Conociendo del corazón sábado de la primera semana de quaresma ven Espíritu Santo, sin ti no hay vida que valga la pena. Por eso, desde mis dudas, temores y cansancios y debilidades, quiero invocarte ven Espíritu Santo a regar lo que está. Seco ven a fortalecer lo que está débil ven a sanar lo que está enfermo. Amén o celebramos a san modesto obispo en tréveris año cuatrocientos ochenta el Evangelio de San Mateo, Capítulo cinco versículos cuarenta y tres a cuarenta y ocho. En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos. Habéis oído que se dije. Se dijo amarás a tu prójimo y aborrecerás tu enemigo, pues yo os digo amad a vuestros enemigos y rezad por los que se persiguen para que seáis hijos de vuestro padre Celestial, que ha de salir su sol sobre manos y buenos y manda a la duda sobre justos e injustos, Porque si amáis a los que os aman, qué previo tendréis, no hacen lo mismo también republicanos Y si saludáis solo a vuestros hermanos, qué hacéis extraordinario, no hacen oídos también los gentiles. Por tanto, sed perfectos como vuestro padre Celestial es perfecto, Jesús nos hizo dos cosas. Primero, mirar al padre, nuestro padre es Dios, hace salir el sol sobre malos y justos, hace llover sobre justos e injustos. Su amor es para todos y Jesús concluye con este Consejo. Sed perfectos como es perfecto vuestro padre Celestial. Por tanto, la indicación que Jesús consiste en imitar al padre y la percepción del amor él perdona a sus enemigos hace todo por perdonarles pensemos en la ternura con la que Jesús recibe a Judás en el cuarto de los olivivos, Cuando entre los discípulos se pensaba ya en la venganza, Jesús nos pide amar a los enemigos cómo se puede hacer. Jesús nos dice rezad rezad por vuestros enemigos. La oración hace milagros. Y esto vale solo no sólo cuando tenemos enemigos, sino también cuando percibimos alguna antipatía, alguna pequeña enemistad. Es cierto el amor a los enemigos no siempo. El amor a los enemigos nos empobrece, nos hace pobres, como Jesús, quien cuando vino se abajó hasta hacerse pobre Tal vez no es un buen negocio, o al menos no lo es según la lógica del mundo Sin embargo, es el camino que recorrió Dios, el camino que recorrió Jesús hasta conquistarlos. La gracia que nos ha hecho Ricos odia a tu enemigo. Este precepto perdió todo su sentido con la avenida y el mensaje de Cristo. S en los sons amad a vuestros enemigos, porque el verdadero amor no pide nada cambio. El verdadero amor no en la seda, aunque sea pisoteado. El sol, la lluvia y el viento que tocará nuestra puerta son los mismos que tocan la puerta de mi enemigo. Dios es verdadero amor, porque me ama siempre y porque ama a quien me ha hecho mal. Ese ser verdadero amor el que no tiene límites. Los hombres somos criaturas, finitas, pequeñas casas, cosas comparadas con el universo, el creador, pero en algo podemos asemejarnos a Dios en que tenemos la capacidad de amar infinitamente. Es una nueva vida la que nos presenta Cristo sed perfectos como vuestro padre celestial. Es perfecto. Qué es lo más perfecto que podríamos hacer si no es amar. En esto nos podemos parecer a Dios en que sabemos amar sin distinciones ni preferencias. Dos llaves. Abre el corazón de Dios, el amor y el perdón. Lo sabes abre el corazón del hombre, el amor y el perdón. Lleva las llaves al cuello y abre las puertas que aparecen cerradas. Así abrirás las puertas del corazón de Dios. Y es que Dios no necesita que le pidamos perdón por nuestros pecados. Su misericordia. No creo que esté condicionada por nuestra petición es infinita. Siempre que acudimos a él nos perdona. Dios tampoco lleva cuenta de nuestras faltas de nuestros pecados y de nuestras infidelidades. No nos acusa con el dedo ni nos somete a un juicio sumario en el que decide si nos lvamos o nos condenamos. Dios solo sabe salvar el amor, Solo sabe amar como die San Agustín. No pedimos perdón porque alguien nos obliga a ello. No pedimos perdón para salvarnos de algo o alguien. Pedimos perdón porque Dios esté esperándolo para apaciguar su enfado eterno. Yo creo que pedimos perdón para hacerlo, porque hacerlos hacer mejores. Pedimos perdón para no morir ahogados, para no asociarnos, para no encerrar la luz que llevamos dentro y esperar a que se apague por falta de espíritu. Pedimos perdón para volver al camino de la felicidad y de a plenitud. Pedimos perdón para ser fieles a los que somos y responder a la llamada de un Dios que nos invita desde nuestro nacimiento a ser hijos suyos. Pedimos perdón, porque no hacernos sería sencillamente claudicar ante el mal que en cada uno busca abrirse paso para instaurar el reino de la oscuridad en nuestras vidas. Quédate conmigo, Jesús. Convénceme de que la gran tarea de mi vida es la búsqueda de la santidad y que ésta no puede desligarse nunca de la gracia. Sólo tu, señor, puedes hacer posible mi transformación en el amor. Me pongo en tus manos. Moldeame a tu antojo, te amo y confío plenamente en tu misericordia, porque soy débil, egoísta y soberbio, porque te amo y libremente te endrevo todo mi ser Toy la bendición Dios, Padre misericordioso. Te conceda como hijo pródigo, volver del gozo, de volver a la casa del Paterna. Cristo, modelo de oración y de vida. Te guía autente al conversión del corazón a través del camino de la Cuaresma. El espíritu sabiduría y de fortaleza. Te sostenga la lucha contra el maligno para que puedas celebrar con Cristo la victoria pascual y la bendición de Dios. Todopoderoso padre, hijo y espíritu santo, te descienda sobre ti y permanezca siempre amén