad es muy grande y los otros niños lo van a tener fuera del grupo. Mira yoga a mi hija durante los doce y trece como era muy cafre, muy cafre, no le dejaba teléfono y usaba el mío para chatear con su yo. Le dejaba chatear con el mío. Claro llegó un momento ya cuando fui una para los catorce, que dije a ver tú, cuando eras pequeña y tenías catorce años tú hablabas por teléfono y cuando se ponía, se ponía tu padre al otro lado a escuchar lo que hablabas. No solo se ponía y decía cuelga que esto es muy caro. Pero es decir, tú ibas con tus amigas de catorce años y estabas en el portal sentada con tus cosas y bajaba tu madre a poner la oreja a ver qué intimidades te contabas. No entonces pensejó ahí También tenemos que nuestra respetar su intimidad y hay que pensar es que esto siempre es la misma tortilla. Volvemos a nuestro principio. Todo empieza en la crianza eres respetuosa las herramientas que tu hijo no sepa utilizar que tú le hayas dado valores para que no coja el teléfono y se ponga a hacer cosas que no debe y luego sí que opino que como el teléfono es como un arma. Eso siempre se lo dije a mi hija. Esto es como un arma. Si tú lo usas mal, no te la quito. Tú no puedes hacer daño a alguien en un grupo whatsapp. Tú no puedes publicar una cosa fea en una red social. O sea yo, si veo eso, si me entero, te lo quito. De hecho, su colla había habido un grupo Whatsapp que le habían hecho unos bullying o unos los niños y tal y todas las madres llegamos a la conclusión de la clase de quitarles el teléfono. En una reunión dijimos acabó, o sea el teléfono y se digimos a ellos teléfono nos para esto. Entonces claro, hay que ser enseñarles a usarlo, pero tampoco lo puedes tener sin teléfono. Y luego va a llegar al trabajo y todo va por teléfono o no lo puedes tener por sin teléfono. Si todos los amigos que dan por teléfono o si hay un ola virtual es que es sentimientos en contra, sí lo entiendo luego que tenemos que aprender con él. Eso siempre lo he pensado que ves muy duro para los padres, pero a veces hay que aprender con él. Cómo se dice error, aprueba y ansí prueba y error, eso prueba y horror. Es decir, yo te dijo el teléfono, haces la cafrada. Te quito el teléfono y ahora piensas por qué me credo el teléfono, porque hace una cafrada. Bueno, pues cuando me lo he si me lo vuelva a dar, intentaré no hacer esa caforada reflexiona porque claro no puedes tenerlo entre algodones. No dar sin decir ahora tienes trece. Yo te lo doy o, catorce o quince o los que pongamos y te lo doy, pero él nunca he tenido uno antes y las va a hacer todas seguidas. Entonces bueno. Yo creo que eso con cuidadito, con control, con límites y que los hijos mira. Hay una frase muy y ya no me han rollo más muy bien los hijos, que es muy de los hijos, o una frase muy antigua, muy de los ochenta, que es que si lo quiere hacer lo va a hacer ya a mi hija que quite el teléfono, pues ella iba vale y en vale pedí al teléfonos a las amigas. Oye no tengas un teléfono que no uses que ya te hayas cambiado para dejar ni tal hasta que la profe de ballet me llama muy bien, Joye que anda por ahí tu hija pidiendo teléfonos como lopa y yo por qué me dices. Quiero decir yo se lo puedo quitar, pero él, si lo va a querer, va a intentar tenerlo por todos los modos y siempre va a haber un amigo o el amigo del amigo que tenga el teléfono, que no uso su madre o que no usas a su padre o que han encontrado no sé dónde poniéndonos, en lo mejor de los casos, que no tengas un hijo m camicace que se lo roba de al lado, que también te puedo ocurrir y que consiga el teléfono y que lo tenga escondido debajo del colchón y que lo use con el WIFFI de casa. Es que a veces es yo lo digo desde la experiencia personal, o sea, no hablo por hablar. Yo he prohibido mucho y he castigado mucho y al final a veces tienes es normal y a mí me han reñido y me han castigado mucho. Al final te buscas las salidas. Donde está la ley está de la trampa dices bueno, pues si todos tienen teléfono y también quiero tener si todos van a hablar por la noche el grupo, yo también, pero a que a ver cómo me soluciona. Hay cosas que es muy importante, el acompañamiento, el entenderlo y el estar al lado. Oye y en cuanto toda la literatura tienes en proyecto seguir la saga, vas a seguir escribiendo sobre otro tema, qué planes tienes Mira. Yo creo que la historia de Malo Les ya se acabó de esta madre, ya se acabó. A mí me apetece escribir mucho sobre madre, sobre mujeres y madres y sobre bueno lo complicado que es vivir en este siglo XXI, cumpliendo con todas tus cosas de madre perfecta, de mujer perfecta, de trabajadora perfecta. Y creo que el próximo va a ir un poco por ahí, un poco por lo desesperadas cantamos a veces también ya aunque no tengamos hijos, o sea la mujer. Yo creo que es siempre lo digo. Yo voy a entrer viaginas y siempre les digo somos el sexo débil. Pero no aquí, en el gimnasio somos es eso débil, porque queremos llegar a todos y no llegamos a nada, porque estamos estresados de tal manera estresadas que no es normal. No es normal. Yo creo que nos tenía que empezar a tirar un poquito más de un pie todo en plan ojalá verdad, pues sí, no es no es que debamos a hacer y creo que la próxima protagonista irá por ahí será una señora que se plantee, pues es pasar de todo un poco, porque de verdad que es una presión y eso sí que lo veo. Las otras profes en las madres, las amigas en el instagram. O sea, estamos todas súper exigidas, súper exigidas, y yo creo que una parte es personal nuestra. Queremos dar esa imagen súper perfecta y llegar a lo más y claro. A veces hay que dejarse fluir. Sabes fluir eso es muy fácil decirlo, pero también pero luego lo tenemos y luego tú levantas y dices allá voy no y creo que creo. No sé, no sé si es porque nos lo han inculcado nuestras madres, porque nuestras madres vivieron más la diferencia hombre mujer, porque queremos, porque va en el gen en el adm de mujer, intentar estar ahí fuerte y estupenda. Yo que sé por qué. Pero somos mucho más exigidas, pero mucho más. Yo no he encontrado a un hombre que se exija tanto como una señora y no es en plan ni feminista ni machista. No lo he encontrado y no sé si es a lo mejor. Tengo que hacer un estudio psicológico y neurológico si es una cuestión de estructura cerebral o una cuestión de estructura cultural. Pero no hay en tienes esas tutorías de las que hablabas que recibes madres o padres. Está la pregunta como si no supiera yo la respuesta. Un ochenta por ciento madres solas, un diez por ciento madres con los padres y un diez por ciento padres o un ocho. Por cierto, tan cada vez vienen más padres, porque si es verdad que las mujeres cada vez también, pues estamos más activas. No, pero pero padres solos, muy poquitos, muy poquitos, madres solas la inmensa mayoría y madres compadres cada vez más, más compadres cada vez más? No sé si es porque ellas los obligan a ellos, porque ellos ya se quieren entrenar un poco o porque vas a venir y vas a escuchar lo que dicen que luego nunca me haces caso lo que yo te digo. Pero sí, esa esa esa forma de ver la crianza de los padres. Yo ya no será hecho en cara, porque creo que es eso va la estructura de su cabeza. No es como el chiste de todos estos memes con su padre y con su madre. En el fondo, es un meme ellos lo ven así no se preocupando. En Galicia hay una frase que es malo. Será, pues eso ellos piensan malo. Será que es como ya no será para tanto. Sí, además, está muy henerado y está cambiando, evidentemente. Y además, hemos tenido episodios recientemente, precisamente hablando sobre paternidad y como poquito a poquito suave. Soecito, como dice la canción, no la cosa va moviéndose, pero no sé si nuestras hijas lo verán, Nuestros hijos llegarán a ese punto, pues no lo sé, porque porque esto ya es otra conversación súper complicada, porque hasta qué punto nuestros hijos están siendo mucho más machistas y mucho más clásicos en sus relaciones o en su forma de ver la vida que nosotros. Yo eso ya yo pensé que cómo soy hija del régimen nací así desfogada. Entonces soy muy libre, muy libre, y entonces veo cosas que digo no me lo puedo creer que además es contradictorio, que no es muy contradictorio. Todo tienen un pero claro a lo mejor. Yo muchas veces pienso a lo mejor. Nosotros, las madres o las nuestras generaciones tienen que evolucionar y lo que nosotros pensamos no es realmente como eso, porque, por ejemplo, yo en esto el machismo ese lo mismo. Yo claro a mi hija no me gustan las mini faldas, los escotes, pero porque para mí no me gustan que decir no, me parece que representen a la mujer denme en mi forma de ver la vida. Para ella dice que la mirada sucia es de los demás, que no es dé y que si ella quiere estar guapa o sexy o tal pues, que por qué no lo va a estar. Y claro es una reflexión que tiene toda la razón. Por qué no me puedo poner lo que me dé la gana, por qué no puedo ser lista llevar un escote. Entonces, a veces nosotros tenemos unos valores que nos han metido aquí que no claro que yo no sé. Entonces hay un batiburrillo generacional y eso es lo que pasa en una madre que lo puto fija tiene un batiburrillo. La pobre sí, sí que lo tienes y trata de todo todo para intentar solucionar tema por qué ya pudes. Ella quiere ser moderna, porque se siente moderna. Qué nariz yo a mí. Yo es lo que creo, que se siente moderna y dice, pero vamos a ver qué modernidad es esta. Pero bueno que supongo que es lo que nos pasa a muchas cuando vemos ser nuestras hijas o hijos. Sí, también el título, pues eso un poco ahí moderno no, Y lo del puto flipa, pues es al final pone a acusar su vocabulario, no intentar ella o es que tú no sé qué le dije, pues no vas a salir. Es por qué no vas a ir a la centro, como se que está afanadísima. Yo me dijo tú no puto flipas. Verdad. Así, ella muy tranquilo y dije ya que luego putos super beres. Tú ya te lo voy diciendo y ahí fue cuando empezó el tema Juego BUEY pues, Marta, yo creo que dejamos a nuestro ano nuestra audiencia, con las ganas, de conocer la historia de valores y de su hija y de redirse un rato con sus desventuras, que en muchas ocasiones serán muy similares, cuando no las mismas que puedan tener muchas de las madres o padres que nos escuchan, aunque evidentemente es más femenino la situación. Pero invito a toda la gente que nos está escuchando a que se acerque a esta perspectiva, este al humor, a las dramatizar también a quitarle peso a muchas situaciones que tampoco son, como tú bien decías antes, pues no son para tanto, aunque en ese momento se nos caliente todo y pensemos que va a ser el final del mundo y yo creo que al final es uno de los mensajes más importantes de los libros. Ese fluye, ese bueno nos pasa muchas tranquila, tú puedes respirar. Yo me acuerdo que me decía mi madre cuando yo me ponía nerviosa, me decía tú de diez que hagas riñon de dos, dice ocho hazte la loca, porque si no no vas a poder vivir todo el día riñendo, digo algo de la tontería. Así que ese es el Consejo contar hasta diez y sí y una de yo. Esto lo hablo claro, me toca ya de cerca. Hablo con amigas también sobre adolescencia y muchas veces nos recomendamos y nos aconsejamos en ocasiones cosas entre nosotras. Y este tema de elegir las batallas y de centrarte en lo realmente importante y dejar pasar eso aquello que aunque te está repateando porque no quieres que se ponga el secton pero no va a ser fundamental para su vida. No claro, no paga nada mejor. Usé tum un tatuaje. Eso es verdad. Eso es verdad. Eso es cierto. Y también el hecho de leerte no. Y también me lleva la reflexión de qué importante es acercarnos también al mundo de nuestros hijos, de nuestras hijas adolescentes y conocerlos. Y aunque no tenemos por qué aprobarlo, ni estar de acuerdo ni evidentemente claro, pero sí saber lo que les pasa, sí, estar pendientes y saber con quién están hablando, con quién no, cuál es su mundo, qué es lo que les preocupa, qué les importe, porque es muy diferente al nuestro y nos choca mucho, pero lo tenemos que estar. No y eso los libros también está muy presente. No, y esa madre perdida y desorientada. Al final, sí, que está pendiente de de su hija, aunque le cueste y que le cuesta encontrarse a sí misma y cómo lo afronto. Pero al final está esa preocupación y esa presencia y ese quiere saber qué está haciendo tu hija. No que es al final tan importante. Eso es muy importante. Comunica, tienes toda razón. Hay que estar y saber, porque si no lo que te decía antes, si tú estás en casa, mira a mí Un día me llamó la policía porque estaba en el botellón. Yo imagínate que yo soy de las que digo ay no, no hija de va al bote y yo ay no. No. Mi hija policía se partía a Risa, se me es sueño. No estoy aquí con una chica que es menor vegas. Si está bebiendo y yo pues le téngala y se oía por detrás a mí. No me puedes retener nacion solo me puedes retener tú, yo, pues retenga la que voy ahora por ella. Claro al final esas cosas, qué vas a hacer policía. Me dijo perfecto y también me dijo que de las pocas madres que aparecía allí a buscarla que normalmente decían bueno, ya vuelve ahora a casa. O sea que bueno. Hay que vivirlo y saberlo y lo que dices tú y saber los amigos que tienen. Eso es fundamental, efectivamente, y atreverse, atreverse y meterse en el fango. Exactamente. Sí es que al final, pues Marta, es un placer charnos contigo. Espero que te recuperes pronto de ese costipado que se te nota y que deja a medio país estos días y estas semanas que llevamos. Madre mía, madre mía, hemos caído todos. Hemos caído todos ahí en ese pozo por Dios, pues sabes si salimos rápido, ya tú sí que queremos empezar el veinticuatro con salud. Así que Marta nos quedamos esperando, pues es cuando vuelvas a publicar que ya seguiremos ahí, pues, tus andanzas literarias. Y mientras tanto, pues podéis seguir y leer a Marta tanto en el blog, en Marta Tarta como en su cuenta en Instagram, para estar al tanto de lo que nos vas contando, de tus peripecias, de tus idas y venidas y de tus reflexiones. Que bueno que sigues ahí con el blog. Además, importante decirlo que dentro de este universo de las redes que poquito, se habla de lo importante que es el blog y de que hay que seguir alimentándolo y que es donde tenemos que mantener nuestro contenido más importante. Luego, las redes, pues es ese corrillo en el que comentamos las cosas. Pero todo el blog exacto. Hay que seguir con el blog, así que enhorabuena. Además, son lo que dices tú son sacos de contenido. Así que ahí está. Pues, gracias, Mónica, gracias a Madre Esfera por esta acogida y porque siempre lo habéis tratado muy bien y nada que nos vemos pues las redes exactamente y que cuando tengáis conflicto con vuestro adolescente, que os acordéis de Marta y de sus personajes y que os hagáis con los libros para tener oye otro bagaje y otra perspectiva y de repente, reíros un rato que siempre siempre es buena idea para todo echarle humor a la vida. Así que, Marta, gracias un abrazo, un abrazo momico. Amigos, nos vamos volveremos en un nuevo episodio de buenos días mas espera os dejaremos la información con la web de Marta, su blog, las redes sociales y el acceso a sus libros para que podáis comprarlos y nosotros volveremos en un nuevo episodio de buenos días. Madre espera adiós O O O O O O