Buenas días, Madre, Esfera Buenos días mal esfera comónica de la fun Buenos días, madre. Espera Bienvenidos un día más a nuestro podcast, el podcast de la comunidad de creadores de contenido sobre crianza en castellano, la comunidad de madre espera y ya sabéis que en cada episodio os acercamos historias, temáticas, personas que consideramos que os pueden ayudar, que nos ayudan a todos a afrontar este mundo de la crianza, esta aventura de la crianza, pues de una mejor manera, hoy vamos a abordar también aspectos muy relacionados con la maternidad, en la maternidad en sí también la crianza, también la manera en que educamos y también cómo afrontamos, pues temas que están muy de actualidad. Aunque parezca que esto está ya ha mejorado muchísimo y ahora lo o ahondaremos en ello. Vamos a hablar sobre la situación de la mujer hoy en día, cómo educamos desde esa perspectiva feminista, porque esto va de feminismo. También vamos a hablar de literatura, Vamos a hablar de mucho de mujer, de cómo estamos afrontando hoy en día los avances que poco a poco se van consiguiendo y cómo los afrontamos también de cara a cómo educamos a nuestros hijos y nuestras hijas para ello. Hoy estoy acompañada de Emma Vallespinoss Hola, Emma, cómo estás, Buenos días, Hola, qué tal buenos días, Cómo estás? Emma es licenciada en Humanidades y en Periodismo por la Universidad Pompeu, Fabra y Máster de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid y el país ha desarrollado toda su carrera profesional en la cadena ser primero, en hoy por hoy y en la actualidad en la ventana de Carles Francino, donde, entre otras funciones, coordina la sección dedicada a los libros. Además, colabora en el programa. Cualquier tiempo pasado fue anterior de nieves con Costrina. La literatura, la maternidad, la salud mental y el feminismo son sus principales intereses y no lo haré bien. Es su primer libro y nace de la necesidad de encontrar una respuesta a la inseguridad de las mujeres y es al síndrome de la impostora tan frecuentes en la actualidad. Precisamente este primer libro no lo haré bien, es el libro que hoy nos ocupa y sobre el que vamos a charlar trayendo algunas cosas que van pasando a nuestro alrededor y que me parece que no deberían estar pero están emma, qué tal, cómo estás, pues es lo que tú decías que cada día no estado de actualidad este tema. Quiero decir que no se puede desconectar nunca porque te van pasando cosas constantemente. Todo el rato. Es cosas que bueno, si quieres todo el rato, todo el rato y cosas que a veces son como un baño de realidad. No porque tú, por ejemplo, siempre digo que soy súper optimista con las generaciones que vienen, con con los que están siendo ahora niños y niñas y van a ser adultos en el futuro. Pero a veces los datos no sé son tozudos y te contradicen. Sí lo primero enhorabuena por el libro. Me ha gustado un montón. Es súper a menos súper recomendable. Muchas gracias. Dejaré, por supuesto, a nuestros oyentes. Como cada episodio, el link para que encontréis el libro publicado por ARPA, además de dónde surgen, cómo surge este proyecto y el título este no lo hace bien cómo bueno esto nos cuentas ahora el título porque suele ser de las partes más importantes y más difíciles, pues si te voy a decir una cosa, el título es lo primero que salió de este libro. En este caso fue como el hilito del que ir tirando. Sí, sí, porque fue como a ver. Hay como varias partes en el por qué de este libro, pero la fundamental es que un día quedé con que, como yo me dedico a la sección de libros de la ventana, pues periódicamente quedo con la editoriales con las personas de comunicación o con los editores cuando son editoriales más pequeñas. Y bueno, un día que ve con el que acabaría siendo mi editor y me está hablando de las cosas que iban a publicar. Entonces me habló de una mujer a la que yo sigo muchísimo en redes sociales y me interesa mucho siempre su discurso y demás que iban a publicar en unos meses. Entonces me comentó que bueno, que le habían dicho que aquel manuscrito que había escrito estaba fantástico, que no le sobraba nada ni le faltaba nada cuando te felicitan, y que hacía dos semanas de eso y que desde entonces esa chica habían hablado con ella, hacía un par de días y manifestaba tener un tic nervioso en el ojo. Desde entonces un tic que iba y venía, pero no se lo sacaba de encima. Y yo dije es que la entiendo perfecto. Hice como que la entiendes digo porque me da mucho miedo a hacerlo mal, pero cuando lo haces muy bien, cuando te dicen oye enhorabuena qué bien, qué excelente tu trabajo. Al final también da mucho miedo porque las expectativas que ponen en TI son tan altas en ese momento y crees que has dado una impresión de hacerlo también que te están ya partirán de allí siempre que ya se suponpone que tú sabes muchas cosas, que has hecho las cosas muy bien, que tu nivel es un nivel determinado y que a partir de entonces no puedes bajar ese nivel y que eso también es una presión muy grande. Entonces, en esa incomprensión que vi en el otro lado, no entiendo cómo puede dar miedo a hacer las cosas bien surgió todo. Yo le comenté que era un tema que llevaba muchos años interesándome porque desde que yo escuché las primeras veces hablar del síndrome de la impostora. Fue como wow, entendí muchas cosas y me alivió saber que había muchas más personas con esto y a partir de allí empezamos a hablar y fue la típica charla muy fructífera y ahí salió el título. Él no lo haré bien ese miedo que tenemos a no hacer las cosas bien o bien, como pensamos nosotras que están bien, porque muchas veces lo están, pero igualmente consideramos que están mal y ese fue el origen. Luego, también es gracioso porque el proceso ha sido muy a la par No ha sido solo escribirlo y ya está y contar una cota, sino ir saliendo yo del armario, que esa parte ha sido bastante, ha sido dura, pero ha sido placentera también porque ha sido muy liberadora del armario qué te refieres de tu propia hija, pues porque de mi propia inseguridad y de mi propio Sí, claro, yo llevo muchísimos años y cuando digo muchísimos, me refiero a más de la mitad de mi vida con esta voz, voz dentro. Si tú en la adolescencia que empezó a decirme en mano o en mano y dejé de hacer cosas que me apetecían o que eran lógicas hacerlas, pero yo consideraba que las había mal o que el riesgo era muy elevado y que mejor no hacerlas. Entonces son muchos años pensando hay un problema. A mí esto que me pasa no es normal. Qué me pasa y por qué a las otras personas no les pasa y como lo llevas tan dentro y tan en secreto y tan como all y que no me pillen, que no me descubran qué me pasa esto porque entonces pensarán, pues eso que soy una persona que no merez ti de con confianza profesional. Bueno, cuando tú empiezas a explicarlo, empiezas a compartirlo. Por un lado, ves que les pasan muchísimas otras personas y a muchísimas otras mujeres, incluso mujeres que tú nunca hubieras pensado qué les pasaba. Porque para ti son mujeres, pues son muy seguras de sí misma o muy buenas profesionales y, por lo tanto, no tiene ningún sentido que opinen eso de ellas mismas. Y por el me permitió como una reflexión. No fue una reflexión a la par que yo ofrezco a las lectoras y a la vez me la estaba ofreciendo a mí. No estaba como buscando toda la explicación y todas las posibles pistas y todo es posible. Las miguitas de de hanse li gretel de dónde yo he aprendido esto? O por qué yo he llegado a pensar esto durante tantos años de mi vida y a convivir con este infierra cotidiano que al final a veces hay gente que puede pensar que es una cosa exagerada, pero es que es una manera muy desagradable de ir por la vida. Esa autora que comentaba y se ti en el ojo, la conocemos muy bien porque es nuestra amiga Diano Oliver que cuando estábamos tendiendo sus maternidades precarias, Además, coincidía que estaban y desprendiendo yo el mío propio adiós expectativas son la realidad y compartíamos ambas a través de nuestras conversaciones vía Whatsapp. Nuestra propia inseguridad y nuestro propio compartía. Nuestros síndromes se abrazaban y, tanto, que estábamos exactamente igual en la misma sensación. Por qué estoy haciendo esto claro y sobre todo claro ya que le hemos puesto nombre claro yo Yana la sigo desde hace muchísimos años. La admiro todo lo que dices. Siempre me interesa. No entonces era como cómo lo puede ser consciente de todo el talento que tiene y lo bien que explica y lo interesante es que son sus temas. No y era como madre mía, pero a la vez era esa comprensión de decir claro y además, el momento de escritura Y cuando cuando es una ficción que al final crees que da aún más miedo. Y eso está los datos son claros en ello que hay muchísimas menos mujeres, pues ostra la entiendo perfectamente. Y luego, cuando yo me he visto en estas, me he sentido igual, es decir, yo, y esto de verdad es que hay gente que dice habláis una cosa, pero al final lo deja de ser falsa modestia. De verdad no no es casa, puede ser es un infierno y al final yo lo cuento y se ríen. Pero no hacía ninguna gracia. Y es que en todo el proceso de escritura, yo siempre pensaba que este libro no lo acabaría, que este libro no existiría, y por eso lo compartí con muy pocas personas porque había me decían contártelo, cuéntalo y decía no, porque es que luego qué les voy a decir. Al final no salió o al final estaba tan mal que en una publicado sabes era como sentarte a escribir y ya cuando era una realidad, que sería un libro, porque ya estaba acabándolo, ya iba por los últimos capítulos, incluso ya iba por el epílogo. Seguía pensando. Esto no pasará, esto no pasa nada y lo vivía como muy en secreto para no defraudar, porque pensaba cómo luego diré el libro que os dije aquí estaba escribiendo. Al final no y de verdad que era un pensamiento que no lo vivía como una realidad, como algo que no iba a ocurrir. Esto era así, entonces entendía viana perfectamente. Sí, sí, y es una cosa muy curiosa, síndrome de la impostora, sin enseñárnoslo conscientemente, porque nadie te inculcas directamente. Oye tienes que, aunque quizás a lo mejor, si lo vamos detallando un poco a lo mejor, tienes que esa manera en la que nos han educado, se ha educado históricamente a la mujer de ser humilde de modesta no como no. No he intentado destacar de cada circulos ya a dónde encontramos, y esto está dentro del libro. Por supuesto, yo os animo a que indagais pero intentando entender es como buscándole qué podemos dejar de hacer como madres para que no estén otras ni tira a nuestras hijas qué has heredado nosotras de manera inconsciente, claro, claro. Por un lado, yo quería responder a eso. No es posible que nos pase a tantísimas mujeres. Cómo es posible que nos pase a tantísimas mujeres con realidades tan distintas, porque esto les puede pasar a chicas muy jóvenes. Querían de decir bueno es que están empezando. Son muy inexpertas. Les falta mucho camino por recorrer y es normal, pero que les pasa a mujeres con cargos de responsabilidad. Les pasan mujeres con despachos grandes y despachos con vista y tarjetas de visita. Quiero decir que nos pasa a todas entonces, al final, sí, que es algo que hemos aprendido, es decir, a lo largo de nuestra historia como mujeres desde que hemos nacido, hemos ido recibiendo esas lecciones. Por un lado, calladita estás más guapa y, por un lado, el rol que nos correspondía. Tampoco creo que sea casual que nos pase a tantísimas mujeres de unas generaciones en las que quizás somos las primeras que hemos estudiado una carrera en nuestras familias, o las primeras que hemos trabajado fuera de casa, o las primeras que hemos tenido puestos de responsabilidad, que, al final es en un espacio el público y profesional, en el que no hemos tenido referentes, ni referentes quizá próximos, ni referentes universales. Y al final es como sentir que estás haciendo algo que nadie te ha enseñado a hacer. Yo tengo muy claro que puedes aspirar a aquello que existe, pero si nadie te ha contado, tú puedes ser esto? O tú puedes aspirar a esto? O tú puedes llegar a esto? Es muy difícil que tú te hagas la idea de que puedes aspirar a eso y tener esa ambición. En cuanto a la educación, creo que ahí hay que tener mucho cuidado, porque, del mismo modo que ya tenemos asumido todo el tema de la presión estética y de cómo hablar a nuestras hijas y de cómo no hablarnos de nosotras mismas, cómo no decir qué fea estoy, qué gorda estoy, qué mal me quiera todo, porque al final les estás como normalizando una manera de convivir con su cuerpo que siempre desde la crítica, siempre desde no estoy bien o buscándose el efecto. Creo que eso también es muy importante que no se lo transmitamos es no fingir, pero dar ejemplo? Cómo, pues, dar ejemplo, pues estando en los sitios en los que nos dan miedo, no es decir, en vez de decir que no, decir que sí y dar ejemplo, que se pueden hacer las cosas que somos capaces de hacerlas, porque si no, creo que les estamos como transmitiendo, que la manera de juzgarse a sí mismas es siempre también desde la inseguridad, el jolín, pues sí, para mí que Mamá es lo más parecido a Dios no porque lo sabe todo súper lista, etcétera, etcétera. Se ve así, se ve tan torpe, se ve tan insegura, se ve tan incapaz. Quizás es lo normal. Quizá yo también me tengo que ver así y creo que es muy importante darles como ejemplo en esto y no enseñarlas tampoco a dudar de sí mismas, porque el mundo ya se lo enseñar. El mundo ya se lo está enseñando? El mundo ya les está dando esta lección desde que son también pequeñas. Entonces me di cuenta un día que el día antes de presentar el libro, por primera vez estábamos mi hija y yo por la calle y yo le dije ostras madre mía a mañana que nervios que presento un libro y ella me dijo uff pues yo qué nervios porque tengo una presentación oral o un examen. Y también estaba muy nerviosa y yo le dije fíjate que esto fuera la típica película. Es tan cutre de sobremesa en el que nos despertamos al día siguiente y yo estudié en tu cuerpo y tú en el mío y me dijo no, no, mamá, no, no, porque yo lo haría fatal. La presentación dio me pondría muy nerviosa, porque cuando me mira a mucha gente hablo muy rápido y me pongo muy nerviosa y quiero acabar pronto y dije no sabes dice al final estoy haciendo. Aquí también tengo que educar y aquí también tengo que ejercer como madre y tengo que enseñarle, pues hija, sí, me da muchos radios, pero lo haremos súper bien, porque me lo voy a preparar con gente que viene a escuchar, porque realmente le apeteces. Son lectores, son lectoras, son gente que viene a remar. A favor. Y al final, pues es una cosa que Jolín me da miedo, pero me apetece hacerla. Merezco hacerla y tengo ganas sabes como contagiar. Ese contagiar un mensaje positivo, hacer esta estas cosas, porque si no es que les pasará lo mismo, no es muy fácil que lo hereden eso total es que lo veo tan inculcado O sea, es que a todas es que prácticamente tengan las mujeres con las que hablo han publicado libro o están haciendo x proyecto enorme y que a los ojos de los demás, como tú bien decías antes con Diana Oliver, no pues que lo están haciendo muy bien y en ellas, en todas, existe esa sensación de estar de no estar haciéndolo bien. No y da mucho que pensar muchísimo. Sí, sí, sí. Y luego también dos cosas. La primera que no a todas las mujeres les pasa porque hay mujeres que como que a veces se sienten molestas, porque dice Jolin, es que a mí esto no me resuella nada. Yo y digo enhorabuenas si es que esto no es un motivo, como digamos qué orgullo mira nos pasa es súper guay no. Si nosotros lo que queremos es que no nos pase no. Y al final es importante dar ese mensaje. Y luego, por ejemplo, me pasó que hace poco, hace como un par de meses, vino a una escritora a la radio y le dije qué cómo llevas la promoción y me dijo ostras pues, muy bien porque me ha encantado, o sea, me encanta el proceso de promocionar el libro y de hablar con otros lectores y de compartir. Una cosa que es tan importante para mí y dije Jolin, es que se puede vivir de otra manera. Esto no, Y al final es lo que creo que hay que ir como domesticando o abriendo los ojos y no permitiéndonos ese sufrir constante, porque al final hay que encausarlo. Eso o sea, que es peligroso Y yo es lo que no quiero transmitir conformarnos. No, al final hay algo que decis nos pasa. Tantas les pasa, tantas mujeres admirables on que yo admiro, o mujeres que realmente son tan inteligentes y demás que ostras, pues me pasa a mí y ya está, no o sea yo, no hay que conformarse con que nos pase, no hay que buscar la vía de superarlo, muy fácil decirlo, pero al menos convivir con ello y no dejar que nos ponga palos en las ruedas, o no dejar que nos huecotea o no de dejar de hacer cosas que querríamos hacer, es decir, imponernos, imponernos y hacerlo. Eso es súper importante, O sea yo, al final es es lo que quiero transmitir, No claro, porque esto lo explicas muy bien en el libro, en todos los capítulos que nos lo vas desmenuzando. Pero para quien nos está escuchando y no ha vivido ese síndrome, no sé has sentido en sus carnes el sínno de la impostora. Qué consecuencias tiene porque podrán decir, pues hija, se te pasa claro. Yo veo a mucha gente que va saliendo adelante y tal qué consecuencias tiene de por qué es importante hablar de ella. Claro es que a ver no es una patología como tal vale. Sí, sí, sí, por favor, claro, importante, claro, pero claro, pero te crea muchos problemas y es una manera de transitar por la vida muy incómoda y muy desagradable, porque al final crea problemas con tu autoestima. Está claro, pero al final es que estás diciendo no a cosas que querrías decir que sí, es decir, no estamos hablando el sinóma de la impostora. No te hace decir que no cosas que no te apetecen, que eso no hay problema Y es ideal. Si algo no me apeteces, si algo no quiero hacerlo, digo y tan tranquilamente. El problema es que que estamos preparadas y capacitadas y que seguramente si nosotras sintiéramos que tenemos el valor para hacerlas, las haríamos incluso con ganas. Entonces se trata, claro de no dejar de hacer esas cosas, porque al final, claro te crean mucha frustración, porque cuando tú analizas, sí, hay un mundo y una sociedad machista que te pone palos en las ruedas, pero a la vez tú estás poniéndote palos a la ruedas, a ti te estás autobecoteando todo el rato y diciendo que no cosas que ostras queras tendrías que hacer es que te gustaría. Entonces hay una cosa como muy tentadora de decir bueno, en algún momento se me irá a esto o en algún momento por sí solo no. La magia de la vida conseguiré reunir el valor para hacerlo. Pero si vas esperando a que vengan estas ganas por sí solas o a que venga ese valor y esa valentía, pues solo no va a venir. Es más cuando tú vas evitando una vez y otra y otra y otra y otra. Al final es que acabas diciendo o que no a todo lo que puedes decir, que no, porque bueno has pensado que esa es una manera de estar tranquilita, no y que y que no meterte en problemas. Qué pasa que esta voz que te dice que lo harás mal y que no te metas en líos y que no te expongas. Es súper lista. Es súper lista, A veces viene con la artillería pesada de no lo hagas, no lo harás bien, harás el ridículo espantoso. Todos van a descubrir que eres un blue, que te han pensado que eras mucho más de lo que es. De al final, eres humo, no lo hagas, pero a veces es muy melosa. No es que hacer como un gatito cuando ronronea y te dice bueno tiene si la tiene, este compxa pasarlo tan mal estar ahora dos días sufriendo durmiendo mal esos nervios, esa tensión, ese mal vivir, te compensa, no mujer, qué más está, o sea estate tranquilita y ya está y qué pasa por no participar en esta tertulia. No pasa nada, ya que inviten a otras. Es que total qué vas a sacar de eso. No, eso es la voz viniendo a lo meloso, no es que es verdad y al final, a veces es muy fácil encontrar motivos que parecen incluso sensatos para no hacer las cosas, pero no deja de ser lo mismo. Ese miedo a exponerte y esa evitación pura y dura, claro lo que pasa aquí y esto también lo comentas en el libro, que es que la exposición las mujeres no sale gratis ni incluso siempre es positiva, es decir, esa voz viene claro muchos hace ri sí, por favor, hemos visto casos recientemente se ha retirado de las redes públicas, por ejemplo, una divulgadora sobre juegos videojuegos Marta Trivi, que ha cerrado su perfil público precisamente por la constante, por el constante acoso y derribo que sufría es como divulgadora y comunicadora mujer sobre en este sector de los videojuegos, claro ya que está masculino. Además, cada vez que esta es la otra, el mundo de por sí es hostil, o sea nuestra hostilidad, se suma, tiene motivos que vienen con lo nuestro, pero claro se suma en un mundo que ya esos pils, es decir, del otro lado, nunca nos van a poner ni la alfombra roja ni nos van a cortar el filetito a trozos. Eso no nos lo van a poner fácil. Y luego, ese tema que comentas tiene que ver también en en el modo en el que a nosotras se nos insulta y se nos quiere fuera del espacio, porque al final, aquí hay muchos hombres que, bueno, que han vivido muy bien desde el privilegio, porque al final, quien quiere renunciar a eso y de ser ellos los que están y ellos los que dicen y ellos y ellos los que manejan todos los cotarros y al final perder este privilegio, pues nadie lo quiere. Entonces muchos, yo creo siempre odio que están como cruzando los dedos con el que pase ya esta cosa, esta moda tonta de tenernos y de la igualdad y de que estemos nosotras también y de que ocupemos el espacio público y que nuestra opinión importe y que tengamos que estar. Eso lo viven como realmente una pesadilla o una moda que ojalá pase como las sombreras. Pero es verdad que las redes añaden, añaden hostilidad, o sea, el modo en el que eso les insulta. Es muy muy, muy descriptivo, es decir, lo que se nos dice y el modo en el que esos quiere expulsar. Y al final, las redes, especialmente Twitter, son muy agresivos con las mujeres. Esto hay estudios que lo dicen que el odio, el ciberataque y el odio que reciben las mujeres que más se exponen, por ejemplo, las periodistas y las mujeres políticas es muy duro y las divulgadoras en este caso también. Y al final, sí que es verdad que aparece el candado. O aparece me voy de aquí porque no me compensa este. Tenemos que lidiar con estas dos cosas, hasta qué punto vale la pena web es que al final, Twitter, para muchas de las mujeres es una herramienta de trabajo, No es un capricho de estar y de tuitear cuatro cosas, sino es una ventana al mundo, Es una manera de darte a conocer, es manera de divulgar lo que sabes, es una manera de mostrar tu trabajo que si no puede quedar como muy reducido a ciertos ámbitos, y es una manera de decirle al mundo. Ola me llamo tal y aquí histo y hago esto, entonces renunciar a eso no deja de ser otra de las de los modos en los que se nos quita de medio a las mujeres, o se nos quiere controlar o se nos quiere fuera. Y ahí sí que hay que bueno. La opción del candado no es la mejor opción en el sentido en el que al final también te estás cerrando puertas. Pero la entiendo y yo haría lo mismo si recibiera eso. Pero el irte de redes Jolin, yo entiendo que algún momento, porque claro es que no es simplemente el modo nuestra relación con las redes sociales, llega un punto que es tan real, no es virtual que al final es como tener un monstruo en tu bolsa o en tu bolsillo atacándote todo el rato. No es tan fácil es conectar de este audio. No o decir bueno hasta aquí y yo llego a casa, no porque está como todo el rato, ese ruido, se te instala dentro y es como muy difícil ignorarlo y te quitan mucha energía, hay muchas ganas y es horroroso y es una cosa que sí que a muchas mujeres les pasa porque es otro de los flancos, es el que se nos ataque y se nos intenta quitar la voz. Claro y al final, ya no solo esto está todo muy relacionado. Al final, no está. No es solo que comunicar y trabajar en redes sociales, que es un medio de comunicación más, supongo un riesgodo para tu salud mental que bien y además, reduce octamente el hecho de que las mujeres se vayan de redes expulsadas, reducer ese número de referentes que es necesario para que también se comentan el libro en el que hablas también la necesidad de referentes y de figuras claro femeninas en todos los aspectos, en todos los sentis y que no es tan fácil, o sea, no van a surgir mágicamente, porque es que no es tan sencillo. No. No, no, Yo lo he comentado con muchas mujeres que a veces Twitter, que parece una cosa como tan improvisada y tan demás hay aparte que hay mucho trabajo detrás, no a veces cuando las cuentas que divulgan y demás, es lo que dices tú es un medio de comunicación más es a veces que cuando escribes un twitter, dejarlo en el borrador unas horas porque le vas dando todas las vueltas de por dónde te pueden medir los ataques. A mí me ha pasado muchas veces de pensar y de llegar a pensar, de compensar, colgar esto o decir esto. Y sí que es verdad que al final, si dejamos de estar en los espacios, dejamos de existir, porque es esto, o sea, si no estamos, no existimos, y es lo que os ha pasado a lo largo de la historia, que parece que no hayamos existido hasta el siglo XX. Muchos nos han borrado a treve y nos han quitado como si hubiéramos estado, pues eso hibernando toda la historia de la humanidad. Pero sí que es verdad y los referentes son importantísimos, o sea, la importancia de ver que otras mujeres están haciendo cosas. Permite pues, uno, si eres adulto, ya tomarlas como ejemplo y decir ostia. Me gusta que esto que está haciendo, yo también podría hacerlo en mi campo y sigo es el respirador, porque dices ostras qué guay trabajarlo de ese modo y darte a conocer. Así y luego para las más jóvenes, Evidentemente, pues si si divulgadoras dejan de estar, dejan de existir para ellas. Y al final, parece que los que hacen siguen haciendo las cosas siempre y los que están y los que manejan el mundo son ellos. Sí, sí, siempre. Sí. Y además, también nos encontramos con que y yo es que siguiéndote un poco, viendo los comentarios que te hacen, no puede que parece como que te comentan o te responden que con comentar estas cosas, lo que se está haciendo es infantilizar, o parece que estamos infantilizando a la mujer y que, en realidad, esto que estamos comentando no es tan así, sino que las fuertes le sobreviven, por así decirlo como que claro sí, sí, sí, Y me hace gracia porque parece como que como que al hablar de ello, estamos fomentando el hecho de que, cuando es, al contrario, lo que estamos intentando hacer o lo que me parece que al comentarlo se intenta es despertar y llamar la atención sobre ciertos comportamientos que ya tenemos tan asumidos que los damos como por hecho no sí. Sí? Sí? Sí? Sí? Sí? Sí, exacto Y luego es que también esto de Twitter también es terreno abonado para el matsplaining del que hablo en el libro que al final también te encuentras, pues eso con hombres que te dicen lo que tienes que hacer te explican tus propios twitchs. O incluso pues eso te dan las lecciones no pedidas. O eso o sea, es que a veces te dan comentarios que es que ves claramente que lo acaban de improvisar, que ahí no hay nada, que es puro humo, de pues ahora digo esto no, pero tiene una explicación para todo. O tienen da igual que tú lleves reflexionando sobre eso años, ellos tendrán su explicación automática y te van a decir. Pero lo de Twitter también es eso, o sea la de mujeres a las que te tratan de explicarles sus propios twitchs. Pero incluso cuando es una ironía o es humor, no ya hay un cierto tipo de hombre que piensa que ante la duda es que somos tontas y no lo hemos pensado no hemos tenido el momento de no lo hemos pillado. No es como esa cosa de espera que yo te lo voy a contar que cuando te explican un chiste o una ironía o artística en los ocho la soledad que si te tienes el momento de decir, madre mía, pero sí, eso es, eso es diario. Oye en el libro que lo has planteado, trayendo entrevistas y estudios de todas estas personas con las que has hablado, de todas estas mujeres a las que mencionas y cuyas experiencias nos trae cuál es la que más te ha sorprendido o la que más te ha marcado y que no te esperabas que algo que has dicho mira esto es que no me lo podía imaginar a ver me sorprendió porque era un tema que a mí siempre me había rondado. Por ahí desde alguna vez que había visto titulares y demás, por ejemplo, lo de las niñas y su manera de interactuar en clase, o el hecho que a partir de los seis años, las niñas se sientan menos inteligentes o menos preparadas que ellos A los seis años. Eso es lo de bueno. Yo el tema de la educación y de como madre, además de los niños, todo eso me me tiene muy. No sé, como que siempre pienso, siempre trato de averiguar en qué momento es el origen del problema, en qué momento se estropea todo, porque es que los seis años de suena edad, muy temprano ostras como una niña de seis años, y yo trato de reflexionar y de pensar en mi hija con seis años, o sea, cómo tiene que ser el mundo para que a los seis años, cuando ahora mismo en casa, al menos la hemos educado, cómo que nadie te corte las alas, podrás con trabajo y esfuerzo, podrás conseguir lo que quieras y casas maneras motivantes y que tenemos de educar a nuestros hijos. Cómo es posible. No eso, por ejemplo, es una cosa que me tiene muy muy loca, no siempre verdad. Me gustaría saber el momento o sea ver esa línea en qué momento se estropea. Todo eso me preocupa luego, por ejemplo, el tema de la ficción. Reflexionando pensaba madre mía, es que es verdad y cómo la ficción esa manera que tiene de normalizar la vida, porque al final no deja de ser las películas y las novelas no dejan de enseñarte cómo es el mundo. No es también de aprender lo que es la vida a través de experiencias que tú quizá uno has vivido cuando eres pequeña sobre todo y crees bueno cómo es ser adulto, pues ahí sacas referentes y lo que te enseñaba la ficción de los noventa mayoritaria era que ser mujer era, pues eso esperar a que llegara el amor, que el amor lo solucionaba todo y lo explicaba todo ser guapa y sobre todo no sé qué pasaba a partir de los treinta y cinco, que las mujeres ya se evaporaban y salían de la existencia. También, pues eso me ha interesado mucho el tema de la maternidad, no el cómo, el cómo cuando llega el momento de ser madre, que no lo podemos postergar eternamente, y es el momento en el que ellos tiran para arriba Y es cuando hacen los pasos quizás más decisivos, son más importantes de su carrera y nosotras, a no ser que tengamos incluso teniéndolo en mi caso, pero no sé que tengamos medios económicos o una red de cuidadores alternativos. No te queda otra que frenar. Y eso es así. Y al final es que, por ejemplo, yo, cuando no tenía referentes porque fui madre bastante joven y no tenía amigas que fueran madre en ese momento, ni niños, ni no tenía madres alrededor, entonces yo realmente creía que nacería a mi hija, que podría volver a trabajar antes de las dieciséis semanas, porque me parecía que era muchísimo tiempo. Luego la vida me dio un buen baño de realidad y digamos me arranqué los pelos y me caí muy mal y pensaba que ya está, que la vida sería, pues bueno, ahora es lo mismo, pero tengo una niña en casa y cómo te cambia la vida en todos los aspectos y cómo muchos hombres al día siguiente, de ser padre, simplemente tienen alguien más en casa al que alimentar y cuidar y querer, por supuesto. Pero su vida sigue siendo. Sí, pues eso que su vida sigue ser ir avanzando y en nuestro caso, pues hay un antes un después muy grande, muy grande, porque además, a partir de entonces empieza un saber. Si quien pueda no, porque es eso o sea, sigue trabajando, pero a la vez tienes que criar y es muy complicado combinar las dos cosas. Y no es salvo así que pueda la maternidad. Y me interesó saber cómo las experiencias, por ejemplo, de escritoras que han escrito a la hora de la siesta o en el cuarto de la plancha o mientras los niños paseaban por ahí y luego en cuanto a las entrevistas, pues me interesó, por ejemplo, el caso de neer al ha ver Solar y cómo se están empezando en un mundo en el que ha sido muy masculino siempre y ahora las mujeres están empezando cómo se las juzga la propia inseguridad que sienten el cómo se lo preparan todo todísimo, porque ellas no van a probar improvisar Y ya está y no sé. La verdad es que ha sido un El proceso de escritura ha sido gozoso, porque he ido reflexionando y aprendiendo muchas cosas y es que me ha interesado todo mucho. Al final, sí, no hay nada que haya dicho ostras qué horror y, por ejemplo, también ella termino lo de la prehistoria. O sea, a mí eso que durante tantas creaciones de mujeres nos hayamos entrado en clase y nos hayan contado una historia del mundo en el que nosotras no hemos estado. Están, o sea, cómo he podido ser y al final nos han dicho no es que no se sabía, entonces que se sabía, o sea si nos ha ido borrando, se nos ha ido olvidando, se nos ha ido manchando y hemos crecido pensando eso que nosotros no hemos hecho nada nunca Y ahí está Mani. Por eso es tan importante esta perspectiva y que ahora hay historiadoras desde la perspectiva de género que estén como haciendo la historia real del mundo o la historia justa del mundo o la historia con mirada más panorámica del mundo. Sí, Sí, Sí, Sí. Es que es impresionante, es muy interesante toda la bibliografía que recomiendas, todo lo que las autoras que nos traes entrevistas, porque es verdad que al final es una mirada muy necesaria y que hasta ahora, pues no estaba presente y por eso es tan importante hablar de ello, no que que realmente pones de manifiesto y todos estos testimonios que traes y todas estas obras nos dan una imagen que hasta ahora no estaba tal cual, no estaba completa, o no era todo lo completa que se vería, porque faltaba un cincuenta por ciento de la población. Prácticamente claro, sí, es que en el caso de la literatura, por ejemplo, lo lo estoy hablando mucho estos días con muchas mujeres, que es que es verdad que ellos nos han contado no sus historias y sus movidas desde el principio de todo, y no se lo han hecho como creyendo que fueran historias universales y nosotras como lectoras, siempre no hemos entendido como tal. No hemos empatizado con sus dramas, con su dolor, con sus sus monólogos interiores, con sus comedias. Lo hemos entendido como algo que también nos interpelaba a nosotras. No, pero cuando somos nosotras, ellos lo viven como historias de mujeres, para sus madres, para sus hermanos, para sus parejas, pero no como algo universalizable. No, no como algo que les ataña a ellos o que esa experiencia les pueda no interpenar. Es que es muy fuerte, o sea lo de la ficción, es increíble. Entonces he encontrado con muchas mujeres últimamente que me dicen que a mí también me pasa porque yo tomo nota de lo que voy leyendo, porque luego odio que me vengan a preguntar qué me recomiendas y no te acuerdas en este momento. No. Entonces sí que es verdad que de unos años de esta parte, el noventa y ocho por ciento son autoras. No y no es una cosa que haga como pensando son ya las mujeres. No lo hago propósito, pero al final me doy cuenta que claro que son historias que no me ha contado todavía, no, que son voces que todavía no me han. No las sé he escuchado antes. Entonces me interesa muchísimo. Me interesa muchísimo. No puedo entender como hay hombres que directamente ni se lo planteen por qué no va con ellos, por ejemplo. Y ya termino con la capítulo anécdotas. Hubo un hombre que me contó por redes que cuando se fue a comprar el libro, le dijeron, pero sabes que es para mujeres. No te lo pongo para regalo, no, yo sí, sí, claro, es para regalar claro. Al final hay un punto que bueno, yo creo que es no me peña tiempo, no me extraña nada, claro por que con el mío pasa igual. Todos los que hablamos de maternidad es ya encima, es para mujeres, pero encima solo con hijos, porque si no claro, no te intenta interesar en absoluto la experiencia de la maternidad. Por muy oye que las madres somos personas que también tenemos otro tipo de intereses y circunstancias y que la maternidad es una cuestión que te atraviesa de una manera vital, pero que en la que puedes estar de acuerdo por una persona que no tenga hijos y que son cosas de las que hablar. Pero no, no, no, Y en los libros de mujeres parece como que s a sí mismo, sí, a los hombres no les va a interesar. Y además, que nos hacemos como pesadas enseguida ahora, como si publica a muchas mujeres. Afortunadamente, es como otra vez una historia de una mujer de cuarenta años que si la crisis que si eras pareja que ser la maternidad y como el peso y es como hola, qué ha sido la historia de la literatura esta vía de hoy, Cuántas veces no os habéis contado vuestras historias. Claro es que al final nos pasan cosas similares. No encontrarás. Claro que hay muchas maneras de contar una historia, pero al final siempre son las mismas historias, contadas desde puntos de vista muy distintos, con distinto talento, con distinta estructura, con distinto fondo, con distintos personajes, con estos puntos de vista, pero no son las historias de la literatura. No dejan de ser las mismas. No claro pasa que nosotras es eso en seguida, ya somos mue plastas. Sí, sí, sí, enseguida nos auto No sé cómo decir la palabra no, pero parece como que somos nosotras las que nos auto segregamos, no, como que nos ponemos ahí nosotras y la realidad gen es así, es decir, que realmente los temas universales son los que tienen la mirada masculina. Y es que es así claro Y cuánto sabemos nosotras de todo, de su deseo, de su manera de ir por la vida de sus Y eso lo hemos conocido leyéndolos y viendo historias protagonizadas por ellos. Bueno, ellos también no pueden empezar a interesarse un poco por nuestras historias. Luego se quejan porque al parece como que les molesta que existá la cuota, no se habla lo de la o y se acusan o nos acusan o se acusa cuando se habla de este tema y del feminismo en concreto, se acusa de estar fomentando una actitud radical en nuestra juventud. Y luego qué pasa que te encuentras con estudios como el que acabamos de leer del centro reina Sofía de Juventud, donde constata el retroceso de las ideas igualitarias en la adolescencia, la negación de la violencia machista y la brecha entre chicos y chicas. Que esto es un estudio que se acaba de publicar los resultados. Estaba leyendo la noticia esta mañana en el país precisamente publicado el diez de mayo de este año y en el que comentan los resultados de este informe, que es lamentable y que para que veamos que es que hace falta seguir hablando de esto. Claro, claro, sí, sí. A mí es eso cuando digo soy súper optimista con la generación de nuestros hijos y demás. Luego llegan este tipo de estudios, ese tipo de datos y este tipo de titulares y es como bueno, es un baño de realidad que no sé si si va muy bien, pero es verdad es que al final nos sale gratis analizar. O sea desde que hay unos discursos, desde la política, desde el Congreso de los diputados, en el que se banaliza y incluso se hace ironía y se niega la existencia. O se nos trata de exagerardas, de lloricas, de quejicas, de privilea. Aquí ya esto ya es tremendo. Eso va calando en todas las capas de la sociedad. Es evidente en adultos y de adolescentes y eso es un problema. Jugar con eso, hacer política con eso va a salir muy CARO va a salir muy caro porque al final es un problema. Ellos ya saben que existen. Imagino que juegan con eso porque les da crédito político o porque es como ir de a la contra y les gusta no ese discurso. Pero eso nos va a salir muy caro. O sea que los adolescentes estén banalizando, negando el femix o sea negando la existencia de la violencia machista o incluso creyendo que el feminismo es una cosa muy pesada que solo hace que hacernos a nosotras privilegiadas y que a ellos les quita derechos y les está como coartando y no les deja ser bueno. Eso es muy muy, muy, muy, muy heavy. Yo creo que el arma para todo es la educación y al final, como no podemos hacer otra cosa, es bueno denunciar este tipo de Mensajes evidente dar datos siempre porque los datos son los que bueno. Es la única réplica que cierra estos discursos de raíz. Pero a la hora de educar es que no nos queda otra que en casa. Ser muy muy, muy, muy serias con eso y yo vamos no veo otra manera, otra manera que eso. Sí, sí, yo lo dejaré en las notas del programa también la información sobre este estudio que se llama el informe de fat Juventud, que se llama culpables, hasta que se demuestre lo contrario. Percepciones y discursos de adolescentes españoles sobre mássculinidades y violencia de género que se realizó entre mayo y diciembre del veintidós con entrevistas especialistas en distintas áreas, con entrevistas grupales a chicos y chicas por separado de entre catorce y diecisiete años de cuarto de la eso de un centro público de educación secundaria de un barrio al suroeste de Madrid y que buscaba con talleres en los que realizaron entrevistas a todas estas personas con las que participaban y bueno, con unos resultados, pues eso afirmando que el feminismo actual está perjudicando a los hombres, que la presunción de inocencia ya no existe para ellos pues, por ejemplo, que el feminismo de antes era algo bastante positivo para la sociedad, pero el de ahora ya ya no. O sea que estaba porque era sí, sí, que los hombres están desprotegidos jurídicamente, que es negativo para ellos y que es negativo también para las mujeres que sí sufren violencia. De verdad. Son todos argumentos que lo hacemos, así como un poco recordando. Se repiten mucho van haciendo eco, se van comentando desde puntos de máxima difusión, desde canales de Internet, desde políticos con amplia, con un amplio espectro, que van calando, van calando y pues, como el mito de las denuncias falsas, por ejemplo, en fin un montón de mitos que se van propagando y que, efectivamente, vienen a constatar que hace falta, pero hace falta galarlo desde por ejemplo, con un análisis, pues como el de tu libro, que es para sentarse leerlo, entender toda la serie de testimonios que hay desde diferentes, desde muchísimos sectores de la vida, desde la literatura, la política, trabajos de todas las profesiones, periodistas, abogadas, empresarias, de todo tipo de sectores, en la educación, en la salud, en la salud mental, o sea, en todos tipos. En todo nos afecta y hay que seguir hablando, porque está calado el rato. Sí Sí, sí. En el libro comentó, creo que es a través de un artículo de Begoña Gómez Hurzai, el titular ese típico de la noche que le fastidió la vida a tal jugador de fútbol. Sí, sí, pobre. Eso no es un mensaje que se dan mucho los futbolistas, los pobres chavales, con toda la vida por delante que una noche no la pifia y a partir de entonces ya el feminismo consigue fastidiar su vida para siempre, metiéndonos en la cárcel perdona no o sea quien ha fastidiado la vida es estas personas violando a víctimas. Pero aparte, estos mensajes son tan irresponsables y están tan presentes en muchos medios, en muchos titulares, en muchas columnas hay como esa. Esa cosa de bueno es que claro debió haber bebido, iba un poco alegre, bueno hola o sea, para empezar y cuando bebes te dedicas a violar a mujeres, no salgas de casa, no busca ayuda y mientras tanto, quedate en casa, han cerrado y para no poner en peligro a otras personas. Pero es que ese mensaje cala y ese mensaje está súper extendido, el de no crear a la víctima para empezar de base creer que se lo han mentado. Todo que busca fama, qué tipo de fama puede buscar? Pero eso está muy, muy presente. Y que eso al final, pues eso que eso antes no pasaba y que ahora, pues las chicas te pueden complicar la vida y que hay que pedir permiso para todo, como en verano lo de los chistes, estos de habrá que firmar instantes para contarse con alguien y solo sí, sí, sí. También es que es tremendo. Es tremendo, Y eso está bueno. Y desde youtubers, desde muchas capas de la sociedad, que es quién más llega a estos chavales, porque al final es donde ellos no se van a poner en el periódico ni escuchar el boleto de las seis, ellos se informan de otras maneras, en redes y en you y es lo que les llega en mucho los casos y está íntimamente relacionado con esa autoestima, ese autoconcepto de nosotras mismas, esa voz propia que tiene la mujer, y cómo nos cuesta que se nos escuche al final. Está todo relacionado, que habrá quien tando relacionado que llegue al final del programa y diga cómo hemos pasado de hablar del síndrome de la importara, que está todo a la ley del sí. Es algo sí, pues tiene mucha relacionabilidad, la credibilidad que despertamos, sí, lo que se nos cree y lo que tenemos que estar demostrando todo el rato que en mi tube decimos hay un montón de de conceptos que yo os recomiendo, que acudáis a este libro, que lo leáis y que lo comentéis, que lo compartáis, que converséis sobre todo lo que aparece ahí, que lo pongo que se genere conversación, porque a mí me parece que es muy interesante en generar conversación sobre esto, porque por qué está pasando? Que hablar con nuestros jóvenes, hablar con nuestros hijos, con nuestras hijas. Sobre todo, lo que está pasando es el fundamental y hoy leía una noticia que me ha dejado horrorizadísima de una violación grupal de niños de seis años más. No tengo palabras para describir esto. Entonces hay que hablar, hay que poner sobre la mesa las cosas que están pasando, hablar con nuestros hijos, nuestras hijas y ser conscientes de que hace falta tener en cuenta eso sobre la mesa y ver cómo qué actitudes son las que van heredando y las que vamos transmitiendo. Sí, Sí, sí, sí. Entonces, con esta nota tan negativa, pero es que no no, no muy impactante esta mañana y bueno antes veía también como tono así de repente, un cartel de un grupo, de un equipo de fútbol femenino, en el cual habían posicionado a todas las jugadoras con sus cabecitas puestas así en grupo, en círculo y en el centro, de manera simbólica enorme, en proporción casi bíblica al entrenador so como figura estrella. Claro es que sin él y oye cuadrados o los han tenido, o sea nóicamente tan ricamente que ha quedado promocionando, anunciando a las jugadoras, es decir, son pequeñas cosas que de repente no pueden pasar desapercibido y que creo que es importante también señalarlos, pues ema muchísimas gracias, porque yo perdona nada a ti vale, pues que al final creo que muchos de nosotros pensamos ostras es que no sé si nunca. Es demasiado pronto para hablar con mis hijos de esto o de conversaciónción más incómoda. No me apetece tenerla, pero yo creo que, aparte de ser padres, tenemos una responsabilidad con la sociedad, que serán los adultos y del futuro. Y al final hay que hablar y hay que ser muy francos, porque el mundo está ahí fuera y se lo van a encontrar igualmente. Todos estos discursos, todas estas realidades, todos estos infiernos serán su vida cotidiana. Evidentemente, su vida no será solo es Habrá cosas maravillosas, pero también tendrán que viviar con eso. Y yo creo que nuestra función como padres no es educar solo en lo bonito y en lo naíz, sino también en lo que se pueden encontrar y, sobre todo, en cómo tienen que tratar a las personas, cómo tienen que ser como personas en la sociedad y cómo lo que no se tiene que hacer en ningún caso y sobre todo, por ejemplo, desde que son muy pequeños, claro que se les puede hablar de feminismo y de consentimiento y de la responsabilidad que tienen y que sólo su cuerpo les pertenece. Es el único cuerpo del mundo, que les pertenece es el suyo. El resto no. Y creo que son cosas importantantes y que hay que hacerlas porque hay que ejercer una maternidad y una paternidad como muy responsable. Creo pues sí totalmente. Así que con ese llamamiento nos vamos muchísimas gracias, Emma, por tu tiempo y enhorabuena por el libro, sino que tenga un gran recorrido que llegue muchas gracias a muchos sitios, que los libros y las libreras lo recomienden a todo el mundo, incluso aunque sorprendentemente, no sean mujeres. No pasa nada. Podéis encontrarlos también y no muerde y leerlo y leerlo de verdad. Aquí en madrefera tenemos muchos lectores también acostumbrados a que hablamos en femenino. Afortunadamente, lectores oyentes. Hablaba de libros, pero podcast también. Así que espero que tenga buena acogida también. Muchas gracias y que oye y que, además que si genera malestar y rasca, pues sí es posibletivo es que es así, es bueno la serie. Sí, sí. Eso es lo que decía mi madre cuando cuestes que está ahí como un medio. Creo que está jurando, que no sé si tiene evidencia científica o no, pero yo lo traigo. Pero nos vale, nos vale, pues, muchas gracias a placer. Nos vamos y dejaremos en el episodio ya Sabéis en las notas del programa el enlace al libro y también a ese estudio tan interesante de la Fundación Reina Sofía, y volveremos con un nuevo episodio de buenos días. Madre espera. Adiós, Adiós,