Oración del corazón. Miércoles de la trigésima tercera semana del tiempo ordinario, ven espíritu Santo a regalarme tu vida siempre nueva. Lléname del asombro de un niño para admirar el mundo y la vida que no me acostumbra a la vida que me deje sorprender cada mañana, porque detrás de cada cosa está tu amor, Dios mío. Ayúdame a reconocer que la rutina no existe, porque todo es nuevo cada día, porque siempre hay algo que está comenzando. Hoy la Iglesia celebra Santa Cecilia de Roma, patrona de los poetas y también de los de los músicos. El Evangelio es el de San Lucas. Capítulo diecinueve versículos uno al veintiséis. En aquel tiempo dijo Jesús una parábola era que estaba cerca de Jerusalén y se pensaban que el Reino de Dios iba a desfundar de humo de un momento a otro y dijo pues, un hombre noble se marchó un país lejano para conseguir el título de rey y volver después, llamó a sus empleados y le repartió el diez onzas de oro diciéndoles negociad Mientras vuelvo, sus conciudadanos que lo aborrecían vieron tras él una embajada para informar lo. Queremos que él sea nuestro rey. Cuando volvió con el título real, mandó llamar a los empleados a quienes había dado el dinero para enterarse de lo que habían ganado. Cada uno. El primero les presentó y dijo, señor tu Onza, ha producido bien, ha producido diez y él contestó muy bien. Si eres su siervo cumplidor, como ha sido fiel en una minucia tendrás autoridad sobre diez ciudades. El segundo llegó y dijo tu Onza, señora ha producido cinco y ese le dijo también, pues tomó tú el mando de cinco ciudades. El otro llegó y dijo, señor Quisto, tu gonza. La he tenido guardada en un pañuelo. Te tenía miedo, porque eres un hombre, ese gente que reclamas lo que no prestas y sigas lo que nos omía siembras y él contestó por tu boca te condero empleado horgazán, porque sabías que soy exigente que reclamo lo que no presto y ciego y ciego lo que no siembro, pues por qué no pusiste el dinero en el banco. Al volver yo lo había cobrado con los intereses, entonces dijo a los presentes quitarle éste la onza y darse a la que tiene diez y la replicaron señor, si él tiene diez onzas os, digo al que tiene, si le dará al que no tiene. Se le quitará hasta lo que tiene. Y a esos enemigos míos que no me querían como rey traerlos acá y degollarlos en mi presencia. Dicho esto, chandar delante de ellos subiendo hacia Jerusalén. El hombre de la parábola representa a Jesús. Los siervos somos nosotros y los talentos son el patrimonio que el señor nos confía. Cuál es el patrimonio, su palabra locaristía, la fe en el padrecer este, su perdón. En definitiva, tantas cosas, sus más preciosos bienes. Este es el patrimonio que no confía, no sólo para custodiar, sino para multiplicar. Mientras en el lenguaje común el término talento indica una notable cualidad individual, Por ejemplo, el talento en la música, en el deporte, etcétera. En la parábola de los talentos representan los bienes del señor que él nos confía para que los hagamos rendir El hoyo excavado en el terreno progresivo, malo y perezoso o él guardaron un pañuelo indica el miedo al riesgo, que bloquea la creatividad y la fecundidad del amor, porque el miedo de los riesgos es en el amor. Nos lo que a Jesús no nos pide que conservemos su gracia en una caja fuerte. No nos dice esto, sino que quiere que nos usemos para provecho de los demás. Todos los bienes que hemos recibido son para darlos a los demás y así crecen. Es como si nos dijese aquí. Está tu misericordia, tu ternura y perdón. Mi mi misericordia, mi pertenura, mi perdón? Tómalos y usolos abundantemente y nosotros qué hemos hecho con ellos, A quiénes hemos contagiado con nuestra fe a, cuántas personas hemos animado con nuestra esperanza, cuánto amor hemos compartido con nuestro prójimo. Son preguntas que nos hará bien hacernos. Cualquier ambiente también el mal lejano e impracticable puede convertirse en un lugar donde hacer rendir los talentos. No existen situaciones o lugares excluidos a la presencia y del testimonio cristiano. El testimonio que Jesús nos pide no está cerrado. Está abierto. Depende de nosotros. Escribí a San José María explicando con profundidad esta parábola recordad la parábora de los talentos. Aquel siervo que recibió uno podía, como sus compañeros, emplearlo bien ocuparse de que rindiera aplicando las cualidades que poseía y qué delibera. Le preocupa el miedo a perderlo. Pero bien, pero después lo entierra, lo guarda en un pañuelo y aquello lo de afuto. No olvidemos este caso como temor entre temor y enfermizo a aprovechar honradamente la capacidad de trabajo, la inteligencia, la voluntad. Todo el hombre lo entierro para ir afirmar ese desgraciado. Pero libertad quedas algo no. La libertad se ha inclinado hacia algo muy concreto, hacia la sequedad más pobre y aridad. Ha tomado partido porque no tenía más remedio que elegir, pero ha elegido mal. Nada más falso que pone la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad. Mirad cuando una madre se sacrifica por amor a su hijo. Ha elegido y según la medida de ese amor, así se manifestará su libertad y ese amor es grande. La libertad aparecerá fecunda y el bien de los hijos proviene de esa ventencia libertad y que supone entrega y que proviene de esa bendita entrega que es precisamente libertad? Repito esas últimas frases, por qué me parece que son muy claras. El bien de los hijos proviene de esa bendita libertad que supone entrega y proviene de esa bendita entrega que es precisamente libertad? Piensa en tus hijos pequeños, en tus nietos, en tus hermanos pequeños, valoran la importancia que tiene en su vida la educación que recibe entre sus padres, de sus abuelos, de sus hermanos, Y esto te ayudará a valorar la importancia que tiene este periodo de la vida para los planes de Dios. Piensa que un niño no tiene que dirigir una empresa, pero tiene una tarea escolar que cumple cumplir. Seguramente no sabe a qué o no alcanza a ver la importancia que tiene la construcción de un país, pero tiene unos padres a los que debe obedecer, porque en lo que de lo que le aprende ahora será, aunque sean cosas pequeñas, dependerá todo su futuro. Así ese la parábola de los salentos. Si un niño es capaz de sacar adelante los compromisos de niños, será una garantía pagando ese adulto, porque cuando sea adulto mayor se presentará al frente de se le pondrá al frente de diez ciudades y la roberrará con la misma fidelidad con la que hoy hace su cama. Ayuda a las tareas del hogar, mantiene su habitación limpia y ordenada por tanto, no hay que despreciar las cosas pequeñas. Todo es importante en esta vida y las personas no cambian de la noche a la mañana, sino que se forjan día a día. El niño que no reza las oraciones de la noche a la virgen o no va los vivos a misa, cómo puede esperar que lo hará cuando sea adulto. Señor, no quiero ser un espectador pasivo, sino un colaborador infatigable del tuyo del tuyo. Aquí estoy, señor, para hacer tu voluntad y hacer multiplicar todos los dones que me has confiado. Tengo mucho que dar, pero mucho más que ganar si uso mis talentos para ayudar a los demás. Te doy la vene que el señor esté en tu corazón para que sepas amar con todo él, que estén en tus labios, para que te hables con fuerza y fe de su resurrección, que esté en tus brazos para que trabaje sin descanso por amor a él y por extender su reino, que esté en tus pies para que camines por los senderos de la paz, que, señor te mostrará, que esté en tu mirada limpia para que tus ojos miran a Jesús en los demás, que esté en tu alegría para que no las pierdas nunca. O que Dios tengas que puede iba a dar a los demás el nombre del padre y del hijo y del espíritu Santo Amén