Oración de corazón. Jueves de la trigésima semana del tiempo ordinario, ven espíritu santo entra en mi mente en esa locura de mis pensamientos que me perturban pacifica este interior inquieto. Ayúdame a dominar y a serenar mis pensamientos para que reine en mí tu paz. La iglesia o celebra la comemoración de todos los fieles difuntos. El Evangelio de San Juan, capítulo catorce versículos uno al seis. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos que no tiemble vuestro corazón. Crecen Dios y creed también en mí, en la casa de mi padre hay muchas estancias. Si no fuera así, os habría dicho que voy a prepararos un glub sitio. Cuando vaya y os separe el sitio, volveré y os llevaré conmigo para que donde estoy, Yo estéis también vosotros y donde voy. Yo ya sabéis el camino. Tomás le dice, señor no sabemos a dónde vas, cómo podemos saber el camino, y Jesús responde. Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al padre, sino por mí. La Iglesia los invita a rezar por los fines difuntos de nuestras familias y por todos los fires fallecidos, Y eso nos llena de esperanza. Tendremos ocasión de hablar de ello. Me quedo hoy con la frase del Evangelio. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Señor Sostenido, con tu gracia me das la vida y porque me amas quieres mostrarme el camino, la verdad, el estilo de vida que me puede llevar a la felicidad eterna. Después de haber caminado en la tierra, ilumina mi oración aparta la extracción que pueda experimentar tu presencia y tu cercanía. Jesús, quiero ser dócil a tus inspiraciones ilumíname. Vivimos en una época en la que se es más bien escéptico con respecto a la verdad veredicto. Dieciséis habló muchas veces del relativismo, es decir, la tendencia a creer que hoy nada, no hay nada definitivo y a pesar y a pensar que la verdad está dada por el Consejo general consenso, perdón general o por los que nosotros queremos, surge la pregunta. Existe realmente la verdad. Qué es la verdad, Podemos conocerla, podemos encontrarla. Aquí viene la memoria la pregunta del procurador Romano Poz Pilato. Cuando Jesús le revela el sentido profundo de su misión, Qué es la verdad, Pirato, no llega a entender que la verdad está frente a él, no es capaz de ver en Jesús el rostro de la verdad, que es el rostro de Dios. Y, sin embargo, Jesús es esto la verdad la cual en la plenitud de los tiempos, se hizo carne vino entre nosotros para que la conociéramos. La verdad nos aferra como una cosa. La verdad se encuentra, no es posesión, es un encuentro con una persona comunicar el amor misericorioso del señor Este es nuestra visión. También a nosotros nos ha dicho, nos ha dado la lengua del Evangelio y el fuego del Espíritu Santo, porque mientras anunciamos a Cristo resucitado, vivo y presente en medio de nosotros, calentamos el corazón de los pueblos acercándoles a él camino verdad y vida. Cuando alguien a mano a persona y le ve en problemas, lo primero que le viene a la mente es no te preocupes. Yo te ayudaré. Cuánta alegría siente el corazón. Al escuchar estas palabras, mucha paz da que el hombre sienta el apoyo de aquel que ama, además porque se nos presenta como una viuda querida. Esto es lo mismo que Cristo ha visto en sus discípulos. No se turve vuestro corazón. Le ha dicho y continúa a decir nudos cada día eres la paz, la bondad, la felicidad. Él nos dará los consuelos necesarios en el momentos de mayores dificultades de nuestra vida. Dios, siempre me da esa alegría que el mundo me niega tantas veces o me la concede solo con guandobotas. Su misterio tener un corazón alegre. Cuáles son las fuentes de mi alegría. Quiere jesús que mi alegría llegue a plenito solo si esta alegría de Dios está dentro de mí. Podré enfrentar con paz los tiempos difíciles, esos momentos en los que no tengo paz, porque la vida me parece darme, no parece darme lo que le pido y vivo angustiado exigiéndole lo que deseo, pidiéndole a Dios que sea bondadoso y haga realidad mis sueños, pero no lo consigo y el corazón se enfría. Quisiera tener la paz en el alma. Nada día pase lo que pase, no depender de que todo funcione según mis deseos. La felicidad me da la vida, me da el Vivir reconciliado con mi vida, con mi mundo, con mis amores, con mi realidad. Vivir enfrentado y chocando con lo que tengo comí presente viene de rabia y malestar. Me hace incapaz de valorar los regalos que Dios me entrega. Dejo de ver lo bueno y me fijo solo en lo malo. Cristo quiere que le pidamos la gracia, de la paz, del alma, de la tranquilidad, de la vida, de la sencillez con la que viven los niños despreocupados de todo metidos solo en lo que están haciendo en ese momento, las dificultades se presentarán. Pero si tenemos a Cristo que es la paz, será más fácil sobrellevarlas. Vivamos con la sencillez de quien sabe que todo lo recibe, de aquel a quien ama y le cuida en todo momento. Y es que no soy católico por servir o seguir unos mandamientos o creer una dostridad, sino por seguir una persona que me ama la paz con la que Jesús saludaba a los suyos, que ofrecía cada vez que entraba en el hogar, que lo cogía y que se nos entrega a nosotros. Cuanto parcipamos en la misa es la paz de Dios. Esta paz se encuentra precisamente en medio de la tribulación. Para decirlo de otra manera, se encuentra en el ejercicio del dolor y nos ayuda a poner límites a nuestro sufrimiento y a confiarnos al amor del Padre. Es preciso entender que la paz de la que tenemos que hablamos es una paz que se parece mucho al reino de Dios, que no pertenece a este mundo, que no responde precisamente a las expectativas que esperamos encontrar, sino que la supera sí se desaborea en medio de la tribulación. Tiene la capacidad de permitirnos transmitir serenamente los seramente los mares más turbulentos? Transitar perdón nos permite? Tiene la capaz de permitirnos transitar serenamente los mares más turbulentos y es consecuencia sólo de la fe que tenemos en Dios en sí una ganancia que requiere abandono y confianza, porque de ella brotarán mares tranquilos de un lugar de descanso permanente. Cómo encontrarla. La fe os proporciona la certeza definitiva de la existencia de un Dios y de su obra, de sus mandatos. Para encontrarla, los alimentamos de su palabra en la búsqueda, en la celebración y en la participación de la Santa Misa Y para hacer fortalecerla, nos alimentamos la verdadera carne y sangre, alma y divinidad de Cristo en ocaristía para constituirlos poco a poco, transformándolos bajo el influjo del espíritu Santo en hijos del Padre vuelve cercano. Obedecemos sus mandamientos porque sabemos que éstos vienen de Dios mismo y sabiendo que vienen de él, no deseemos otra ley que su ley. Conocemos la recompensa, el cielo. Te doy la bendición que Dios te acompañe, que Dios parece te acompañes esté en tu corazón te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel, que Dios hijo, te haga sentido su ternura y misericordia y te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir que el Espíritu Santo Te demos inteligencia, fuerza en el corazón ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón, que María Santísima te haga sentir su calor de madre, de su brazo amoroso y tierno y san José te cuide con su corazón de padre, el hombre, del padre, el hijo y del Espíritu Santo Aménes