Las gachas dulces. Había una vez una niña que vivía con su madre. No se tenían más que a sí mismas y pasaban mucha hambre. Un día, la niña decidió ir al bosque ap fresas y mientras lo hacía, se encontró con una anciana que le regaló una olla y le habló. Así es una olla encantada que en cualquier momento cocinará para ti gachas dulces con sólo decirle olla cocina. Y cuando quieras que deje de cocinar gachas, has de decirle olla detente. La pequeña se llevó la olla mágica a su casa y desde entonces, madre e hija podían comer gachas dulces siempre que lo deseaban. Un día que la niña no estaba en casa, a la madre le entró hambre y puso a cocinar a la olla diciéndole las palabras mágicas. Ho hoy ya cocina y la oya comenzó a hacer las gachas, pero las gachas se salieron por el borde de la olla, corrieron por el suelo de la cocina, después por el de toda la casa y finalmente por el de la calle, hasta que toda la ciudad quedó inundada en gachas dulces. La madre había olvidado las palabras mágicas para detenerla. Cuando la pequeña llegó a casa y vio lo que había pasado, pronunció enseguida la orden olla detente y la olla, en efecto, dejó en el acto de cocinar gachas. Pero ya era demasiado tarde. El que quiso entrar en la ciudad. Debió abrirse paso entre las gachas comiéndoselas. Si te gusta este podcast, no olvides dejarnos tu like. Me gusta, oh manita arriba y tu comentario lo dará a que llegue mucha más gente y a nosotros nos hace muy felices. También puedes visitarnos en nuestra casa en Internet audio. Cuentos ne