Oración del corazón jueves de la Viejésimas, esta semana del tiempo ordinario. Ven Espíritu Santo Tómame para que pueda ver qué hay que hacer en cada momento y capacítame con tu poder, quiero trabajar firme y seguro con tu gracia. Ansé que con tu ayuda todo terminará bien y que si cometo algún error, también de eso sacarás algo bueno para mi vida. Pero, espíritu Santo Amén, hoy celebramos a Santa fan María Faustina Cobasca, el Evangelio San Mateo, capítulo siete versículos siete al once. En aquel tiempo dijo Jesús sorlicípulos pedid y se os dará buscad y encontraréis llamad y yo os abrirá, porque quien pide recibe, quien busca, encuentra y al que llamas se le abre. Si a alguno de vosotros les le pide un c su hijo Pan le va a dar una piedra y si le pide pescado, le dará una serpiente, pues y vosotros y que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos. Cuanto más su padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden. Las temporas, dice el misal, son días de acción de gracias. Hoy celebramos precisamente las temporas de hacción, de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios determinadas las vacaciones y la recoleción de las cosechas al reprender la actividad habitual. La celebración ha sido fijada en España para el día cinco de octubre, pues su localización en el calendario, incluso su duración, dependen de las conferencias episcopales de cada país. Dada la disparidad a las estaciones leemos el Evangelio de hoy de manera dice directa, pero con afecto que Jesús dice, pues si vosotros que sois malos, sabe de dar cosas buenas a vuestros hijos, cuanto más vuestro Padre Cio, dará cosas buenas los que le piden cuánta sabiduría hay en estas palabras. Es verdad que, en cuanto a bondad y pureza de corazón, nosotros, seres humanos, no tenemos mucho de qué vanagloriarnos, pero Jesús sabe que en lo que se refieran a sus hijos, somos capaces de una generosidad infinita. Por eso nos alienta. Si tenemos fe, el Padre mostrará nos darás espíritu es el mundo de la montaña. Es uno de esos pasajes del Evangelio donde encontramos más claridad. En las palabras de Cristo, Jesús nos transmite dos cosas en ese contexto, ese texto, la eficacia total de la oración y la ley de la caridad, con frecuencia se puede caer en la tentación de desanimarse en la vida de oración. Por qué no vemos los frutos o por qué no se nos concede aquello que pedimos. Jesús, sin embargo, nos dice todo lo contrario. Todo lo que pidamos Adiós se nos concederá, porque él es un padre bueno que da sus hijos pequeños que le piden qué pensaríamos de un padre que da a su hijo una serpiente, como dice el Evangelio, cuando éste le ha perdido un pan. Dios, padre, es tan bueno que no nos concede todo lo que pedimos, sino aquello que nos conviene a nuestra vida, aunque no nos demos cuenta. Finalmente, Jesús concluye con la ley que sigue. Dios es el amor. Dios nos concede todo lo que este único motivo. Nosotros no hemos sido credos a su imagen y semejanza. Tenemos que vivir este mismo amor con todos de una manera universal, como lo hace él. Hagamos un esfuerzo especial de estos días para amar más a todos los hombres, a ejemplo e imitación de Jesucristo. En cada día y en cada momento hay motivos para dar gracias a Dios por el don de la vida. Las gracias es un rarco fundamental cristiano y humano. La dialéctica humana funciona en términos de doy para qué me des pero. La dialéctrica divina se cambia por estos otros. Me has dado mucho y por asunto de gracias, da gracias. Cuesta muy poco, pero si sale del corazón en la más noble expresión de un sentimiento humano, la oración y de alabanza es la más excelsa, pero también la gratitud debe salir del corazón. Eso agrada mucho a Dios, como lo demuestra en la queja de Jesús, en la casa de los leprosos. El caso prender los leprosos de los diez de Pross. Nueve de ellos quedaron curados. El écimo creyó y además fue salvado. No es lo mismo curar que salvar. La curación se produce en el exterior. La salvación afecta a la totalidad de la persona. Uno de los diez de prosus se mostró agradecido y en ese gesto encontró la fe y la salvación. Los nuevos restantes sólo encontraron la curación. Siempre podemos ofrecer nuestro agradecimiento, que sí es sincero. Basta. El que no es agradecido es suavemente pobre que no da gracias a Dios. Es porque no está convencido de verle nada, pero a Dios se le debe todo. Un rabino. Daba Gracias a Dios por todo, pero si no tienes nada, le replicó otro. Creía lo que le respondió. No necesitaba la pobreza y Dios me la ha dado. El camino del amor pasa por la gratitud. No recordaba al pueblo Moisés, no te olvides del señor. No sea que cuando comas hastarzarte, cuando te edifiques cosas hermosas yas habites, cuando crees tus reses y ovejas, aumentes, tu plata y tu oro y abún desde todo te vuelvas engreído y te olvides del señor tu Dios que te sacó de Egipto, de la esclavitud, que te hizo recorrer aquel desierto inmenso y terrible con dragones y heracranes, un sequedal sin una gota de agua, que te sacó agua de una roca del pedernal. Si lo meditas, te darás cuenta de cuántos dones del señor hemos recibido unos claros y visibles otros, quizá no los más valiosos. Ha quedado ocultos peligros del alma y del cuerpo de los que hemos sido liberados, personas a las que hemos conocido y que tendrá una importancia cdísima en nuestra salvación. Gracias y ayudas, acontecimiento que quizá valoramos como negativos enfermedades, fracaus, etcétera, que después descubrimos que han sido regalos de Dios. Nuestra vida entera es un bien inmerecido. Por eso las acciones de gracias deben ser continuas. En el prefacio de la misa. Recordamos que es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo el lugar. Señor Padre Santo, así decimos Dios mío, gracias y el alma se llena de paz, porque entiende que de aquello que parece poco grato o no deseable. Yo sacará mucho fruto. Ese gracias. Es como el leño que Dios mostró a Moisés que arrojado a las aguas amargas. Las tocó en dulces. Las trocó en dulces. Aunque el señor nos concede muchos dones sin que se lo pidamos, ha dispuesto a conceder nosotros si sí solo pedimos con la fuerza de la oración. Es necesario que pidamos. Es preciso orar siempre y no desfallecer con la seguridad de que nuestras oraciones serán siempre entendidas. Dios mismo es grande de que todo lo que pidamos se nos concederá feliz y se os dará buscad y encontraréis llamad y se sabrirá, porque quien pide recibe, quien busca, encuentra el que llamas se le abre. Cuanto más pedimos mal, nos acercamos a Dios mas frece nuestra amistad con él, y ese es el mejor bien que podemos recibir to de la verdad, la bendición madre de Dios y madre nuestra ese llamadas gracias y a pedir con perreverancia de restitui intención Dios, padre fuente de todo, príncipe y bien os conceda, os, conceda la gracia y dramer sobre vosotros una abundante bendición y son suave, sanos y salvos durante toda la vida. Los mantenga interos en la cer concede una esperanza generosa y os haga perseverar en la calidad. Él os guíe en la paz, pues acciones escuche siempre vuestras plegarias os condujo a la vida eterna y la bendición de Dios, todopoderoso padre, hijo y espíritu santo, tiende sobre vosotros y permanezca siempre amén