El hombre y la culebra. Un hombre pasando por un monte, encontró una culebra que ciertos pastores habían atado al tronco de un árbol y compadeciéndose de ella, la soltó y calentó. Recobrada su fuerza y libertad, la culebra se volvió contra el hombre y se enroscó fuertemente en su cuello. El hombre es sorprendido. Le dijo qué haces, por qué me pagas tan mal, y ella respondió. No hago sino obedecer las leyes de mi instinto. Entre tanto, pasó una raposa a la que los litigantes eligieron por juez de la contienda mal podría juzgar. Exclamó la zorra, lo que mis ojos no vieron desde el comienzo. Es necesario la reconstrucción de los hechos. Entonces el hombre ligó a la serpiente, como lo estaba antes de esos años acontecimientos y la zorra. Después de comprobar lo sucedido, pronunció su fallo. Ahora tú, dirigiéndose al hombre, le dijo no te dejes llevar por corazonadas y tú añadió dirigiéndose a la serpiente. Si puedes escapar, vete atajar al principio. El mal procura. Si llega a echar raíz tarde, segura. Si te gusta este podcast, no olvides dejarnos tu like. Me gusta oh manita arriba y tu comentario ayudará a que llegue a mucha más gente y a nosotros nos hace muy felices. También puedes visitarnos en nuestra casa en Internet audio. Cuentos ne