Buenas días? Maya esfera Buenos días, mal esfera comónica de la funda Buenos días, Madre, espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, Bienvenidos al podcast de Buenos días Madre espera, retomamos nuestras grabaciones, retomamos nuestros podcasts. Después de haber bajado un poco el ritmo, como bien sabéis, para preparar nuestro MVDA. Pero ya ha pasado, ya hemos cumplido, ya hemos vivido de nuevo este evento que tanta ilusión nos hace y recuperamos nuestras entrevistas. Y me hace mucha ilusión dar la bienvenida de nuevo, pues a una mujer a la que ya con la que ya hemos hablado aquí en buenos días, me espera y además que es muy conocida por nuestra comunidad, lleva un montón de años trabajando. Empezó con su blog hace ya muchos años Y ahora, pues, se ha convertido en una escritora superventas, seguida por las familias, seguida por las criaturas, por los niños, por las niñas. Y me hace mucha ilusión saludar a me bian tirado. Buenos días, Mirian, cómo estás hola. Buenos días, muy bien contenta de estar aquí charlando contigo cuántos años llevas, Miriam con el blog a quince. Creo algo así, o sea, que empecé con el blog quince años. Pero antes del blog yo ya daba algunas conferencias así, pero por hobby gratuitas en escuelas infantiles, pero porque me gustaban estos temas y me había formado y les si tenía amigas que estaban con sus peques en, pues en la escuela infantil les decía vos si queréis ven ah sí, sí, sí, sí, Y pues ya ya no sé hace yo qué sé dieciocho, diecinueve años que empecé así a dar conferencias. Luego empecé el blog porque con mi primera hija paré en el postparto y en el postparto pensaba ahí. Es como que he hecho un poco de menos el hablar de estos temas. Y ahí abrí el blog con mi DD madre mía y cómo ha evolucionado todo uff increíble. Verdad. Sí, es que no había redes sociales. Es que es fuerte decirlo, eh, pero es que no había. No, es verdad que no había. Ahora lo vemos como si no pudiéramos vivir sin ello. Y hace quince años y cuando nosotros empezamos con madrefera que hace doce, ahora va a hacer doce este mes de diciembre, pero este próximo mes no había Instagram, no había. Es muy fuerte. Es que sí, sí, no, no. No, Y Y es curioso no, porque ahora es como que todo pasa por ahí, todo pasa por las redes, pero antes, no, antes, todo pasaba por los blogs. Y además de maternidad. Y no digo paternidad, porque paternidad no había cuando yo empecé, no había. Pero es quedamos, no te engaño, o sea máximo diez o sea maximísimo. Y contando de estas diez, contando algunas que estaban en otros países no, o sea eran muy pocos, eran muy muy pocos. En español, es fuerte, no es como en poco tiempo, pero al final estos daños tampoco son tantos. No, pero no ha cambiado muy rápido todo y está cambiando todo muy rápido. La verdad es que sí, que que da para mucho esas reflexiones, porque los que le hemos vivido parece como de repente un abrir y cerrar de ojos. Pero viendo por ejemplo, tu trayectoria. Bueno, pues veo un caso de adaptación y evolución increíble, miriam y muy bueno y entiendo y lo sé que detrás hay muchísimo trabajo. Entiendo que habrá mucha reflexión y muchos momentos de qué hago no y cómo evoluciono, cómo transformo todo esta Comunidad con la que voy avanzando y este trabajo que voy creando, cómo lo transforma y cómo me voy adaptando a los tiempos. Y en tu caso, pues me parece un ejemplo buenísimo de cómo evolucionar y seguir manteniendo tu esencia, tu espíritu, pero adaptándote a las nuevas necesidades y, además, bueno, creando tu marca y manteniéndola. No porque Mirian Tirado ya es un nombre que ya conocemos, el que ya tenemos asociado, unos conceptos, un espíritu, o sea que puede ser estar súper orgullosa, miriam de todo el trabajo. Sí, sí, estoy contenta de cómo ha ido. También es verdad que cuando has dicho, seguro que ha habido mucha reflexión, pues a veces no, o sea, a veces ha sido como a veces pienso como muy orgánico. O sea, era a ver dónde está la gente ahora, pues están en Instagram, pues a ver si yo quiero hablar a la gente, pues tengo que ir donde está la gente no y al final era como ah vale, pues bueno, pruebo esto y hace unos años donde están. En Tiktok, pues bueno, en Tiktok. No, yo no sabía ni cómo funcionaba Tiktok, pero al final tienes que o sea, no lo hago tampoco no pensando en ah porque quiero que me vea más gente. No es como yo tengo un mensaje que quiero comunicar no y tengo que irme adaptando a las nuevas formas de comunicación. Entonces si lo nuevo que hay es tiktok, pues pues me voy a Tiktok, lo usaré seguramente muchísimo peor que mi hija mayor, seguro, porque la sabe muchísimo más. Pero bueno, me adapto y hago comunico lo que estaba comunicando en el blog hace quince años. Lo comunico diferente, más obviamente, porque yo tampoco soy la misma, pero adaptado a las nuevas formas de comunicación y dentro de x aparecerá otra cosa y tendremos que meternos ahí. Yo creo que esto es guay porque al final no paras de aprender, o sea, no paras de aprender. Y sí que es verdad que a ratos no hay momentos que como que cansa, porque es ufff ahora todo realmente te tienen otra cosa. No yo me acuerdo con lo de Tiktok. Yo sabía que tenía que entrar en Tiktok, pero pensaba uff qué pereza. O sea es que me da pereza Y me da pereza a veces no, pero bueno, luego te lo tomas como un juego. Al final es bueno, pues comunico de diferentes formas y en Tiktok se hace de una forma. En Instagram puedo colgar una foto y luego un discurso más elaborado. Bueno, pues jugamos, no jugamos a veces. Es verdad que ya te digo a veces sin mucha reflexión, simplemente pensando a ver qué es lo que se hace ahora o qué es donde está la gente ahora, porque tú piensas claro, yo me dirijo a un público que son chicos y chicas. Ahora ya digo chicos y chicas que van a tener hijos o que tienen hijos y luego les acompaño durante, pues toda la crianza de sus hijos hasta que son adolescentes. Entonces ahora los que están teniendo hijos ahora están en Tiktok. Ese es el punto. No están en Facebook, como hace años. Entonces es bueno, pues si los están en Tiktok, que yo tengo que estar en Tiktok, porque si no cómo les va a llegar el contenido Y si son de los que cuando van a trabajar, escuchan podcast, tengo que tener un podcast, porque si no, cómo van a alegar. Y es también lo encuentro apasionante. Al final, no me aburro nunca, porque siempre hay nuevas cosas que aprender. Y esto es súper bonito Y me mantiene y yo digo esto me obliga a mantenerme joven no, porque es que tengo que adaptarme claro no no, y me encanta tu reflexión Y esto también que diréis esta mujer de qué va a hablar hoy? Ahora vamos a hablar de su nuevo libro. Pero es que me viene muy bien esta reflexión, porque justo venimos de haber celebrado nuestro evento en el que hemos hablado sobre bloging, sobre evolución, sobre transformación, sobre nuevos tiempos, y no quedarnos atrás, también porque hay un momento de nostalgia, en el de antes se leían más los blogs y ahora no, pues sí, pues es verdad. Pero ahora lo que hay es esto. Y si queremos que nos lean y queremos que nos escuchen y queremos llegar a la gente, pues tenemos que ir donde está la gente. Oh, oh, hons que yo sigo dependiendo a muerte, que hay que mantener tu blog, tu casa, tu edificio. Es el te exacto, sí, y ahí es donde tienes que mantener todo, no dejarlo en las redes sociales. No, porque a la red social x un día o se apaga, o se muere o se transforma en algo que a ti no te gusta materia colalón. De repente se acabó, verdad se acabó y luego dónde encontrarte. Por eso es muy importante tener tu web donde yo, en mi web tengo mi parte, que es el blog y ahí el contenido que publico en redes que creo que es más interesante. O los vídeos o que quiero que estén en mi casa. Ahí los pongo, porque si todo petara que esté todo ahí y que puedan recurrir a un lugar y encima ahí está todo y está ordenado y puedes poner una palabra clas y encontrar todo lo que he escrito sobre un tema cosa que en redes sociales no lo puedes hacer en un perfil concreto. Entonces yo creo que es muy útil y hay que cuidar las dos cosas no esto añade trabajo claro, porque es publicar en tropecientos sitios a la vez. Pero es importante porque tu casa siempre tiene que estar ordenadita y se tiene que poder encontrar todo y poder invitar a alguien si viene exacta de repente. Bueno, me ha encantado este este momento de introducción, perdonadme audiencia. Pero es que en el caso en además de Emiliam, me parecía fundamental. Y más, tratándonos nosotros en una comunidad de creadores de contenido sobre crianza, pues me parecía un momento fundamental en tu caso. Pero, además, hoy vienes no solo hablar de cómo has evolucionado durante todos estos años, sino a uno de tus últimos libros, a tu último libro, en este caso, sentir un viaje para aprender a acompañar tus emociones hilas de los demás que ha publicado grie Halbo hace un mes. Puede ser más grade. Se publicó en septiembre. Ah vale vivo en un universo paralelo y entonces mis semanas son muy relativas, pero es muy largas. Sí, aquí tenemos el último libro de Mirian Ay que me da el sol que hoy ha salido el sol y estoy aquí como alucinada porque hemos tenido unos días de frío. Vale sentir medi han tirado enhorabuena por tu nuevo libro. Cuántos van ya, Miriam, de adultos seis y este es el sexto para adultos y luego de todo, de infantiles más midel grede más adultos son veinticuatro a día de hoy. Qué barbaridad es una locura. Es una locura. El otro día hice una sesión de fotos. Quería una sesión de fotos con todos mis libros. Claro, mi marido me dijo toma sosténlos, o sea, cógelos todos, Y es que no podía, no podía pensaban tanto que era como wow, no es que se me caían, no es como es mucho si son. Es una barbaridad. En el último estuviste hablando sobre goam sobre esta serie que ya ha sacado el segundo, además sobre adolescentes y dedicado a ese público especialmente, y hoy nos dedicamos al mundo de las emociones y de cómo navegar y bucear más en este terreno y se lo has dedicado más al mundo adulto. Cuéntame un poco cómo surge este libro, de dónde sale, de qué necesidad surge para que, bueno, pues la gente que si no lo habéis visto todavía, pues empecéis ya a crear necesidad ahí que ya sabía os creamos necesidades lectoras. Sí, pues, claro, yo me he especializado dentro del mundo de la crianza en acompañamiento emocional, cómo acompañamos a nuestros hijos. Y esto pasa también para aprender a acompañarnos a nosotros saber cómo transitar nuestras propias emociones, porque, como bien sabes, los niños, nuestros hijos, siempre cosas que dicen que hacen cómo se expresan, a veces nos remueven y a veces nos sulfuran y a veces y aparecen en nosotros muchas emociones muy potentes a raíz de la relación con nuestros hijos. Nos hacen despejo, ya lo sabemos y a veces es todo muy intenso a nivel emocional. Y como me paso el día ayudando a las familias que me preguntan una vez y otra, cómo le acompaño, cuándo hace esto, cómo le acompaño cuando se siente así, qué le digo, cuándo me cuenta que está súper triste o cómo yo me acompaño cuando a mí lo que hacen es lzura y le pegaría, pero no quiero y qué hago con esa emoción que me vuelve loca como todos estos años de profesión, he ido muy ahí y había escrito el Libro de Rabietas, que era solamente sobre la rabia. En ellos y en nosotros había escrito límites donde hablaba de muchas emociones, pero no había hablado todavía de miedo, de culpa, de un montón de emociones que también aparecen en la maternidad y en la crianza de nuestros hijos. Y pensé que, a lo mejor, ya era un muy buen momento para abordar un tema ya emocional pero más global. No centrándome en solamente una emoción, sino a nivel global, cómo nos acompañamos todo lo que sentimos nosotros y cómo acompañar a los demás, siendo estos demás los niños, nuestra pareja, nuestros padres, a un compañera de trabajo, un amigo, etcétera. Y sí es para adultos y es creo yo, hasta el momento de estos seis libros, es el más transversal, es decir, es el que se puede leer una persona de veinte años y un abuelo de ochenta, porque al final todos sentimos no es imprescindible tener hijos para leer este libro, porque todos sentimos emociones, todos tenemos la capacidad de sentir y, además, todos hemos recibido una herencia o no de educación emocional y todo lo que hemos vivido en nuestra propia casa con nuestros padres. Cómo se acompañaban nuestras emociones, nos ha influido para a día de hoy estar haciéndolo como lo hacemos. Entonces es el más abierto que he hecho y me apetecía también dirigirme a un público que no necesariamente tuviera que tener hijos, pero que quisiera trabajarse a nivel emocional. O qué perso personas que también a raíz del covid y del confinamiento, se dieron con un montón de emociones que les superaron y que se encontraron sin herramientas. Es verdad que se puede leer perfectamente, aunque estamos en un podcast de audiencia eminentemente familiar. Tenemos profes, pero también tenemos personas sanitario relacionado con la infancia, es decir, no necesariamente tenéis que tener hijos, hijas para ser público. Objetivo de este libro en absoluto. Pero es verdad y tú lo decías antes que ya no solo tus propios hijos, tus hijos más, pero las criaturas en general son un detonador, un disparador de reacciones hacia tus propias emociones. Verdad que yo no sé portal qué tiene la infancia que no nos remueve. Tanto, nos conecta con el niño que fuimos. Nosotros hemos sido a infancia, también nosotros hemos tenido nueve años, hemos tenido tres años, hemos sido bebés, hemos sido adolescentes, y el estar con un niño que se expresa de una forma que recordamos, aunque sea de forma inconsciente, nos conecta con un montón de emociones que hemos vivido pero que a lo mejor no hemos transitado de forma consciente y no nos han acompañado de forma consciente. Entonces, cuando tu hijo resulta que de cuatro años te dice mamá va y te monta ahí un pollo si a Ti, por ejemplo, pues eso no era permitido expresarte, enfadarte y cuando te enfadabas pues te reñían un montón o te ignoraban y se iban. Cuando te calmes, ya ya hablaré contigo. Ahora sí, yo no quiero saber nada de TI y se iban. Cuando nuestro hijo de cuatro años hace eso, no, no, no nos ponen jaque de una forma inconsciente, porque nosotros no recordábamos, o sea, no recordamos lo que ha pasado en los primeros años de nuestra vida. No lo recordamos de una forma consciente desde la memoria, desde el cerebro, pero lo recordamos a nivel corporal, recordamos las emociones vividas. Entonces, cuando nuestro hijo hace eso, nos viene lo que nosotros sentimos cuando nos dejaron solos, pues mucha rabia mucha incomprensión, mucho, pero claro, es un recuerdo, pero es inconsciente Y luego cuesta mucho decir ah esto es por lo que yo viví, no es por él. No. Y luego ahí nos montamos. Claro, nos emergen emociones que ni sabíamos que teníamos y son muy potentes, porque todas las emociones de la infancia son sin filtros. No hay filtros en la infancia. Entonces sí, un niño está triste, está muy preste. Si un niño está enfadado, está muy enfadado. Como todo eso, nosotros también lo vivimos. Aparece ahí, dices guau Guau. Esto con un jefe no te pasa esto, pues yo qué sé, pues con un hermano, a lo mejor, bueno, normano depende, no, porque también hay mucho de la infancia ahí a lo mejor, sí, pero con una amiga no nos pasa que aparezcan emociones tan potentes y dices wow, cómo es bueno, pues porque el hijo primero hay un vínculo distinto y, como se dice, la confianza de Asco, más vínculo, más, emerge todo más. Nos permitimos que emerja todo. Y luego porque nos hace despejo del niño que fuimos y esto es muy inconsciente, muy visceral. Y luego aparecen muchas emociones que no sabíamos que teníamos, pero que estaban, porque esto es otra cosa que pasa. Las emociones cuando somos pequeños, pues quedan si te han reprimido esa emoción y no te han dejado enfadar o te han dicho nombre. No estás triste, que no es para tanto y no puedes estar tristo por esta tontería. Tú ah no puedo vale, pero tú estás triste, o sea, pero tengo que hacer ver. Tengo que simular no estar triste. Entonces esa tristeza que daba no por nuestro cuerpo ahí guardadita. Pero ya me doy cuenta que hay emociones que no son aceptadas. Entonces estas emociones que son las afectadas. No es que no las sientan. Las siento, pero no las muestro, no las expreso y, por lo tanto, no las transito ni me las acompañando de una forma asertiva y quedan guardaditas en el cuerpo. Luego crecemos y resulta que estas emociones siguen estando ahí Y cuando algo del presente no recuerda a lo ya sucedido y sobre todo, cuando ya hemos aguantado mucho y nuestro cuerpo ya no puede albergar más emociones no integradas. PUM no aparece. Y ahora, porque estoy así. Y ahora por qué me viene ansiedad? Y ahora por qué? Por qué he reaccionado de esta forma tan poco proporcional con lo que acababa de pasar. Bueno, pues, porque a lo mejor es esa tristeza de antaño que no se te permitió y ahora te la permites y aflora esa tristeza. O sea, todo acabará saliendo más tarde o más temprano. Y como venimos todos de una educación emocional muy pobre. Por no decir Nula, yo hablo de analfabetismo emocional. O sea, nos han enseñado a escribir, a leer matemáticas, ciencia, un montón de cosas, lenguas, pero nadie nos contó. No sé tú en el colegio, nunca jamás, ni en el colegio, ni en primaria, en secundaria, ni en la universidad. Nunca nadie me habló de salud mental, de emociones, de qué hacer, de qué herramientas tenía yo al alcance para poder transitar mis emociones? O sea, fue todo cosas que tuve que ir aprendiendo a medida que iba creciendo a base de hostias. Bastante de sentirme mal, de decir uf que me está pasando y pedir ayuda. Pero qué triste no, o sea, que nadie jamás nos contará nada sobre nuestro mundo interno, qué pasa dentro de nosotros, porque sabemos muchísimas cosas de lo que pasa afuera. Nos cuentan. No sabía historias, había los ríos de. No sé dónde, sabía el rey de. No sé qué había hecho, no sé cuántos, pero no sabía nada. De mí No nos han enseñado. Esto que te pasa es normal. Esto que te pasa es en la más rabia, es que se llama esto que te pasa ahora, lo que estás sintiendo ahora sí llama tristeza y pasará Y a veces viene la tristeza, porque nunca nadie me contó nada es tan importante que empecemos a construir este como aprendizaje no solamente de lo que nos rodea, sino de nuestro mundo interno, para contárselo a nuestros hijos y que el día de mañana tengan más herramientas y se conozcan más que yo. No veo la hora no de poder transmitir todo eso a la gente, porque si no nos pasa eso nos plantamos a los cuarenta treinta, cuarenta, cincuenta diez boo petas. Claro que petas no puedes aguantar más del desconocimiento de ti mismo, de no darte lo lo que necesitas, de no acompañarte, no, de sentirte abrumado y no saber qué hacer. Esto no no es tolerable. Ya estamos en dos mil veintitrés y necesitamos ponernos las pilas en todo esto. Me esto que estabas comentando el analfabetismo y emocional. Me pregunto cuánto hay, de cuánto ha traído la crianza respetuosa. Nos ha obligado a las familias, a los padres que estamos, que hemos empezado a crear, pues en tú y yo somos de la misma generación. Creo en nuestras generaciones no esto que nos hemos tenido que plantear cómo crear de una manera diferente. Eso nos ha obligado a replantearnos totalmente nuestras propias emociones. Verdad ha sido, yo creo, para muchos, para mí, sin duda a ver yo, antes de tener hijas, como mi madre, se dedicaba a estas cosas y ya estaba muy metida y ya le veía la importancia. Pero yo veo muchísimos seguidores, clientes, etcétera, que es gracias a sus hijos. Qué empiezan a hacer a darse cuenta de cómo son, de por qué actúan, cómo actúan de su propia historia y empiezan a sanar sus propias heridas. Esto es un regalo que nos hacen nuestros hijos, que es el darnos, o sea, mostrarnos lo que necesitamos aprender y en lo que vamos mal. No es como si viene un hijo. Yo siempre digo que los hijos vienen y levantan las alfombras. Sabes con un niño que gatea que lo toca todo y que empieza pues tú te tienes que imaginar, tienes un hijo y yo me lo imagino siempre gateando levantando cosas, pues sí, debajo de esas cosas hay mierda. La mierda sale a la luz. Es como que los niños vienen a señalar aquello de ti que necesitas mejorar, o que necesitas aprender, o que necesitas sanar de tu propio pasado. Y wow, es genial tener a alguien que te va diciendo. No ahora te toca esto? No ahora te toca esto? No ahora vas mal en esto wow genial. Cuando hay ganas de aprender, Cuando no hay ganas de aprender, ni voluntad ni conciencia de eso, lo que aparece es mucha rabia, porque es este niño quien se ha creído. No pues es culpa suya, Es todo culpa suya. Y yo, yo soy el adulto y yo tengo pues eso la paella por el mango que se dice. Pero cuando hay esa apertura de decir wow para mi hijo, para que él aprenda o para ayudarle con sus emociones, tengo que primero aprender yo a qué hago con las mías. Para mí esto es un regalo y sí, la mayoría de gente no entra en estos temas de crecimiento personal, emocionales, etcétera, hasta que no aparecen los niños. Así que hay gente que sin hijos también, pero la gran mayoría es a raíz de tener hijos y tener y darse cuenta. OH, a mi hijo está sufriendo por qué yo, que sé, imagínate, no le estoy dejando en el cole y qué le digo y cómo acompaño esa añoranza que estás sintiendo y ahí empiezan a entrar en contacto. Y de repente, es que yo también lloraba mucho cuando me dejaban en el cole y mi madre me decía que no llorase o wow, y me ha quedado y toda la vida sentí mucha añoranza. Bueno, pues a raíz de eso empiezan a aparecer sus propias cosas y las pueden ir sanando. Y esto me parece maravilloso. Sí, además, es que es coincido contigo que yo creo que está muy relacionado y me parece que es algo que hay que tener en cuenta que muchas veces achaca a la crianza respetuosa o y a las familias que quieren practicarla como la falta de límites como estas familias que no quieren, que no tienen disciplina, cuando no tiene nada que ver. Y es absolutamente fuera de ese aspecto. Y va más relacionado con el respeto a las emociones, el respeto, el respeto en sí que ya es una palabra lo suficientemente importante, no, y cómo eso lleva nos trae a tu libro actual, no y a cómo de repente te planteas tantas cosas y dices bueno. Y ahora que, Y lo que quería preguntarte ahora es cuál es el principal obstáculo que crees tú o uno de los principales obstáculos o los principales obstáculos que ves para que nos cueste gestionar nuestras emociones y, por lo tanto, acompañar las emociones del resto, porque, ojo, esto no va solo de mis emociones mi mundo. Lo que yo siento no es esta generación del yo y de una cuestión igual atras, sino de entender las nuestras y entenderlas desde los demás y permitir que sientan, aunque sientan distinto a nosotros. La principal dificultad, yo creo, es que no tenemos referentes, es que no hemos visto actuar a padres, maestros, abuelos, etcétera. Cuándo nosotros éramos pequeños en pro del acompañamiento emocional asertivo, respetuoso y conectado. Al no tener este aprendizaje, no lo hemos integrado, obviamente, y lo que hemos integrado es otra forma de hacer con las emociones, otra forma de acompañar que era más bien ahora. No me incomodes ponte bien y yo te quiero y quiero que estés bien ahora. Esto no toca venía más bien con la represión emocional, con el no mirar hacia ahí y mirar hacia otra parte como ignorar eso, qué estaba pasando, eso que se estaba sintiendo y esto es lo que hemos integrado. Entonces nos plantamos a este siglo con toda la información que tenemos a nivel emocional, con todos los estudios que tenemos sobre lo importante, que es un buen acompañamiento emocional y tal y claro de repente, tú dices no, no, yo quiero hacerlo así, pero no es lo que tú tienes integrado, con lo cual la teoría es una todo lo que sabemos, toda la información que a día de hoy hay que vamos viendo en todas partes. Pero lo que me sale cuando estoy mal o cuando alguien de mi entorno está mal, no es eso. No es lo que yo he leído. La teoría esa entonces lo más difícil es pasar de la teoría a la práctica con una en una generación de padres de hoy en día que no hemos recibido eso, pero tenemos que dar lo que no hemos integrado. No es como cómo dar lo que no tengo. Entonces el trabajo es doble, porque primero tengo que desaprender lo que se hacía o lo que nos hicieron a nosotros a nivel de acompañamiento emocional, y luego tengo que aprender otra forma de hacer las cosas. Y esto es un trabajo Y esto no se pasa de aquí aquí, de la noche a la mañana Y hay que tener mucha humildad y muy reconocimiento de wow. Tengo carencias en esto y en esto o me incomoda muchísimo cuando alguien que quiero está mal, porque quiero que esté bien y le estoy dando soluciones, No le dé soluciones, No te ha pedido soluciones, te pide acompañamiento quiere que estés ahí, que conectes, que le entiendas y que te muestres abierto a su sentir, que lo permitas y que legitimes eso que estás sintiendo. Pero lo que nos han enseñado es venga, venga, Venga, Ponte bien, Ponte bien, Entonces te sale eso y cómo parar lo que me sale y entregar otra forma de hacerlo, otra forma de acompañar. Esto es lo más difícil, porque no hay referentes, porque no hubo educación emocional y hemos tenido que educarnos ya de adultos y, como tú sabes, todo lo que se aprende de adulto cuesta más de integrar que lo que te han enseñado cuando eras pequeño, o sea, los valores que nos han enseñado de pequeños que me han integrados. Tú llevas esos valores dentro. Los valores que tus padres quisieron que tú aprendieras. Están ahí dentro, porque es que desde el minuto cero estuvieron ahí. Dale que te pegó con esos valores, pero también lo que él nos hicieron a nivel emocional con nosotros, como lo hicieron tantas veces, también ha quedado muy integrado. Entonces, a cuánta gente, cuántas madres y padres no han dicho en algún momento de sus vidas y yo nunca le diré eso que me decía mi madre o mi padre tal y un día de repente, por qué no mamás al de este cuerpo. No porque acabamos repitiendo un patrón. Y lo más difícil es eso tomar conciencia de cuál es mi patrón y conseguir cambiarlo, cambiar el paradigma, el cambio real en cuanto a crianza y en cuanto a acompañamiento emocional, que todo va muy ligado. Obviamente, cuando criamos conscientemente, también tenemos que acompañar las emociones. Conscientemente, yo creo que va a tardar generaciones. O sea, nosotros estamos ya cambiando muchas cosas, Nuestros hijos tendrán que cambiar, pero esto son los cambios profundos a nivel de sociedad. Toman mucho tiempo, toman muchos años de ir cambiando. Porque además, yo, cuando doy mis conferencias y tal siempre digo que tomemos consciencia, que somos una minoría preocupada por estos temas. Somos una minoría. Lo que pasa es que como nos relacionamos o la gente que trabajamos de esto estamos muy en res y claro nos seguimos todo. A veces podemos caer, podemos caer en la falsa idea de que esto ya está estoy, ya está esparcido por todas partes. Esto es mentira, o sea, somos una minoría, somos una taquita, de una manchita de aceite en un mar vale y lo más habitual en todas partes es el tipo de crianza tradicional con el acompañamiento emocional tradicional, que es el casi no acompañamiento. Vale Entonces para que realmente a nivel social y profundo cambie esto se necesitan muchas generaciones. Estoy convencida de que esto va a llegar que dentro de x años, este acompañamiento, desde la validación, el respeto, la conexión con lo que siente el otro, va a ser lo natural, va a ser lo normal. Pero no lo es hoy en día y tenemos que ser conscientes de esto para darnos cuenta de lo importante que es que cambiemos el paradigma y que no nos dejemos influenciar por gente que podemos tener más o menos próxima, que nos diga a esto son chorradas tuyas. Esto es una moda? No es una moda? No es una moda? Es un nuevo paradigma muchísimo más consciente, porque vamos evolucionando como sociedad y porque tenemos unos estudios, una evidencia científica que avala esto y que dice que los niños que son criados así con un acompañamiento emocional, con conexión, con validación, escuchando lo que sienten, sus emociones, etcétera, son niños más seguros de sí mismos el día de mañana, que están muchísimo más conectados a ellos mismos y, por lo tanto, saben gestionarse muchísimo bien, muchísimo mejor lo que les ocurre y que necesitan y tienen una autoestima muchísimo mejor colocada porque se han sentido comprendidos, acompañados, validados, respetados y no se han sentido solos. O sea, esto tiene consecuencias a corto a medio, pero sobre todo a largo plazo con adultos más sanos emocionalmente, y esto es suficientemente importante como para que todos nos arremanguemos y nos pongamos la labor de hacer eso, no de acompañar así. Pero claro, no es fácil, porque primero tengo que cuidarme y tengo que hacer este trabajo en mí. Una de las cosas que yo creo que más difícil de entender puede llegar a resultar es el tema del acompañamiento y la validación. Y ya cuando hablamos de emociones, hay emociones de todos tipos, de todo tipo. Y entra además, si hablamos de además de emociones de nuestros hijos, nuestros hijos o incluso nuestras propias, hay emociones que no nos gustan que estamos sintiendo algo que no nos gusta. Cómo validamos y acompañamos algo que no vemos adecuado, que nuestro hijo o nuestra hija o nosotros mismos estemos sintiendo una emoción que consideramos no adecuada en ese momento, Cómo se acompaña eso. Primero, lo que tenemos que hacer es cambiar esta idea de que hay emociones que mola y hay emociones que no molan. No hay emociones que a veces son desagradables de sentir y experimentar en el cuerpo, porque todo lo vivimos dentro del cuerpo. Pero todas las emociones simplemente son no son positivas, no son negativas. Lo que las hace positivas o negativas es lo que yo pienso que es objetivo sobre esa emoción. Si yo pienso que la rabia no me gusta porque me es desagradable de sentir, la, voy a etiquetar de negativa? Pero etiquetar algo de negativo ya me hace acercarme a ello de una forma errónea, porque nadie quiere algo negativo en sus vidas. Entonces lo más probable es que si yo pienso que la rabia es negativa, lo que vaya a hacer cuando yo la sienta Hola sienta a mi hijo es rechazarla, es reprimirla, porque no quiero algo negativo en mi vida. No entonces, para poder tener una aproximación a las emociones muchísimo más sana es verlas como algo neutro. Las emociones están para algo. Están para ayudarnos a ver algo que necesita ser visto y atendido. Cuando yo amplío esta mirada y ya no las veo como unas de positivas y unas de negativas, me doy cuenta que todas vienen para ayudarme a ver algo de mí o de los demás que necesitas ser atendido cuando mi hijo está experimentando tristeza o rabia, es porque necesita comunicarme algo, una necesidad que está teniendo que no a lo mejor. Yo no he sabido ver vale. Por ejemplo, muchos niños están en rabieta cuando son pequeños porque tienen hambre. Esa rabieta es lo que me está diciendo a mí, que es de sábado y yo cada día como a las doce y media en el cole. Resulta que hoy es sábado y son las dos y todavía no hemos comido claro que tendrá una rabieta este niño. Y esto me está ayudando a mí a darme cuenta de uh qué está pasando, qué necesidad hay ahí que no estaba siendo vista, es decir, la rabia me está ayudando. No es una emoción mala ni negativa. Es una emoción que me está ayudando a ver algo. Por lo tanto, si puedo ver todas las emociones como mis amigas que me ayudarán a mi día a día a ver cosas que necesitan ser vistas para poder vivir mejor, para poderme conocer mejor, para poder conocer mejor a los demás. Ya cuando yo me aferque a esa persona que esté sintiendo una emoción que, supuestamente en otro momento de mi vida, no me gustaría y ya lo hago diferente si mi hijo está sintiendo tristeza, pero yo sé que la emoción no es ni positiva ni negativa. Es una expresión de un malestar que viene y va, que es transitorio, que es yo les digo a los niños que las emociones son como olas del mar que vienen y van y ninguna ola se queda para siempre. Por lo tanto, viene tristeza, pero luego se va la tristeza y viene otra emoción y no tenemos que sentir miedo por ahora estoy triste, no porque esta tristeza se va a ir cuando sea vista y atendida. Entonces, cuando yo veo y tengo esta nueva mirada yam es muchísimo más fácil tanto sentir mis propias emociones, las incómodas como como que la sientan los demás. Y tenemos que distinguir una cosa. Las emociones siempre son válidas y legítimas. Todo el mundo tiene todo el derecho del mundo a sentir lo que siente. Eso es válido, es legítimo. Lo que a veces no es válido y legítimo es el comportamiento que se deriva de esa emoción. Entonces hay que poner límite al comportamiento. Sin hijo de diez años está muy enfadado porque ha perdido su partido de fútbol y él quería ganar, pues tiene todo el derecho a sentir frustración, a sentir enfado, a sentir lo que sea tristeza, pero no puede venir y tratarme mal a mí vale o dar una patada a no sé dónde. No. Esto es un comportamiento erróneo, es un comportamiento inadecuado que tiene que ser educado. Vale entonces tenemos que enseñar a nuestro hijo que tiene todo el derecho a estar triste cuando uno pierde pues bueno, preferiría ana y es normal, pero no puedes actuar así. Y lo que se hacía antes era como no me gusta lo que vas a hacer cuando te enfades, ya reprimo tu emoción, porque así me ahorro ese comportamiento. Pero reprimiendo la emoción, lo que estoy haciendo al niño es al niño a mi pareja o quien sea es, le estoy juzgando lo que siente Y es lo peor sentirte juzgado, cuando no puedes evitar sentirte cómo te sientes Le estoy juzgando, No estoy acompañando esa emoción, no le estoy validando lo que siente. Estoy ya suponiendo que el comportamiento sería totalmente inadecuado y, a lo mejor no, y estoy perdiendo la oportunidad de educar esos comportamientos. Entonces no se trata de aniquilar la emoción a parar la emoción, porque no me gusta, sino es válido la emoción. La veo la atiendo a como a esa persona que lo está pasando mal, para que luego pueda esa emoción canalizarse de una forma asertiva. Tenemos que aprender a esa energía, porque al final las emociones es todo energía, esa energía que sentimos en el cuerpo poderla canalizar que salga hacia el exterior de una forma adecuada. Y esto es todo un aprendizaje y muy complicado, porque fíjate, tenemos ya hay tantos cuántos adultos. No llegamos a identificar ni siquiera la emoción que estamos sintiendo nosotros, cómo vamos a conseguir saber exacto, exacto lo que le pasa a nuestras oras, bueno, es decir, pero se puede es ir afinando, sabes, conectando con eso, estando atentos, estando muy presentes ahí no estar pensando en otras cosas cosas. Si estoy contigo, estoy contigo, claro, claro, pero en el tiempo en el que vivimos, en el que va mejorriente dos mil cosas, estás pendiente de ocho cero tareas a la vez exacto con las redes sociales. El mundo hiperconectado todo fenomenal, porque nos ayuda muchísimo. Ahora mismo, miriam y yo estamos aquí hablando a distancia y podemos grabar un podcast que luego vais a escuchar vosotros desde cualquier parte del mundo, todo fenomenal. Pero eso conlleva rapidez, instantaneidad, una anestesia emocional constante, porque no te permite prestar atención a lo que estás diciendo, sino prestar atención a lo otro, porque ahora lo que quieren es que prestes atención a una página, a un click, a una web. Entonces, sí, es como una luble constante. No sí, ese tiempo es darnos cuenta también del momento en el que vivimos esta sociedad hiperconectada y que nos va llamando la atención constantemente y que nos quita del presente, nos quita de la hora comprar ahora, porque luego es como y lo necesario que es parar ese ruido exterior y entrar en tener espacios de silencio, tener espacios de conexión, que cuando lleguemos a casa, dejemos los móviles y nos centremos en nuestros hijos. Si los tenemos, que tengamos tiempo de autocuidado. Y para mí, autocuidado son mil cosas, pero una para mí imprescindible es tener espacios de silencio. Para una, si no hay silencio, no puedo escucharme dentro. O sea, tengo que prestar atención a mi mundo externo, pero también tengo que cuidar mi mundo interno. Y para cuidar mi mundo interno para saber cómo estoy por dentro. Necesito parar necesito escucharme Y no puedo escucharme si estoy todo el un rato conectadas, estoy todo el rato hablando con gente, si estoy todo el rato con ruido con la tele con la radio, con la música, con el silencio, es una puerta de entrada hacia mí Y esto hay que cuidarlo, porque si no luego nos encontramos con personas estresadas y desde el estrés todo lo que tenga que ver con emociones lo vamos a gestionar mal, seguramente porque lo haremos estresados y desde el estrés no puede haber un acompañamiento asertivo y conectado esa calentura. No estoy caliente, estoy ahora mismo y la prisa y eso afecta a nuestros hijos también es muy difícil. Hoy en día se habla mucho de emociones, afortunadamente, y se habla mucho de educación emocional. No sé si siempre bien, siempre mal, pero se habla al menos. Es algo, pero es verdad que luchamos contra contra un entorno hostil, la tecnología, sino por también condiciones sociales. Tienes un horario, mucha gente que tiene un audio de doce horas y nos está escuchando y está diciendo mira. La única emoción que siento ahora mismo es que me quiero ir a mi casa. Es muy complicado manejar esa contradicción, como nos estamos intentando defender un tiempo y un espacio y un cuidado frente a un mundo que no se empuja, porque si no, además te quedas atrás Y lo que menos importa es una emociones. Lo que me importa es que llegues y qué triunfos y el éxito y los likes y los clicks Tendríamos que redefinir que es el éxito. También no, o sea para mí el éxito es estar cada día en mi casa, viendo a mis hijas, estando con ellas, pasando ratos con ellas, trabajar de lo que me gusta. Esto es el éxito, sabes o sea, tener la vida, levar la vida que yo quiero desde mis valores de estar presente tanto como puedo de hacer cosas que nos aporten al final, cada uno define qué es el éxito para ellos y, a lo mejor es también no vamos tan rápido que tampoco podemos reflexionar y definir bien cuáles son nuestros valores como personas y como familia Y, a lo mejor deberíamos también parar un momento. Yo siempre recomiendo ahora que viene Navidad y tal hacer o sea, que la Navidad sea también un momento de conexión conmigo de cómo quiero yo vivir esto, cómo quiero vivir la Navidad, cómo quiero vivir los encuentros familiares, que está de acuerdo con mi filosofía de vida, con mis valores y qué no. Y lo que no, pues no pasar por el aro, simplemente porque tradición no seamos también consecuentes y lo que pasa es que mucha gente ni se lo plantea. No hay cuestionamiento de esto y los valores tendríamos que revisarlos y tendríamos que revisar nuestras vidas. Y hay suficientemente. O sea, podría decir que mi vida la siento exitosa, porque es como yo quiero tenerla o no. Y si es que no, que cosas puedo cambiar. Pero esto no se puede hacer, sino paro claro, sí, sí, porque no se puede pensar si uno no, para no es como que hay demasiadas cosas en la cabeza, hay demasiado ruido. Cómo se aborda el libro, es decir, para la gente que nos está escuchando y qué dicen. Me interesa, cómo se lo plantean, cómo se lee con lápiz para rayar. Sin duda, o sea, yo les digo que tengan lápiz y subrayadores y posts y tal y si puede ser una libreta al lado, para mí es lo más, porque vendrán frases. Es un libro que he intentado hacer muy práctico para eso que te decía no poder pasar de la teoría a la práctica, que no sea una quimera, sino que sea fácil poderlo practicar en casa, poderlo practicar en uno. Luego, eso que subraguien que a mí cuando me traen libros para que se los firme y están machacados, Y eso me hace feliz, es como wow, lo he conseguido, porque un libro que está machacado, que está subrayado, que está es un libro que está siendo práctico. Incluso hay gente que me dice yo lo compré en ebook vale y como no me di cuenta que no podía subrayar y que yo necesitaba, tal me lo he comprado en papel y ahora lo tengo en la mesita de noche y cada día repasado algo y revisan. Esto es genial, entonces que lo tengan en cuenta. Y luego, al final de cada capítulo, hay un resumen del capítulo para que bueno, a veces hay que yo con muchos libros, mis libros así más importantes, que me ayudan a conectar conmigo. A veces yo los tengo en la mesilla de noche y a veces los cojo y algo así no y en la página que me toca, esa página me la leo porque y ese libro a lo mejor, ya me lo he leído dos veces, pero esa página es como que pum me centra. No pues, hay esa parte para que puedan hacer eso Y luego hay una parte también de propuestas, de ejercicios, de actividades que pueden hacer para poner en práctica lo he contado, lo que he contado en el capítulo y hay unos explora que son unos audios con un cuerre que lo escanean y se van al audio. Se ponen unos cascos y hago una ejercicioción guiado con mi voz y ellos pueden cerrar los ojos. Pueden dejar un momento el libro como para integrar lo que se ha leído, porque para que no sea leer, leer, leer y pon un poco y vale o otro libro ro leído, sino que ese libro tienen que empaparse de él, porque si no, como es tan difícil pasar a la práctica. Si no nos empapamos bien, luego no nos va a salir. Y es como he intentado hacer un montón de cositas diferentes para que eso pueda ser posible pasar de la teoría a la práctica. Sí, efectivamente, es un planteas un viaje largo. Depende de cada trayectoria personal, pues era hacia un lado hacia otro muy completo que cada persona cada lector, cada vectora puede vivir de una manera diferente y eso es muy de agradecer y al final, también implica la participación del lector y de la lectora. Todos los libros te impiden algo, siempre de alguna manera, pero en este caso, además, tú vas muy allá, porque implica un trabajo personal que no siempre estamos dispuestos a hacer. Pero me parece fue importante plantearlo para que aquellos que nos estáis escuchando sepáis hacia dónde vais, cómo manejarlo, qué podéis encontrar y cómo plantearos esta lectura, que es un trabajo que a más allá de una lectura, como además bien decías, pues es multimedia que además va muy viéndonos algo que hablábamos al principio, muy a donde está la gente ahora y dónde nos estamos encontrando miriam Para terminar, cuéntame si puedes, si puedes próximos proyectos que tengas y nos vas abriendo boca, porque seguro que tienes en marcha algo. Sí, siempre, siempre, pues mira ahora mismo. Estoy en febrero. Se alegó a tres. Vale ya está terminado, pero ahora estoy escribiendo gua cuatro Vale va a salir hacia mayo, justo antes de la feria del libro. Sale el cuatro y aparte estoy metida en otro libro para adultos de no ficción. No nos puedes adelantar nada, no, no el tema no, pero va a salir en septiembre. O sea que falta poco. Bueno y una pregunta que mira. Antes estabas hablando de los libros que lees que estás leyendo ahora mismo, ahora mismo de leer de edad. Nada vale en lo último, sino lo último en verano. Leí Mogollón. Este verano es el verano. Creo que de los últimos desde que soy madre, que he leído más libros. He leído cinco libros y que para mí es mogollón, porque ya sabes cuando eres madre. Y además, me ha gustado que he leído mucha novela y no no normalmente yo siempre leo no ficción vale porque es mi pasión. Pero ahora, o sea el libro que tengo en la mesilla de noche que hago así y a ver qué me dice es uno que adoro que se llama es que lo tengo en inglés. Bueno a otros opons es que no me acuerdo ahora cómo lo han traducido de Tosha Silver, que es un libro muy divertido. Esta señora es una astróloga y habla de de vivir conectados, a que la vida es más amplia de lo que normalmente vemos, y este libro me ayuda mucho a confiar tal y a veces lo tengo ahí en la mesilla de noche y hago y la página que sale es la que me leo ese día y me lo he leído a lo mejor tres o cuatro veces ese libro hace muchos años que lo tengo está machacado. Es estos libros que se machagan. Está subrayado por todas partes. Y esto es siempre y si me voy de viaje me lo llevo. También lo quiero mucho. Sí fíjate cómo el título repítelo por fin es que espera deja que busque el título de en castellano es de tosha silver. Ahora te digo cómo se llama, porque nos lo van a preguntar. Luego me van a mantener ya claro. A ver libros tu Tu Tu tu tu tum en inglés es otro yous openess y en castellano a ver libros, a ver es que me sale otra vez en inglés ábrete a lo inesperado. Lo han reducido muy bien abretelo esperado. Bueno, pues ahí queda la lectura de median tirado y nada. Simplemente agradecerte este rato tan intenso que tanto hemos vivido y que espero que a nuestra audiencia. Bueno, A mí me ha encantado ya me espero que nuestra audiencia, pues le haya gustado y además, le ayude a replantearse cosas y luego ir a su librería de barrio y a comprar este sentir de media han tirado, que ya tenéis en todas vuestras librerías de confianza y que ha publicado Los amigos de grie Jalvo, el libro también intenso, o sea denso, que tiene unas cuantas páginas, que son casi trescientos páginas amiguitos y lleno. Además, como nos hemos contado de ejercicios de reflexión de trabajo para llevar a casa, que tiene tiempo, que hay que invertir tiempo en esto, en el trabajo personal, que luego, evidentemente, se traduce también en los demás, porque no vivimos solos, vivimos en comunidad, amigos en Tribu. Así que eso es lo importante, es que me hacen charde cuando se habla, no esta generación y este tema de la creencia, Respetuos la idea, las emociones y tal y no es sólo uno mismo. Al contrario, precisamente es cómo vivimos con los demás exacto, pues mirian muchísimas gracias. Seguiremos leyéndote y viendo tus éxitos y ánimo con tu nuevo libro, que vaya bien en el avance. Gracias y nada, y animo con las Navidades también amigos, que lo has lanzado ahí, Lo has lanzado ahí. Y además, es que me va el pelo, porque el próximo somos tribu, que vamos a hacer con Arancha Rollo y Cristina López, en el que siempre tratamos crianza que han respetuosa y disciplina positiva. Va a ir sobre las reuniones en la época navideña, con lo cual nos va pero genial vendrá estupendo. Sí, Sí, sí, Sé que lo estáis esperando. Sé que ahora que no quedáis escuchando diciendo Sí, por favor, lo creemos ya bueno, en breve lo vais a tener, así que nos va mira. No podemos terminar mejor. Muchas gracias, Mirian enhorabuena por tu trabajo y nosotros nos escuchamos próximamente en un nuevo episodio de Buenos días, Madre esfera, Amigos adiós ah os, dejaremos toda la información del libro de Mirián en las notas del programa y lo que ha recomendado también vale adiós Amigos a Dios, Midian un abrazo adiós cho de un do. Do. Do esto, todo esto,