Hoy quiero aprovechar este episodio para dar las gracias a vosotros en general y al podcasting en particular. Pero dejadme que me expliquen te damos la bienvenida al otro lado del micrófono. Al otro lado del micrófono, un proyecto de Jorge Marín Nieto en el que encontrarás tu ración diaria de metapodcasting. Metapodcasting con noticias, eventos, herramientas o episodios de opinión en apenas diez minutos, minutos bienvenido o bienvenida al otro lado del micrófono. El único meta podcast diario que en apenas diez minutitos te habla sobre eventos, herramientas, curiosidades, consejos, recomendaciones y, en definitiva, todo lo que se cruza en mi camino relacionado con el podcasting. Hoy, como podréis escuchar, se trata de uno de esos capítulos que grabo mientras conduzco, voy haciéndolo todo legalmente. Ya os aviso o acaso me escucha alguna autoridad competente que no se asuste, pero estoy cumpliendo con la legalidad. Manos libres, etcétera, etcétera, etcétera. Y quiero aprovechar este capítulo. Vengo precisamente de llevar a mis hijas al colegio y eso es uno de los aspectos que quiero agradecer al podcasting y algún os diréis hombre, pero que tiene que ver el podcasting, aunque lleves a tus hijas al colegio y que quiera darle las gracias al podcasting o al podcast en general. Bueno, pues quiero dar las gracias porque gracias al cambio laboral que hice en febrero de este año, cuando me dejé mi anterior trabajo y fundé la productora y o ver productora, pues tengo más tiempo, no tiempo libre, sino digamos tiempo para mí, tiempo organizado por mí, gracias a este cambio laboral, pues tengo la posibilidad de llevar a mis hijas al colegio, de recoger de mis hijas al colegio, de volverlas a llevar, de llevarlas a estas escolares, llevarlas a un cumpleaños. Bueno, En fin, esto no se lo digáis a Blanca que si no va a decir ah que tienes tiempo libres, pues ahora cosas por ahí bromas. Gracias a este nuevo trabajo, ya que puedo vivir gracias al podcasting, tengo la posibilidad de organizarme mi tiempo, a mi manera, de no tener que depender ni hablando de la policía y las autoridades competentes, acabando gustar de antemión, que no tengo que acudir a una oficina que tenga un horario más estricto, más definido, y me puedo organizar a mi manera lógicamente, pues sí que tengo un horario, sí que tengo unas pautas semanales, pero tengo la gran suerte, Tengo la enorme suerte. Soy muy pero que muy afortunado de poder trabajar por cuenta propia y además en algo que me gusta, algo que me gusta, que es esto que estoy haciendo ahora, que es grabar podcast. Personalmente me gusta más grabar podcast en mi estudio, en mis etapa habitual, pero hay veces que también me gusta grabar podcast mientras conduzco, porque escucho muchos podcasts que lo hacen así y la verdad que es una técnica que bueno, también me gusta grabar aquí. Te pillo a kite. Grabo y aprovecho este capítulo para mandar esa pequeña reflexión y ese pequeño agradecimiento de oye gracias a esto que tanto me gusta llamado podcast Gracias a eso que tanto me gusta ha llamado podcasting, que es parecido, pero no es lo mismo. Tengo la posibilidad y la la gran oportunidad de ya digo, de llevar a mis hijas al colegio, de tener tiempo para mí, para hacer un poco de deporte y cuidarme un poco, tanto físicamente como mentalmente, porque lo he agradecido. Créeme que mucho. Ojalá, y esto se pueda alargar mucho, mucho, pero mucho en el tiempo que esta forma de vivir, gracias a los podcast y gracias al podcasting, me lleguen incluso hasta la jubilación, manteniendo un sueldo digno y pudiendo hacer esto de lo que os hablo, que es ser terriblemente afortunado, de poder organizarme mi tiempo, de poder cuidarme, de poder cuidar a mis hijas y muchas veces lo pienso cuando hoy no porque vuelvo en coche, pero otras veces que regreso andando, que las subo andando al colegio y regreso andando mientras voy escuchando podcast Me doy cuenta de lo afortunado que soy porque cuando yo era pequeño y esto sí, que es un poco, un poco desvarío, que no tiene nada que ver con el podcasting, pero sí con las consecuencias de dedicarme al podcasting. Es que mi madre, por desgracia, o mi padre, por desgracia, pues no me podían o bien recoger o perdón, o bien llevar o bien recoger del colegio. Y cuando tenía la suerte de que fuera alguno de los dos, era muy afortunado que dijera. Hoy hoy me lleva a mi madre alguno de vosotros. Es sorprenderá ir a madre mía, pero si no te llevaba tu madre al colegio, quien te llevaba? Tu padre, quién te llevaba? Bueno, pues algunas veces me llevaba a una vecina, algunas veces me llevaba algún familiar, pero ya digo, normalmente no era ni mi padre ni mi madre. Y yo hoy, bueno, hoy y desde febrero, tengo la gran suerte, la gran fortuna de poder llevar a mis hijas al colegio día tras día, Y no solamente lo hago yo, sino que en muchas ocasiones lo hago acompañado de su madre, o sea de blanca de la avienpe y somos una familia que tiene la posibilidad de llevar a sus hijas al colegio. Le digo andando en coche. En fin, para mí, yo que veo a muchos padres o a muchas madres llevar o a muchos abuelos, también llevar a los niños o recoger a los niños del colegio, normalmente va un familiar. Solo ya digo padre, madre, abuelos a veces que va alguna vecina y cuando vamos los dos a recoger a nuestras dos hijas, me doy cuenta de la gran suerte que tengo, porque para mí eso significaba un día vamos. Tendría que buscar mucho, mucho mucho en mi memoria para recordar un día que fueran tanto mi madre como mi padre a recogerme al colegio. Quizás en mi caso es un poco más especial, porque en mi caso estaban divorciados y no coincidían. No sé a menos que hubiera una fiesta o en el colegio. Normalmente no coincidían. O porque pasara lo que sea, no, pero simplemente con que fuera uno de los dos. Ya para mí era un día especial para mis hijas. Quizás ahora esto sea lo normal y yo muchas veces le pregunto a mi hija mayor si recuerda cuando yo iba todos los días a la oficina, porque cuando yo iba todos los días a la oficina, las veía por la mañana, prácticamente cuando abrían los ojos y me veían de vuelta cuando cuando regresaba por la tarde, noche, más bien noche noche. Y eso mismo ha cambiado ahora y lo ha hecho gracias a esto, gracias al podcasting, que muchos dijeis bueno, Jorge, y esto qué tiene que ver con las herramientas, eventos, recomendaciones. Bueno, pues hoy, en mi caso, es un agradecimiento, una experiencia. Más que tiene que ver con el podcasting, porque tanto para ir como para recogerlas, normalmente vamos escuchando podcast aunque ellas no hagan mucho caso alguno que otros. Sí que les gusta, pues de cuentos o algo más, de público infantil. Pero yo, sobre todo cuando vuelvo o cuando voy a recogerlas. Solo sí que estoy escuchando podcast y quería aprovechar qué mejor manera de agradecer al podcasting esto que me ha dado ya no el hecho de tener un sueldo dedicado perdón, de tener un oficio dedicado al podcasting, que también de poder vivir, hacer podcast que para mí era un sueño y ahora es una realidad, sino el hecho de poder utilizar el podcasting para agradecer esto que estoy disfrutando yo ahora mismo ya digo es una reflexión, un tanto personal que no tiene mucho que ver ni con micrófonos, ni con fiats ni con nuevas noticias. No esto es a título personal. Y si hace catorce años, cuando yo escuché los primeros podcasts de cánticos de leyenda con Carlos Murillo o caffeloj con Franza Plana, Roberto Pastor, oscar Baeza me hubieran dicho que esos primeros plays me hubieran cambiado la vida. Catorce años después, pues yo no lo me lo hubiera creído la verdad hace poco lo reflexionaba con su ne en las poptoles que cuando lo hablábamos él y yo hace muchos años no nos imaginábamos que esas personas que nosotros escuchábamos pudieran dedicarse íntegramente al podcasting, porque por aquel entonces ya digo hablo hace catorce años, pero no hace falta que no vayamos tan atrás. Hace diez no veíamos posible que una persona dedicada al podcasting pudiera vivir de ello ojo no de sus podcasts, que es una cosa distinta. Ojalá, pudiera yo vivir de este podcast, ojalá, pero ni tengo tantos los oyentes ni el metapodcasting es un nicho que dé tantos frutos, al menos directamente indirectamente. Sí, y ahí es donde voy. No vivo de mi podcast, sino que vivo de mi podcasting, Y es el podcasting el que me da trabajo, que me trae proyectos, el que hace que los clientes me encuentren y el que hace que mucha gente me conozca para dar a conocer este podcast o cualquiera de los otros proyectos en los que ando involucrado. Y hasta aquí, pues esta pequeña reflexión, me apetecía compartir con vosotros esta gran suerte que tengo de dedicarme a esto que me gusta y de además, no solamente dedicarme a ello, sino de que este trabajo, pues me dé la oportunidad de organizarme yo como un autónomo, de tal manera que bueno, pues pueda organizar horarios, organizar cargas de trabajo y, en definitiva, pues disfrutar de mi trabajo que no puedo decir que hasta ahora odiar a mi trabajo no era el caso de mi anterior puesto, pero sí que este, pues me gusta mucho, pero que mucho más. Y como vosotros sois parte de ese cambio y también vosotros, algunos de vosotros sois clientes, otros sois suscriptores del coffic y otros simplemente me conocí desde hace mucho. Por esto que estoy haciendo ahora llamado podcast, pues quería aprovechar este canal para daros las gracias sinceramente, ya sea con un me gusta, ya sea con una con un compartir el episodio de hoy, ya sea con una recomendación o con algún mensajito que me enviáis últimamente que los del canal de telegram privado se reían de que ya no traigo esas recomendaciones que me hacéis de podcasts que aparecen en series, so en películas y eso tranquilos. Estoy en ello. Prometo que las volveré a traer y ser parte activa de una comunidad en torno a un metapodcast. Oye me hace llenarme de orgullo que entre todos hayamos creado una comunidad que está relacionada con este podcasting que a mí me rodea no solamente el de este podcast, no solamente en los podcasts que yo estoy involucrados, sino en los que ayudo a producir los que pulso de alguna otra manera. Al fin y al cabo, el trabajo de al otro lado del micrófono o el nicho del otro lado del micrófono no es solamente este podcast, no es ni siquiera el podcasting que a mí me rodea. Es mucho más y ese mucho más os engloba a todos vosotros que estáis al otro lado del micrófono. Y hasta aquí esta reflexión madre mía solamente quería daros las gracias y ya llevo doce minutos y pico de agradecimiento. Así que nada. Espero que dentro de un añito o dos, pueda seguir dando las gracias. Espero que pueda seguir acompañando a mis hijas al colegio hasta que sean unas adolescentes o preadolescentes que me digan papá nos da vergüenza. Déjanos a las dos calles o ya vamos nosotras solas. Ojalá y en esos días también siga dedicándome al podcasting y dándoos las gracias. Y hasta aquí esta reflexión de hoy. Muchas gracias de y ahora me despido y como cada vez y regreso a ese sitio donde estáis vosotros ahora mismo al otro lado del micrófono,