Bueno días maya? Esfera? Buenos días may esfera comunica de la fuente. Una noche Hugo, el hijo de veinte meses de María y Rafael, aparece flotando en la piscina de la Casa de Miami. Al haber estado sin oxígeno entre tres y cinco minutos en aguas tan cálidas, queda en muerte, cerebral, irreversible y aunque los médicos lo desahucian, el pequeño se aferra a la vida en estado vegetativo. Rafael propone entonces matar al niño. Él lo matará lejos de su país y de la guía de su familia, con una segunda hija recién nacida y superada por tanta exigencia, María no ve posible más respuesta que el silencio, una postura que sabe que la hace cómplice, pero que es la que rige desde un inicio la relación con él. Este hombre treinta años mayor que ella posesivo y desconcertante y al que, sin embargo, idolatra. Este es el resumen que podemos encontrar de la novela que vamos a destriparos un poquito de qué vamos a hablar hoy que se llama de la novela muy breve, que no sé si llamar la novela. Ahora lo hablaremos con su autora. De tres a cinco minutos. Ella es Reyes Navas Montalvo bienvenida, Reyes qué tal hola. Muy bien. Gracias. He elegido directamente. Leer bueno, pues breve esta breve introducción porque ya es totalmente descarnado. Es un resumen que ya te deja ya parar nuestra audiencia. No hace falta una introducción, porque realmente este texto es de tres a cinco minutos, es tal cual es directo, es descarnado desde la primera página y así quería empezar para que nuestra audiencia ya sepa lo que hay hoy Vamos a hablar, Vamos a abrir nuestro espacio habitualmente dedicado a obras de no ficción. Normalmente hemos tenido obras de ficción en alguna ocasión, pero son los casos menos frecuentes. Y hoy abrimos este espacio a un texto bueno, pues, muy impactante, pero que me parece muy interesante, porque también nos permite hablar y reflexionar sobre cuestiones muy duras, muy dolorosas, pero también muy presentes en la vida y también en la familia, en la crianza, en la maternidad. Así que rey es lo primero darte las gracias por acompañarnos y s por presentarnos aquí un poquito desde este espacio virtual a tu criatura este de tres a cinco minutos, pues muchas gracias por acogerme y por darme la oportunidad de presentarosla, porque realmente es una obra que me costó casi treinta años escribir y no sólo la obra per se, sino la historia. Yo en un momento, o sea, yo, nunca hablé con el padre de humo este tema nunca más, y porque él no quería hablarlo. Entonces yo me acostumbré a silenciarlo, lo bloqueé en mi interior y cuando decidí dedicarme a escribir, porque era una inquietud que tenía desde hace mucho tiempo, pues estará en la historia que tenía que salir y bucear en la memoria y bucear en el dolor y en la herida después de veintiocho años que eran exactamente fue horrible. Entonces ahora, habiéndolo escrito, habiéndolo puesto en el papel, aparte de realizar una catarsis y de crear una obra literaria y de hacer una labor de auto sanación, pues he conseguido crear un personaje del que puedo hablar como estoy hablando contigo, como si fuera otra persona y haber de alguna manera conseguido restañar esa herida y me permite hablar de un personaje literario, de técnicas, de metáforas, de bla bla bla. Bueno, pues ya sin poner mayor. No me extraña porque nosotros yo leo muchas cosas, o me gusta muchísimo leer y por mi trabajo, además, pues lo estoy haciendo todo el rato y además, encantada de la vida y a veces leo cosas que me gustan más, cosas que me gustan menos, que te aportan más o menos. Pero tengo que decir que este libro impacta muchísimo. Es una lectura breve, pero muy cargada, porque además sabemos que es una historia contada, aunque vaya con otro nombre, es tu historia, es la historia de la autora y eso te llena con una pesadumbre y una tristeza y especialmente yo, como madre, también que quieres avanzar en la historia, pero cuesta muchísimo y de verdad me ha parecido un relato, pues muy especial. Además, lo haces de una manera con una narrativa llena de poesía, con fragmentos, una historia muy fragmentada, en la que el lector parece o la lectora en este caso, parece que vamos acompañándote y no queremos. Pero te tenemos que acompañar y vamos acompañándote en ese paseo que haces a través de la protagonista, pero también de su memoria. Y nos embarcas en un viaje que yo recomiendo a nuestra audiencia, que es que es realmente un viaje duro, porque ya hemos leído la historia, pero que has conseguido transmitirnos de una manera muy especial y te tengo que dar la enhorabuena lo primero. Eso, sin muchas gracias, fue complicado porque te planteas cómo cuento esto. Siempre un escritor, cuando decide contar un episodio de su vida, desnudarse en definitiva, pues tiene que elegir cómo hacerlo. Y a veces se cae en la trampa de querer contar tu historia de una manera lineal, pues mira es que me ha pasado unas cosas tan interesantes o tan profundas o tan duras que tengo que contar todo con pelos y señales y nos equivocamos. Entonces, en este caso, uno de los problemas era cómo transmitirlo para que de verdad el lector o la lectora la persona al otro lado, captara todo tanto, tanto tiempo, tantos lugares, tantas sensaciones y sin que fuera una biblia, que fuera un libro enorme. Entonces la manera de contarlo fue fragmentada, porque también la memoria es fragmentada, porque, como te he dicho antes, a mí me costó mucho bucear en mi memoria y en mis sentimientos, porque lo había bloqueado. Entonces la forma de contarlo era así fragmentaria, empezando, por supuesto, en el lugar, en el lugar en el que todo cambia, en la plaza y llevando a la protagonista y al lector con ella en círculos, en un círculo del que ya no se sale, no y que, bueno, no quiero desvelar el final, aunque aquí no tiene mucho sentido el no desvelar o no filar, pero bueno, al final el círculo se rompe un poquito. Entonces hay un rayito de esperanza y se puede ver que, a pesar de esos hechos que nos marcan en la vida tan sumamente duros, siempre hay un resquicio para salir una pequeña luz. Y bueno, esa era la idea de la estructura circular, de darle vueltas a la plaza, de contarlo a través de fragmentos, de memoria, de sensaciones, de sensaciones que se ubican no solo en el presente desde el que lo cuenta la protagonista, porque ella tiene una voz niña, eres una falsa niña, porque lo está contando una adulta. Pero claro, a veces sea niña porque ella se sentía así en ese momento, o sea una jovencita vapuleada por las circunstancias. Y bueno, esa es la voz que se elige para contarlo, para que el lector no la victimice o piense que es una persona absolutamente desvalida. Pero es lo que es. Es como ella se siente, entonces el lector después tendrá que juzgar o no lo que quiera hacer o simplemente sentir con ella lo que ella siente. No. Además, lo dejas muy abierto y muy que me parece también arriesgado por tu parte valiente, porque te enfrentas a contar una historia muy complicada en la cual la protagonista dice que se sí, dice que sí, acepta es partícipe y cómplice de todo lo que va sucediendo y tú te vas exponiendo y lo vas reiterando esa y yo dije que sí y es Y cuanto más vas leyendo eso y yo dije que sí, más pesa no y cómo vas afrontando esa. Para mí puede ser una de las cosas más complicadas como enfrentar a es que yo he dicho que sí desde el principio, en una historia marcada por decisiones que quién las juzga, cómo te enfrentas al juicio del lector al que le expones mira. Esto es lo que hay. Yo era esta mujer. Tomé todas estas decisiones y aunque había otra persona en este caso, Rafael, que es quien va bueno un poco mandando, organizando pero la protagonista dice que sí. Claro es que yo no quería hacer contar la típica historia de mujer victimizada, como he dicho antes, manipulada por un hombre treinta años mayor que ella. Sola, sin el apoyo de su familia, sin referencias más que las que él le marca en cada momento. Pero era una mujer inteligente, licenciada en derecho o sea, aunque emocionalmente débil. Entonces ella dijo que sí, cierto que no tenía las armas para para responder. Hace ciertas cosas no las tenía, pero siempre pudo decir que no. No sé, no quiero hacer de ella una heroína, ni alguien que tenga que dar pena Ella también tuvo su culpa. Entonces tampoco quiero. No soy de las que quiere victimizar, o sea, siempre echarle la culpa a los hombres de todo o sea, ni que fuéramos tontas no. O sea también nosotros decidimos, decidimos mal, pero decidimos no. Entonces creo que eso tenía que estar presente. O sea, yo nunca me di cuenta de cómo eran las cosas. Cuando hice las cosas, o sea, yo estaba convencida de que todo lo que estaba haciendo en ese momento era lo que tenía que hacer, porque ese hombre estaba ahí, ese hombre tenía treinta años más que yo sabía en teoría, había creado más hijos, sabía lo que había que hacer de quién me iba a fiar yo más que de él. Entonces le dije que sí. Ahora, cuando escriba la novela y veo todo, digo madre mía de mi vida, o sea, qué horror no, pero en aquel momento dije que sí, no sé. Entonces, cada cual que lo vea como lo quiera ver, o sea, yo he expuesto el panorama es puesto a los personajes desde la óptica de la protagonista. Por supuesto, creo que he sido justa porque no los dispongo a los que no se portaron bien entre comillas, como ogros, sino como seres humanos, con sus carencias, sus virtudes. Creo o sea, creo quiero que el lector entienda a todos y quiero que se vea que las personas no somos máquinas, que tenemos nuestras carencias, nuestras debilidades, nuestros momentos, de que nos vamos abajo, de que no sabyamos cómo reaccionar. Y, lamentablemente, al otro lado, hay gente que sufre y que se pierde, en este caso mi hijo, el pobre, pues nada un horror. Pero cuando decides escribir esta obra, en qué lector o a quién te estás dirigiendo, para quién escribes, porque una historia tan personal, tan complicada, con Además, precisamente años después, en quién te pones delante a quién hablas, pues mira. En un principio esta obra iba para hugo, o sea yo necesitaba el perdón de mi hijo, que quería saber por qué yo misma, por qué pasó todo por una vez ser valiente, dejar de bloquear las cosas, dejar de hacer caso a los que me decían de esto no se habla más quitas esas fotografías. De ahí que esta persona está muerta, porque eso me lo han dicho y yo decía como que está muerta o sea no, o sea mi hijo está aquí, o sea entonces cuando decides sacar la historia. Lo que yo quiero es que mi hijo me perdone y que mi hija entienda, porque mi hija no sabía la historia, o sea ella sabía que su hermano había muerto, que se había caído en una piscina, pero nunca la contiene nada más. Ella tampoco preguntó. Supongo que para no hacerme daño, entonces yo necesitaba el perdón, el perdón de él y el perdón y yo misma perdonarme entonces, una vez que ya consigues cumplir ese lado personal de esa labor, ya te pones en la piel del escritor y construyes una historia literaria. Armas la estructura, armas las metáforas, porque claro no todo se cuenta como exactamente, ni quizás a lo mejor en el lugar exacto o con los términos exactos se metaforiza todo. Entonces, en ese momento ya piensas en quién lo va a leer y cuando ya empiezas a hacer las presentaciones, las entrevistas, te vas dando cuenta del feedback que te vuelve, de los sentimientos de la persona que está al otro lado y te das cuenta de lo importante que es contar una historia con autenticidad, con honestidad y que al otro lado hay padres y madres, personas que, en definitiva, pueden haber pasado no sólo por un evento de pérdida, de un ser querido, sino por una historia de dominación como la que pasa, una historia de manipulación, con una relación tóxica, no solo con una pareja, a lo mejor, con un padre, con la madre, con una amiga, o sea, relaciones tóxicas las hay a todos los niveles. Entonces te das cuenta de lo que puede ayudar tu historia. Y por eso no me importa volver a repetir, volver a pasar por este dolor, de volver a hablar de esta historia, porque me encanta que haya otra persona al otro lado, sea hombre o mujer, jovencito, jovencita, a la que le pueda ayudar, que pueda haberse reflejado en ese momento de debilidad y que le pueda ayudar en un momento de decir no, perdona ahora voy a decir que no, O sea que se puede decir que no. Voy a buscar la ayuda donde sea para ser capaz de decir que no y no pasar por esto Y si lo consigo maravilla además, en tu en la historia ves como la protagonista. Efectivamente, va diciendo que sí, pero tiene detrás toda una serie de circunstancias que van armando esas respuestas. Está prácticamente sola. La relación familiar con su especialmente con su madre, con su familia, es mala. No tiene un entorno que la cuide, la proteja, la apoye que además eso queda muy patente, lo manifiesta, se queda casi palpable, se siente la soledad y la bueno, pues parece como que la falta de recursos para que esta madre pueda tomar decisiones adecuadas. Eso lo dejas muy claro. Aún no siendo una cuestión que especifiques esto ni culpabilices a nadie. Sí, así son las cosas. Como te decía antes, No quiero culpabilizar a nadie porque ella, en un momento dado, dice algo, así como creo que en aquel momento no entendí la postura, o por qué mis padres reaccionaron así. Ahora lo entiendo, o sea porque hay que ponerse en la piel de todos. Cierto que hay padres más sensibles que otros, pero también hay padres que están más preparados emocionalmente para afrontar ciertas cosas. La educación condiciona mucho la época en la que creces. Entonces entiendo, pero es duro. Entonces a veces los padres son demasiado estrictos, demasiado cobardes y dejamos solo a los demás. Entonces es duro, O sea, yo no solo estaba sola por la parte familiar, sino que encima me fui a otro país y entonces el entorno no ayudaba para nada y bueno, sigo sola. Quiero decir este libro ha abierto heridas tremendas. Claro qué tal la cogida en ese sentido ha sido horrible. Sí, horrible. La comida de Navidad Mal No. No, No, No? No Existe? No existe? No existe? Seguimos en la misma línea. Y, sin embargo, a pesar de eso, efectivamente antes nos decías que tal te termina o quiere tener ese espacio de luz de esperanza, a pesar de todo lo que hemos contado, que es una historia, pues encima, basado en un hecho real y marcado, por pues es que no hay algo a lo que te puedas aferrar. Realmente. Es triste, es la verdad. Es así. Y, sin embargo, quieres cerrar con un pequeño toque de esperanza. Cuál es el mensaje o qué quieres dejar y con el que quieres que o nos gustaría dejar ahí al lector, a la lectora, más allá de que tiene muchas lecturas que, además, yo invito a que la gente se sumerja sin muchas, sin expectativas, ya teniendo en cuenta lo que hemos contado, pero de una manera abierta, con una lectura sin demasiadas expectativas. Con qué mensaje te, aparte de lo que nos has comentado antes, Con qué mensaje te gustaría quedar con este final tan abierto, pues que siempre, siempre se puede seguir caminando con la cabeza alta, que todos cometemos errores, que no tenemos que hundirnos en la miseria. Por ello porque, como he dicho antes, no somos máquinas, somos seres con sentimientos vulnerables, manipulables y que siempre hay que seguir luchando. En el caso de la novela, es la hija la que le da el apoyo para seguir, en la que ya se apoya son una hija y una madre. La pequeña en ese momento no sabe nada, por supuesto, no es capaz de entenderlo, pero han pasado los años y sigue con esa mujer que ya es mayor y que sigue dando vueltas a la plaza. Porque el dolor está ahí. Es lo que quiere significar eso, el olor está ahí siempre porque no te olvidas, Es imposible olvidarse, pero hay que perdonarse a sí mismo. Entonces hay que buscar la luz, la positividad y en este caso, mi camino, el camino de María, ha sido el de apoyarse en una hija maravillosa, el luchar por ella ahora tener otra pareja en mi vida, por ejemplo, y perdonarse y aprender a vivir con el dolor, porque el dolor te enseña a curar, aunque se aparezca una paradoja. Te enseña a curar y te enseña a través de su transmisión y de la honestidad de mostrar que eres un ser vulnerable a que otras personas se vean reflejadas en ti y que no tengan miedo de exponer, que necesitan ayuda, que no estamos solos, que busquen ayuda a las personas que tengan a su alrededor y que les quieran, que no intenten hacerlo todos solos. A veces no te queda más remedio, pero siempre habrá algo, algo en lo que apoyarse y una lucecita que busquen, que busquen y que sean fuertes y que se perdonen, que es lo más importante. Y en cuanto a ese tabú que es hablar de la muerte y más de la muerte de un hijo, cómo que, además, es tan incómodo y que genera esa situación tan pues que tampoco sabemos manejar. Cómo crees que hemos avanzado, se habla más y mejor ahora de duelo o sigue estando ahí presente y aunque intentemos hablar de ello. Sigue siendo ese espacio en la habitación que no sabemos manejar, pues yo creo que depende un poquito de cada persona. Ciertamente antes no se hablaba de las cosas, o sea, siempre se partía de la frase famosa de lo que no se habla no existe. Entonces tú aparcas las cosas, las escondes y sigas viviendo como si nada. Pero eso no es verdad. Sigues viviendo como si nada, o sea cuando tienes un cáncer de dolor dentro. Ya me dirás tú como normalizas tu vida. No. Yo creo que ciertamente ahora se habla con más naturalidad en las cosas, aunque vivimos en un momento en el que creo que estamos retrocediendo porque se tiende socialmente a coartar la libertad de expresión, a querer que todo sea como una vainilla y no la vida es dura Hay que hablar de los problemas. Si tú no hablas, no quiero decir que desaparezcan. Los problemas están ahí. Hay que hablar del dolor, Hay que hablar de que se pierden hijos, de que hay duelo, de que hay lucha y de que la vida es lucha y duelo y dolor. Entonces, eso es lo que te da las armas para combatirlo, porque si lo niegas, cómo lo combates. Es absurdo. Entonces creo que ahora estamos en un momento crucial socialmente hablando porque estamos haciendo con la juventud. Les estamos queriendo enjabonar la vida con una patina de que no pasa nada. No veas esto, porque esto te va a hacer daño perdona. Tienes que ver el dolor, tienes que ver el peligro, tienes que ver que hay gente que te va a manipular, que lo va a hacer de una manera que no te vas a dar cuenta. Pero tienes que saber que existe para que los que están a tu lado te puedan ayudar y tienes que decir me está pasando esto. Tienes que tener confianza en tu madre o en tu padre y decirles no, papá Mamá, esto no es así la vida. No, o sea, me están dando por aquí. Están pegando o sea, no me digas que no pasa nada. Ayúdame, entonces, bueno, la sociedad ha avanzado, pero creo que estamos en un camino peligroso en este momento. Y antes hablabas de qué pensabas en tu hija al escribir y que querías que lo leyera tu hija, cómo lo recibe tu hija y qué es lo que te cuenta ella tras leerlo. Bueno, pues cuando cogió el manuscrito, me dijo a la mañana siguiente, Mamá, no he podido dejar de leerlo en toda la noche, o sea llorando la pobrecita impresionada y totalmente a mi lado. O sea incondicional, y me dijo mamá, yo creo que te has hecho escritora para escribir esto. Te quiero pasar lo mejor Y bueno, Mi hija es que es una persona maravillosa. La verdad es muy independiente. Es algo fíjate que este libro también te puede ayudar a hacer. No tienes que cargar en los hijos que te quedan tus miedos. Entonces, yo, desde el principio lo tuve muy claro, gracias a Dios, que mi hija no iba a criarse sobre protegida víctima de mis miedos, sino que iba a ser una persona independiente, independiente y fuerte. Entonces creo que lo he conseguido. Gracias a Dios, porque imagínate que yo nunca la hubiera dejado meterse en una piscina por panico o que no le hubiera dejado viaje sola a ver qué la va a pasar, como veo muchos padres que hacen que tienen hijos de dieciocho, diecinueve años y todavía les acompaña a los viajes. Yo, pero no puede ser o sea. Tenemos que estar así. Entiendo yo ahora, gracias a Dios, la maternidad tenemos que estar a su lado vigilantes, pero dejándoles espacio. Entonces, eso me lo ha enseñado la crianza de mi hija y la interrelación con ella. Entonces, de eso estoy muy orgullosa, gracias a Dios, de que esta historia por lo menos me ha dado luz para que sí he perdido un hijo, pero la hija que tengo ha crecido sana, fuerte, independiente y seguro que hay personas, porque cuando hablamos de historias tan difíciles y tan duras, hay una parte de la audiencia y yo reconozco que a mí me puede costar también y cuando escuchas buff es que esto es una historia. No, no quiero cómo invitamos a pues, por ejemplo, el tema de que hay un accidente en la piscina. Pero no es la intención de crear pánico entre los la lectoras de que ya que vean una piscina y no dejen a sus hijos acercarse, sino cómo acercamos a la audiencia a esta historia. Sin esto es lo que hay. Lo hemos leído desde el principio. Pero no hay moralina detrás, pero tampoco pero acercaos a las historias duras y crudas, porque claro es lo que he dicho antes es que la vida es así. No podemos soslayar la vida. O sea, hay piscinas por todos los lados, piscinas físicas y piestionas metafóricas, entonces tú no puedes. Apartarte de todas las piscinas van a estar ahí. Entonces es bueno. No en todos los momentos emocionales se puede leer o ver ciertas cosas, pero tienes que saber que las cosas están ahí. Los monstruos son reales en leer o ver, o sea leer una historia así o ver una película dura. Yo a veces me pasa que busco una película en la televisión y digo hoy no. Hoy no puedo ver esto porque sé que voy a sufrir. Entonces lo dejo para otro momento. Pero debemos encontrar el momento, porque hay personas al otro lado que sufren. Igual que están esas personas al otro lado, podemos estar nosotros en un momento dado. Entonces es muy importante empatizar con el sufrimiento ajeno y aprender, aprender cómo los demás lo manejan, ponernos en la piel del otro para construir una sociedad más sana. Pero también egoístamente para aprender a combatir nosotros esos peligros que nos pueden estar acechando. En cualquier lado, no tiene por qué ser una piscina en la que tu bebé por no haber vigilado. Se cairá puede ser otra cosa. Tienes que aprender a ver las señales y en este libro hay señales que te pueden ayudar, como lo hay en una película de cualquier otra historia que en un momento te puede dar un vuelco el estómago y que dices mira. Yo no quiero seguir sufriendo con esto. Bueno, puedes cerrar los ojos esa tarde, pero no debes cerrar los ojos. Encuentro un momentito y mira esa historia por qué qué te puede pasar a ti lo pienses que no te va a pasar Y además, estabas comentando esto y es que no sabemos acompañar con el duelo y el dolor ajeno, en parte también porque nos cuesta mucho entrar en estas historias. Yo lo reconozco. Yo, cuando me convertí en madre, dejé de ver películas en las que hubiese accidentes con niños, maltrato a niños, violencia. No podía, no podía cuesta muchísimo, pero es verdad que desconectas y ya entramos en nuestra propia burbuja de No II. No quiero finales infelices, Solo quiero opinar de felices y ya no sabes cómo manejar esas situaciones que realmente pasan. Claro, claro que pasan. Claro que pasan es que es parte de la vida. Entonces, cierto, en un momento dado si estás débil, emocionalmente venga te vas a poner a masacrarte, pero que tienes que ver que no hay feliz. El final feliz no será normalmente en la vida. No entonces, si en los cuentos infantiles le quitamos el lobo a la caperucita, pues cuando la niña o el niño se encuentra en el lobo, no vamos a identificar al lobo. Y los mayores tenemos nuestros lobos también, entonces tenemos que verlos y tenemos el que el impacto que causan los demás, para saber, el que nos podrían causar a nosotros. Yo, por ejemplo, ha habido momentos en que, como tú has dicho, veía que la película era de un matrimonio que perdía un hijo y decía pues, va a ser que no, va a ser que no. Pero ya no estoy en eso. O sea yo, ahora lo veo, lo veo y me identifico con muchas cosas. Aprendo de cómo esa pareja resuelve de los pasos que ellos han dado Y mira es que el duelo cada uno lo vivimos de una manera tan sumamente diferente. O sea yo, cuando iba a escribir la novela. Leí muchas novelas de duelo y oye te digo que ninguna ninguna lo trata de la misma manera. O sea, desde el periodista deportivo de Richard Ford que tú lees ese título y dices pues es un libro de duelo. Sarinaraga de Philip Forres, habla de un fotógrafo y es un libro de duelo. O sea, cada cual resuelve como puede. Hay muchísimas maneras, pues aprende, o sea, mira, mira a la vida, mira a los demás, lee literatura, mira películas, acompaña a los demás y para aprender a acompañarlos, pues eso ilústrate. Y es importante eso que no bloqueremos el dolor, sino que miremos, Miremos hacia afuera, hacia nosotros mismos. Siempre sí, porque además, en el libro, mientras lo estás leyendo, eres muy ves claramente cómo la protagonista no se le acompaña, o como las pocas personas que hay en su entorno, cuando llega el momento de la tragedia, se retiran. Nadie sabe manejar, identificarlo. Lo sabemos identificar, pero luego cómo manejalo tú no es decir, somos capaces de verlo, o las señales de manipulación o las señales de violencia, pero luego cómo nos acercamos a manejarlo. Ahí es donde todo el mundo se retira y no quiero entrar ahí. Sí, Lamentablemente, en mi caso fue así. Entonces no sólo debemos vernos en María, debemos vernos en los otros, en esos que no acompañan, porque no sólo te puede pasar a ti, sino que puede pasar a alguien de tu entorno. Y no sé hay que aprender a dejar a veces de lado esos paradigmas culturales, ese orgullo, esa soberbia decir Mira, pues María ha hecho esto, se ha fugado con un hombre, Tal pues, ahora que apechugue con las consecuencias. Eso es muy duro. No debemos a ser un poquito más. No sé más humanos, más humanos, porque la protagonista, el problema que tiene no sólo es que pierde a su hijo el problemás, como tú has dicho antes has apuntado, uno de los temas del libro en la absoluta es soledad, la soledad que a lo mejor. Si ella no está sola, no maneja su vida de esa manera y al final no hubiera sido ese tan trágico. Lo que pasa es que ya estaba desbordada por las circunstancias. No sabía qué hacer con su vida, o sea, con dos niños pequeños te apenas once meses de diferencia. Estaba desbordada la vida, la comió, o sea, la ola de la vida, la hogo entonces si hubiera tenido un entorno empático que la hubiera ayudado, pues quizá no hubiera pasado eso. Entonces no solo aprendamos de cómo de lo mal que María manejó todo o o de para hacer lo mejor, sino del entorno y ayudemos. Miremos las señales de los demás. No seamos tan egoístas, pues sí totalmente y además, también disfrutemos de lecturas que nos sugieran nos hagan reflexionar, pensar y, además, a la vez está. Es un texto muy bello y está cargado con de repente retazos de luz y destaca mucho entre esta historia tan difícil. Pero es una lectura que se hace del tirón, a pesar de lo duro que es, es decir, cuesta. Pero quieres seguir porque además está escrito de una manera muy elegante. Reyes de verdad que es una lectura, pues decir, deliciosa a pesar de que la historia duele mucho. Pero yo invito a nuestra audiencia, a que entre, a que empiece, a que abra las páginas de este de tres a cinco minutos, que estoy convencida de que va a generar respuestas, reacciones, preguntas que ya solo por eso, como tú bien decías antes, merece la pena. Y luego, además, pues eso que, como experiencia, la lectura es muy placentera en ese sentido y muy fácil de leer. Yo a mí me ha parecido un libro muy muy recomendable, muy valiente, muy duro. Pero que son de esas lecturas que no te vas a olvidar nunca y que te dejan ahí ese pozo, que te vuelve, te va volviendo y te vas acordando de María en esos paseos de esa plaza y que te doy la enhorabuena reyes. Muchísimas gracias. Yo es que creo que lo que debemos buscar en la lectura. Es lo que nos interpele, lo que nos haga pensar, lo que nos haga reaccionar, lo que nos haga llorar, lo que nos haga reír, lo que nos mueva el corazón. Y es un libro sencillo de leer. Aparentemente, sí, sí, pero como tú has dicho, te va metiendo en el bucle en el bucle Y es que es lo que todo el mundo me dice dices que no he podido parar de leerlo hasta que no lo he acabado. O sea, te meten la espiral de ella. Y bueno, creo que lo he conseguido. La verdad es que sí. Creo que tienes proyecto de nueva obra, algo leído. Sí, sí, sí. Estoy con una obra que tiene un título provisional, porque yo siempre tengo que poner el título, O sea hay gente escritores que lo pone al final, yo tengo que ponerlo como una guía, un faro se llama de momento puzzle de una escena de caza y también es un libro que va a ser durito, pero me encanta vale bien, pero también bello, ya ver seguro que sí. Seguro que sí. Y además, déjame decirte que te lo quería ver comentar al principio, el título es ya desgarrador. Ya desde el principio sí sí de tres a cinco minutos. No es muy simbólico. No solo muestra cuando ya descubre el concepto de los tres a cinco minutos, el concepto del casi ahogo se le abre otra puerta, porque hasta ese momento ya está convencida de que el niño va a salir para adelante. Nadie ella no sabe nada de este tema, O sea, está convencida de que cuando lo sacan del agua y consiguen reanimarle, que vuelva a respirar, pues que se va a curar. Entonces cuando conoce el término del casi ahogo de liar drowning que le llaman allí, de que todo tiene que ver con ese tiempo, ese mínimo espacio de tiempo, con la frialdad o la calidez del agua, todo cambia. Esos tres a cinco minutos le han arrebatado no solo la vida de su hijo, sino su propia vida. Es el tiempo en el que ella se asfiesa. También es un tiempo de asfiia que podría haber sido de vida, pero es de asfixia. Entonces, en este caso, la novela tenía otro título, pero acabó con este porque era el eje. Y, además, el tiempo es fundamental en esta novela, el tiempo de ese reloj roto que marca las relaciones entre ellos dos, que sumerge a esa familia como en un espacio temporal diferente en el que todo funciona mal de otra manera, porque las manillas están rotas y el tiempo de la plaza, o sea, el tiempo. El tiempo, siempre el tiempo, pero un tiempo distorsionado o sea, parece como una realidad histópica en la que ella se embarca desde que acepta la realidad de que su vida vaya a marcada por un reloj está roto en un momento de ira, en un momento en que sale la verdadera maría, pero después la placa como una fiera en la placa con la caricia y a partir de ahí nada podría salir bien. Por eso tenía que estar ese tiempo, los tres a cinco minutos marcando. Sí, es un título con mucho significado la verdad y además, también decirte que la portada también me encanta el diseño. Sí, me encanta chulísimos lo he hecho. Sí, me encanta como amante de la experiencia lectora al completo. Me gusta mucho la edición barbarie editora. Sí, hedita maravillosamente bien enhorabuena, porque la verdad es que te consigue contagiar ese sentimiento opresivo, ese agua que es el protagonista. Ahí de fondo, con lo bonito y agua verde más lo bonito que puedo de ser. Sí y todo tiene sentido. Así que muy bien elegido y nada nos quedamos reyes esperando la siguiente novela, la siguiente obra. Prontito, prontito, me alegro mucho y nada que ha sido un placer charlar contigo y un placer leerte, así que nos quedamos con ganas de más reyes. Muchísimas gracias, Mónica. Amigos nosotros nos vamos espero que os haya resultado interesante este programa. Os dejamos las notas de esta obra y de su autora en la descripción del programa, como hacemos siempre y os invitamos a que, como siempre, siempre recomendamos cosas buenas, ya lo sabéis, que os hagáis con ella y que entréis en esta historia de verdad que luego me lo contaréis. Amigos, nos vamos. Gracias, Reyes, gracias a todos por algo nos escuchado una vez más y volveremos el nuevo episodio de buenos días mal Esperamos adiós, Gras,