Oración del corazón sábado de la primera semana del tiempo ordinario. Espíritu Santo, una vez más te pido la gracia de liberarme, señor de Rama, en mí un profundo deseo de perdonar, de vivir en paz con todos y de comprender profundamente las agresiones y desprecios de algunas personas. Ayúdame a descubrir sus sufrimientos y debilidades más hondas para poder mirarlos con ternura y no juzgarlos por lo que me han hecho. Limpia mi interior. Espíritu Santo de todo resentimiento y de malos recuerdos. Mi seguridad es tanto amor y en tu fuerza que me abraza, no permitas que me debilite con faltas de perdón. Hoy celarámos a San Hilario de Potiers, obispo y doctor de la Iglesia. El Evangelio es de San Marcos, Capítulo dos, versículo trece al diecisiete. En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo la orilla del lago o. La gente acudía a él y les enseñaba. Al pasar vio a levi el alfeo sentado en el mostrador de los impuestos y le dijo Sígueme se levantó y lo siguió estando Jesús a la mesa de su casa de entre los muchos que lo seguía en un grupo de publicanos y pecadores se sentaron con Jesús y sus discípulos. Algunos escribas fariseos al ver que comía con publicanos y pecadores, les dirigieron a los discípulos. De modo que comí con publicanos y pecadores. Jesús lo oyó y les dijo no necesitan médico los sanos, sino a los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores. Después de mirarlo con misericordia, el señor le dijo sígueme y Mateo se levantó y lo siguió. Después de la mirada, la palabra, tras el amor, la misión Mateo ya no es el mismo. Interiormente ha cambiado el encuentro con Jesús, con su amor o misericordioso lo transformó y allá atrás quedó el banco de los impuestos, el dinero, su otra vida. Ante él esperaba sentado antes, él perdón, esperaba asentado para recaudar, para sacarle a los otros. Ahora, con Jesús tiene que levantarse, para dar, para entregar, para enterarse a los demás. Jesús lo miró y Mateo se encontró la alegría del servicio para Mateo y para todo el que sintió la mirada de Jesús. Sus conciudadanos no son aquellos a los a los que se vive. Se usa, se abusa. La mirada de Jesús genera una decisión de entrega, de servicio de apostolado. Sus conciudadanos son aquellos a los que él sirve su amor, cura nuestras miopías y nos estimula mirar más allá a no quedarnos en las apariencias. Jesús va delante, nos precede, abre el camino y nos invita a seguirlo. Nos invita a ir lentamente superando a nuestros presos, nuestras resistencias al cambio de los demás e incluso de nosotros mismos nos desafía día a día en una pregunta. Crees Crees que es posible que un recalador de impuestos se transforme el servidor. Crees que es posible y que un traidor se vuelva un amigo. Crees que es posible que el hijo de un carpintero sea el hijo de Dios. Su mirada transforma a nuestras miradas, su corazón transforma nuestro corazón. Dios es padre que busca la salvación de todos sus hijos demen dejémonos mirar por el señor en la oración, en la Eucaristía, en la confesión, en nuestros hermanos, especialmente en aquellos que se sienten dejados más solos, y aprendamos a mirar como él nos mira. Mateo, el publicano se llevó al premio mayor en el proso, recobró la lozanía de su piel, el paradídico volvió a andar y además se le predoraban los pecados. Pero Mateo se quedó con la mejor parte elegido para seguir a Cristo. Y, además de los primeros doce, el caso de Mateo es especial. Él no era pescador, era un hombre de negocios y podemos suponer que él iba bastante bien, pero a diferencia de los que de lo que muchas veces nos pasa, él no estaba apegado. Pasó Cristo por su vida y, como dijo el Maestro en la parábola lo dejó todo para comprar el terreno que estaba escondido, que estaba el tesoro escondido. Esto nos habla de que hay invocaciones ocultas, incluso bajo el ropaje de una vida exitosa. Y, de hecho, Cristo no reñe nunca con Mateo porque era rico, pues Mateo, antes de partir con Jesús, ascender su reino, decidió hacer una fiesta porque es un gran acontecimiento ser llamado y porque no tenía su corazón apegado a los bienes de este mundo. Jesús elige a él. Él en realidad, no aliger se a su discípulo y se se imagina esa opción. Jesús salta toda lógica y llama a un enemigo del pueblo. Comer con publicanos y picadores. Es lo peor que él puede hacer y lo hace cómico los miserables con los indignos. A veces nos preocupa sentir que tenemos el derecho a la vida. Alegría al amor a que las cosas salgan según sus planes es como si creyéramos que tenemos derecho. Todo lo bueno que nos pasa en esta vida. Nos asusta dejar de pensar que necesitamos la misericordia para caminar cada mañana. Tien esa misericordia de Jesús como atrio o sabida, no tiene sentido. Necesitamos que Jesús nos mire, nos llame por nuestro nombre y nos pide que les sigamos. Necesitamos que no se detenga entre nuestros prepuestos, porque vivimos seguros de que en nuestras posiciones y bienes y nos diga que nos llama que quiere estar con nosotros, que no lo diga cada día, para que nos creamos dignos perdón, para que no nos creamos dignos, para que saboreemos de nuevo nuestra pobreza, nuestro pecado, nuestra media querida. Escuchemos de nuevo con fuerza esa voz que nos levanta, nos sana y nos hace sentir los queridos. Señor Tú, transformaste toda la vida de San Mateo haz que también en mi vida tu discípulo apóstol. Lo permitas que me excuse pensando en que no tengo tiempo a las habilidades necesarias, porque el ser tu apóstol no son unas actividades, sino una actitud y tal que debe influenzar mi vida en tu momento, en cada lugar y en cada circunstancia. Te doy la bendición que te bendiga el padre, con la aleviía de la fe el hijo, con la felicidad y el perdón y la misericordia y el espíritu Santo, con la paz de su corazón y la versión de Dios, todo de Dios, Padre hijo y espíritu Santo? Te sientas sobre ti y permanezca. Siempre aven