La extraña receta. Un día, la esposa del carpintero cayó enferma y el médico fue a hacerle una visita. Después de examinarla, quería escribir la receta, pero en casa del carpintero no había ni papel ni pluma. Todo lo que pudo encontrar el carpintero fue un pedazo de tiza y, como no podía aprenderse de memoria la receta, el médico decidió escribirla con la tiza en la puerta. Cuando el farmacéutico vio llegar al carpintero arrastrando una puerta, quedó estupefacto. Esto debe ser un error, dijo el farmacéutico. No he encargado una puerta nueva. No te he hecho una puerta nueva, dijo el carpintero. Es sólo que el médico me ha escrito aquí una receta. El farmacéutico el estalló en sonoras carcajadas. Ni que decir tiene que al carpintero el incidente le resultó bastante enojoso, porque poco tardó en ser conocido por todos los habitantes del pueblo que se rieron de lo lindo de él. Y, sin embargo, la historia tuvo un final feliz para el carpintero. La medicina que le había prescrito el médico curó a su mujer en un santiamén. Si te gusta este podcast, no olvides dejarnos tu like. Me gusta oh manita arriba y tu comentario ayudará a que llegue a mucha más gente y a nosotros nos hace muy felices. También puedes visitarnos en nuestra casa en Internet Audio, Cuentos Net