Oración del corazón miércoles de la vigésima primera semana del tiempo diario. Ven Espíritu santo, hoy quiero entregarte mi futuro hasta el último día de mi vida. Quiero caminar el humillado por tu luz divina para saber de dónde voy y para no desgastar energías, que hay cosas que no valen la pena sana mis miedos para que pueda confiar en tu auxilio y me dejen guiar siempre tú que sabes lo que más me conviene. Oriéntame y condúceme cada día y protégeme de todo mal. Ven Espíritu santo, y tomo mi futuro. Amén Hoy celebramos al viato Alfredul y del foso Schuster, que fue cardenal de Milán. El Evangelius amateo capítulo veintitrés, versículos veintisiete, el treinta y dos. En aquel tiempo, habló jesús diciendo Hay de vosotros esquivas y farisios hipócritas que os parecéis a los sepulcros encalados. Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre los mismos. Vosotros, por fuera parecéis justos, pero por dentro t is repletos de hipocresía y crímenes. Hay de vosotros escrivos y farecidos hipócritas que dediquéis sepulcros a los profetas y argumentáis los mausoleos de los justos, diciendo si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos ido cómplices suyos en el asesinato de los profetas. Con esto atestigüéis en un contra vuestra que sois hijos de los gesinos, los profetas colmad también vosotros la medida de vuestros padres. El Papa comentaba haciendo referencia al evangelidoy Y en este grupo, decía Papa Francisco. Y en este grupo están los cristianos que no dan testimonio. Son cristianos de nombre, cristianos de garsalón, cristianos de recepciones, pero su vida interior no es cristiana. Es mundana. Uno que se dice cristiano y vivo como un mundano. Alejan los que piden ayudar a ritos, a Jesús. Luego están los rigoristas, a quienes Jesús regaña porque cargan mucho peso sobre los hombros de la gente. Jesús se dedica todo el capítulo veintitrés de san mateo hipócritas disfrutáis a la gente, le dice Jesús y, en vez de responder al herido que pide salvación, a dejar al aguar a la gente. Y finalmente, está el tercer grupo de cristianos nos que ayudan acercarse a Jesús. El grupo de cristianos que tienen coherencia entre lo que creen y lo que viven y ayudan a acercar a Jesús, a la gente que grita pidiendo salvación, pidiendo la gracia, pidiendo la salud espiritual por su alma. Desde una homilia de Papa Francisco en Santa Marta, Jesús sigue fustigando el pecado de hipocresía, aparentar por fuera lo que nos es por dentro, como habría condenado a la higuera que sólo tiene apariencia y lo da fruta aquí desautoriza a las personas que cuidan su buena opinión, tan los demás, pero dentros tan llenos de maldad. Se nos podría sacar algo a eso. Nosotros no estamos también preocupados por lo que los demás piensan de nosotros, cuando en lo que tendríamos que trabajar es en mejorarnos su interior. Sabemos que Dios conoce nutro interior y no podemos engañarle. Por ello vale más ser transparentes ante Dios aparentar lo que no somos entre los hombres. Sería muy exagerado tacharlos de sepulcros blanqueados. También conviene evaluarnos en el otro aspecto que Jesús denuncia. Somos personas que, de palabra se distancian de los malos como los fariseos de sus antepasados, pero en realidad somos tan malos o peores que ellos. Cuando se nos presenta la ocasión, pueden ser que imitamos juicios temerarios contra nuestro prójimo, considerándoles inferiores a nosotros, cuando en realidad, lo que Cristo nos pide es perdonar y no mesan mal de nadie. En este caso, Cristo poseía la autoridad para denunciar la actitud hipócrita de los fariseos. Sin embargo, sabemos por el mandado de Cristo que el de amar a nuestro Prójimo como a nosotros mismos, a nosotros no nos compete este derecho. Señor Dame, la gracia de salir de esta nación decidido a vivir siempre con autenticidad, convenciendo el miedo al que dirán la rutina o la ley del menor esfuerzo para para spirar a ser tu discípulo y misionero. Aumenta mi generosidad para aportar todas mis cualidades, mi ingenio e incluso mis recursos materiales para llevarte a los demás. Ante las dificultades, ante las dificultades del día de hoy, recita la jaculatoria Jesús en ti confío te di la bendición, que la bonda y la misericordia de Dios para este llene el corazón, que la mirada de amor de Dios hijo te perete en tu alma y te purifique de cualquier inquietud y falta que te pueda separar de Dios, que el amor de Dios, Espíritu Santo Te conceda la paz que necesitas, y que la ternura de María, madre de Dios y madre nuestra Te, acaricia y proteja, y la fortaleza y sencillez de San José, nuestro padre y señor Te, conduzcan al cielo y la bendición de Dios, padre, hijo y espíritu santo desciende sobre ti y permanezca siempre amén