Oración del corazón, partes de la frigésima semana del tiempo ordinario. Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones o Santo espíritu dignaos formarme con María y a María según el modelo de vuestro amado Jesús, Gloria al padre, creador, Gloria, a dijo redentor Gloria, al espíritu Santo santificador Amén, pero ramos hoy a San Alonso, San Alonso Rodríguez. El Evangelio es de San Lucas, capítulo trece versículos, dieciocho al veintiuno. En aquel tiempo decía Jesús. A qué se parece el Reino de Dios, A qué lo compararé. Se parece a una gran nueve mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto, crece, se hace un arbusto y los pájaros Arida en sus ramas añadió a qué compararé el Reino de Dios. Se parece a la levadura de una mujer toma y mete en tres medidas de harina hasta que todo fermenta rezar. No es sólo trabajo propio de los sacerdotes y los religiosos, y la misa no está reservado y participar de ella no está reservado sólo a quienes se pasan el día la iglesia entre comillas o tienen mucha fe aprender. La fe católica no es exclusivo para los niños de primera comunión y de confimación. Hay muchos tópicos. Diría que deben abandonarse si queremos ser fieles al Evangelio, por qué, por qué mira. En este pasaje encontramos dos ejemplos. Jesús habló a los campesinos en su lenguaje les explicó cómo era el Reino de Dios comparándolo con un grano de mostaza. Quería que los agricultores entrar a formar parte del grupo de los discípulos. También habló de la fecundidad de sus enseñanzas, diciendo que se transfiten como la levadura en la masa del pan. Por qué quería que también las mujeres, las armas de casa, se convirtieran en difusoras de las virtudes evangélicas y que con su ejemplo toda la sociedad se viera transformada. Todos somos evangelizadores, no solos los sacerdotes y los religiosos. Transmitimos la fe con un lenguaje de hoy, con la televisión, el cine, la prensa, las redes sociales o Wasapp, los instagram, etcétera. Todos esos son medios puestos a nuestra disposición para hacer avanzar el Reino de Cristo. Pero es evidente que eso empieza por un mi apostorado personal, por el ejemplo de un buen padre, de un buen hijo, de una buena madre, de un buen esposo, etcétera. Es ejemplo que doy además, es clave mi relación con Dios con cómo le amo. Así lo decía San Juan Pablo II. Se necesitan heraldos del Evangelio, expertos en humanidad que conozcan a fondo el corazón del hombre de hoy, que participen de sus gozos y esperanzas, de sus angustias y tristezas y, al mismo tiempo, sean contemplativos enamorados de Dios. Para esto. Para esto se necesitan nuevos santos. San josé manía escribían sobre vocación apostólica del Cristiano. Con estas ideas que pueden ayudarlos en la oración de hoy, Cristo nos enseñó definitivamente el camino de ese amor a Dios. El apostolado es amor de Dios que se desborda dándose los demás. La vida interior supone crecimiento en la Unión con Cristo por el pan y por la paz y el afán de apostolado es la manifestación exacta, adecuada, necesaria de la vida interior. Cuando se paladea el amor de Dios, se siente el peso de las almas. No cabe de asociar la vida interior el aposturado, como no es posible separar en Cristo su ser de Dios hombre y su función de redentor. El verbo quiso encarnarse para salvar a los hombres, para hacerlos con él una sola cosa. Esta es la razón de su venida al mundo. Por nosotros y por nuestra salvación bajo del cielo, rezamos en el credo para el cristiano, el apostolado resulta con natural. No es algo añadido, yu está puesto externo a su actividad diaria, a su ocupación profesional. Se trata de santificar el trabajo ordinario, de santificarse en su tarea y de santificar a los demás en el ejercicio de la propia profesión. Cada uno, en su propio Estado, se conducieron de tal manera que los demás puedan decir al vernos. Este es cristiano, porque no odia, porque sabe comprender por qué. No es fanático, porque está por encima de los instintos, porque es sacrificado, porque manifiesta sentimientos de paz, porque ama nuestro apostolado ha de basarse en la comprensión. Insisto en uno y otra vez sigue diciendo San José María, más que andar está en comprender no os escondo, que ya he aprendido, que yo he aprendido en mi propia carne, lo que cuesta el no ser comprendido. Me he forzado siempre en hacerme comprender, pero hay quiénes se han empeñado en no entenderme. Otra razón práctica y viva para que yo desee comprender a todos. Pero no es un impulso circunstancial el que ha de obligarnos a tener ese corazón amplio, universal, católico. El espíritu de comprensión es muestra de la caridad cristiana, del buen hijo de Dios, porque el señor nos quiere por todos los caminos directos de la tierra para extender la semilla de la fraternidad, no de la cizaña, de la disculpa. El perdón de la caridad, de la paz no se inten nunca enemigos de nadie se doudaces sigue diciendo contáis con la ayuda de María Rellena apostol Orun y nuestra Señora, sin dejar de comportarse como madre, sabe colocar a sus hijos delante de sus precisas responsabilidades. María, a quienes se acercaron acercar a María y contempla su vida les hace siempre el intenso favor de llevaros la cruz, el inmenso favor de llevaros a la cruz, de ponernos frente a frente al ejemplo de hijo de Dios. Y en ese enfrentamiento, y es en ese en enfrentamiento donde se decide la vida cristiana. María intercede para que nuestra conducta colmune culmine conbrar a la red n conciliación del hermano menor. Tú y yo, con el hijo primojé de todo del padre, haz aquí el texto de San José. María. Señor gracias, poseer la levadura que hace mi vida bella, abundante y apociante, porque me das la posibilidad de colaborar en la extensión de tu reino. Pido la intercesión de María para ser como la levadura discreto, sencillo pero capaz de llenar lo todo de tu presencia y de tu amor, de la bendición que Dios te acompañé esté en tu corazón. Te cuide te haga fuerte, alegre y fiel, que el hijo de Dios te haga sentir su ternura y misericordia y te quite del corazón cualquier inquietud que pueda hacerte sufrir que Dios espíritu Santo, te deluces a la inteligencia fuerza en el corazón ánimo renovado y decisión de amar con todo el corazón que María Santísima te la sentí su calor de madre y su abrazo amoroso y tierno y son José. Te cuide con su corazón de padre en el hombre del padre le dijo el espíritu Santo amén