Oración del corazón. Miércoles de la cuarta semana del tiempo ordinario, ven espíritu Santo, tú eres, tú que eres como un viento divino. Dame la gracia de superar toda timidez y toda la cobardía ante la vida. Lléname de rojo, de tu impulso, de tu valentía, de tu santo empuje ayúdame a vivir con ganas. Al lograr de este día con una esperanza siempre renovada, abierto al misterio de cara jornada. Hoy celebramos a San Juan Bosco el Evangelio de San Marcos, capítulo seis versículos uno al seis. En aquel tiempo, Jesús fue a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó del sábado empezó a enseñar en la sinagoga la multitud que le oía. Se preguntaba asombrada de dónde saca todo esto? Qué sabiduría. Es esa que le han enseñado y esos milagros de sus manos. No es este. El carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón y sus hermanas no viven con nosotros aquí y esto les resultaba escandaloso. Jesús les decía no desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa, y no pudo hacer allí ningún milagro. Sólo curó a algunos enfermos imponiendo de las manos y se extrañó de su falta de fe y recorría a los pueblos de alrededor enseñando. Tenemos la libertad de juzgar lo que sucede fuera de nosotros, pero para juzgarlo debemos conocerlo bien. Cómo se puede hacer entender lo que la Iglesia llama conocer los hinos de los tiempos. Los tiempos cambian es característico de la sabiduría cristiana, conocer esos cambios, conocer los diversos tiempos y conocer los hinos de los tiempos. Qué significa uno y qué significa lo otro. Escuchamos muchos comentarios. He escuchado. Lo que sucedió allá es esto y lo que sucede allá es otra cosa. He hedo esto. Me han dicho aquello, pero yo soy libre. Debo imitir mi propio juicio y en comprender qué significa todo esto. Se trata de un trabajo que a menudo nosotros no hacemos, nos conformamos, nos tranquilizamos con me han dicho. He escuchado. La gente dice he leído incluso he escuchado en la televisión o en la radio, y así nos quedamos tranquilos. En cambio, deberíamos preguntarnos cuál es la verdad, Cuál es el mensaje que el señor quiere darme con este signo de los tiempos. Necesitamos pedir insistentemente la gracia de la fe, porque la fe es un inmenso don de Dios y vale más que la vida misma, pues solo con ella puede el hombre caminar en su existencia hacia el destino eterno, aunque a veces no vea, aunque le rodeen espesas tinieblas, aunque le azote la duda, aunque le domine el miedo, porque aunque le invada el desaliento, ya que el justo vive dra fe. La fe fue la fuerza en su peregrinar por este mundo de todos aquellos hombres y mujeres de Dios, y lo seguirá siendo para todos aquellos que deseen y quieran ir tras las huellas de Cristo, hombres de Dios como San José María, el que se juenta el siguiente sucedido en agosto de mil novecientos cincuenta y ocho mientras estaba pateándose el City de Londres. Escriba se siente brumado en aquella cosmopolita y febril encrucijada del mundo mira los edificios cargaron de historia. El tráfico incesante la gente de todas las razas y de todas las lenguas que cruzan las calles de Prisa en Silen sin mirarse has traído cada cual en la madriguera de su egoísmo, se admira y se desconcierta. No encuentras rastro de Dios por ninguna parte le parece que todo está por hacer. Se ve sin recurso, sin fuerza, sin saber ni cómo, ni por dónde ni con quién. Iniciar el diálogo por sus mejillas, se descuelga la triste y el adora acaricia el desaliento, se le cae el alma a los pies hecho trizas. Se vuelve a Dios desde el cuajo de su corazón y le dice esto se te ha escapado de las manos. Londres es mucho Londres. Yo no puedo. Señor yo no puedo. Y es entonces cuando Dios entra en el juego. No ha dejado de estar nunca, pero ahora va a hacerse sentir. Tú no puedes, pero yo sí. Unos días después, él mismo contó en el fondo de mi corazón. Sentí la eficacia del brazo de Dios. Tú no puedes nada, pero yo lo puedo. Todo. San Juan Bosco escribía a este respecto. Los tiempos son difíciles. Siempre fueron así, pero Dios nunca dejó de prestar su ayuda. Christos herirte Toadie Cristo es el mismo. Ayer y oí, cuando se encontréis en peligro añadía o suma pobreza, paz a los ojos al cielo, Dios acudirá a vuestra humilde depración. Dios es bueno Dios es omnipotente, si permite tribulaciones es para mayor bien y mostrar su misericordia y su poder. La feno es un mero sentimiento de la presencia de Dios. Es caminar, sufrir caer y levantarse tratando de ser fiel a Dios, a quien no vemos con los ojos materiales, pero sí con los ojos de la fe, pues si vemos las cosas como nosotros queremos, entonces dejaría de ser fe y sería certeza de lo que creemos, de lo que queremos ver. En definitiva, la fe es searse, fiarse de Dios y con quiere en él. Por ello digamos a Cristo con humildad. Creo, señor, Creo, señor, pero aumenta mi poca fe. Por todo esto te aconsejo, reconoce y honra diariamente a Jesús que se manifiesta continuamente la oración y antes de tomar una decisión importante, pregúntate cuál es el ejemplo, que Jesús, que Jesucristo ve dan el Evangelio para tratar de imitarlo. La FE es una decisión fundamental, en tanto que siempre habrá que optar por crecer, por querer o no creer, por estar a favor o en contra de un horizonte más amplio. El acto de FE es simplemente humano, porque es inteligente y libre y por eso también es un acto moral, en cuanto que no tiene las mismas consecuencias prácticas querer o no creer. Como tampoco da lo mismo el contenido de la FE a la que me dieron el así llamado salto de la fe. No es una pura decisión, porque quien cree debe por el poder justificar de algún modo ante su prepa razón, su decisión de querer. Pero el paso de la FE siempre se convierte en la aventura del querer. La fe católica defiende que la libertad es causa de la fe, porque sólo se cree si libremente se quiere creer. Es propio. El propio Concilio Vaticano Guindo expresa con claridad que nadie puede ser obligado a creer por la fe. El hombre se entrega entera y libremente a Dios. Asintiendo libremente, señor Jesús, qué importancia le doy a tu palabra. Es ella la brújula en mi toma de decisiones, es mi fortaleza cuando aparecen las contrariedades. Ayúdame a buscarte en la lectura atenta y fervorosa de la sagrada escritura libro vivo, donde puedo aprender a conocerte amarte y seguirte tú de la beneción, que la bondad y la metacordia y sus padres teen en el corazón, que la mirada de un amor de Dios hijos te penece en tu alma y te purifique de cualquier inquietud y falta que te puedan separar de Dios, que el amor de Dios, Espíritu Santo de conceder la paz que necesitas, que la ternura de María, madre de Dios y madre nuestra Te, acaricia y proteja, y que la fortaleza y se decide de San José. Los padres, señor Te, conduzcan al cielo y la bendición de Dios, padre, hijo y espíritu Santo, Te hacienda sobre ti y permanezca siempre amén