Buenas días, Madre? Esfera. Buenos días, Madre, esfera comónica de la Fundación. Buenos días, Madre. Espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, el podcast de la comunidad de creadores de contenido sobre crianza en castellano. Hoy retomamos un tema que nos interesa mucho, que está de actualidad, que ya hemos abordado anteriormente en otros programas Y dejaré además referencias en las notas del programa para que podáis consultar otros episodios dedicados a esta temática que nos parece muy relevante y que hay que abordar, que hay que hablar de este tema, que cuesta, que es duro, que es difícil, que incomoda y saca cuestiones de nuestro aprendizaje y de nuestra propia vida, pues que no es fácil y labordarlo en muchas ocasiones, pero que, afortunadamente, cada vez se habla más y tenemos herramientas y recursos para hacerlo bueno, de una manera que en la que podamos encontrarnos cómodos. Vale, porque esto es un tema en el que no todo el mundo se encuentra cómodo hablando. Así que hoy os vamos a traer ayuda. Hoy os traemos a dos mujeres que os van a plantear maneras de entablar esta conversación tan complicada y que hay que abordar. Vale que hay que hacerlo. Es muy importante. Siempre lo hemos hecho desde madre espera. Hemos hablado sin tapujos sobre este tema y creemos en la importancia y vital de hablar con nuestros hijos sobre sexualidad, sobre emociones, sobre relaciones, sobre sexo y también sobre lo que se van a encontrar en el mundo cuando van saliendo. Vale del cascarón y vamos a hablar sobre porno sobre el acceso que tiene nuestra infa, en nuestra juventud, adolescencia preadolescentes, al porno y los efectos que tiene. Y no lo voy a hacer yo en este caso, sino que lo voy a hacer con la ayuda de Cristina Torrón y Ana Salvia, autoras de porno no mola. Y ahora entenderás por qué publicado hace nada, o sea díaz o sea está, Rayana salió bueno como esto saldrá un poquito más adelante, pues hace días, pero da igual ya o sea está que quema vale. El libro está recién publicado por Montena y, además, dentro de una serie de libros que han publicado Ana y Cristina enmarcados en una educación socio afectiva y que sé que está teniendo una acogida maravillosa por las familias. Así que vamos a hablar sobre este último libro Cristina Ana que tal bienvenidas, qué tal mónica Gracias por invitarnos otra vez a tu programa. Gracias a Castina. Ha estado en alguna otra ocasión con nosotros hace ya años. Lo hablábamos antes de entrar a la grabación desde el dos mil veinte. Creemos idos por ahí y estábamos en casa, estábamos confinados exactamente y con Ana no había tenido el placer de hablar, pero ya tenía ganas y Mira ha llegado el momento y a lo mejor nos estáis escuchando y decís bueno, pues acabamos de aterrizar en este universo madreférico y no sabemos quiénes son Cristina Torrón y Ana Salvia, así que vamos a presentarlas convenientemente. Empezaremos aquí por nuestra amiga Cristina, que ya conocíamos en la comunidad de Madresfera, porque tiene una trayectoria dilatada verdad por Emmama Sutra nuestro querido Sutra verdad Cristina. Sí? Sí? Sí? Sí? Ahí empezó todo? Ahí? Empezó todo? Pues es madre, ilustradora y realizadora multimedia, autora de Mamá Sutra, ni permiso ni perdón y quieres nadar conmigo. Ha creado el proyecto de educación sexual menstruita del que forma parte este libro. Y Ana Salvia es madre de una chica de quince años y de un niño de nueve y psicóloga especializada en educación sexual. Tiene una extensa experiencia impartiendo talleres en escuelas con alumnado, familias y profesionales. Es autora de la regla mola. Si sabes cómo funciona, él se me mola, pero necesita saber cómo funciona. Se llama pene y se llama vulva y de libros de no ficción adulta y de gran éxito. Como viaje al ciclo menstrual, el baile de la vida en las mujeres y una nueva manera de menstruar. Pero natos todos me encanta. Estoy súper contenta de teneros aquí Cristina Ana lo primero. Enhorabuena, Enhorabuena, es un libro muy necesario dentro de este proyecto en el que está enmarcado. Y contadme un poco cómo está siendo este proceso de publicar el porno no mola que acaba de salir que a lo mejor todavía no tenéis muchas reacciones, pero cómo os enfrentáis al mundo con este nuevo libro. Qué es Ana tú mismo. Empiezas tú, Empiezas tú Bueno. De momento tenemos un poco de feedback y el feedback está siendo muy bueno en la línea de siempre agradeciendo la claridad, que la claridad que tenemos a la hora de comunicar los temas de sexualidad, A veces los más difíciles, como el tema de la regla en su momento era difícil, luego el del sement también era muy complicado. Ahora ya se nos ha hecho como fácil, pero al principio, cuando decíamos semes en los que a la gente se le quedaba esta palabra aquí como atragantada. Y ahora viene este reto, el tema del porno, que hacer un libro para preadolescentes y adolescentes a partir de once años sobre el tema del porno era un super reto, tanto por mi parte, por la parte del contenido como por la parte de la ilustración, que creo que Chris ha hecho un trabajo increíble, que seguro nos lo explica, pero que hemos cuidado todos los detalles para que sea sabemos lo que comentabas. Mónica que es un tema muy complicado para las familias, para todos y que poderlo explicar de una manera sencilla, clara, pero directa, sin esconder nada y encima con amor y con este cariñito que nos caracteriza a Cristina y a mí en nuestros libros, pues ha sido un reto grande, pero creo que lo hemos conseguido bastante. Cristo que dices sí, sí, yo estoy contentísima de poder formar parte de este libro ilustrándolo. Siempre digo lo mismo cuando hablo de los libros de la colección ana. Es una crack escribiendo. Hemos conseguido hacer unos productos brutales. Así nos lo comunican y así lo creemos nosotras mismas. Y así lo digo claro y mira sí que estamos teniendo reacciones, porque ya te digo, el libro acaba de salir y hoy la editora nos decía que está en el top cien de Amazon. Estamos en el número sesenta y tres. Esta mañana ya veremos después, porque esto siempre hace un chiridón y están haciendos acá mucho más bueno. Ya verás, Ya verás, y están a punto de sacar la segunda edición. Está toda la primera edición colocada en librerías y yo creo que bueno. Esto se debe a dos cosas muy importantes. Primero, que la confianza que tiene la gente menstruita en los libros ya es de años. Hablábamos de mira la primera vez que nos reunimos en el dos mil veinte, justo estábamos escribiendo la regla mola. Todavía no había ni salido y en esos cuatro años yo creo que ya se nos conocen en todo el mundo. Estamos editando en un montón de países. El segundo motivo por el que este libro es tan necesario ahora y tiene tanto éxito es que está el tema sí a la orden del día. Están saliendo justo ahora propuestas de leyes están bueno. Todo el mundo habla del tema, así que nada. Aquí estamos nosotras para poner un poquito más de luz. Claro y es que lo que comentabas ahora de la acogida del proyecto de mestruita es que en estos años que habéis ido cultivándolo con cada publicación que además, según iban saliendo, lo íbamos viendo como la regla mula. Es verdad, o sea, que ibais sacando. Hay el semen ay madre de lo que están hablando la bulva y con cada libro que ibais sacando, parecía que ibais abriendo un poquito más. Y un poquito más Y un poquito más los ojos de los lectores y las lectoras como a ver qué va a ser lo siguiente Y ahora claro es que este libro viene como ya habéis creado una confianza en vuestra audiencia y un vale. Ya sabemos lo cómo nos hablan Cristina y Ana y ahora llegáis con este libro y también dirigido esto que dice Sana los lectores a partir de once. Me parece muy interesante esa edad contadnos un poco cómo lo habéis planteado. Vale, porque ese límite exacto vale a partir de los once y cómo no lo planteamos desde los padres y madres. Este libro y cómo utilizarlo. Vale, pues sí mira. Los otros libros son a partir de nueve años. Entonces hemos remarcado muchísimo que esté en todas partes, que es a partir de once, porque se tocan temas de violencia sexual que los más pequeños si aún no han visto porno, pues no tienen. Por qué, porque no tenemos, por qué adelantarles este sufrimiento de saber que todo esto existe, no entonces yo trabajo en colegs con niños y niñas directamente de ocho a doce años y en base a mi experiencia de quince años trabajando con ellos y sobre todo, desde que existen las tablets y los móviles que tenemos ahora que esto más o menos estamos hablando que diez años, los últimos diez años, más o menos que ha habido el boom de contacto con el porno, lo que estoy viendo, o sea, sé de primera mano cada semana a qué edad, más o menos hay que esto empieza a aparecer. Entonces podemos decir que, por debajo de los once años, sí que nos encontramos casos, por desgracia, de niños que se han encontrado por no por Internet y nos encontramos niños muy pequeños. De esto ya sería hablando con las familias o con los profes o con los niños mayores que me dicen. Ah bueno, a mí esto me pasó cuando tenía seis años, cuando tenía ocho, cuando tenía te cuentan entonces los más pequeños. Sí que tenemos casos y graves y bastantes de niños que se encuentran por no por Internet. Pero lo que vemos es que a partir de de de sen un se o tono de primaria de once años más o menos, es cuando empieza ya el consumo para masturbarse. No significa todos, toda la clase entera, pero como hay unos de la clase que ya empiezan a hacer este tipo de consumo para masturbarse o también para saber qué es pero ya como preadolescentes, ya no como niños que se lo encuentran por casualidad, entonces sería ese momento en el que creemos que es importante cogerlos a tiempo, poderlos explicar bien qué es el porno, cómo les va a afectar para que puedan tomar sus propias decisiones y decir yo esto lo quiero ver o no lo quiero ver, porque sino la dinámica que está ocurriendo de los últimos años hasta ahora es que es como un no es la moda del momento, es lo que se lleva y lo que se espera que hagan los chicos y chicas de esta de once, de doce, trece, catorce años que vean porno, que se empiezan a descubrir, se empiecen a descubrir a través de la masturbación, pero no ya con la fantasía, sino con la pantalla que ya les da unos contenidos muy concretos. Entonces lo que queríamos era hacer un libro y llegar antes de tiempo, o sea, llegar antes de que llegue el porno, o que al menos el porno haya entrado y salido que se lo hayan encontrado, pero que no haya una dinámica ya de consumo, que es lo que va a llegar en la adolescencia para que ellos puedan saber Y desde desde no desde la moral. No es un libro moralista, sino que es un libro que te da las herramientas para que sepas lo que te vas a encontrar, cómo te va a afectar, cómo va a cambiar tu sexualidad a partir del momento en que empieces a consumir porno y para que puedas tomar decisiones, porque al final decimos el Gobierno puede proteger y tiene que hacerlo. Luego hablamos de eso. Si quieres las familias, tenemos que proteger y es nuestro deber. Pero después de está la decisión individual de esa personita, que lo que no vea en casa, lo puede ver en casa del vecino o en casa o puede coger el móvil del padre que no está. O sea, hay maneras no y entonces para que sea él o ella que pueda decidir yo quiero esto o no lo quiero, o a qué edad o cómo quiero hacerlo desde eseomiento de causa Cristina, cómo te lo planteas tú desde la ilustración, cómo lo has enfocado un tema tan complicado en qué nivel te sitúas, teniendo en cuenta que vas a niños a partir de once años, niños y niñas, pero que debería estar supervisado por la familia. Entiendo o sea, es decir, cómo lo has planteado en ese sentido Mira. Desde el principio tuvimos muy claro que en el libro no podía salir ninguna imagen que fuera erótica o que hablar explícitamente del porno. Entonces, como siempre, utilizando este tipo de ilustración, un poquito más amable, más divertida y centrándonos mucho en quizá en lo que son las expresiones faciales o en darle la vuelta de situaciones. Hemos intentado hacer bueno, pues toda una imagen del libro que fuera bastante divertida y yo creo que lo hemos conseguido. La verdad es que es dif A mí se me iba muchas veces no he hecho alguna ilustración en algún momento que sin querer que fuera erótica, pues erotizaba al personaje y siempre he tenido ahí a las editoras ana encima dándome el toque no mira esto mejor, no lo hagas, así como siempre hacemos un trabajo en equipo y nos vamos dando ideas de cosas. Yo creo que para mí ha sido como esencial tenerlas a ellas ahí, porque si no es fácil que enseguida te vayas a representar, pues alguna escena hablas de violencia sexual, es muy fácil recurrir a dibujar esas cosas, pero yo creo que lo hemos hecho así con metáforas ha quedado muy bien. Yo creo que las familias ahí pueden estar bien tranquilas. Y quería comentar algo que acabas de decir, que es que has hablado de la supervisión de las familias y yo creo que es súper importante que este libro lo revisen primero las familias para saber si su hijo o hija estár en ese momento de hablarles ya de esos temas o no, como decía Ana, pero pero también para que la familia aprenda muchas cosas y entienda muchas cosas que esto. Yo creo que es la clave de toda la colección, que son comentarios que siempre nos hacen. Cuánto he aprendido, sí, a tope, cuánto he aprendido yo con el libro que en teoría era para mi hija o para mi hijo, y creo que en el caso del porno, también va a hacer un click en muchos cerebros de madres y sobre todo de padres. Quizá y va a ser una cosa importante, porque no se ana que si quieres comentar algo al respecto, pero decías que es un libro para llegar a tiempo, pero yo creo que es un libro que también si llevas años viendo porno, te va a hacer pensar mucho. Sí, nos va a hacer pensar a todos, porque de hecho, no es un o sea en este caso nosotros nos estamos dirigiendo a menores de edad, pero el consumo de pornos generalizado y nos afecta la sexualidad de todos, no sólo si eres niño, si eres adulto y consumes porno, también va a transformar y educar tu sexualidad y entonces creo que nos va a ayudar a poner mucho orden, que creo que es que es una de las misiones que tenemos crisillo con estos libros, que es ordenar como todo este barullo de información que hay hoy en día, y poder poner claridad y orden en todo esto. Y creo que con el tema del porno hay mucho desorden, mucho ruido, Y creo que era importante hacer un libro que pudiera ser para todo el mundo, que fuera para menores, pero también para adultos que quizás no se van a leer un libro de quinientos páginas como los que teníamos, que hay buenos libros de este tema, pero son temas, son libros que son difíciles de leer, que son complicados, entonces bajarlo a un libro ilustrado. Bueno. A mí me lo dice mucha gente con nosotros, mi hermano mismo me dice esto sí, me los leo los que son para adultos, no, pero esto sí me gusta de leerlos. Entonces le da el hecho de estar ilustrado y ser muy ueno, mucho más simple que estos otros que existían. No permite poner mucho orden porque luego lo ves todo rapidito. No lo tienes todo ordenado. Aparte, aquí nos hemos asegurado porque hemos hecho unos resúmenes de final de capítulo así en visual thinking como para que quede todo muy claro, muy bien ordenado. Es verdad hablabas cristina de padres y madres. Me interesa mucho esa diferenciación que has hecho porque porque más sí tenemos la experiencia de saber que la mayoría de nuestros lectores adultos son las madres. Entonces siempre queremos hacer mucho hincapié en que los padres también se miren los libros, no solo el del semen, también el de la regla, porque al final tienen hijas y viven con mujeres. Y, bueno, yo creo que es muy importan al final que todos vayamos a la vez, y especialmente en este tema. Claro yo creo que a nivel de pareja, va a remover el libro, ya lo digo directamente, o sea creo que va a remover toda la familia, toda la familia. Claro es que venimos. O sea, yo creo que una de las mayores dificultades para enfrentarse a vuestro libro o a publicaciones sobre este tema es nuestra propia historia. Y como padres y madres, pues eso somos personas, tenemos nuestro pasado y ahí entramos en cómo se ha consumido el porno, que no es el tema de la entrevista. No lo quiero abortar así, pero que es verdad que hay una parte de la ab o sea, que históricamente los consumidores de porno han sido hombres en su gran mayoría. No se generaliza o sea ahí de todo, pero de ahí venimos incluso de padres a hijos, no como que se popularizaba. Bueno, pues se aprende así todavía se puede ver en redes sociales gente comentando, bueno, pues claro es que tienes que darle a tu hijo, enseñarle a tu hijo de esta manera, pues que vea porno, porque dónde lo va a aprender, no es decir tenemos ahí todavía queda mucho y seguro que vosotras os llegará de vez en cuando, pues esa esas costumbres con las que, pues todavía están aquí, están instaladas y esas percepciones del porno como un aprendizaje sexual, pues como un rito y no iniciático de paso de la infancia a la madurez, a la adolescencia ya adulta. No sí, el porno lleva educando la sexualidad de nuestra cultura desde los años setenta. Eso es una realidad. En los setenta eran sobre todo hombres y gente joven y muchas veces parejas aquí en España, pues se iban a Francia porque aquí estaba prohibido y desde entonces ha ido en creciendo. Entonces la generación que ahora somos padres y madres. Vimos porno cuando éramos adolescentes, la gran gra hay alguien que no, pero la gran mayoría sí, con dos diferencias muy importantes respecto a lo que está pasando ahora. Una empezamos más tarde. Vale. Somos una generación que el primer vídeo, primero que empezamos con revistas, vale y eso es muy diferente el vídeo. Pero si miramos los vídeos, ya es algo que la mayoría de padres y madres de hoy en día, pues vieron el primer vídeo a los doce, los catorce, los dieciséis, los dieciocho más o menos de media gente mayor y gente menor, pero la media la tenemos ahí yo diría catorce dieciocho o doce dieciocho. Vale algo así. Y hoy en día, esta media de edad nos ha bajado muchísimo desde que el porno está en Internet, y aunque no tenemos estudios porque son niños aún y no lo hemos podido estudiar. Pero lo que sí que obser vamos los que nos dedicamos a esto y todos los profes también lo observan, es que nos ha bajado a ocho o doce más o menos, que significa que hay niños menores que ya han visto porno y hay niños que hasta la adolescencia no lo van a ver, pero que ese primer contacto se ha adelantado y que luego el consumo a partir de que se empieza ya a utilizar para masturbarse en la adolescencia, se ha disparado de una manera increíble. Respecto a nuestra generación, podemos decir que el número de vídeos que vimos nosotros antes de empezar las relaciones sexuales. Lo puedes contar con una mano y casi te sobran dedos y a día de hoy, eso es lo que ven el primer día que ven porno no y lo van a ver de manera mensual, semanal o diaria o varias veces el día depende de esa Sería la diferencia, la similitud respecto a nuestra generación, que nos hemos educado con porno, igualmente que el único referente donde se aprendía, como bien nos estábamos diciendo mónica era en el porno. Entonces eso sigue siendo igual. Lo que pasa es que ahora se empieza a y la cantidad de exposición es mucho más elevada. Por lo tanto, si nos analizamos los adultos que ahora nosotras mismas y dices y te das cuenta del peso que tuvo esos cuatro vídeos, o lo que viste tú de porno cuando eras adolescente en tu sexualidad y que aún sigue aquí. Si hacemos un análisis bien hecho, veríamos que muchas fantasías que tenemos ahora o los roles de género que adoptas cuando haces el amor o el tipo de escenas que te excitan la ropa a todo ese imaginario sexual se empezó a sembrar con el porno en la adolescencia y fueron cuatro o cinco vídeos. Entonces imagínate el peso que está teniendo a día de hoy en las nuevas generaciones. Pero ahí yo creo que el libro va a remover a los adultos, porque nosotros también hemos pasado en un grado menor y nos daremos cuenta de decir. Yo pensaba que a mí me gustaba que me llamaran guarra, porque soy así y resulta que aquí me están diciendo que igual tiene que ver con todas las veces que he visto porno y eso provocado una excitación en sección visual y lo he guardado en el cajón del morbo y del imaginario sexual, Y ahí, bueno, creo que nos va a ayudar a repensar también nuestra biografía sexual claro y mónica. Comentabas también que la mayoría de espectadores del porno eran hombres. Yo creo que lo importante aquí también que es una cosa que hablamos en el libro ya no es que sean hombres, porque también hay muchas mujeres, sino que el porno, el porno mainstream, sobre todo que es el que encuentras rápido y fácil en el móvil, está hecho para hombres, ya no es que lo vean los hombres, que está hecho para hombres, y eso significa muchas cosas claro en la sociedad. Entonces también otra cosa que hablamos en el libro y y Ana es que me encanta escucharte a no seas plan expláyate tú con este tema, por favor, es el de la violencia sexual, ya no solo es el porno, es que lo que ven ahora es violencia sexual. Sí que eso es una diferencia también respecto a nuestra generación, pensándonos como adolescentes y luego es lo que hemos visto de adultos de parecer, pero como adolescentes. Es que si ahora viéramos el porno que vimos nosotros en los setenta ochenta noventa y principios de los dos mil y es que casi parece nahif o parece algo, o sea, se blanquea el porno de esa época, que era machista también. Pero es que, comparado con lo que hay ahora, eso parece como inocente, como que no tiene nada de malo, No porque el grado de violencia ha aumentado muchísimo. Entonces el Pornon está dando un modelo de qué es el sexo a los niños y niñas y adolescentes, basado en una visión del sexo absolutamente violenta y machista. Machista en el sentido de que esta violencia es violencia sexual contra las mujeres. No hay un intercambio de papeles siempre es el hombre hacia la mujer. Como ha dicho Cris. Estamos hablando de porno mainstream, que es el porno heterosexual, que es el que ve todo el mundo y sobre todo en los primeros años de consumo. No entramos en los otros tipos. Entonces esto es muy importante de poderlo hablar, darte cuenta y explicarlo, porque es que es violencia sexual contra las mujeres pura y es muy grave que las nuevas generaciones estén educando en ese modelo. Yo siempre digo en las charlas de que somos una generación de padres y madres y de profes que cuando miramos el porno de cara y lo que está pasando, pues nos frustramos un montón, porque decimos es que llevamos cincuenta años, al menos más. Pero así como sociedad entera cincuenta años desde los setenta, luchando día a día en tus relaciones de pareja, hombres y mujeres, para poder relacionarnos no desde la jerarquía, sino desde la equidad y desde la reciprocidad. Es decir, antes eran los hombres que obtenían placer en el sexo y las mujeres aguantábamos y recibíamos mucha violencia y hubo un momento en que se empezó a hablar. No lo vemos así ya fuerte en los setenta, de que tenía que ser algo recíproco. No pues, que los dos recibiéramos plaza amor cariño que fuera igual por las dos partes, porque es mucho más divertido y mucho más bonito para los dos, No o sea, da más placer a los dos hacerlo así. Y entonces llevamos cincuenta años revisándonos. Hay mil conversaciones de pareja, cambiando de pareja hombres y mujeres, mucho más las mujeres, pero muchos hombres también han trabajado un montón y de golpe. Se nos ha colado el porno en las habitaciones de todos nuestros hijos y es como todo ese trabajo que ha sido tan duro de varias generaciones, Y ahora ellos están masturbando a diario. Con eso y claro, el poder que tiene el porno a nivel de modelo sexual es que es alucinante, porque va directo a la parte inconsciente, No o sea, no te das ni cuenta y tú estarás imitando esos roles de género en las relaciones sexuales, pero también en el día a día estarás aceptando esa jerarquía sexual. Y eso es como que nos tiramos del pelo cuando doy las charlas, todo el mundo gente de todo tipo que vienen las charlas y hombres y mujeres decimos adiós o sea en qué momento nos la han colado. De esta manera no es verdad. Y hay algo me estará acordando mucho del programa con Marina Marroquílla Alejandro Villena, que tuvimos en el espacio de fundación telefónica, que una de las conclusiones fundamentales que no se nos debe olvidar a las familias en este caso es que es una industria que mueve millones, que es un negocio que está todo calculado y pensado para sí, sí total, o sea que nosotros podemos estar aquí. Es bueno, es malo, es tiene tales consecuencias y tal pero es que hay una maquinaria inmensa diseñada para que llegue a cuanta más gente mejor que evidentemente son menores, pues guay o sea es una industria y eso también deberíamos tenerlo en cuenta para como quitarle esa carga que muchas veces le ponemos como moral o que yo sé que va implícita también en muchas ocasiones, no porque es muy difícil quitársela, pero es que es un negocio, esa negociación que no no sé si tiene una cristile, no perdón, no es que quería pedir temónica si tienes el libro a mano. Hay una doble página que justo hemos dedicado a decir que no es culpa tuya. No le decimos a la adolescente no es culpa tuya haber visto porno, porque es que está todo montado para que sopas. No lo decís. Efectivamente, sí, sí, y es que sí, pero a los padres y las madres nos entra esa, esa culpabilidad, es como que esa responsabilidad de no le hemos hablado antes, que es verdad que hay que hacerlo para eso. Estamos aquí para que eso cambie. Pero es que están trabajando una industria super potente que con la que no sólo tenemos que lidiar nosotros, O sea que es que eso es lo decís vosotras antes que tienen que tomar medidas. Mucha gente, mucha la industria, los medios de comunicación, las plataformas tecnológicas, el gobierno, todo el mundo, sí, sí, toda la sociedad, porque nos afecta a nivel de toda la sociedad. Yo diría no ya basta de delegarnos responsabilidades que esto en educación sexual siempre pasa. No lo tiene que hacerlos escuelas, la familia, el gobierno y todo el mundo se va como quitando la responsabilidad de encima por miedo mónica, no por nada, sino porque como no sabemos cómo hacerlo, pues que lo haga la maestra que ya se iba a saber y la maestra dice no no, que se me van a tirar los padres encima. Que lo hagan los padres, que ellos son los responsables. Y ahí todo el mundo se lo va quitando de encima por una cuestión cultural, de tabú sexual, de que hemos cambiado de una sociedad de represión sexual que era la cultura que teníamos antes de los setenta aquí en Europa y en España concretamente. Y entonces queremos hacerlo de otra manera. Pero es muy difícil, porque nos faltan modelos. Vale en este sentido, nuestra colección sirve como modelo, porque a veces los padres no saben cómo hablar, lo leen en nuestros libros o en libros de otras autoras y dice ah sí, que fácil, no, como lo dicen ellas. Así y entonces ya lo van repitiendo entonces tirando atrás. Lo que diría es toda la sociedad se tiene que responsabilizar de este reto sin miedo. O sea, el miedo no sirve para nada. Cuando nos ponen miedo con el tema del porno, no quítatelo de encima. No, no, el miedo nos sirve, pero tenemos que actuar y tenemos que actuar cada uno desde su lugar. Entonces el Gobierno tiene que actuar, obviamente, haciendo que las leyes se respeten, porque dicen vamos a hacer una nueva ley, pero que sepa yo el por no siempre ha sido para mayores de dieciocho O sea, yo quiero que la hagan la ley, pero en qué momento el porno no ha habido momento, aunque como sociedad hemos dicho ah no ahora. Ya sí, el porno es a partir de cero años. No, el porno sigue siendo un contenido para mayores de dieciocho años? Lo que pasa es que en Internet los niños y niños están desprotegidos. Vemos la diferencia, o sea no, ya esto ya lo tenemos como cultura, el pornos para más de dieciocho. Sí, Ahora tenemos que hacer que eso se respete también en Internet, porque en los sitios de venda de porno que ahora ya no existen. Pero cuando se vendía porno en los kioscos, cuando te alquilaban pelis porno en el video club, en un sex shop, solo lo podían alquilar y comprar mayores de dieciocho años. Esto era así hace un par de décadas atrás, no y no ha cambiado. Tenemos que hacer que eso se respete también en Internet. Vale No es nada raro esta ley. No es nada raro. Simplemente el Gobierno tiene que invertir dinero y tiempo en buscar la manera de que este límite de edad se respete también en Internet. Y eso ya sabemos cómo se hace, porque solo hacemos con las discotecas, con las salas de juego, con la venta de alcohol, con la venta de tabaco. Y eso es ir directamente donde duele en el negocio, pues decir, si tú tienes una plataforma de porno, te tienes que asegurar que tus consumidores son mayores de edad. Y si te pillamos con consumidores menores de edad dentro de tu plataforma, te cerramos el negocio. Y digo cerramos el negocio, porque si le pones una multa a estas grandes plataformas, que son negocios millonarios, que casi que te la va a pagar y no le va a suponer nada, entonces tiene que ser como en las discotecas. No te pongo una multa, es que te cierro el negocio. Como me encuentre menores en tu discoteca, me entendéis como yo lo veo sencillito. Eh, creo que es una cuestión de voluntad política a ver si ahora que están diciendo esto realmente lo llevan hasta el final. Espero que sí y es ponerle horas y dinero. Esto sería a nivel gubernamental. Luego tenemos el nivel social, que es que si descubrimos que haya algo de porno por Internet, que no tendría que estar, pues lo decimos, avisamos a la policía lo que sea, y luego a nivel familiar por mucho, o sea si lo llevamos a otros terrenos, o sea, el Gobierno prohíbe está súper prohibida la violencia sexual en las calles. Bueno, en cualquier sitio las calles tendrían que ser seguras, pero tú a ciertas horas, pues no vas a dejar que tu niño de ocho años camine por la calle, porque le puede pasar algo, pues lo mismo a nivel familiar, el Gobierno me tiene que asegurar que Internet es seguro para mis hijos. Pero luego yo pongo también mis normas y en este caso sería también poner aplicaciones de control parental en el caso de o no dejar en el caso de que el Gobierno no se dedique a ponerlas automáticamente, que es una de las estrategias, y sino también controlar de que vale. Imagínate que mi niño tiene la aplicación de control parental, mi adolescente en su móvil o insutablet pero yo me tengo que asegurar que no me cojan mi tablet o mi móvil, que no está protegido o ir controlando que esa aplicación no se desactualiza, se la salta. Eso es trabajo de la familia. Entonces para mí estamos en un momento muy interesante de nuestra historia a nivel sexual, como sociedad Y para mí es un reto que tenemos como familias y como profesionales y como toda la sociedad y a ver qué hacemos con este reto sin miedo. Pero hay que actuar y hay que actuar de todos los niveles, y espero que nuestro libro ayude a ordenar y a que la gente le pierda el miedo y también sepan cómo lidiar con esta situación claro, porque los dispositivos, o sea la protección en los dispositivos o las prohibiciones o cortafuegos para que no se pueda acceder a páginas, que estaría fenomenal que eso estuviese, no va a prevenir, que pueda llegar la gran mayoría de los casos puede llegar de cualquier otra manera a nuestra infancia Y dónde está ahí, o sea las familias que dicen bueno vale, yo pongo un dispositivo, o sea, un control parental ya está. No quiero hablar de este tema porque me hago caquita con perdón. Sí, oye que me estás diciendo. Ana Salvia me está diciendo que los dispositivos tienen un control parental y yo ahí lo protejo. Está todo hecho ahí así no, por supuesto, llegamos primero diremos. Eso es una buena actuación. O sea, tendría que ser obligatoria. Tendría que ser obligatoria que todas las familias tuvieran control parental en todos los dispositivos conectados a Internet que tocan sus hijos. Eso ya tendría que ser de cajón. La verdad es que a día de hoy, trabajando en colege no es lo normal. Hay muchas familias que ya lo están haciendo, pero hay muchas otras familias que no lo están haciendo. Vale es que ahora aparece como que ya todo el mundo tiene control parental y yo, lo que me encuentro en los coles no es así. Trabajando con grupo clase general. Luego, o sea muy bien, has puesto una buena aplicación de control parental. Fantástico primer paso hecho, súper vale, pero después, cuando tu hijo vaya a casa del vecino, que no tiene control parental, pues lo va a ver en casa del vecino, sí o va a conseguir hackear. Cuando tenga yo que sé ya trece o catorce, va a conseguir la manera de hackear el control, o sea, tienes que estar encima. Yo digo el objetivo no puede ser a día de hoy. No puede ser como padres decir yo debo conseguir que mi hijo no vea nunca en la vida porno. Eso es imposible. En el momento que tenemos. Vale no te pongas ese objetivo. El objetivo sería minimizar la exposición al porno, o sea, que sea el mínimo de veces posible, que no sea cada día, cada semana cuando son adolescentes, y que la edad de primer contacto sea lo máximo para adelante posible, que no sea a los seis y que yo que sé pues, que sea los dieciséis o a los catorce o a los dieciocho, no sé como más adelante mejor, porque así habremos podido llenar el cajón de educación sexual. Ya habremos tenido tiempo que si no no y entonces es como ir acompañando a los adolescentes sabiendo y niños sabiendo que el porno forma parte del mundo en el que viven. Y pero intentar minimizar es que no es nada raro, porque es lo que hacemos con el alcohol. O sea, el alcohol es para mayores de dieciocho, pero tú sabes que tu niña de quince, dieciséis, diecisiete, algún día va a conseguir alcohol de manera ilegal y que lo va a hacer, pero al menos no lo va a hacer cada día o no se va a tomar una copa de vino contigo cada día. Desde que tiene doce años entendemos la diferencia en el nivel de exposición. Sí, quizás fumará algún día, pero no es lo mismo que tú le des permiso para fumar en su habitación, siempre que quiera y que eso esté bien visto en la sociedad. Es como la diferencia entre cómo utilizamos el alcohol o las restricciones que hay con el alcohol y el tabaco a día de hoy, comparado con los setenta o con los noventa. Iría por ahí yo creo la historia claro esa educación sexual, que es tan importante y que va recorriendo vuestro proyecto de menstruita y que, de repente, con este libro, pues ya nos mete de pleno aquí en el tema que muchas familias directamente no quieren abordar porque consideran que hablar de porno, es decir, vale venga. Lo estoy validando, lo estoy poniendo os os, lo estoy facilitando. No sí, a mí me gustaría mucho, sí, sí, no, no más que nada. También creo que hay muchos adultos, muchos padres que no pueden imaginar, no se quieren creer que sus hijos han visto por no a lo mejor, no lo han buscado expresamente, pero ya han visto algunas cosas y creo que bueno ana que acecharlas con familias y con profesores. Yo creo que eso se lo debe encontrar. Gente que dice ocho años hombre, no son muy pequeños. Aún no claro. El mío no claro. No quieren hablar del tema porque lo consideran como validarlo o abrir la puerta. Vamos a tener esta conversación. Quiere decir que te estoy dando permiso para ver porno y no quiero sí. Lo primero que me gustaría decir es que todos estos miedos que tienen las familias es que son tan naturales y normales y que, como que a veces parece como ay mira, me pasa esto qué retrograda que soy o qué problemas que tengo. No, y yo creo que es que el tema del porno es un tema súper difícil. O sea, es súper difícil, es muy complejo. Tiene no, es muy complicado y es normal que nos entren muchos miedos. Vale eso lo primero, entonces los vamos a ir desmontando y creo que el libro va a ayudar muchísimo en eso, pero no me gustaría que las familias dijeran ay lo hago fatal. No es un reto que tenemos como generación de educadores, de familias y los retos son difíciles y para mí y para Cristina también ha sido difícil hacer el libro y estamos contentas. Pero ha sido todo un reto, porque es lo que decimos cómo hablar de este tema sin que el adolescente, cuando termines la conversación, se vaya a Internet, te diga qué es el porno, o aquí sería un niño el que diría esto. Entonces es normal que tengamos estas preguntas. Vale y entonces lo de que mi niño no mira porno. Sí, claro, espero que lo tengas muy protegido con muchas aplicaciones, con las aplicaciones de control parental que siempre que utilice Internet, estés a su lado. Si haces todo esto, probablemente no se encontrará con porno dentro de casa, pero decimos se lo va a encontrar en casa de su primo, en casa de su amiga. Y aunque consiguieras que nadie nadie, nadie le mostrará nada de porno a tu hijo, diremos que a partir de los diez once, como en el grupo clase ya hay otros niños que están viendo porno, la cultura del porno entrará dentro de la cabeza de tu hijo, aunque no haya visto nunca porno, porque todo su entorno, la manera que tienen de hablar de sexo se basa en el modelo lo del porno Y no sólo con lo que van a decir los amigos que aquí ya es cuando ya dices la para vámonos, no sino que todas las pelis que tenemos a día de hoy, las series, las canciones, los videoclips, pero los libros también súper intelectuales también o sea, a todos los niveles, como ya llevamos tantas generaciones hemos dicho desde los setenta no educándonos con el porno. El porno está en todas partes, no el sexo explícito, pero la estética del porno, el imaginario del porno, la manera en que se relacionan los amantes jerárquica con violencia. Con eso ponía el ejemplo así muy muy sencillito, pero que ayuda mucho esto de que nos guste a las mujeres que nos digan puta, guarra, zorra, no y a los hombres decirle a eso a las mujeres, pero nunca nos cambiamos los papeles, nunca en relaciones heterosexuales. No es que un día tú me dices puta y el otro día te digo puto y ahí vamos jugando, no sino que es como especial muy direccional estos señores enfadados con lo de la igualdad. No o sea qué haces seguir pasando agua bueno. Para mí no es un ideal. Para mí el ideal es de reciclicidad y equidad. Yo no quiero insultar a nadie, no, pero lo que te decía, esto se llama pornificación de la cultura, que significa que, como toda la sociedad ya lleva generaciones educándose con el porno, el porno está en todas partes. Entonces esto aún complica más la situación, porque como están las series, como está en las películas, como están los libros de los intelectuales, más intelectuales y más hyde del mundo que los tenemos allí arriba, pues te es muy difícil cuestionar lo que estás viendo en el porno, porque ya forma parte de tu normalidad. Entonces ahí, por eso digo que es un tema realmente complicado para las familias. Esto sería como una de las cosas más difíciles a nivel de educación sexual. Ahora mismo, estas conversaciones como siempre decimos, no es la conversación sobre porno uno única conversación, sino que este tema es tan importante que lo vamos a tener que abordar muchas veces, muchas muchas muchas veces. Y así lo que no cuentas un día, lo cuentas al día siguiente. Y bueno, por ejemplo, mirando el libro puede ayudar leer si aún están en este momento que quieren compartir con tu y por eso también los once, doce, los trece, porque aún no se animan a leer contigo, estar a conversar contigo y lo podéis leer juntos, podéis mirar las ilustraciones y puede facilitar estas conversaciones difíciles que no van a es que que a lo mejor estamos esperando, hay padres que a lo mejor ven a sus hijos muy pequeños, a sus hijas muy pequeñas, dicen cuando llegue el momento que lo abre, porque escucho muchos podcast y leo muchos libros. Ya tendremos esa conversación, pero claro es que no van a venir a preguntarnos. Lo más normal es que no vengan a preguntarnos. Y hay que estar ahí como en qué momento saco esta conversación. Cómo lo hago que yo creo que es una de las cosas más difíciles. No cómo se lo plan para que mi hijo, mi hija de repente no entre en pánico. No como de porque no todos en pánico en la casa alerta roja de aca vamos a hablar entonces. Yo creo que muchas familias quieren hablar de ello Cristina Ana, pero no saben cómo o cuándo hacerlo, porque están medio esperando a ver una señal. No sé si mi hijo lo hace o no lo hace. Cuando me meto, yo va a ser demasiado pronto. No sí, pero mira. Esto es una conversación que surge siempre, ha surgido con cada uno de los libros de la colección. No existe o no debería existir esa charla. La educación sexual debería existir desde siempre, desde el primer día, nombrando a cada parte del cuerpo con el nombre correcto. Para eso también hemos sacado ahora la colección menstruita mini. Él se llama bullba y se llama pene. Para empezar, ya desde bien pequeñitos, hablar sobre la regla, hablar sobre el semenna. Ahí son esos cambios en la adolescencia, o sea que sea un tema natural, igual que cualquier otro, y que se habla en casa desde siempre. Creo que es la única manera en la que no haya ese pánico en la que puedas surgir preguntas o oportunidades de conversación a lo mejor. Tú ves que tu adolescente. No te pregunta, pero tú puedes aprovechar, pues no sé cualquier cosa, que cualquier anuncio, cualquier estema de película para intentar sacar estos temas. Y también siempre decimos que estos libros va muy bien tenerlos por casa. No te falta obligar a leer mira lete, no los tienes allí. Ellos algún día mirarán las ilustraciones. Yo creo que tiene que surgir así de una manera orgánica. Y si no surge de manera eso sería. Chris no nos ha planteado el programa el ideal, pero si alguien dice u pues yo no he hablado de sexualidad con mis hijos prácticamente y tienen doce años y Ana me está diciendo que seguro que han visto por o los compañeros de clase han visto porno y, por lo tanto, tengo que abordar el tema. Yo diría, pues lánzate a la piscina y ya está y ya aprenderás vale qué Quiero decir pues después de escuchar este podcast, Dices acabo de escuchar un podcast sobre el tema del porno y no me había planteado que a tu edad esto pudiera ser sin hacer interrogatorios. Esa sí sería una premisa importante. No cierres el podcast y te vas directo a tu adorste te le dices has visto porno porque te va a decir Lina no y se va a acabar la conversación. Se va a ir corriendo. Sí, entonces sin hacer interrogatorios sería la estrategia contraria. No como de ser tú quien habla de porno y cuando ya llevamos varias conversaciones, quizás tu hijo o hija se ha acostumbrado a hablar de este tema tan difícil para él también y para ella, porque hasta el momento nadie había dicho nada del tema, ningún adulto y cuando ya esté tranquilo, esté en confianza, quizás te pueda contar. Normalmente empiezan diciendo. Ah pues, si hay compañeros de clase que hablan de eso, pues sí, algunas de mi clase sí que han visto algo y si le damos tiempo, puede ser que al final nos cuente también su experiencia, o puede ser que no nos la cuente y al final también, si es mayor, si es un adolescente, es su intimidad. Pero lo que sí que tenemos que asegurarnos es que le lleguen, pues toda la información para que pueda entender lo que le está pasando y pueda tomar decisiones. Y, además, esto que comentabas antes de la cultura extremadamente sexualizada en la que vivimos y donde el porno forma, ya o sea, está, ha permeado prácticamente todos los productos culturales que consumimos, la música, los streamers que ven nuestros jóvenes, la tele las series, la publicidad. Ahí yo creo que tenemos. Es verdad que es un riesgo y hay que tener saber qué ven. Pero también tenemos una oportunidad, yo creo, de coger de mira esto no por aquí vamos a cuestionarnos qué estamos viendo este anuncio, por ejemplo, por qué nos vende un helado como si estuviesemos viendo un orgasmo, por ejemplo. No vamos a hablar de esto que nos incomodan. Estamos todos un poco muy incómodos, de repente y puede ser una buena ocasión. Es verdad que está yo estoy pensando en el Onlyfans, por ejemplo, que está tan pegadito al contenido que consumen de manera habitual, que se ha convertido en prácticamente una extensión no. O en muchos streamers, por ejemplo, en Twitch, recurren al contenido sexualizado para llegar a más gente, o muchas mujeres incluso sexualizan su contenido para tener más audiencia, que son muchos padres y madres. Ger no lo ve llevo, no, no, eso no quiero saberlo. Sí, sí, bueno es que hablábamos antes de la industria. No. Yo creo que se está poniendo el panorama un poco difícil. No. Marina Marroquí siempre explica yo con ella. Fue la primera vez que lo entendí de esa forma, el paso tan fácil de instagram a only fans a lo que son ya los swardadis. O sea, esto es tan fácil Y además, es que ahí están preparando a las chicas para que sean un producto y a los chicos para consumirlo. Es una cosa como muy peligrosa. Entonces no sé, sí, perdón. Ahora me he puesto un poco dramática, pero bueno, estoy de acuerdo en lo que estabas diciendo. No, no, pero es una cosa que me preocupa muchísimo. Yo creo que en mi casa lo tengo controlado. Esa es la sensación que tenemos todos. Yo creo que lo tengo controlado. Pero es que está tan facilito todo y tan lo que tú decías, los youtubers, los streamers, que ellos a lo mejor consumen de repente hacen un cambio en su contenido y se van hacia allá. Y para ellos es alguien como que conocen, que ven cada tarde un ratito a lo mejor, no ese youtuber que hace no sé qué, de repente recomienda esto y para nuestros adolescentes es algo súper fiable. Bueno es que está todo así como muy entramado y comentabas antes el aprovechar estas publicidades, estas escenas de películas para tener conversaciones. Yo creo que eso es básico, pero incluso desde muy pequeños, ya cuando vemos dibujos animados, también de repente bueno, el ejemplo de la patrulla canina es como muy fácil, o sea, todos son machos, solo hay una hembra de rosa y que, tal o sea, hay como que hablar con tus hijos y decir esta situación qué te parece, no o sea, es como ayudarles a aprender a pensar en todo esto que ya nos meten desde bien pequeñitos. Sí, yo estaba pensando en eso de que hay muchas estrategias y hay muchas maneras de poder tener estas conversaciones. Y al final, también cada familia tiene su estilo comunicativo y tiene su tipo de relación con sus hijos Y hay gente que tiene, pues habla de todo, Y hay gente que le cuesta más la parte comunicativa. Yo diría mira, hazlo como puedas, pero hazlo o sea, no podemos seguir mirando hacia otra parte. Esto es una realidad que está viviendo tu hijo y tu hija y hay que hacer algo y es el deber que tenemos como adultos. El reto lo que te decía, el reto que nos ha tocado, entonces hazlo a tu manera. Si quieres, pues a partir de anuncio, si quieres directamente, después de escuchar el podcast, si tienes un bebé ahora mismo y lo puedes construir bien desde que es pequeño y no tener tabús fantástico. Pero hay que hacerlo, hay que hacerlo cada uno desde desde su lugar y sus habilidades. Y como sabemos que a mucha gente pues le va a costar, pues nuestro libro facilita a esta comunicación que creo que estaba pensando ahora con el semen Mola, que también creo, como mucha gente, mucha historia. Al principio, mi hermano siempre me dice cuál será el siguiente, porque todos sus amigos tambi día les están haciendo bromas de él a Mira, tu hermana. Ahora el libro que ha sacado y ya con él se me Mola, me ha llegado mucho feedback, porque hace ya un año y medio, o más que un año y medio solo, sí, sí, no hace tanto. Te te pues ya nos ha llegado mucho feedback y me han llegado muchas familias diciendo gracias, porque gracias a este libro y hombres, eh mucho antes que hablábamos de los hombres, muchos hombres diciendo he podido hablar con mi hijo de un tema que es que solo no hubiera podido, o sea no habría ni si me hubiera pasado por la cabeza que tenía que hablar de este tema y a partir del libro hemos podido conversar, Hemos podido hablar. Entonces, la voluntad de este libro es facilitar todas estas conversaciones tan complicadas y tan difíciles, y que a través de las ilustraciones de Cristina, pues siempre es mucho más fácil, mucho más fácil. Sí, sí, Además, nuestros libro creo que puede ayudar a a la gran mayoría de las familias que quieran abordar este tema, porque lo pueden abordar desde diferentes niveles de implicación difícil. Entonces se puede leer de una manera mucho más ligera y quedarte con una sensación de bueno venga. Vamos a leer, o sea, puedo lo manejo. Es positivo, Está contado con un lenguaje muy accesible. No hace falta que los padres o las madres se impliquen en exceso para explicarlo, porque ya lo hacéis vosotras de maravilla Y si quiere la familia en función de su grado, de bueno, pues oye también pues eso como han desarrollado toda esta educación sexual en su pasado, también como lo tienen interiorizado, pues se pueden meter más a fondo. Sabes que tienen diferentes líneas, de diferentes planos de implicación que yo creo que eso es muy interesante, que no es un libro de dibujos y ya está sí para siempre todos los libros de la colección, de la de mayores, no siempre el de la regla mola, Y todos estos siempre tienen son libros para que te duran muchos años. A mí me vienen las niñas con los libros de la regla mola, ya que tiene unos cuantos añitos ya todos doblegados y hechos polvo que me encantan, no porque se los han leído mil veces y al principio, antes de empezar la puberta, pues lo entendían de una manera. Luego, cuando ya empezaron unos cambios otras cosas, luego ya les viene la regla y a medida que ellos van teniendo experiencias, es como que pueden profundizar más, no o sea que pueden quedar más con lo que tú decías las ilustraciones al principio y luego ya a leer más. O me ha pasado esto. Voy a buscar la información que sé que está en ese libro y yo creo que con este del porno no mola, pues va a pasar lo mismo, que habrá una primera ojalá, una primera lectura a los once años de ah ostras. Esto es lo que hay ojalá, que no haya visto nada, no y wow, vale pues decir esto es de lo que están hablando en el vestuario de fútbol, No esto es lo que están diciendo los chicos en la clase vale, pues lo entiendo, lo puedo hablar con mis padres y luego, cuando ya les vayan pasando cosas que seguro que les van a pasar, pues ya van profundizando. Ah es verdad. Me acuerdo que había una página que hablaba de esto. Entonces se va y se lee la página y, sobre todo, nos interesa este canal de comunicación abierto con los padres de que si realmente nos da miedo a hablar de porno con niños de sexto de primero de la eso, pero si realmente conseguimos poder hablar de esto antes de que hayan consumido, luego van a poder compartir con nosotras todas las cosas que les pasa. El problema que tenemos hoy en día es que normalmente se tiene la conversación sobre el porno cuando ellos ya han visto porno no solo en la infancia, sino que ya se están masturbando con porno desde hace mucho tiempo. Entonces y ya estás cuestionando su identidad, entiendes la diferencia de decirlo antes. Oye, Estas son las normas. Esto te va a afectar. Así o sea que, cuando yo ya lo he hecho, ya formo parte de esa cultura sexual. Ahora vienes y me cuestionas esa cultura sexual que soy yo, entonces es mucho más difícil trabajar con ellos con catorce, con quince, con dieciséis que antes de que empiecen el consumo y que les digas si te aparece, si les dices, si un video porno dice padrastro, se follas su hijastra. Esto no lo pone en el libro. Pero para poner un ejemplo de taller, esto no es follar, esto es abusar sexualmente de una menor de edad. Si esto ya lo has contado antes de que lo consuman. Cuando se encuentren este tipo de vídeo, dirán ostras dice pot follar, pero esto no es follar. Esto nos hacen el amor y ya quizás escojan no ver ese vídeo. Pero si han visto, no sé cuántos vídeos. Si lo explicas, después ya estás cuestionando lo que ellos son. Esa parte tan íntima y tan personal que es el imaginario sexual. Lo que veis que es algo como muy íntimo que si te lo cuestiona a alguien desde fuera, es como que molesta, porque soy yo claro molesta mucho. Y esa es la estrategia de trabajo que hemos hecho con el libro, pues cristina Ana dejamos a la audiencia ahí que cómo os habéis quedado. La sensación es que no quiero terminar quitándoles a las familias. La sensación de que llegan tarde, Ana, Cristina, llega o sea cómo, porque eso puede quedar y quiero, pero nunca es tarde. Es que nunca es tarde para nada. Siempre es un buen momento para tomar acción lo que decía Ana. Sería genial hacerlo desde el principio y cogerlos con el cerebro todavía en blanco y poder ir construyendo. Pero como eso va a ser casi imposible nada. Es que lo importante es hacer lo que se pueda y sin culpas no porque somos fruto del momento histórico que nos ha tocado vivir. Entonces no lo hemos sabido hacer mejor porque no teníamos las herramientas. Pero en el momento ahora que están apareciendo herramientas, pues toca toca, mover ficha totalmente. Amigos amigas, que nos escucháis aterrados pegados al sofá o, al sillón o maldiciéndonos. Hay que tomar medidas. Esto es urgente. No llegáis tarde, seguramente Y si es así, pues, hay que ponerse manos a la obra y actuar, establecer esos cauces de comunicación que nos decía Ana, tan importantes y hacerlo con herramientas, además, y con recursos tan bonitos, tan positivos, tan cuidados como los libros de Cristina y Dana. Todo el proyecto de Mestruita es vale oro, porque vais construyendo paso a paso ese canal de comunicación sobre algo que de verdad es que cuesta muchísimo, porque tenemos ahí aprendido y tantos tabúes, tantos problemas de autoestima, con tantas cosas que tenemos interiorizados los adultos que no nos pasa cuando trabaja, hablar, por ejemplo, del alcohol a nada que comentabas antes o el tabaco. Todo lo tenemos clarísimo hay que hablar por qué vamos a hablar de que el alcohol es malo. Lo tengo clarísimo. Pero cuando hablábamos de porno, pues ahí nos cuesta mucho y cerramos así como no. Esto no lo voy a hablar Y ya cuando me pregunten pero no nos van a preguntar así que lo tenéis en vuestras librerías. El porno no mola en todas las librerías, en vuestra librería de confianza. Si no ha llegado todavía a llegará, lo pedís y lo tenéis ahí mañana pasado y además tenéis toda la colección de menstruita que además tiene cuadernos para trabajarlo. Este libro y todos los demás también es un proyecto maravilloso para el cole que yo sé que eso habrá quien se le estalle la cabeza, pero ojalá, llegase a muchos coles y muchas aulas y muchos profes lo planteas. Eso es otro claro mira el del porno no mola. Espero y deseo que llegue a las aulas, aunque lo veo un poquito más complicado que el resto. Pero es que el resto de libros se está usando mucho en muchos coles, en las bibliotecas de los cuales está hay libros que corren por las clases. Ahora te lo dejo a la me lo dejas. O sea, esto está pasando y lo sabemos porque nos lo explican. Me parece tan divertido y tan bonito haber podido llegar a conseguir esto. Os imagináis el porno mola circulando por debajo de las mesas de las cajoneras. Ojalá, me lo imagino, es que me lo imagino. Sí, ya hablaremos el año que viene. Ya verás, sí, sí, Ahora es a ver qué plata. Pero yo también me lo imagino. Yo creo que a secundaria va a llegar, seguro. Yo creo que el secundaria va a estar en primero, en segundo, en tercero, en cuarto de la eso seguro, no habrá problema. Y en sexto, que también va dirigido a niños y niños de sexto, va a haber profes que lo van a tener más, claro y otros que les va a costar más. Sí, pero piensa que hay tantos profeso tantos maestros de primaria que están tan asustados con lo que está pasando, porque ellos lo ven a diario o sea ven que sus niños de la clase han visto porno, no saben qué hacer. Y hay un montón de maestros muy valientes a nivel de educación sexual que están haciendo un gran trabajo y creo que va a ser una herramienta importante para ellos también, pues ahí animamos, ahí a la valentía, porque merece la pena, de verdad, Cristina Ana. Muchísimas gracias, chicas, que tengan un recorrido maravilloso. Lo veremos, seguro y yo simplemente daros las gracias por este trabajo que estáis haciendo poquito a poquito, libro al libro, que de verdad que está llegando y que hay un montón de familias que ya están hablando de este tema gracias a vosotras y haciéndolo además muy bien. Así que sigáis y nada cuando queráis aquí y estamos es vuestra casa para hablar de lo que queráis. Muchas gracias, Gracias, Mónica, gracias por invitarnos un placer y nosotros nos vamos volveremos en un nuevo episodio de buenos días, Madre espera os dejaremos, como siempre, toda la información del libro, de los libros anteriores de Christina Ideana también en las notas del programa y también la referencia del espacio de fundación telefónica donde hablamos de porno con Marina y con Alejandro, que es que no lo podís perder, porque es importantísimo. Vale nos vamos un abrazo. Adiós, Adiós,