Buenas días, madre, Esfera Buenos días mal, esfera comónica de la fuente. Buenos días, madre, Espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, el podcast de la comunidad de creadores de contenido sobre crianza en castellano. Ya sabéis que en nuestro podcast y en cada episodio intentamos acercaros y os acercamos, de hecho, a temáticas que siempre os van a aportar algo a personas, que os van a enseñar o os van a sorprender o quizás os enfaden en alguna ocasión, porque eso también que nos estimulen que no que nos enseñen cosas diferentes en esta tarea tan intensa, tan divertida y tan poco aburrida que es la crianza. Hoy, precisamente pues vamos a hablar mucho sobre crianza y sobre y esa idea con la que siempre nos levantamos de voy a hacerlo un poco mejor? Hoy puede hacerlo un poco mejor. Siempre hay espacio para hacerlo mejor. Afortunadamente, para criar mejor y para querernos mejor. Cómo se llama el libro de nuestra invitada de hoy para quererte mejor que manual con casos reales para una crianza positiva que ha escrito Laura Cerdán Rubio, a la que damos la bienvenida. Buenos días, Laura, cómo estás buenos días, mónica bienvenida que llevábamos muchísimas gracias. Esto la intrayectoria de los podcasts siempre se queda como en la parte de atrás y la gente no lo sabe, pero esto siempre que salga a la primera las cosas. Es como complicado llevamos Dios mío. Ahora intentamos hacen otra agenda, pero lo hemos conseguido. Sí sí la. Estoy muy contenta de estar en madre. Espera, pues nosotros más de que estés aquí con nosotros. Y quién es Laura cerda Pues Laura nace en la ciudad de Barcelona en mil novecientos ochenta, casi de mi generación. Licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, en Psicopedagogía por la Universidad Oberta de Cataluña y postgraduada en neuropsicología clínica, acreditada como psicóloga Forense cuenta con una trayectoria profesión, trayectoria profesional de más de quince años de experiencia en psicoterapia, conferenciante, formadora, divulgadora de la educación positiva. Es creadora del perfil LC Psicología. Laura Cerdán, psicología y mamá de dos niñas. Ha escrito numerosos artículos para prestigiosos, diarios de tirada nacional y revistas de carácter pedagógico. Compagina su trabajo como psicóloga clínica consulta privada, en su consulta privada con clases de psicología evolutiva en la universidad y como orientadora en un instituto de formación profesional. Tela dicho sí madre mía cosa laura que de cosas parecen ver sí sí. Y después de la vío así más profesional y más seria que siempre nos incluyen los libros de los autores a los que traemos y aquí me gusta siempre referirme a esas víos. Qué tanto cuesta hacer que lo sé sí, la verdad, que sí, eh verdad. Por eso me encanta leerlas, porque es muy difícil condensar en un párrafo toda una vida. Sí, sí, sí que se entienda, que lo recoja todo, sí que es difícil, sí que me costó Sí hombre. No sé, no sé por experiencia propia. Es súper difícil y ahora después de sabío quién eres un poco, cuéntanos, quién es Laura Cerdán y cómo llegas a dedicarte a lo que te estás dedicando Ahora mismo, pues mira yo, como bien has dicho, compagino la docencia con la psicología, pero yo siempre cuando me preguntan, desde luego me siento muchísimo más psicóloga qué docente. Pero he de decir que me encanta la docencia. Entonces y yo llevo muchos años en consulta, pasando visita, como se suele decir, la verdad es que me encanta. Me gusta muchísimo, lo disfruto muchísimo y siempre he tratado tanto adultos como a niños. Lo que pasa es que sí, que es verdad que a raíz de la pandemia, me planteé dar un poco de visibilidad a mi trabajo en redes sociales. Empecé el perfil de ley de psicología escribiendo un poco de todo, pues lo típico de cómo tratar un poquito, la ansiedad, el estrés en el trabajo de presión. Un poco de todo. Pero me di cuenta de que cuando escribía algún post relacionado con maternidad, me escribían mucho por privado para hacerme preguntas sobre los niños. Y sí que es verdad que la consulta. Muchas veces llegan niños, pero muchas veces llegan los padres para hacer preguntas en referencia a sus hijos. Entonces, poco a poco, el perfil se fue un poco orientando más bien hacia el tema de los niños, de la maternidad y de ahí a surgir la idea del libro que en principio era yo tenía mucha idea de o o mucha ilusión por publicar un libro y de ahí sale un poco de ese perfil que poco a poco se va orientando hacia la maternidad, pues y ahí dar el salto a Y por qué no plasmarlo en un libro. O sea que mi primera pregunta que iba a hacer cuál es tu motivación para escribir. Ya lo tenemos, no, pues es que siempre había querido escribir la verdad que era un reto, era un reto profesional, pero también era un reto personal. Entonces yo he escrito mucho para periódicos. Estuve muchísimos años de jovencita. Al principio de empezar, de hecho, empecé en un diario que se repartía por los institutos de secundaria, que se llamaba secundaria y aún no había acabado la carrera de psicóloga. Entonces publicaba un artículo mensual y hablaba un poco de relaciones afectivos sexuales en la adolescencia y así entonces a mí siempre me había gustado mucho el tema de escribir. Yo creo que el perfil de Instagram me dio un poco ese espacio. Vi que tenía la respuesta sobre todo lo que te digo, el tema de la maternidad, de la crianza, y ahí pensé bueno, pues Mira, quizá se puede un poco plasmar en un libro. Recoger un poco, casi casi todas es imposible, pero sí he intentado plasmar las dudas más frecuentes de las familias en consulta que seguramente lo que digo no es ni muchísimo menos todas, pero sí es las más habituales en la consulta. Ya, además de tu experiencia profesional, te ha cambiado tu visión de la crianza. El hecho de haber sido madre total total es que es un punto de inflexión. Es un punto de inflexión. Mira, Te voy a confesar una cosa yo veía mucho en la consulta, una cosa que a mí me llamaba mucho la atención era parejas que se separaban o que llegaban al divorcio justo después de tener un hijo, y yo, en mi interior pensaba. Pero por qué no lo han pensado antes, no es decir yo en mi laura, antes de ser mamá, por qué te aventuras a tener un hijo si no estás convencida no de cómo es esa relación de pareja o si quieres estar con esa pareja y después de tener a mi primera hija, bueno, como que lo entiendes todo, porque te cambia totalmente la visión. Es verdad, No o sea, la maternidad es muy bonita, pero puede ser muy estresante y la llegada de un primer hijo lo pone todo patas arriba y la vida de pareja. También. Esta es una de las cosas que a mí me llamaba mucho la atención antes y sé que fue una cosa como he cambiado totalmente bueno, lo ves de otra manera. Sí, y además, no sé cómo lo verás tú, pero sobre la maternidad y la crianza a maternidad, crianza en general, opina todo el mundo y que tiene hijos, el que no tiene todos todos, todos sabe, todos a como todos saben más que tú. Sí, sí, sí, y además, todos tenemos un psicólogo, una psicóloga adentro que además también sabe sobre crianza. Entonces me llama mucho la atención cuando me encuentro con un perfil como el tuyo que soy psicólogas y además os habéis convertido en madres, cómo enfrentáis esa realidad. De repente, ver que decís bueno es que a lo mejor esto es diferente. Aunque tengas una base profesional ojo y yo eso no lo niego, pero bueno, claro te obliga a cuestionarte día a día día a día. Yo creo mucho en educar en una línea, pues estar como plasmado en el libro que ahora pues está muy de moda la crianza positiva, la disciplina positiva, al final en psicología, que es un poco lo que explica el libro o se habla de tres estilos a la hora de educar y es un poco, pues, entre la derecha y la izquierda, a tirar un poco por la del medio, por así decir, entre la permisividad y ser excesivamente autoritario. La línea del medio es la crianza respetuosa, el respetar al niño, y yo creo mucho, creo mucho, pero sí que es verdad que hay veces que claro el día a día, las prisas, el trabajo llegas cansado. Te hace muchas veces bueno te colocar una tesitura que dices qué difícil? Qué difícil? Y esto que has dicho de que me parece muy interesante, que está de moda Y es verdad va en contra de de la propia disciplina positiva, de la propia creancia respetuosa al hecho de que digamos que está de moda, es decir, es un poco su propia trampa, porque la gente piensa que al ser una moda, es como una tendencia. Yo creo que ahora se lleva el rojo, pero el mes que la temporada que viene se va a llevar la tendencia contraria. Yo creo que no, porque lo que te decía es que yo sí que creo en esa manera de educar. Yo no creo la violencia para educar ni en ninguno de los ámbitos, pero no creo que para educar a un niño necesites pegarle, necesites insultarle, necesites humillarle. Y ya no solo lo creo como madre, sino también como profesional. Creo que los efectos que tienes son devastadores que se haya puesto de moda bueno. Creo que beneficia sobre todo a los niños de hoy en día, porque seguramente los niños que sean educados. Así pues, quiero pensar que serán adultos mucho más respetuosos, pues con un sentido crítico, con muchísima autoestima, con más amor propio, con respeto hacia sí mismos y hacia los demás más asertivos. Quiero pensar eso entonces, bueno, No creo que le perjudique. Lo que pasa es que sí. Creo que a veces, según qué perfiles, quizá con interés, pues, de dar difusión, de hacer divulgación, hace que muchas veces muchos padres y muchas madres se vean un poco como mirados con lupa y no hacen lo que se supone que se tiene que hacer. Yo creo que eso es lo que quizá hay que flexibilizar un poco y quitarnos presión en general todas las familias. Es decir, yo soy mamá, soy psicóloga, soy pedagoga y yo alguna vez también he más capaz de un grito. Es inevitable. Es el día a día y esta es la realidad. Por eso nos tenemos que sentir mal, porque es que aquel día yo creo que no. Yo creo que si pasa una vez o si él pasa de manera puntualda, creo que eso tampoco te define como madre o como padre. Creo que al final, el trabajo de madre y de padre no es un grito, es un continuo veinticuatro siete y lo que define lo es que un día puntual hayas perdido la paciencia. Entonces creo que esa prisión sobre las familias quizás sí que debería relajarse eso creo que sí, sí. Yo dan también sí, porque además y además lo vemos cuando hablamos de diferentes cuestiones relacionadas con la crianza enseguida, se polariza mucho en el sentido de lo haces mejor o lo haces peor. Y con la crianza respetuosa también pasa y esto lo hablo muy a menudo con mis compis arancha Cristina de Somos tribu que ya trabaja mucho de disciplina positiva y hablamos mucho sobre esa presión que se ejerce. O que en ocasiones podemos llegar a sentir la familia cuando no estás cumpliendo las reglas. Verdad, y esta presión existe claro incluso con mamás del colegio, de mis hijas que a veces en la puerta Y ahí ahora me vas a decir que tal, pero no yo no te tengo que decir nada. No estoy aquí para juzgar al resto de padres y de madres ni muchísimo menos. Y eso indica, más allá de lo anecdótico, no de otras, que nos sentimos juzgados. Y creo que las madres se sienten muy juzgadas, mucho más que los padres, porque creo que también el mensaje que socialmente se lanza es que la madre no tiene que ser maravillosa súper en todo y el padre también, pero no tanto. Entonces creo que eso es un estrés añadido a la maternidad. El estándar está a un nivel distinto y ya totalmente y hoy el título de para quererte mejor, explícanos de dónde viene, pues viene del cuento de la caperucita, porque es un cuento que a mis hijas siempre les ha encantado, siempre les ha gustado muchísimo. Entonces es un guiño al cuento de la caperucita. No es para verte mejor, para escucharte mejor, para comerte mejor, pues puede ser también para quererte mejor también. Y también había pensado cómo en muchas ocasiones está muy relacionada Y además, siempre lo vemos cuando hablamos de crianza, cómo empieza todo desde una misma. También no de cómo estamos nosotras, también como madres, de cómo afrontamos en muchas ocasiones y esto lo está justo, muy racionado con lo que hablábamos antes, no cómo afrontamos la crianza desde él, cómo me van a juzgar, cómo tengo que cumplir estos pasos y cómo. Cómo se cre no es mejor. También es difícil. Sí, sí, sí, También lo veo ahí. Es difícil y yo creo que las mamás de ahora sobre todo en las que eduquen siguiendo una disciplina positiva. Creo que van a ser generaciones que van a romper un poco el eslabón, por así decir, rompiendo patrones, porque al final yo tengo cuarenta y dos años mi generación. A mí no me han pegado nunca en casa y mis padres han sido, no quiero decir, pero han sido más autoritarios. Entonces yo creo que nuestras generaciones el estilo educativo tiraba más hacia que hubiera una autoridad en casa. Lo digo yo y punto esto no sé debate, esto se hace así y ya está que era también un poco lo que se estilaba seguramente y lo que se veía normal. Pero yo creo que ahora, como a lo mejor, también se tiene más formación, más información. Toda esta información está al alcance, porque eso de que estar en redes sociales un blog, una revista, un libro, es mucho más fácil llegar a esta información. Yo creo que ahora va a haber muchas generaciones de mamás de papás que van a romper un poco ese patrón, porque muchas veces educamos repitiendo patrones de lo que hemos visto nosotros en casa, lo que hemos vivido nosotros de pequeña, porque al final es nuestra zona de confort es lo que conocemos y a veces cuesta romper Eso que hoy familias que me lo dicen sí, sí, bueno, sobre todo me lo repite mucho alguna mamá o algún papá que a lo mejor del pequeño sí ha vivido violencia. Entonces cuesta mucho más romper ese patrón porque al final sí, si te han enseñado que yo, cuando me enfado, doy un azote sin más, es difícil a veces controlar ese impulso, es reaprender el que a lo mejor lo que tú has visto Y lo que te sale a lo mejor de manera natural, porque al final sale de manera natural, porque tú repites lo que has visto, pues cuesta más, porque no es son solamente un cómo lo puedo hacer mejor. Tengo que inhibir ese azote que me sale de manera casi instintiva. Lo tengo que inhibir y entonces pensar cómo lo puedo hacer mejor. Entonces. Por eso yo creo que a veces no esa dificultad también a la hora de crear, de romper con el romodero que estamos heredando, porque sobre los modelos que además me parece un punto que tratas en el libro, muchas veces las familias se nos explica qué tiempos de modelo de crianza y tú puedes estar convencida y seguro que lo verás de no. No. No, yo soy este modelo y quiero este tipo de crianza para mis hijos. Y la realidad es que no es tan fácil elegirla, No es tan fácil elegirla? Yo creo que no es tan fácil a veces implementarla. Entonces creo que muchas veces puede ser que la familia sepa más o menos cómo quiere educar. Pero en el día a día, en los ejemplos prácticos, por así decir, en qué pasa cuando yo llego al colegio y mi hijo me montará rabiatar la puerta del colegio. Qué hago ahí. Yo creo que ahí es donde muchas familias dicen vale la teoría. Me la sé, pero ahora qué hago. Ahora que estoy aquí y el niño tira la rabieta, ahora qué hago. Lo que me sale a lo mejor es darle un azote y llevármelo para casa y fin de la tarde, fin del parque. Cómo lo hago de otra manera. Creo que es a veces donde muchas familias se pierden. Por eso el libro está escrito que son tantos casos prácticos y cada capítulo es un te ha pasado y un ejemplo, un poco para dar herramientas en qué pasa. Si te sucede esto, qué se puede hacer en esa rabieta, en la puerta del colegio. Y porque yo creo que es ahí, o al menos yo como profesional, lo que veo la consulta eh lo que te piden las familias. Bueno, la teoría, la sé o la he leído, la puedo entender, pero me das herramientas para cuando yo me vea en esa situación aplicarlas y saber lo que puedo hacer. Pero qué significa dar herramientas tan herramientas es yo creo que muchas familias lo que piden es vale las herramientas, es dime los pasos a seguir a B y c en según qué situaciones para que yo pueda vale, pues ahora estoy en esta situación. Vamos a probar a b C. Yo creo que esos son herramientas. Esto pasa mucho con los límites, con la manera de poner límites. Ahí es donde muchas familias piden esas herramientas. No él. Cómo le digo al niño tal cosa o si me pide algo como le digo que no, o si no puede hacer algo, no, cómo le marco ese límite y qué hago. Cuando paso por delante de la tienda de las chuches y el niño quiere una chuche y yo, pues no os la, quiero comprar y le digo que no. Pero el niño entonces monta las rabietas, se me tira al suelo y llora patalea me mira todo el mundo. Me pongo nerviosa porque me mira todo el mundo que a lo mejor no me miran, pero me da la sensación de que sí, porque todos hemos pasado en una situación así. Me da la sensación de que me miran el niño está llorando. Yo no quiero comprar la chucha. Entonces yo creo que las familias lo que piden es un y hay qué puedo hacer eso o devían las herramientas o al menos desde mi ámbito profesional. Claro, pero no se les puede dar herramientas para todas las situaciones de la vida, es decir, en algún momento tiene que integrarlo para que sea aplicable a todo lo que te vaya pasando. Sí, pero al final, poner límites es poner límites. Da lo mismo si tú estás diciendo. No sé come chuche o no sé. No se pinta con pintura, no lo sé en casa o en casa no se juega con No sé qué son límites. Al final, son límites igual entonces, al final el libro, lo que trata es de poner diferentes ejemplos, pero a la que les varios ejemplos, te das cuenta de que la estrategia, la base es siempre la misma. Cambia la situación, pero un poco la manera de actuar viene a ser siempre a la misma. Eso hace que se pueda generalizar a otras muchas situaciones. Si no necesitaríamos un manual para cada día de la semana y cada situación, y no se trata de eso, entonces se trata de decir bueno en este tipo de situaciones, poner límites, trabajar los hábitos. Qué se puede hacer. El tema de los límites es de las cosas que más te preguntan o más te sí, sí, y las charlas que más se piden así sí, sobre todo cuando son de ampas, de colegios, de las familias que piden que venga alguien al colegio a dar charlas cuando se piden del ámbito de psicología. Por lo menos, esta y la dellying son las más demandadas. Si no sabemos, no sabemos si nos pasamos o no llegamos. El tema de los límites límites es que los límites. Yo creo que el problema principal es que a veces el que es autoritario y esto no se hace porque lo digo yo que soy la figura de autoridad y punto este tiene claro cómo actuar. Este no tiene problema, por así decir, el que no pongo límites y oye que mi hijo haga, porque ya se dará cuenta. Este tampoco tiene límites. El problema lo tiene quien se encuentra ahí, más o menos en el medio, que es la inmensa mayoría. También hay que decir no él quiero marcar límites. No quiero ser el padre o la madre autoritario que creo que tener en mente, no querer ser, pero tampoco quiero dejarle que se salga con la suya. Cómo encuentro ese punto medio, cómo marco el límite sin caer en justificarme delante del niño y ahí es donde falla muchas familias en me justifico delante del niño y a veces eso me hace caer en la permisividad y ahí hay un fallo. Entonces, ahí hay un fallo, Y ahí es donde muchas veces las familias se pierden por así decir lo que más cuesta. Sí, porque además es lo que hablábamos antes. Venimos de un estilo en el cual todavía hoy se consideran muchas ocasiones el modelo bueno, pues el que tiene que ser el que con el que los niños salían como Dios manda y no como suena. Ahora, que es que ahora se lo permitís todo, pero antes de los de antes sí que eran niños de verdad y no como los da a mí, me dieron un par de azotes y tampoco he salido tan mal esta frase. La he escuchado yo siempre ha de veces, siempre siempre, siempre sí y además, me las dieron bien todas las dos bofetadas porque me las merecía y te das cuenta de cómo se ha interiorizado esa violencia, que es violencia, claro, pero cómo conseguimos todo eso. Yo creo que todavía nos va a costar un tiempo, pues yo hubiese una generación que estamos ahí de bisagra. Pero por si nos está escuchando personas que estoy convencida que sí, porque todavía hay mucha gente que lo considera que esa es la primero que ha sido educado así y que eso es al final lo que te va a salir de manera casi más sencilla y luego que la sociedad también es lo que, entre comillas, está valorando y premiando en muchas ocasiones, no entonces cómo para todas aquellas personas, por qué hay que cambiar ese modelo o por qué deberíamos intentar, por lo menos, plantearnos que ese modelo, pues el que no el más beneficioso para los niños y las niñas, más beneficioso para el niño, pero a veces para el padre o para la madre que quieren que el niño deje de hacer algo a corto plazo, sí que tiene efecto, es decir, el niño no lo sé. Está pintando, no sé lo típico, tiene pintura en las manos y va por toda la pared de casa pintando, haciéndonos allí una obra de arte. Lo veo y me sale dale un azote. El niño va a dejar de pintar al momento, va a dejar de pintar, se va a poner a llorar. Entonces yo me he salido con la mía como adulta he conseguido que el niño deje de pintar. Entonces qué pasa que desde el punto de vista del adulto, yo he conseguido mi objetivo perfecto, Ya está fin del problema. Qué pasa que la disciplina positiva se plantea el más allá. Qué efecto tiene eso para este niño? Entonces, el niño le hemos enseñado porque no se pinta. No. Lo que le hemos enseñado es que a mí me molesta que has pintado y he utilizado la fuerza para que dejes de hacerlo. Pero no te he explicado o no te hecho ver porque está mal. Ahí está el problema. Entonces le aporta algo al niño. No lo va a dejar de hacer en ese momento porque tendrá miedo y no lo volverá a repetir porque tendrá miedo de que le demos un nuevo azote y esto es extensible a todo él, no solamente algo tan absurdo como pintar la pared que, al final bueno, más allá de la trastada, no tiene el que, sino que esto se aplica muchas veces emplea adolescentes. He pillado a mi hijo fumando y le doy un bofetón. En el momento va a dejar de fumar, obviamente y delante mío no lo volver a hacer porque sabe que le daré un bofetón y tiene miedo de esa violencia física. Pero cuando yo no le vea lo va a seguir haciendo porque yo no me he molestado en explicarle qué pasa si fuma, pues es lo mismo, pero aplicado a niños pequeños, entonces qué beneficio tiene para el niño no tiene ninguno más allá de enseñarle que a mí me molesta, no al resto, sino a mí, entonces enseñarle No le estoy enseñando nada. Y luego las familias donde se utiliza violencia física, obviamente, esos niños son violentos. Por qué porque yo le estoy enseñando a cuando algo no me gusta mira, lo que hago mi recurso es utilizar la fuerza y eso es enseñarles recursos a los niños. Yo le estoy dando ese recurso, le estoy enseñando esa estrategia. Entonces las cosas se solucionan a golpes. Yo creo que yo creo que no. Entonces no puedo pretender que luego el niño no pegue en el colegio, no se meta en algún lío, cuando hay mucha violencia en casa. Entonces a mí me hace muchas gracias. A veces las familias que dicen bueno es que el niño no lo sé. Me ha llamado la tutora que pega a otros compañeros de clase cuando son pequeñitos. Es normal cuando hablamos de la educación infantil, es relativamente normal, pero cuando ya hablamos de niños de primaria, claro a ver si la madre y el padre utilizan esa violencia física. Yo no puedo pretender que el niño no replique lo que yo hago en mi casa cuando sale de casa, entonces utilizar la violencia no solo no le enseña nada, sino que perpetúa lo que hablábamos antes ese patrón, entonces a ellos no les beneficia en absoluto. Yo creo que esos son los dos principales motivos por los que deberíamos de plantear educar sin violencia. Y utilizo la violencia física como ejemplo, pero la verbal es lo mismo. Es exacto. Si yo le estoy insultando continuamente y le digo es que has pintado a la pared y eres un tal, aparte de que voy a minar su autoestima, le hace sentir mal. Este niño se va a relacionar de esa manera fuera. Entonces no solamente es la conducta que corregimos o no, sino que también le enseñamos con nuestro ejemplo y los recursos que estamos utilizando son los que va a tener ese pequeño ojo, porque el otro modelo el permisivo, porque tampoco deberíamos caer ahí, es decir, que qué inconvenientes puede tener o qué perjuicio puede ocasionar a los niños, las niñas, pues el estilo permisivo es ningún límite. Todo está permitido. Por eso se le llama permisivo o incluso a veces en psicología y le decimos negligente que ya llego ahí, ya tiene ahí una connotación hombre. Entonces permisivo parece como que suena más bueno, como más light, pero en realidad es un No hay ningún tipo de límites y no pongo límites porque no quiero porque no quiero tener conflicto con mi hijo, porque me da la sensación de que mi hijo no me va a querer, porque no me quiero enfrentar o porque no sé que también puede pasar. Entonces qué implica para el menor una desorientación total total. Yo siempre pongo un ejemplo a las familias que un poco lo explico en el libro también, que es que los límites funcionan como las señales de tráfico en una carretera. Entonces, si fuéramos nosotros con nuestro coche circulando por una carretera y no hubiera ninguna señal que nos indicara, pues o lo sé que hay una curva cerrada, que la salida de mi pueblo es la número, no sé qué que tengo que ir a una velocidad determinada. Si no hubiera todas esas señales, iríamos totalmente perdidos por la carretera, totalmente perdidos. No sabríamos dónde girar. No sabríamos si podemos ir más rápido o menos. No sabríamos si realmente hay una curva cerrada y me estoy poniendo en peligro. No lo sabríamos. Esa es la crianza permisiva. Sería un poco eso el decirle al niño mira, tú coge el coche y a circular sin más nos evita el conflicto a medias y a la larga no nea, porque no les da ningún tipo de orientación. Los niños necesitan saber lo que está bien, lo que está mal, lo que se puede hacer, lo que no necesitan un poco esa orientación. Un niño, un bebé que nacen o lo lo hace sabiendo todo no no viene de base. Ya con todo aprendido, entonces somos nosotros quienes tenemos que ir diciéndole, pues mira. Esto no está bien. Cariño. Esto no se hace o no se habla así a la abuela o no está bien pegarle a otro niño o no está bien pegar a papá o no está bien pintar la pared No lo sé los ejemplos cada familia, límites y normas las que quiera el libro, además de explicarnos los modelos de crianza y por qué la crianza respetuosa en la disciplina positiva o son el modelo que más beneficios aporta lo vas acompañando por ejemplos reales. Cómo has elegido estos ejemplos. Te ha costado mucho si has tenido que hacer ahí en una amor de selección. Cómo lo has hecho no, porque realmente, al final lo que te decía aglutinan dudas muy frecuentes en consulta y los ejemplos podrían ser tanto mis hijas como cualquier otro niño en la puerta del colegio, como cualquier hijo de amigos, como cualquier niño que haya venido a la consulta. Porque al final, son ejemplos, que es que quién no se ha visto en una rabieta, quién no se ha visto en una rabita en un sitio público, quién no se ha visto en una situación que Mamá piensa una cosa y Papá piensa otra y no se ponen de acuerdo y no hay manera de establecer el límite. O quién no se ha visto en una situación de nosotros decimos esto y vienen los abuelos y con toda la mejor intención del mundo, nos lo ponen todo patas arriba. Entonces son casos que realmente quien tiene hijos en algún momento es fácil que se vea reflejado, porque son ejemplos. Lo que te digo un poco sacados pues, a la consulta de mis propias hijas, de hijos de mi entorno, de niños que se mueven en mi entorno en lo que te decía desde la puerta del cole hasta hijos de amistades, pero que a veces me preguntan los ejemplos son tus hijas. Digo que podrían serlo perfectamente, pero no son ellas en concreto, Es decir, es un poco, cualquier niño o cualquier niña en una franja de edad y hasta unos ocho o nueve añitos, cuál es el mayor inconveniente, qué crees que tienen las familias hoy en día para criar de una manera bueno, un poco menos estresada, No hay menos mala, falta bajo presión que estamos todos en rafa. La falta de conciliación que para mí es inexistente? La falta de conciliación para mí es la principal traba? Es la principal traba? Por porque a veces, cuando se dice bueno, es que antes bueno, es que antes? Pues antes, la figura materna muchas veces estaba en casa y se encargaba de todas esas labores. Vamos a decir. Pero hoy en día las mujeres salimos a trabajar y hacemos jornadas laborales igual que la hacen ellos. Pero luego, además, pues está toda la otra parte doméstica, por decirle de alguna manera, y hay muy pocas ayudas, por no decir ninguna. Hay muy pocas ayudas. Entonces, en muchas familias la conciliación son los abuelos y esto dificulta, yo creo que dificulta muchísimo la crianza por un tema de recursos, por un tema de tiempo, por un tema de paciencia, por un tema de no quiero decir, salud mental. Pero si bien estar emocional, es decir, si yo tengo que hacer una jornada eterna de trabajo y llego a mi casa muy tarde y ya no veo a mis hijos. Y bueno, pues para mí es una traba y muchas familias pasa eso cuántos abuelos hay, pues, yendo a recoger a los niños al colegio, haciendo tareas que estoy segura de que muchas madres, muchos padres, irían a hacerlo, pero no pueden porque trabajan entonces yo, para mí quizá la principal traba es esa falta de conciliación, pues está complicado. Eso está muy complicado. Está muy complicado. Creo que las grandes ciudades. Además, es más difícil. Ahora igual me están escuchando según quiénes dicen, qué dices, porque creo que es suyo. Claro, cada uno tiene el suyo, pero sí que creo que en los pueblos se ha mantenido más esta tribu que decías tú antes y creo que en las ciudades a veces es más complicado. No es bueno, la tienes que hacer a lo mejor a raíz de la maternidad y creo que en los pueblos a veces ya te viene de antes, porque al final las vecinas, todo el mundo está como más cerca y en las grandes ciudades. Yo recuerdo yo cuando fui mamá de la primera niña, pues yo no podía llamar a mis amigas a que vinieran a ayudarme porque bastante tenían con lo suyo y porque obviamente no viven cerca viviendo en la misma ciudad cuidado. Entonces creo que en los pueblos obviamente tiene otras desventajas. Eh, pero creo que se ha mantenido más lo que digo este espíritu un poco de hacer tribu Creo que es más fácil hacer esa tribu la soledad de las madres exacto, exacto, exacto, y esto lo veo mucho en la consulta. Bueno, hay mamás que es a raíz de ser mamás que tienen que hacer ese grupo de apoyo, o bien cuando el bebé empieza en guardería, o bien cuando empiezan en el colegio, en la educación infantil. Pero es a partir de ahí que tienen que empezar a hacer esa tribu que luego se crea y esa estupenda y fantástica. Pero creo que muchas veces, también al principio, sobre todo de ser madre, es una dificultad añadida. Lo que decías tú no esa soledad de las madres, sobre todo de las madres primerizas y sobre todo de los primeros meses. Sí, bueno, en parte es verdad que tú lo ves con tu perfil también en las redes se generan espacios en los que se intenta y se encuentra en muchas ocasiones de otra manera, una comunidad, una oportunidad. Eso está ahí, Lo sabemos y es una suerte porque al final, perfiles como madresfera, yo creo que generan esa tribu que, a lo mejor, no es la vecina que tienes al lado en puerta a compuerta, pero que te dan esa calidez de saber y de pensar otras. Esto que estoy viviendo yo o esto que estoy sintiendo, esto que me está pasando, le pasa a otra gente, le pasa a otras madres, le pasa a otras mujeres. Y creo que eso es fantástico. Y creo que eso es una labor brutal, porque creo que es hacer un acompañamiento que aquí sí que hablo de salud mental, que es súper beneficioso para la salud mental en este caso de las madres. Hablo de las madres, porque estamos hablando de maternidad, pero que en otros perfiles, con otras temáticas sucede lo mismo. Entonces creo que esto es uno de los puntos fuertes de las redes sociales y una de las ventajas que es poder precisamente hacer eso crear esta supercomunidad donde mucha gente va a encontrar ese apoyo Y esa tengo una duda. La voy a resolver aquí o simplemente otras mira. Esta noticia me había llegado, pero tenía dudas y ahora veo que tal o esto mira, veo que no solo lo soy yo, que hay más madres que les pasa lo mismo, entonces hacen menos dura y esa soledad que decíamos del principio. Sobre todo sí y es verdad que tiene sus sombras y sus luces. No porque también contribuyen las redes y el mundo digital a dar una imagen en ocasiones, o sea, contribuido a dar una imagen de la maternidad y de la crianza, pues inalcanzable y eso también puede aumentar esa frustración y esa no llego a esto, no llegó a tener una casa así de organizada. No soy capaz de hacer esos pastelitos, ni esa merienda ni ese bocata del recreo. Y que luego nosotros y esto también quería hablarlo contigo. Esperamos que nuestros hijos tengan una relación sana y positiva con la tecnología, cuando a nosotras mismas nos cuesta encontrar el equilibrio muchas ocasiones, sí, sí, este es otro problema. El tema de las pantallas, el tema de los móviles, y es un poco lo que decía yo antes. No podemos pretender que el niño no quiera el móvil, si es el papá o es la mamá a la que continuamente están en el móvil y a veces y a veces me fijo mucho. Yo normalmente me muevo por Barcelona el moto, pero las poquitas veces que cojo el autobús o el metro, me fijo mucho en este tipo de cosas Y a veces me llama mucho la atención, pues ver que el niño le está hablando a la mamá o al papá o al que sea dado al adulto que lleve al lado y el adulto sigue aún así tecleando en el móvil, o sea, no levanta la vista del móvil para mirar al niño y responderle. Entonces es que muchas veces los que tenemos un problema con las tecnologías somos los adultos. Hombre seguro en cuanto a tiempo de pasar tiempo con el móvil, como al uso que se le da, etcétera, etcétera. Y te estás encontrando con que cada vez hay más inquietud en cuanto al manejo de la tecnología y la infancia. Sí, y afortunadamente creo que esto es positivo, que haya está un poco esta inquietud de decir bueno, a qué darle hoy el móvil a mi hijo y qué hago cuando le dé el móvil. Pero yo creo que el problema no es darle móvil. Y el problema no es no sé que se conecten a Internet. Nos hay algunos padres que me dicen bueno y sí y si damos un teléfono pero que no tenga Internet, porque solo sea de estos de recibir llamadas y tal, yo creo que el problema es que muchas veces le da el móvil sin más bueno, el niño ya ha cumplido x años los que la familia considere ya está. Me despreocupo. Yo creo que ahí está el fallo, es decir, tú le estás dando un teléfono a un niño si tiene acceso a Internet, es que le estás abriendo el mundo a todo. Entonces hay que dar la información de qué te puedes encontrar, porque no todo lo que vemos en Internet está bien, Y también hay cosas que no están bien, que no son correctas, que son equivocadas, que son erróneas, que son peligrosas. Y esto un niño con once, doce trece años, pues todavía cognitivamente no está lo suficientemente maduro. Entonces, yo creo que antes que plantearse dar el móvil, hay que plantearse un qué charla y qué formación le voy a dar a mi hijo. Y cuando tenga claro qué charla, qué formación le voy a dar a mi hijo respecto al móvil, ya me iré a mirar el móvil a la tienda Y creo que ese es alto. Es lo que a veces falta, pero sí que está muy bien que las familias empiecen a tomar conciencia porque realmente, al final es una herramienta que está muy bien, pero que también puede ser peligrosa y que muchas veces para algunos niños les causa sufrimiento. Sobre todo cuando hablamos de casos de acoso, sí lo sabemos cómo se magnifica como las redes son un escenario en el que se complica excepcionalmente exacto ese acoso, es decir, antes cuando no había teléfonos móviles, pues el niño que lo pasaba mal en el colegio, cuando sonaba la campana a las cinco se iba a su casa y hasta el día siguiente y podía olvidarse de sus compañeros. Pero ahora no, porque siempre hay un grupo de Whatsapp, hay un no sé qué. Entonces yo, por eso digo que es muy importante darles algo de formación antes de empezar a utilizar ese móvil. Entonces no hay que demonizar las pantallas. No hay que demonizarlas, porque está en nuestro día a día. Esto es absurdo negarlo y forman parte de nuestro día a día y es que tienen también muchísimas ventajas, pero hay que formarles al respecto. Hay que darles bueno ciertas herramientas también y decirles pues mira cariño esto, pues no está bien. Esto cuidado, esto, esto si pasa esto, avisarnos esto. Para eso también ha de haber comunicación y confianza. Hoy ahora que hablas de la comunicación, qué papel tiene la comunicación, que yo creo que es un aspecto del que no se habla lo suficiente en la relación entre o sea ya cuando son más mayores, pues como que sí no ya vale, pero que se establezca una comunicación respetuosa desde la infancia a muchas personas como que les cruje algo, no, como que le vas a contar si tiene dos años, Sí, si tiene dos años o no. Me interesa lo que haya hecho en clase, porque total que ha hecho pinta y colorea claro. Esto es un error. Esto es un error porque el niño, por iniciativa, cuenta cosas hasta que llega un momento que ya no cuenta tantas, hasta que llega un momento que, si ese vínculo no se ha creado, obviamente, no nos va a explicar nada o nada de lo importante. Entonces, si esa confianza, ese vínculo, nos empieza a trabajar de muy pequeñitos, pues no podemos pretender que sea la adolescencia. Precisamente no en nuestra etapa. En la adolescencia cuando el niño llega a casa y entonces nos lo cuente todo y lo que hace y con quién habla y quién le gusta. Esto es una incoherencia? Esto es una incoherencia. Entonces tenemos que crear ese vínculo mucho antes para que cuando llegue la adolescencia, como mínimo, sepa que lo realmente importante. Nos lo puede explicar, nos lo puede explicar. Y si ese vínculo no está creado mal, porque es el doble de problemas, claro, pero cuesta mucho. Yo eso sí, que lo percibo, porque tenemos esa visión de la infancia. Qué me va a contar, a o sea, qué me va a contar, qué le voy a preguntar, cómo establecemos esas rutinas o hecho claro, porque tú sabes que qué te va a contar lo que ha hecho en el colegio, decir, qué conversación, porque tenemos nuestra visión adulta, Desde nuestra visión adulta, esperamos una conversación adulta que no vamos a entender, claro, pero cómo establecemos esas rutinas sin buscar una que hable por hablar. No sé si me explico qué lo que yo creo que ese vínculo se crea generando un espacio de comunicación. Entonces yo hay una pauta que recomiendo mucho a las familias, que es que cenen sin tele y a veces me miran como diciendo en serio que cenen sin tele y sin pantallas, es decir, solo hablando ellos los que sean los tres, los cuatro o los cinco o los que sean en la familia y que utilicen ese espacio para decir cómo te doy el día. Entonces el primer día, pues a lo mejor el niño no nos contará prácticamente nada. Pero cuando cada día cenando vamos a dejar el fin de semana aparte si quieres, no que eso así un poco como más tal. Pero si cada día entre semana generamos este hábito y se cenas escena, pues lo que digo no sin la teles, sin la radio, sin distracciones, y simplemente nos dedicamos, porque total el rato de cenar en el día a día entre semana tampoco nos lleva dos horas ni mucho menos. Pero si dedicamos ese espacio a oye cariño y cómo te le el día, el niño se habitúa a hablar qué nos va a decir, pues cosas que a nosotros, como adultos, seguramente nos van a parecer totalmente triviales Pero que para ese niño son un mundo, porque ese niño que está en p cuatro y hoy jugando su amiguito, le ha quitado un juguete y se han enfadado, pues es lo más importante que le ha pasado en el día. Entonces, si le damos ese espacio y le habituamos a que nos lo explique y le hacemos ver que nos interesa, porque obviamente le estamos escucha se habitúa a contarnos lo importante. Eso facilita que cuando este niño llegue adolescente sepa que lo importante nos lo puede explicar porque le vamos a escuchar, porque lo hemos hecho toda su infancia. No va a ser diferente en la adolescencia. Entonces yo ese mensaje. Ya lo he ido trabajando, trabajando, pero claro, esto es un día a día, día a día, día a día. Entonces, claro, bueno requiere un esfuerzo y requiere una constancia, pero los niños explican mucho solo hay que querer escucharlos y nos dan muchas pistas de lo que les pasa y de cómo se sienten lo que es lo que decías tú antes. A veces lo miramos desde el punto de vista del adulto y como adultos a veces decimos bueno. Esto no tiene mayor importancia. Es total, Es total, pero es que para eseño sí es importante. Lo que digo cualquier cosa que pueda ser del patio de lo que le ha pasado o de que el juguete que le han quitado. Pero es importante que luego, claro, todos tenemos nuestros problemas y claro, evidentemente, en las jornadas que vivimos y en los días que podemos llevar, cada uno cada una pues encuentra tú ese hueco para dedicarle a esa charla que, a lo mejor, tú estás ahí. Por eso yo propongo la cena, porque al final es un momento en el que la familia se suele encontrar en casa. Al final, a la hora de la comida, seguramente no la hora del almuerzo. Es posible que todos poco estén todos en casa, pero a la hora de la cena normalmente sí, pues ya sabéis buscad hueco y hay que hacer ahí es verdad. Yo creo que es una de las cosas que menos cultivamos y bueno cuidamos y menos importancia. Le damos verdad, pues da muy buen resultado esta pauta de verdad laura para ir cerrando para nuestra audiencia que, pues tenemos de todo tipo de familias, las familias que llevan ya que tienen hijos, ya más más mayores, familias que están iniciándose en esto de la crianza y que están desbordados, desbordadas. Qué les dirías así de como consejo inspirador, además de comprarse el libro que, por supuesto, dejaremos las notas, la nota, el link para que sean con él en la descripción del programa. Pero qué es esa chispa, ese pensamiento, ahí de decir, venga para que les anime y les haga recuperar un poco el espíritu positivo, pues mira yo les diría que la maternidad, la paternidad, que es una aventura y puede ser muy bonita. Hay que disfrutarla, hay que ponerle paciencia y sentido del humor. Pero se pasa así entonces cuando nos quejamos de que es bebé, porque es bebé, pues cuando tenga cinco años, ayudalaremos. Cuando era bebé, nos quejamos a los cinco años de que tiene los berrinches y tata tal tal, cuando tenga diez años, echaremos de menos esos berrinches. No es decir según se van subiendo de edad, también los problemas se van haciendo más complejos. Hay que disfrutar las etapas. Yo creo que hay que ponerle mucho sentido del humor, mucho sentido del humor, porque si no la maternidad o la paternidad pueden ser muy duras, muy duras. Entonces yo les diría si te has embarcado tómatelo con humor y disfrútalo, pues sí, y si tienes alguna situación en la que te sientes desbordado. Ves que tus criaturas, pues están pasando un momento complicado. Acudir a profesión y ayuda pide ayuda, no pasa nada. Estamos para eso no juzgamos nuestro trabajo y muchas veces te lo digo en la consulta. Yo no soy cueza, No tengo que juzgar a nadie. Estamos para ayudar, para asesorar, para acompañar, para orientar. Yo les diría que piden ayuda, pues sí eso Y para la sociedad, esta empatía que en muchas ocasiones no tenemos, no estás viendo que está ahí una rabieta a tu lado, esa cara que se nos pone sin darnos cuenta, eh, pero nos sale esa mirada que se nos escapa. Verdad. Yo estas veces le digo a las familias no les digo mira que te mira si ha tenido hijos, te entiende porque sabe lo que es y si no ha tenido hijos, no ha de importarte su opinión. Yo creo que también es una manera de relativizar, desdramatizar y decir oye esa persona que me mira en el supermercado cómo yo gestiono la rabieta de mi hijo. La voy a tener que ver mañana. Es alguien de mi entorno. Realmente me importa su opinión porque es que seguramente es una persona que se ha cruzado ahí y sin más. Entonces un poco de dramatizar también ese momento y llamamiento a la gente que, por favor, si os cruzáis con una rabieta, no juzguéis que en muchas ocasiones no sabemos lo que está pasando a esa criatura, lo que hay detrás, que es que yo, de verdad a veces como sociedad, se nos va el otro día veía esto me ha venido ahora así a la cabeza por lo del súper veía un tweet de un muchacho que se quejaba porque decía que no debían dejar pasar en un supermercado a la a gente mayor porque iban muy despacio a la hora de hacer la compra. Y era como pero qué horror. Pero, por favor, pero qué horror? Eso es, al final, deshumanizar la sociedad. Claro, la sociedad es diversa y es como ha de ser, pero que qué nivel de egoísmo total, que de falta de empatía y que es aplicable a cualquier persona que tiene una circunstancia de vulner habilidad. En este caso, lo que yo añadiría muy optimista, porque debe pensar que él no va a llegar, por supuesto, no no va a envejecer, que va a ser siempre así me quedé o sea en serio de no sé si luego me lo planteaba y digo será de verdad o será alguien que lo ha escrito. Sí, por crear por revue. Sí, porque ya hoy en día llega un punto en que ya no sabes diferenciadas a este pensaje es real y lo que está creado para dar ruido en redes es triste. Pero, Laura, sé que vienes a firmar a la feria del Libro de Madrid cuándo vamos a poder verte en qué caseta, en qué zona y qué expectativas tienes. Pues Mira, voy el once de junio en la Franja del medio día a las dos de la tarde. Estaré muy bien. Y pues, Mira, te puedo mirar la zona, porque la caseta, creo que es la veintinueve veintinueve cí es lo que veintinueve veces, muy bien, veintinueve veces con la editorial alma de sí con McGraw Hill, pues sí, para todos aquellos que estáis que os gusta visitar la feriedad del Libro de Madrid, que es una cita maravillosa y que no se puede perder cualquier amante de la literatura y encima si seguís las redes, si seguís a Laura y es una oportunidad única para conocerla y que os firme el libro, pues mira la. Tenéis aquí el once de junio, Laura, espero que vaya maravillosamente. Disfrutalo muchosimo que mucho, porque será llevamos unos días que madre mía. La verdad es que este año está cayendo todo lo posible en los pobres autores. Pero bueno, en fin que hay que ir a la fría del libro con paraguas claro y que, mucha suerte, muchas gracias por acompañarnos. Es un libro súper sencillo para toda la familia, súper ameno, súper accesible, ejemplos reales para que podáis encontrar en cada una de esas situaciones algún recurso que os va a acompañar que además eso, como Laura decía, no juzga, que lo hace desde un espíritu muy positivo, desde la empatía, que eso es lo que necesitamos sentirte reconfortado, reconfortada en esta tarea tan difícil en ocasiones que es la de criar, que es yo creo que de las más difíciles que hay totalmente, totalmente pues, muchas gracias, Gracias Laura, gracias por aviernernos acompañado durante esta horita. Espero que a nuestra audiencia le haya resultado útil. Como os decía antes, os dejaré la información del libro en las notas del programa, así como el perfil de Laura, para que la sigáis y nada que nos veremos en otra ocasión. Seguro, muy prontito y tanto, amigos, muchas gracias, adiós. Saludos a Dios, torpota tan