Oración del corazón. Miércoles de la vigésima quinta semana del tiempo ordinario, ven espíritu creador visita al salma de tus fieles y llena de la adivina gracia a los corazones que tú mismo creaste, aleja de nosotros al enemigo. Danos la paz si tú mismo nos lo guía y puesto bajo tu decición, evitaremos todo lo nocivo. Por ti conozcamos al padre y también al hijo y que en ti espíritu de entrambos creamos en todo tiempo los lirios padre y al hijo resucitó el espíritu causador por los hilos infinitos. Amén hoy celebramos a San Vicente de Paul Presbítero. Fundó la Congración de los Paúles. El Evangelio es de San Lucas, capítulo nueve versículos uno al seis. En aquel tiempo, Jesús reunió a los doce y les dio el poder de la autoridad sobre toda la clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a porta mal reino de Dios y curar a los enfermos diciéndoles. No llevéis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan ni dinero. Tampoco llevéis túnicada repuesto. Quedaos en la casa en que entréis hasta que vayáis a aquel sitio y si alguno no recibe a salir de aquel pueblo, sacudíos el polvo de los pies para probar su culpa. Ellos se pusieron en camino y fueron a la aldea de la aldea, anunciando el evangelio y curando en todas partes. No llevéis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan ni dinero. Tampoco llevéis túnica de repuesto. La misión que el señor pide los apóstoles requiere el desprendimiento. La pobreza es desde su nacimiento lo vio así a cumplirse el aparitud de los tiempos nace el señor Jesucristo y su lanzamiento es narrado escuetamente por San Atrio y San Lucas. Sin embargo, los evangelistas no dejan de subrayar dos detalles, el lugar del nacimiento belén y la pobreza y desemparo materiático Gran payano. En ese rato de acer. Vamos a fijarnos en esta oración del corazón. Vamos a fijarnos en este ejemplo que nos da el señor de desprendimiento de los bienes materiales. En la Carta a los filipenses escribe San Pablo tened entre vosotros los vivos sentimientos que tuvo Jesús Cristo, Jesús, el cual, siendo de condición divina, no consideró como preso codiciable el ser igor a Dios, sino que se andó a sí mismo tomando la forma de siervo. Hecho semejante a los hombres, pasando de la plenitud divina a la condición del siervo. Jesucristo quieren hacer en la pobreza y nos enseña así cuál debe ser nuestra actitud ante durines materiales. Esa actitud describe muy bien el Concilio Batigar II. Dice la got espes el hombre redimido por Cristo y hecho en el espíritu Santo. Nueva criatura puede debe tener las cosas que hagas por Dios, pues Dios las recibe, las mira y respeta como objetos. Sonidos de la mano, salidos de la mano de Dios, dando gracias por Elías. Se bienhechor y usando y gozando y usando y gozando las criaturas con pobreza y libertad de espíritu. El hombre entrare de veras en la posesión del mundo, como quien nada tiene y es toño de todo todo. Es vuestro y vosotros de Cristo y Cristo de Dios. Una homilía nos decía el babajo Varo II. Nuestro padre celestial sabe bien que tenemos necesidad de diversas cosas materiales, pero sepamos buscarlas y usarlas en conformidad con su voluntad. Los valores que se pueden tener jamás deben convertirse en nuestro último fin. Jamás hay que tender hace los bienes materiales de esta manera ni usarlos de ese modo como si fueran un fin en sí mismos. El señor No sólo nos da ejemplo de pobreza. Es un nacimiento la n fruta de Belén, sino también donde, durante toda su vida, las zorras tienen sus guaridas y los pájaros, el cielo del cielo, sus nidos perdijo el hombre no tiene donde recrenar la cabeza, porque conocéis la gracia de nuestro señor Jesucristo que, siendo pobres y zorra que, siendo ricos, hiza pobre por vosotros para que vosotros seas ricos por su pobreza. En la Encarnación Cristo se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza y nos dio la redención que es fruto sobre todo de la sangre rederramada por la cruz viranturados los pobres del Espíritu, porque es el reino de los cielos. La pobreza en el Espíritu, es decir, la pobreza cristiana, exige el desprendimiento de los bienes materiales y de una hostoridad en el uso de ellos. La esa grada escritura no condena las riquezas de los en sí mismos ni el poseerlas regenciamente. Si condena en cambio, el apego a las mismas y el poner en ella la confianza la Iglesia en relación con los bienes, el temporales enseña que el hombre, al usarlos, no debe tener las cosas exteriores de que ligitiamente posee como exclusivamente pro suyas, sino también como comunes, en el sentido de que se le aprovechen a él solamente, sino también a los demás. Pero Jesucristo no aparece común. Por Diosero lleva la nutrica buena sin costura. Los soldados, después de recrucijar al señor, recogieron sus ropas e hicieron cuatro partes, una para cada soldado y además, la túnica. La túnica no tenía costuras. Está toda ella tejida de arriba abajo. Se dijeron entonces entre sí nos rompamos mejor. La Echemos aber también que le tocar sabe comportarse socialmente con distinción e incluso hace notar que nos ha tenido con él los detalles habituales de delicadeza. Y vuelto a la mujer. Dijo a Simón ves A. Esta mujer entra en tu casa y no me diste agua para pies. Ella, en cambio, no me ha bañado con los pies en sus lagos. Clava además y luegoos he jugado con tus cabellos. No me diste el beso, pero ella, desde que entren, no ha dejado de salir mis pies. No ha surgido mi cabeza con aceite enlancado. En cambio, a ungido mis pies con su perfume. Enamor a la pobreza afirma el amor de Dios y es, en efecto, uno de los consejos que el señor Da a quien quiere seguirle sinceramente. El amor a la pobreza purifica anula otro amor más bajo que llevamos dentro la con prestencia de los ojos y la disminución de la concubscencia significa el aumento de la caridad. El amor a la pobreza afirma la confianza en Dios hace poner los ojos en la verdadera esperanza. Es bueno el esfuerzo para lujar en el posición, pero con defendimiento personal, con la mirada puesto en Dios, sin dejar que el corazón se apegue a las cosas de la tierra y pierda fuerza en su camino hacia la eternidad. No montonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la derrumbre os corroen y donde los ladrones chocaban y los roban amontonado. En cambio, tesoros en el cielo, donde la polilla y la terrumbre corroen y en doradrones no socaban ni roban. Haceos bolsas que no se gastan con el tiempo. Un desoro inagotable en el cielo, donde no alcanzan los ratones ni abruye. Polilla destruye. Después de aquel encuentro que Cristo con un joven rico en el que el señor le invitó a vender todos huir a seguirles, el joven no tuvo la generosidad suficiente para aceptar esta invitación divina. Jesús dijo entonces su sciprus en verdad os digo difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos para vivir el desprendimiento de los bienes materiales. Hemos de procurar ir mortificando también nuestra comodidad, no crearnos en necesidades. No olvidemos que en los ris materiales aparecen al agua del mar. Cuanto más bebe, más es interases ofree a Dios con alegría la privación. Cuando no falte, nos falte algo que necesitamos o que es conveniente proceder, necesidad, padecer necesidad, Es algo dices Agustín que puede sucederle a cualquiera, pero saber padecerlo es propio de las bienes almas grandes. Ese rico que difícilmente entrará al Reino de los Cielos no es tanto el que tno tiene, sino el que tiene el que quiere tener aquel cuyo corazón se ha puesto. No bienes materiales también el ejercicio de la virtud de la justicia en nuestras relaciones con los demás en todas las formas, requiere un ánimo desprendido, un corazón libre de esas ataduras, más aún cuando se trata, y esto es propiedad cristiano, de no limitarse a tasisfacer las propia justicia, sino de superar sus exigencias, ejercitando generosa generosidad, congenidando generosamente la caridad. En definitiva, ese desasimiento supone una amplitud de interior. Tener el corazón lleno de Dios, encendido de amor así. No necesitaremos arroparnos en concosas así, daremos a los bienes terrenos el valor relativo que tienen. El lugar de Nazaret es una escuela de virtudes. Fijémonos, pues en cómo san José la Virgen y Jesús vivieron en la pobreza con alegría y, Señorío, pidamos a Santa María que también nosotros tengamos el corazón libre de las de de la salud durante los diez de materiales para tenerlo siempre puesto en Dios. Tu di la bendición que Dios paaa te acompañes esté en tu corazón, te cuide, te haga fuerte, alegre y fiel que el de Dios hijo, te haga sentir su cnura y misericordia. Te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir que Dios, espíritu santo te de vus inteligencia fuerza en el corazón ánimo renovado y decisión de amar con todo él, que Maritísima te haga sentir su calor de madre y su abrazo amoroso y fe y tierno y san José te cuide con su corazón de padre, en el nombre del padre y del hijo y del espíritu santo amén